Durante la jornada de este martes, se realizó la audiencia de formalización contra el imputado de iniciales H.C.M.R., de 18 años; autor del ataque realizado en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama, ocurrido el pasado viernes 27 de marzo. Luego de la presentación de antecedentes sobre la planificación y ejecución del ataque, expuestos por el fiscal Eduardo Peña, la jueza confirmó la medida cautelar de prisión preventiva para el imputado, quien deberá cumplir con la reclusión en el Complejo Penitenciario de Antofagasta. Además, el Tribunal ordenó 180 días para la investigación. Esto, luego de que fiscalía acusara al imputado de los delitos de: Homicidio calificado consumado, homicidio calificado frustrado, delitos asociados a la Ley de Tenencia de Armas, porte de artículo prohibido, y porte de arma cortopunzante reiterado. El Tribunal ordenó la máxima medida cautelar por considerar al sujeto como peligro para seguridad de la sociedad y además, por riesgo de fuga, incluyendo entre las razones forma de eludir a la justicia que fue planificada por el propio autor antes de perpetrar el ataque, que barajaba el suicidio posterior al ataque.
Durante la noche de este lunes, un hombre confesó el femicidio de su pareja de 31 años, a quien dio muerte en presencia de la hija de ambos, de tres años; crimen que fue perpetrado en el interior de un departamento ubicado en la comuna de Las Condes. El hecho se originó cerca de las 22:30 horas, cuando en medio de una discusión el sujeto de 33 años apuñaló a su pareja, quien falleció en el lugar por la gravedad de sus lesiones. La familia, proveniente de Calama, se encontraba desde el domingo en la Región Metropolitana por temas médicos. Tras el ataque, el hombre se comunicó con su jefe para denunciar lo ocurrido y el empleador, que se encontraba en la capital de la Provicia de El Loa, alertó a Carabineros del crimen. Lo que pasa es que el imputado trata de comunicarse con Carabineros y no puede, y le pide ayuda a su jefe para que él se comunique con ya sea Seguridad Municipal o con Carabineros, explicó la fiscal adjunta de la Fiscalía de Flagrancia Regional Metropolitana Oriente, Andrea Contreras Azócar. En tanto, la menor de 3 años, quien presenció el crimen, quedó bajo custodia de un familiar.En este momento ya fue entregada a un familiar por orden del Tribunal de Familia, al cual Carabineros ya lo contactó, aseguró la persecutora. Cabe destacar, que desde el Ministerio Público aseguraron que el imputado no registraba antecedentes por violencia intrafamiliar. La formalización del autor del crimen se llevará a cabo durante la tarde de este martes.
Una mujer resultó herida con impactos de perdigones de acero, tras una violenta riña ocurrida en las afueras de un local nocturno de la comuna de Taltal. El hecho se registró durante la madrugada de este domingo 29 de marzo, a las afueras de un local nocturno ubicado en la esquina de las calles Esmeralda con José Antonio Moreno de la comuna. En el lugar, en medio de una violenta riña, una mujer extrae un arma tipo pistola entre sus ropas, con la que apunta a otras personas. Mientras la mujer perpetraba los disparos, un grupo se individuos se mantenía golpeando a otra mujer en el piso. De acuerdo a Carabineros de la 1ra Comisaría de Taltal, la mujer que resultó afectada con los disparos, fue atendida en el Hospital 21 de mayo, donde fueron extraídos los perdigones. Además, tras la recepción de la denuncia, los efectivos cuentan con los antecedentes de las personas involucradas, por lo que se inició la investigación.
