Este miércoles el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) anunció la última actualización de datos respecto con la tasa de desocupación en Chile, donde la región de Antofagasta registró una descenso y alcanzó un 6,3% durante el trimestre junio - agosto 2026, quedando bajo el promedio nacional. Los datos fueron entregados a través de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) elaborada por el organismo, la que estableció que la región registró un descenso de 0,4 puntos porcentuales en doce meses. Mientras que a nivel nacional, el desempleo registró un aumento en el último trimestre móvil y alcanzó un 9,6%. Los niveles de la región responden a la baja en la fuerza de trabajo (-0,8%), que registró un menor al descenso presentado en la variación de las personas ocupadas (-0,4%). En tanto, las tasas de participación y de ocupación se situaron en 65,9% y 61,7%, decreciendo 1,1 pp. y 0,8 pp., respectivamente. En el aso de la población fuera de la fuerza de trabajo subió 4,3%, influida por las personas inactivas habituales ( 5,4%); todo respecto al mismo periodo del año anterior. Por otra parte, la desocupación también reveló la continuidad de las brechas entre hombres y mujeres, debido a que en las mujeres, la tasa de desocupación se situó en 7,5%, con una baja de 0,3 pp. en doce meses; mientras que, en los hombres, la tasa de desocupación fue 5,5%, con una disminución de 0,4 pp. en el mismo período. Bajo esa misma línea, la diferencia entre hombres y mujeres también influyó en la estimación del total de personas ocupadas, la que tuvo un decrecimiento de 0,4%, incidida por la disminución en los hombres (-0,7%) y el alza en las mujeres (0,1%). En ese sentido, los sectores que más contribuyeron a la disminución de la población ocupada fueron minería (-16,8%), actividades de salud (-17,8%) y enseñanza (-10,6%); mientras que, por categoría ocupacional, la categoría que más incidió en el decrecimiento de las personas ocupadas fue la categoría correspondiente a asalariados formales (-3,8%).
La Región de Antofagasta registró una tasa de desocupación de 6,5% durante el trimestre mayo-julio de 2026, ubicándose tres puntos porcentuales por debajo del promedio nacional, que en el mismo periodo alcanzó un 9,5%. Así lo reveló la Encuesta Nacional de Empleo (ENE), elaborada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), que mostró además una disminución de 0,2 puntos porcentuales en el desempleo regional respecto del mismo trimestre del año pasado. El resultado en Antofagasta se explica porque la fuerza de trabajo aumentó 0,1% en doce meses, mientras que el número de personas ocupadas creció 0,3%. En paralelo, la cantidad de desocupados disminuyó 3,1%. Pese a la reducción del desempleo, otros indicadores del mercado laboral mostraron retrocesos. La tasa de participación regional llegó a 66,9%, disminuyendo 0,6 puntos porcentuales en doce meses, mientras la tasa de ocupación se situó en 62,6%, con una baja de 0,3 puntos. Asimismo, las personas que permanecen fuera de la fuerza de trabajo aumentaron 2,6%, resultado influido por el crecimiento de las personas consideradas inactivas habituales. Las cifras también evidencian una importante brecha entre hombres y mujeres. La tasa de desocupación femenina en Antofagasta alcanzó un 8,2%, pese a disminuir 0,3 puntos porcentuales en comparación con igual periodo del año anterior. Entre los hombres, en tanto, el desempleo regional llegó a 5,3%, registrando una disminución de 0,1 puntos en doce meses. De esta manera, la desocupación femenina se mantiene 2,9 puntos porcentuales por encima de la masculina. El comportamiento regional contrasta con el escenario observado en el conjunto del país. Durante mayo-julio, la tasa nacional de desocupación llegó al 9,5%, aumentando 0,8 puntos porcentuales en doce meses. Este incremento estuvo asociado a un crecimiento de 0,7% de la fuerza de trabajo y una disminución de 0,2% en el número de personas ocupadas. Como consecuencia, los desocupados aumentaron 10,4% a nivel nacional. Por sexo, el desempleo nacional entre las mujeres alcanzó 10,3%, mientras entre los hombres llegó al 8,9%. Los datos muestran así dos escenarios diferentes: mientras Antofagasta redujo levemente su tasa de desocupación hasta el 6,5%, Chile experimentó un deterioro del mercado laboral, con un desempleo que aumentó hasta el 9,5%. Sin embargo, la disminución en las tasas regionales de participación y ocupación, junto con el aumento de quienes permanecen fuera de la fuerza laboral, aparecen como elementos relevantes para evaluar la evolución del empleo en Antofagasta durante los próximos meses.
