Durante horas de la tarde de este martes, la Municipalidad de Antofagasta actualizó el listado de albergues habilitados para recibir a personas que necesiten refugio durante la emergencia del temporal que afecta a la comuna y parte de la región. Según la información difundida por la casa consistorial a través de sus canales oficiales, se incluyó a ICEDUC ubicado en Avenida Argentina 02050. Con todo, de momento se contemplan seis recintos emplazados en distintos puntos de la ciudad.
El pronóstico de lluvias para las próximas horas llevó a ampliar las medidas preventivas en la Región de Antofagasta. El Ministerio de Educación confirmó la suspensión de clases para este lunes 17 de agosto en cinco comunas, ante las condiciones meteorológicas previstas. La medida regirá en Antofagasta, Mejillones, Sierra Gorda, Tocopilla y Taltal y abarcará a todos los establecimientos de educación parvularia, básica y media, incluyendo recintos públicos, particulares subvencionados y particulares pagados. La decisión busca reducir los desplazamientos y resguardar la seguridad de estudiantes, docentes, asistentes de la educación y apoderados durante el desarrollo del evento meteorológico que afectará a distintos sectores de la región. En el caso de las universidades, institutos profesionales y centros de formación técnica, el Ministerio de Educación precisó que cada institución deberá informar de manera particular si mantiene, modifica o suspende sus actividades académicas. Las autoridades reiteraron el llamado a mantenerse informados a través de los canales oficiales ante eventuales nuevas decisiones producto de la evolución de las condiciones meteorológicas. Albergues Ante las precipitaciones previstas, la Municipalidad de Antofagasta habilitó cinco albergues para recibir a quienes requieran protección. Los recintos son los liceos A-22 La Portada y A-71 Óscar Bonilla; las escuelas D-75 Darío Salas y F-78 General Baquedano; además del Estadio Regional Calvo y Bascuñán. La medida forma parte del despliegue preventivo municipal frente al evento meteorológico y busca entregar un espacio seguro ante posibles emergencias.
Académicos de la UCN y la Universidad de Antofagasta alertan sobre la necesidad de reforzar la prevención frente a posibles lluvias intensas, aluviones y marejadas en la región. La posibilidad de que durante los próximos meses se desarrolle un nuevo Fenómeno del Niño mantiene en alerta a especialistas de la Región de Antofagasta, quienes advierten que, aunque aún existen incertidumbres respecto de su intensidad, el escenario obliga a fortalecer las medidas de prevención y preparación ante eventuales emergencias. La doctora (c) Francisca Roldán, geóloga e investigadora de la Universidad Católica del Norte, explicó que los modelos climáticos internacionales estiman entre un 60% y un 80% de probabilidades de desarrollo del fenómeno durante el segundo semestre. A su juicio, este escenario debe ser considerado con seriedad debido a la estrecha relación histórica entre los eventos de lluvias intensas registrados en Antofagasta y la presencia del Fenómeno del Niño. La especialista recordó que el aluvión de junio de 1991, que dejó 91 personas fallecidas y 19 desaparecidas, se produjo en un contexto compatible con este tipo de eventos climáticos. “Es mejor prevenir que lamentar”, sostuvo, enfatizando la necesidad de fortalecer los planes de evacuación, la educación comunitaria y la preparación institucional. Roldán advirtió además que la realidad urbana actual presenta condiciones incluso más complejas que hace tres décadas. Según indicó, la ciudad cuenta con 96 quebradas con potencial de activación ante precipitaciones intensas y enfrenta una creciente expansión de asentamientos informales en zonas de riesgo. La investigadora alertó que más de 10 mil familias viven actualmente en campamentos ubicados en sectores vulnerables a remociones en masa, deslizamientos y aluviones. Una preocupación similar manifestó Jorge Van Den Bosch, director del Centro de Ingeniería y Mitigación de Catástrofes Naturales de la Universidad de Antofagasta. El académico explicó que el Fenómeno del Niño corresponde a un calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico, situación que altera los patrones meteorológicos habituales y puede generar lluvias intensas, marejadas y otros eventos extremos en la costa norte del país. El especialista señaló que, aunque actualmente las condiciones climáticas se mantienen en una fase neutral, los modelos internacionales proyectan una probabilidad cercana al 65% de evolución hacia un evento Niño durante los próximos meses. A su juicio, este escenario obliga a preparar a las comunidades y a las autoridades para enfrentar posibles contingencias. Van Den Bosch también puso énfasis en la situación de numerosos campamentos emplazados en laderas intervenidas y terrenos con escasa estabilidad geotécnica. Explicó que muchos de estos sectores presentan pendientes modificadas artificialmente y carecen de infraestructura adecuada, lo que incrementa significativamente el riesgo frente a precipitaciones intensas. Ambos especialistas coincidieron en que la prevención debe transformarse en una prioridad permanente y no limitarse a acciones reactivas ante una amenaza inminente. En esa línea, valoraron la limpieza de piscinas aluvionales y obras de mitigación que se están desarrollando en la ciudad, aunque recalcaron que estas medidas deben complementarse con educación, planificación territorial, estudios especializados y una mayor coordinación entre la academia, los organismos de emergencia y las autoridades regionales. Los académicos enfatizaron que Antofagasta posee características geográficas únicas que la hacen particularmente vulnerable frente a fenómenos hidrometeorológicos extremos. Por ello, insistieron en que aún existe tiempo para actuar, pero advirtieron que cada día que pasa reduce el margen disponible para implementar medidas preventivas efectivas antes de la eventual llegada del Fenómeno del Niño.