Este lunes se actualizó el estado de salud del estudiante de 15 años y de la funcionaria que permanecen internados tras el violento ataque ocurrido el viernes al interior del Instituto Obispo Luis Silva Lezaeta de Calama, hecho que dejó una inspectora fallecida y otras cuatro personas heridas. El caso más grave corresponde al alumno de 15 años, quien fue trasladado de urgencia al Hospital Regional de Antofagasta, donde permanece internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Pediátrica bajo vigilancia permanente del equipo médico. Según informó el director del recinto asistencial, doctor Antonio Cárdenas, el menor ingresó con múltiples heridas penetrantes toracoabdominales y en condición crítica. Actualmente se mantiene conectado a ventilación mecánica, con apoyo de drogas vasoactivas, antibióticos y drenajes torácicos y abdominales. “El paciente se encuentra en estado grave, con riesgo vital, pero ha evolucionado estable dentro de su condición clínica”, explicó la autoridad médica, quien agregó que el joven está recibiendo tratamiento de alta complejidad y monitoreo constante por parte del equipo de especialistas. Asimismo, el hospital dispuso de apoyo psicosocial para la familia del estudiante, con profesionales que han brindado contención emocional desde su ingreso al recinto. En cuanto a la segunda paciente de gravedad, se trata de una funcionaria del establecimiento educacional que se desempeña como paradocente y que resultó herida durante el ataque. La trabajadora continúa su recuperación en el Hospital del Cobre de Calama. Tras ser sometida a una intervención quirúrgica por las lesiones sufridas, durante esta jornada fue extubada y su estado de salud se mantiene estable, aunque sigue bajo observación del equipo clínico. Las autoridades sanitarias continúan monitoreando la evolución de ambos pacientes, mientras la comunidad educativa de Calama permanece conmocionada por el hecho que marcó una de las jornadas más trágicas registradas en un establecimiento escolar del país.
La Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) continúa desarrollando una serie de diligencias para reunir antecedentes que permitan al fiscal jefe de Calama, Eduardo Peña, formalizar este martes 31 de marzo al estudiante Hernán Meneses Leal, de 18 años, por los delitos de homicidio calificado consumado y tres homicidios frustrados tras el ataque ocurrido el viernes pasado en el Instituto Obispo Luis Silva Lezaeta. El Ministerio Público solicitó el sábado ampliar la detención del imputado con el objetivo de profundizar en la dinámica de los hechos ocurridos la mañana del 27 de marzo, alrededor de las 10:30 horas, cuando se desató la tragedia al interior del establecimiento educacional. Las primeras diligencias realizadas por los detectives apuntan a que el ataque habría sido planificado con antelación. De acuerdo con los antecedentes recopilados, el joven habría estado elaborando su plan durante al menos cuatro meses. Parte de esa planificación habría quedado registrada en un cuaderno incautado por la policía y que actualmente es sometido a pericias. En ese escrito, el imputado habría manifestado ideas violentas contra la comunidad escolar e incluso referencias a quitarse la vida tras el ataque. El hecho terminó con la muerte de la inspectora María Victoria Reyes, de 59 años, quien recibió múltiples heridas con un arma cortante de grandes dimensiones y falleció en el patio del establecimiento. Además, otra funcionaria resultó gravemente herida y tres estudiantes también sufrieron lesiones de consideración. Las indagatorias también se centran en el análisis del teléfono celular del imputado y de sus redes sociales. Según los investigadores, no se encontró un computador en su domicilio, lo que llamó la atención de los detectives. En paralelo, se revisan escritos, publicaciones y su actividad en juegos virtuales para establecer eventuales motivaciones. De acuerdo con informes policiales internos, el hecho ha sido calificado como una “masacre” debido a la planificación, la violencia ejercida y la cantidad de víctimas involucradas. Investigadores incluso plantean la hipótesis de que el atacante habría intentado emular episodios de violencia escolar ocurridos en otros países. El día del ataque, el establecimiento realizaba una jornada de “jeans day”. Meneses llegó al colegio, pero no ingresó a clases y permaneció deambulando por el recinto hasta encerrarse en un baño. Fue en ese momento cuando dos inspectoras se acercaron para pedirle que regresara a clases, instante en que el estudiante salió encapuchado, vestido de negro y portando un arma blanca de doble filo de aproximadamente 30 centímetros. Tras atacar a la inspectora, el imputado se desplazó hacia el patio del establecimiento, donde alumnos de segundo medio se encontraban en clases de música, atacando a tres estudiantes. La agresión fue detenida gracias a la intervención de un alumno de 15 años que logró derribarlo y, junto a otros compañeros, reducirlo y quitarle el arma. Durante el fin de semana, la PDI también incautó en la habitación del imputado otras armas blancas con inscripciones relacionadas a autores de ataques escolares en Estados Unidos, además de diversos elementos que habrían sido adquiridos días antes del hecho. Con estos antecedentes, la Fiscalía prepara la formalización del imputado, instancia en la que solicitará la medida cautelar de prisión preventiva mientras se desarrolla la investigación del caso que ha generado conmoción a nivel nacional.