Una baja en su tasa de desocupación experimentó la región de Antofagasta, la cual se situó en 6,2% durante el trimestre abril-junio de 2026, de acuerdo con el informe entregado este viernes 31 de julio por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Esta cifra implica un descenso de 0,2 puntos porcentuales en doce meses, debido a que el alza en la fuerza de trabajo (2,7%) fue menor al aumento presentado en la variación de las personas ocupadas (3,0%). Respecto al mismo periodo del año anterior, las tasas de participación y de ocupación se situaron en 66,9% y 62,7%, creciendo ambos 1,2 pp., respectivamente. Por otra parte, la población fuera de la fuerza de trabajo disminuyó 2,6%, influida por las personas inactivas habituales (-2,8%). Pese a que la tasa de desocupación en general descendió, en el caso de las mujeres la medición tuvo un incremento de 0,2 pp. en doce meses, situándose en 8,0%; mientras que en los hombres, en el mismo período la tasa de desocupación fue 5,0%, con una disminución de 0,4 pp. Por otra parte, en doce meses, la estimación del total de personas ocupadas experimentó un aumento de 3,0%, incidida por el aumento en los hombres (3,9%) y el alza en las mujeres (1,7%). En tanto, en el caso de la informalidad, la tasa de ocupación informal se ubicó en 22,3%, con un alza de 4,6 pp. en un año. Las personas ocupadas informales aumentaron 30,1%, incididas por los hombres (50,6%).
La Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) 2025, publicada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), reveló que la Región de Antofagasta registra el mayor ingreso laboral promedio del país, superando el $962.945 a nivel país, que corresponde a un ingreso medio de $1.102.043 y $1.074.556. Así lo reveló el estudio publicado este martes 14 de julio de 2026, y que fue aplicada en el trimestre octubre-diciembre del año pasado con el objetivo de caracterizar los ingresos laborales de las personas ocupadas, a nivel nacional y regional. En dicho documento, se desprende que el ingreso laboral promedio de la población ocupada de la Región de Antofagasta fue de $1.196.754 neto mensual; que corresponde al ingreso bruto menos los descuentos por previsión y salud, mientras que el ingreso mediano, el que una persona representativa de la mitad de la población, llegó a $830.350 al mes, es decir, el 50% de quienes trabajaron en la región en 2025 percibieron ingresos menores o iguales a ese monto. De acuerdo a los períodos revisados, la brecha entre hombres y mujeres alcanza un -38,4% en desmedro de las mujeres frente al ingreso medio, puesto que los ingresos medio y mediano de los hombres se ubicaron en $1.426.315 y $950.308; mientras que en las mujeres estos alcanzaron los $879.320 y $700.000, respectivamente. En tanto, respecto a los asalariados públicos, que son el 13,4% del total de personas ocupadas, obtuvieron montos mensuales de $1.409.707 en el ingreso medio y de $1.117.112 en el ingreso mediano. El porcentaje más alto de la población ocupada en 2025 correspondió a la categoría asalariados privados con un 65,2%, quienes recibieron un ingreso medio mensual de $1.288.153 y un ingreso mediano de $897.664. Por otro lado, en el caso de las personas que tienen como máximo educación universitaria, que representan un 27,4% del total de personas ocupadas, alcanzan ingresos medio y mediano mensual de $1.786.971 y $1.400.000 respectivamente. Sin perjuicio de lo anterior, e l porcentaje más alto de la población ocupada en 2025 correspondió a las personas ocupadas con nivel educación secundaria con un 44,8%, quienes recibieron un ingreso medio mensual de $902.261 y un ingreso mediano de $700.000. Finalmente, además de Antofagasta, hay otras dos regiones que presentaron un ingreso medio por sobre el promedio nacional de $962.945, como Metropolitana y Magallanes, que tienen un ingreso medio de $1.196.754, $1.102.043 y $1.074.556, respectivamente. Por su parte, el ingreso mediano nacional fue $680.000, y para las regiones de Antofagasta, Magallanes y Metropolitana fueron $830.350, $800.000 y $740.312, en cada caso.