La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) emitió un aviso por precipitaciones normales a moderadas en un corto período de tiempo para sectores de las regiones de Antofagasta y Tarapacá, fenómeno que se presentará entre la madrugada y la mañana del martes 14 de abril. De acuerdo al organismo técnico, el evento afectará zonas del litoral, la Cordillera de la Costa y la pampa, mientras que en la región de Atacama también se verán comprometidos sectores costeros, valles y áreas interiores. La emisión de este aviso implica la presencia de fenómenos meteorológicos de severidad moderada, con potencial riesgo para la población. El pronóstico además considera vientos de intensidad normal a moderada desde este sábado, con ráfagas que podrían alcanzar hasta los 80 km/h en sectores de la Cordillera de la Costa, precordillera y cordillera. A esto se suma la probabilidad de tormentas de arena, lo que podría afectar la visibilidad en rutas y zonas expuestas. Para la jornada del martes se esperan precipitaciones breves pero intensas, con montos estimados de hasta 3 milímetros, además de posibles tormentas eléctricas en distintos puntos del territorio. Ante este escenario, las autoridades recomendaron a la población asegurar techumbres, podar ramas y evitar actividades al aire libre, especialmente en quebradas o cauces de agua. Asimismo, se llamó a quienes realicen excursiones o montañismo a tomar precauciones, informar sus desplazamientos y cumplir con la normativa vigente. El monitoreo se mantendrá activo ante eventuales cambios en las condiciones.
Durante horas de la tarde de este martes, la Municipalidad de Antofagasta actualizó el listado de albergues habilitados para recibir a personas que necesiten refugio durante la emergencia del temporal que afecta a la comuna y parte de la región. Según la información difundida por la casa consistorial a través de sus canales oficiales, se incluyó a ICEDUC ubicado en Avenida Argentina 02050. Con todo, de momento se contemplan seis recintos emplazados en distintos puntos de la ciudad.
El pronóstico de lluvias para las próximas horas llevó a ampliar las medidas preventivas en la Región de Antofagasta. El Ministerio de Educación confirmó la suspensión de clases para este lunes 17 de agosto en cinco comunas, ante las condiciones meteorológicas previstas. La medida regirá en Antofagasta, Mejillones, Sierra Gorda, Tocopilla y Taltal y abarcará a todos los establecimientos de educación parvularia, básica y media, incluyendo recintos públicos, particulares subvencionados y particulares pagados. La decisión busca reducir los desplazamientos y resguardar la seguridad de estudiantes, docentes, asistentes de la educación y apoderados durante el desarrollo del evento meteorológico que afectará a distintos sectores de la región. En el caso de las universidades, institutos profesionales y centros de formación técnica, el Ministerio de Educación precisó que cada institución deberá informar de manera particular si mantiene, modifica o suspende sus actividades académicas. Las autoridades reiteraron el llamado a mantenerse informados a través de los canales oficiales ante eventuales nuevas decisiones producto de la evolución de las condiciones meteorológicas. Albergues Ante las precipitaciones previstas, la Municipalidad de Antofagasta habilitó cinco albergues para recibir a quienes requieran protección. Los recintos son los liceos A-22 La Portada y A-71 Óscar Bonilla; las escuelas D-75 Darío Salas y F-78 General Baquedano; además del Estadio Regional Calvo y Bascuñán. La medida forma parte del despliegue preventivo municipal frente al evento meteorológico y busca entregar un espacio seguro ante posibles emergencias.