Durante la jornada de este martes, se realizó la audiencia de formalización contra el imputado de iniciales H.C.M.R., de 18 años; autor del ataque realizado en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama, ocurrido el pasado viernes 27 de marzo. Luego de la presentación de antecedentes sobre la planificación y ejecución del ataque, expuestos por el fiscal Eduardo Peña, la jueza confirmó la medida cautelar de prisión preventiva para el imputado, quien deberá cumplir con la reclusión en el Complejo Penitenciario de Antofagasta. Además, el Tribunal ordenó 180 días para la investigación. Esto, luego de que fiscalía acusara al imputado de los delitos de: Homicidio calificado consumado, homicidio calificado frustrado, delitos asociados a la Ley de Tenencia de Armas, porte de artículo prohibido, y porte de arma cortopunzante reiterado. El Tribunal ordenó la máxima medida cautelar por considerar al sujeto como peligro para seguridad de la sociedad y además, por riesgo de fuga, incluyendo entre las razones forma de eludir a la justicia que fue planificada por el propio autor antes de perpetrar el ataque, que barajaba el suicidio posterior al ataque.
Durante la noche de este lunes, un hombre confesó el femicidio de su pareja de 31 años, a quien dio muerte en presencia de la hija de ambos, de tres años; crimen que fue perpetrado en el interior de un departamento ubicado en la comuna de Las Condes. El hecho se originó cerca de las 22:30 horas, cuando en medio de una discusión el sujeto de 33 años apuñaló a su pareja, quien falleció en el lugar por la gravedad de sus lesiones. La familia, proveniente de Calama, se encontraba desde el domingo en la Región Metropolitana por temas médicos. Tras el ataque, el hombre se comunicó con su jefe para denunciar lo ocurrido y el empleador, que se encontraba en la capital de la Provicia de El Loa, alertó a Carabineros del crimen. Lo que pasa es que el imputado trata de comunicarse con Carabineros y no puede, y le pide ayuda a su jefe para que él se comunique con ya sea Seguridad Municipal o con Carabineros, explicó la fiscal adjunta de la Fiscalía de Flagrancia Regional Metropolitana Oriente, Andrea Contreras Azócar. En tanto, la menor de 3 años, quien presenció el crimen, quedó bajo custodia de un familiar.En este momento ya fue entregada a un familiar por orden del Tribunal de Familia, al cual Carabineros ya lo contactó, aseguró la persecutora. Cabe destacar, que desde el Ministerio Público aseguraron que el imputado no registraba antecedentes por violencia intrafamiliar. La formalización del autor del crimen se llevará a cabo durante la tarde de este martes.
Una mujer resultó herida con impactos de perdigones de acero, tras una violenta riña ocurrida en las afueras de un local nocturno de la comuna de Taltal. El hecho se registró durante la madrugada de este domingo 29 de marzo, a las afueras de un local nocturno ubicado en la esquina de las calles Esmeralda con José Antonio Moreno de la comuna. En el lugar, en medio de una violenta riña, una mujer extrae un arma tipo pistola entre sus ropas, con la que apunta a otras personas. Mientras la mujer perpetraba los disparos, un grupo se individuos se mantenía golpeando a otra mujer en el piso. De acuerdo a Carabineros de la 1ra Comisaría de Taltal, la mujer que resultó afectada con los disparos, fue atendida en el Hospital 21 de mayo, donde fueron extraídos los perdigones. Además, tras la recepción de la denuncia, los efectivos cuentan con los antecedentes de las personas involucradas, por lo que se inició la investigación.