Mientras la tasa de desocupación nacional alcanzó un 9,4% durante el trimestre marzo-mayo, su nivel más alto en casi cinco años, la Región de Antofagasta registró un 7,3%, ubicándose 2,1 puntos porcentuales por debajo del promedio del país. Sin embargo, el indicador regional también mostró un deterioro respecto de igual período del año anterior, al aumentar en 0,5 puntos porcentuales. Las cifras reflejan un escenario laboral con señales mixtas. Por un lado, la economía regional continúa generando empleo; por otro, el crecimiento de la fuerza de trabajo ha sido mayor que el de las personas ocupadas, provocando un incremento en la cantidad de desocupados. De acuerdo con los antecedentes, la fuerza de trabajo aumentó un 3,0% en doce meses, mientras que el número de personas ocupadas creció un 2,5%, equivalente a 8.673 nuevos empleos. En contraste, las personas desocupadas registraron un incremento de 10,2%, explicando el alza en la tasa de desempleo. La desocupación continúa afectando con mayor intensidad a las mujeres. La tasa femenina llegó a 8,8%, mientras que la masculina alcanzó un 6,2%. En materia de creación de empleo, los hombres lideraron el crecimiento con un aumento de 3,3%, frente al 1,4% registrado entre las mujeres. Los sectores que impulsaron la ocupación fueron enseñanza, con un incremento de 13,7%; construcción, con 13,0%; y transporte, con 12,2%. Asimismo, las categorías ocupacionales que más crecieron fueron los trabajadores por cuenta propia, con un alza de 18,6%, y los asalariados informales, que aumentaron un 15,2%. Precisamente, uno de los aspectos que genera mayor preocupación es el aumento de la informalidad. La tasa de ocupación informal se situó en 22,1%, creciendo 3,7 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior. En tanto, las personas ocupadas en condiciones informales aumentaron un 23,0%, impulsadas principalmente por los hombres (34,5%) y, en menor medida, por las mujeres (12,9%). En cuanto a la participación laboral, la región mostró avances. La tasa alcanzó un 66,5%, aumentando 1,4 puntos porcentuales en doce meses, mientras que la tasa de ocupación llegó a 61,6%, con un incremento de 0,9 puntos. Además, la población fuera de la fuerza de trabajo disminuyó un 3,0%, lo que equivale a 6.060 personas menos en condición de inactividad. Aunque Antofagasta mantiene una situación más favorable que el promedio nacional, las cifras evidencian que el mercado laboral regional enfrenta importantes desafíos. El aumento de la desocupación, especialmente entre las mujeres, y el fuerte crecimiento del empleo informal muestran que la recuperación del empleo aún requiere fortalecer la generación de puestos de trabajo formales y de mayor calidad.
Este miércoles el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) anunció la última actualización de datos respecto con la tasa de desocupación en Chile, donde la región de Antofagasta registró una descenso y alcanzó un 6,3% durante el trimestre junio - agosto 2026, quedando bajo el promedio nacional. Los datos fueron entregados a través de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) elaborada por el organismo, la que estableció que la región registró un descenso de 0,4 puntos porcentuales en doce meses. Mientras que a nivel nacional, el desempleo registró un aumento en el último trimestre móvil y alcanzó un 9,6%. Los niveles de la región responden a la baja en la fuerza de trabajo (-0,8%), que registró un menor al descenso presentado en la variación de las personas ocupadas (-0,4%). En tanto, las tasas de participación y de ocupación se situaron en 65,9% y 61,7%, decreciendo 1,1 pp. y 0,8 pp., respectivamente. En el aso de la población fuera de la fuerza de trabajo subió 4,3%, influida por las personas inactivas habituales ( 5,4%); todo respecto al mismo periodo del año anterior. Por otra parte, la desocupación también reveló la continuidad de las brechas entre hombres y mujeres, debido a que en las mujeres, la tasa de desocupación se situó en 7,5%, con una baja de 0,3 pp. en doce meses; mientras que, en los hombres, la tasa de desocupación fue 5,5%, con una disminución de 0,4 pp. en el mismo período. Bajo esa misma línea, la diferencia entre hombres y mujeres también influyó en la estimación del total de personas ocupadas, la que tuvo un decrecimiento de 0,4%, incidida por la disminución en los hombres (-0,7%) y el alza en las mujeres (0,1%). En ese sentido, los sectores que más contribuyeron a la disminución de la población ocupada fueron minería (-16,8%), actividades de salud (-17,8%) y enseñanza (-10,6%); mientras que, por categoría ocupacional, la categoría que más incidió en el decrecimiento de las personas ocupadas fue la categoría correspondiente a asalariados formales (-3,8%).