Académicos de la UCN y la Universidad de Antofagasta alertan sobre la necesidad de reforzar la prevención frente a posibles lluvias intensas, aluviones y marejadas en la región. La posibilidad de que durante los próximos meses se desarrolle un nuevo Fenómeno del Niño mantiene en alerta a especialistas de la Región de Antofagasta, quienes advierten que, aunque aún existen incertidumbres respecto de su intensidad, el escenario obliga a fortalecer las medidas de prevención y preparación ante eventuales emergencias. La doctora (c) Francisca Roldán, geóloga e investigadora de la Universidad Católica del Norte, explicó que los modelos climáticos internacionales estiman entre un 60% y un 80% de probabilidades de desarrollo del fenómeno durante el segundo semestre. A su juicio, este escenario debe ser considerado con seriedad debido a la estrecha relación histórica entre los eventos de lluvias intensas registrados en Antofagasta y la presencia del Fenómeno del Niño. La especialista recordó que el aluvión de junio de 1991, que dejó 91 personas fallecidas y 19 desaparecidas, se produjo en un contexto compatible con este tipo de eventos climáticos. “Es mejor prevenir que lamentar”, sostuvo, enfatizando la necesidad de fortalecer los planes de evacuación, la educación comunitaria y la preparación institucional. Roldán advirtió además que la realidad urbana actual presenta condiciones incluso más complejas que hace tres décadas. Según indicó, la ciudad cuenta con 96 quebradas con potencial de activación ante precipitaciones intensas y enfrenta una creciente expansión de asentamientos informales en zonas de riesgo. La investigadora alertó que más de 10 mil familias viven actualmente en campamentos ubicados en sectores vulnerables a remociones en masa, deslizamientos y aluviones. Una preocupación similar manifestó Jorge Van Den Bosch, director del Centro de Ingeniería y Mitigación de Catástrofes Naturales de la Universidad de Antofagasta. El académico explicó que el Fenómeno del Niño corresponde a un calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico, situación que altera los patrones meteorológicos habituales y puede generar lluvias intensas, marejadas y otros eventos extremos en la costa norte del país. El especialista señaló que, aunque actualmente las condiciones climáticas se mantienen en una fase neutral, los modelos internacionales proyectan una probabilidad cercana al 65% de evolución hacia un evento Niño durante los próximos meses. A su juicio, este escenario obliga a preparar a las comunidades y a las autoridades para enfrentar posibles contingencias. Van Den Bosch también puso énfasis en la situación de numerosos campamentos emplazados en laderas intervenidas y terrenos con escasa estabilidad geotécnica. Explicó que muchos de estos sectores presentan pendientes modificadas artificialmente y carecen de infraestructura adecuada, lo que incrementa significativamente el riesgo frente a precipitaciones intensas. Ambos especialistas coincidieron en que la prevención debe transformarse en una prioridad permanente y no limitarse a acciones reactivas ante una amenaza inminente. En esa línea, valoraron la limpieza de piscinas aluvionales y obras de mitigación que se están desarrollando en la ciudad, aunque recalcaron que estas medidas deben complementarse con educación, planificación territorial, estudios especializados y una mayor coordinación entre la academia, los organismos de emergencia y las autoridades regionales. Los académicos enfatizaron que Antofagasta posee características geográficas únicas que la hacen particularmente vulnerable frente a fenómenos hidrometeorológicos extremos. Por ello, insistieron en que aún existe tiempo para actuar, pero advirtieron que cada día que pasa reduce el margen disponible para implementar medidas preventivas efectivas antes de la eventual llegada del Fenómeno del Niño.
La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) emitió un aviso por precipitaciones normales a moderadas en un corto período de tiempo para sectores de las regiones de Antofagasta y Tarapacá, fenómeno que se presentará entre la madrugada y la mañana del martes 14 de abril. De acuerdo al organismo técnico, el evento afectará zonas del litoral, la Cordillera de la Costa y la pampa, mientras que en la región de Atacama también se verán comprometidos sectores costeros, valles y áreas interiores. La emisión de este aviso implica la presencia de fenómenos meteorológicos de severidad moderada, con potencial riesgo para la población. El pronóstico además considera vientos de intensidad normal a moderada desde este sábado, con ráfagas que podrían alcanzar hasta los 80 km/h en sectores de la Cordillera de la Costa, precordillera y cordillera. A esto se suma la probabilidad de tormentas de arena, lo que podría afectar la visibilidad en rutas y zonas expuestas. Para la jornada del martes se esperan precipitaciones breves pero intensas, con montos estimados de hasta 3 milímetros, además de posibles tormentas eléctricas en distintos puntos del territorio. Ante este escenario, las autoridades recomendaron a la población asegurar techumbres, podar ramas y evitar actividades al aire libre, especialmente en quebradas o cauces de agua. Asimismo, se llamó a quienes realicen excursiones o montañismo a tomar precauciones, informar sus desplazamientos y cumplir con la normativa vigente. El monitoreo se mantendrá activo ante eventuales cambios en las condiciones.