Este lunes se actualizó el estado de salud del estudiante de 15 años y de la funcionaria que permanecen internados tras el violento ataque ocurrido el viernes al interior del Instituto Obispo Luis Silva Lezaeta de Calama, hecho que dejó una inspectora fallecida y otras cuatro personas heridas. El caso más grave corresponde al alumno de 15 años, quien fue trasladado de urgencia al Hospital Regional de Antofagasta, donde permanece internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Pediátrica bajo vigilancia permanente del equipo médico. Según informó el director del recinto asistencial, doctor Antonio Cárdenas, el menor ingresó con múltiples heridas penetrantes toracoabdominales y en condición crítica. Actualmente se mantiene conectado a ventilación mecánica, con apoyo de drogas vasoactivas, antibióticos y drenajes torácicos y abdominales. “El paciente se encuentra en estado grave, con riesgo vital, pero ha evolucionado estable dentro de su condición clínica”, explicó la autoridad médica, quien agregó que el joven está recibiendo tratamiento de alta complejidad y monitoreo constante por parte del equipo de especialistas. Asimismo, el hospital dispuso de apoyo psicosocial para la familia del estudiante, con profesionales que han brindado contención emocional desde su ingreso al recinto. En cuanto a la segunda paciente de gravedad, se trata de una funcionaria del establecimiento educacional que se desempeña como paradocente y que resultó herida durante el ataque. La trabajadora continúa su recuperación en el Hospital del Cobre de Calama. Tras ser sometida a una intervención quirúrgica por las lesiones sufridas, durante esta jornada fue extubada y su estado de salud se mantiene estable, aunque sigue bajo observación del equipo clínico. Las autoridades sanitarias continúan monitoreando la evolución de ambos pacientes, mientras la comunidad educativa de Calama permanece conmocionada por el hecho que marcó una de las jornadas más trágicas registradas en un establecimiento escolar del país.
La Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) continúa desarrollando una serie de diligencias para reunir antecedentes que permitan al fiscal jefe de Calama, Eduardo Peña, formalizar este martes 31 de marzo al estudiante Hernán Meneses Leal, de 18 años, por los delitos de homicidio calificado consumado y tres homicidios frustrados tras el ataque ocurrido el viernes pasado en el Instituto Obispo Luis Silva Lezaeta. El Ministerio Público solicitó el sábado ampliar la detención del imputado con el objetivo de profundizar en la dinámica de los hechos ocurridos la mañana del 27 de marzo, alrededor de las 10:30 horas, cuando se desató la tragedia al interior del establecimiento educacional. Las primeras diligencias realizadas por los detectives apuntan a que el ataque habría sido planificado con antelación. De acuerdo con los antecedentes recopilados, el joven habría estado elaborando su plan durante al menos cuatro meses. Parte de esa planificación habría quedado registrada en un cuaderno incautado por la policía y que actualmente es sometido a pericias. En ese escrito, el imputado habría manifestado ideas violentas contra la comunidad escolar e incluso referencias a quitarse la vida tras el ataque. El hecho terminó con la muerte de la inspectora María Victoria Reyes, de 59 años, quien recibió múltiples heridas con un arma cortante de grandes dimensiones y falleció en el patio del establecimiento. Además, otra funcionaria resultó gravemente herida y tres estudiantes también sufrieron lesiones de consideración. Las indagatorias también se centran en el análisis del teléfono celular del imputado y de sus redes sociales. Según los investigadores, no se encontró un computador en su domicilio, lo que llamó la atención de los detectives. En paralelo, se revisan escritos, publicaciones y su actividad en juegos virtuales para establecer eventuales motivaciones. De acuerdo con informes policiales internos, el hecho ha sido calificado como una “masacre” debido a la planificación, la violencia ejercida y la cantidad de víctimas involucradas. Investigadores incluso plantean la hipótesis de que el atacante habría intentado emular episodios de violencia escolar ocurridos en otros países. El día del ataque, el establecimiento realizaba una jornada de “jeans day”. Meneses llegó al colegio, pero no ingresó a clases y permaneció deambulando por el recinto hasta encerrarse en un baño. Fue en ese momento cuando dos inspectoras se acercaron para pedirle que regresara a clases, instante en que el estudiante salió encapuchado, vestido de negro y portando un arma blanca de doble filo de aproximadamente 30 centímetros. Tras atacar a la inspectora, el imputado se desplazó hacia el patio del establecimiento, donde alumnos de segundo medio se encontraban en clases de música, atacando a tres estudiantes. La agresión fue detenida gracias a la intervención de un alumno de 15 años que logró derribarlo y, junto a otros compañeros, reducirlo y quitarle el arma. Durante el fin de semana, la PDI también incautó en la habitación del imputado otras armas blancas con inscripciones relacionadas a autores de ataques escolares en Estados Unidos, además de diversos elementos que habrían sido adquiridos días antes del hecho. Con estos antecedentes, la Fiscalía prepara la formalización del imputado, instancia en la que solicitará la medida cautelar de prisión preventiva mientras se desarrolla la investigación del caso que ha generado conmoción a nivel nacional.