La Región de Antofagasta registró una tasa de desocupación de 6,5% durante el trimestre mayo-julio de 2026, ubicándose tres puntos porcentuales por debajo del promedio nacional, que en el mismo periodo alcanzó un 9,5%. Así lo reveló la Encuesta Nacional de Empleo (ENE), elaborada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), que mostró además una disminución de 0,2 puntos porcentuales en el desempleo regional respecto del mismo trimestre del año pasado. El resultado en Antofagasta se explica porque la fuerza de trabajo aumentó 0,1% en doce meses, mientras que el número de personas ocupadas creció 0,3%. En paralelo, la cantidad de desocupados disminuyó 3,1%. Pese a la reducción del desempleo, otros indicadores del mercado laboral mostraron retrocesos. La tasa de participación regional llegó a 66,9%, disminuyendo 0,6 puntos porcentuales en doce meses, mientras la tasa de ocupación se situó en 62,6%, con una baja de 0,3 puntos. Asimismo, las personas que permanecen fuera de la fuerza de trabajo aumentaron 2,6%, resultado influido por el crecimiento de las personas consideradas inactivas habituales. Las cifras también evidencian una importante brecha entre hombres y mujeres. La tasa de desocupación femenina en Antofagasta alcanzó un 8,2%, pese a disminuir 0,3 puntos porcentuales en comparación con igual periodo del año anterior. Entre los hombres, en tanto, el desempleo regional llegó a 5,3%, registrando una disminución de 0,1 puntos en doce meses. De esta manera, la desocupación femenina se mantiene 2,9 puntos porcentuales por encima de la masculina. El comportamiento regional contrasta con el escenario observado en el conjunto del país. Durante mayo-julio, la tasa nacional de desocupación llegó al 9,5%, aumentando 0,8 puntos porcentuales en doce meses. Este incremento estuvo asociado a un crecimiento de 0,7% de la fuerza de trabajo y una disminución de 0,2% en el número de personas ocupadas. Como consecuencia, los desocupados aumentaron 10,4% a nivel nacional. Por sexo, el desempleo nacional entre las mujeres alcanzó 10,3%, mientras entre los hombres llegó al 8,9%. Los datos muestran así dos escenarios diferentes: mientras Antofagasta redujo levemente su tasa de desocupación hasta el 6,5%, Chile experimentó un deterioro del mercado laboral, con un desempleo que aumentó hasta el 9,5%. Sin embargo, la disminución en las tasas regionales de participación y ocupación, junto con el aumento de quienes permanecen fuera de la fuerza laboral, aparecen como elementos relevantes para evaluar la evolución del empleo en Antofagasta durante los próximos meses.
Una baja en su tasa de desocupación experimentó la región de Antofagasta, la cual se situó en 6,2% durante el trimestre abril-junio de 2026, de acuerdo con el informe entregado este viernes 31 de julio por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Esta cifra implica un descenso de 0,2 puntos porcentuales en doce meses, debido a que el alza en la fuerza de trabajo (2,7%) fue menor al aumento presentado en la variación de las personas ocupadas (3,0%). Respecto al mismo periodo del año anterior, las tasas de participación y de ocupación se situaron en 66,9% y 62,7%, creciendo ambos 1,2 pp., respectivamente. Por otra parte, la población fuera de la fuerza de trabajo disminuyó 2,6%, influida por las personas inactivas habituales (-2,8%). Pese a que la tasa de desocupación en general descendió, en el caso de las mujeres la medición tuvo un incremento de 0,2 pp. en doce meses, situándose en 8,0%; mientras que en los hombres, en el mismo período la tasa de desocupación fue 5,0%, con una disminución de 0,4 pp. Por otra parte, en doce meses, la estimación del total de personas ocupadas experimentó un aumento de 3,0%, incidida por el aumento en los hombres (3,9%) y el alza en las mujeres (1,7%). En tanto, en el caso de la informalidad, la tasa de ocupación informal se ubicó en 22,3%, con un alza de 4,6 pp. en un año. Las personas ocupadas informales aumentaron 30,1%, incididas por los hombres (50,6%).
La Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) 2025, publicada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), reveló que la Región de Antofagasta registra el mayor ingreso laboral promedio del país, superando el $962.945 a nivel país, que corresponde a un ingreso medio de $1.102.043 y $1.074.556. Así lo reveló el estudio publicado este martes 14 de julio de 2026, y que fue aplicada en el trimestre octubre-diciembre del año pasado con el objetivo de caracterizar los ingresos laborales de las personas ocupadas, a nivel nacional y regional. En dicho documento, se desprende que el ingreso laboral promedio de la población ocupada de la Región de Antofagasta fue de $1.196.754 neto mensual; que corresponde al ingreso bruto menos los descuentos por previsión y salud, mientras que el ingreso mediano, el que una persona representativa de la mitad de la población, llegó a $830.350 al mes, es decir, el 50% de quienes trabajaron en la región en 2025 percibieron ingresos menores o iguales a ese monto. De acuerdo a los períodos revisados, la brecha entre hombres y mujeres alcanza un -38,4% en desmedro de las mujeres frente al ingreso medio, puesto que los ingresos medio y mediano de los hombres se ubicaron en $1.426.315 y $950.308; mientras que en las mujeres estos alcanzaron los $879.320 y $700.000, respectivamente. En tanto, respecto a los asalariados públicos, que son el 13,4% del total de personas ocupadas, obtuvieron montos mensuales de $1.409.707 en el ingreso medio y de $1.117.112 en el ingreso mediano. El porcentaje más alto de la población ocupada en 2025 correspondió a la categoría asalariados privados con un 65,2%, quienes recibieron un ingreso medio mensual de $1.288.153 y un ingreso mediano de $897.664. Por otro lado, en el caso de las personas que tienen como máximo educación universitaria, que representan un 27,4% del total de personas ocupadas, alcanzan ingresos medio y mediano mensual de $1.786.971 y $1.400.000 respectivamente. Sin perjuicio de lo anterior, e l porcentaje más alto de la población ocupada en 2025 correspondió a las personas ocupadas con nivel educación secundaria con un 44,8%, quienes recibieron un ingreso medio mensual de $902.261 y un ingreso mediano de $700.000. Finalmente, además de Antofagasta, hay otras dos regiones que presentaron un ingreso medio por sobre el promedio nacional de $962.945, como Metropolitana y Magallanes, que tienen un ingreso medio de $1.196.754, $1.102.043 y $1.074.556, respectivamente. Por su parte, el ingreso mediano nacional fue $680.000, y para las regiones de Antofagasta, Magallanes y Metropolitana fueron $830.350, $800.000 y $740.312, en cada caso.
Mientras la tasa de desocupación nacional alcanzó un 9,4% durante el trimestre marzo-mayo, su nivel más alto en casi cinco años, la Región de Antofagasta registró un 7,3%, ubicándose 2,1 puntos porcentuales por debajo del promedio del país. Sin embargo, el indicador regional también mostró un deterioro respecto de igual período del año anterior, al aumentar en 0,5 puntos porcentuales. Las cifras reflejan un escenario laboral con señales mixtas. Por un lado, la economía regional continúa generando empleo; por otro, el crecimiento de la fuerza de trabajo ha sido mayor que el de las personas ocupadas, provocando un incremento en la cantidad de desocupados. De acuerdo con los antecedentes, la fuerza de trabajo aumentó un 3,0% en doce meses, mientras que el número de personas ocupadas creció un 2,5%, equivalente a 8.673 nuevos empleos. En contraste, las personas desocupadas registraron un incremento de 10,2%, explicando el alza en la tasa de desempleo. La desocupación continúa afectando con mayor intensidad a las mujeres. La tasa femenina llegó a 8,8%, mientras que la masculina alcanzó un 6,2%. En materia de creación de empleo, los hombres lideraron el crecimiento con un aumento de 3,3%, frente al 1,4% registrado entre las mujeres. Los sectores que impulsaron la ocupación fueron enseñanza, con un incremento de 13,7%; construcción, con 13,0%; y transporte, con 12,2%. Asimismo, las categorías ocupacionales que más crecieron fueron los trabajadores por cuenta propia, con un alza de 18,6%, y los asalariados informales, que aumentaron un 15,2%. Precisamente, uno de los aspectos que genera mayor preocupación es el aumento de la informalidad. La tasa de ocupación informal se situó en 22,1%, creciendo 3,7 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior. En tanto, las personas ocupadas en condiciones informales aumentaron un 23,0%, impulsadas principalmente por los hombres (34,5%) y, en menor medida, por las mujeres (12,9%). En cuanto a la participación laboral, la región mostró avances. La tasa alcanzó un 66,5%, aumentando 1,4 puntos porcentuales en doce meses, mientras que la tasa de ocupación llegó a 61,6%, con un incremento de 0,9 puntos. Además, la población fuera de la fuerza de trabajo disminuyó un 3,0%, lo que equivale a 6.060 personas menos en condición de inactividad. Aunque Antofagasta mantiene una situación más favorable que el promedio nacional, las cifras evidencian que el mercado laboral regional enfrenta importantes desafíos. El aumento de la desocupación, especialmente entre las mujeres, y el fuerte crecimiento del empleo informal muestran que la recuperación del empleo aún requiere fortalecer la generación de puestos de trabajo formales y de mayor calidad.