La Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) 2025, publicada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), reveló que la Región de Antofagasta registra el mayor ingreso laboral promedio del país, superando el $962.945 a nivel país, que corresponde a un ingreso medio de $1.102.043 y $1.074.556. Así lo reveló el estudio publicado este martes 14 de julio de 2026, y que fue aplicada en el trimestre octubre-diciembre del año pasado con el objetivo de caracterizar los ingresos laborales de las personas ocupadas, a nivel nacional y regional. En dicho documento, se desprende que el ingreso laboral promedio de la población ocupada de la Región de Antofagasta fue de $1.196.754 neto mensual; que corresponde al ingreso bruto menos los descuentos por previsión y salud, mientras que el ingreso mediano, el que una persona representativa de la mitad de la población, llegó a $830.350 al mes, es decir, el 50% de quienes trabajaron en la región en 2025 percibieron ingresos menores o iguales a ese monto. De acuerdo a los períodos revisados, la brecha entre hombres y mujeres alcanza un -38,4% en desmedro de las mujeres frente al ingreso medio, puesto que los ingresos medio y mediano de los hombres se ubicaron en $1.426.315 y $950.308; mientras que en las mujeres estos alcanzaron los $879.320 y $700.000, respectivamente. En tanto, respecto a los asalariados públicos, que son el 13,4% del total de personas ocupadas, obtuvieron montos mensuales de $1.409.707 en el ingreso medio y de $1.117.112 en el ingreso mediano. El porcentaje más alto de la población ocupada en 2025 correspondió a la categoría asalariados privados con un 65,2%, quienes recibieron un ingreso medio mensual de $1.288.153 y un ingreso mediano de $897.664. Por otro lado, en el caso de las personas que tienen como máximo educación universitaria, que representan un 27,4% del total de personas ocupadas, alcanzan ingresos medio y mediano mensual de $1.786.971 y $1.400.000 respectivamente. Sin perjuicio de lo anterior, e l porcentaje más alto de la población ocupada en 2025 correspondió a las personas ocupadas con nivel educación secundaria con un 44,8%, quienes recibieron un ingreso medio mensual de $902.261 y un ingreso mediano de $700.000. Finalmente, además de Antofagasta, hay otras dos regiones que presentaron un ingreso medio por sobre el promedio nacional de $962.945, como Metropolitana y Magallanes, que tienen un ingreso medio de $1.196.754, $1.102.043 y $1.074.556, respectivamente. Por su parte, el ingreso mediano nacional fue $680.000, y para las regiones de Antofagasta, Magallanes y Metropolitana fueron $830.350, $800.000 y $740.312, en cada caso.
Mientras la tasa de desocupación nacional alcanzó un 9,4% durante el trimestre marzo-mayo, su nivel más alto en casi cinco años, la Región de Antofagasta registró un 7,3%, ubicándose 2,1 puntos porcentuales por debajo del promedio del país. Sin embargo, el indicador regional también mostró un deterioro respecto de igual período del año anterior, al aumentar en 0,5 puntos porcentuales. Las cifras reflejan un escenario laboral con señales mixtas. Por un lado, la economía regional continúa generando empleo; por otro, el crecimiento de la fuerza de trabajo ha sido mayor que el de las personas ocupadas, provocando un incremento en la cantidad de desocupados. De acuerdo con los antecedentes, la fuerza de trabajo aumentó un 3,0% en doce meses, mientras que el número de personas ocupadas creció un 2,5%, equivalente a 8.673 nuevos empleos. En contraste, las personas desocupadas registraron un incremento de 10,2%, explicando el alza en la tasa de desempleo. La desocupación continúa afectando con mayor intensidad a las mujeres. La tasa femenina llegó a 8,8%, mientras que la masculina alcanzó un 6,2%. En materia de creación de empleo, los hombres lideraron el crecimiento con un aumento de 3,3%, frente al 1,4% registrado entre las mujeres. Los sectores que impulsaron la ocupación fueron enseñanza, con un incremento de 13,7%; construcción, con 13,0%; y transporte, con 12,2%. Asimismo, las categorías ocupacionales que más crecieron fueron los trabajadores por cuenta propia, con un alza de 18,6%, y los asalariados informales, que aumentaron un 15,2%. Precisamente, uno de los aspectos que genera mayor preocupación es el aumento de la informalidad. La tasa de ocupación informal se situó en 22,1%, creciendo 3,7 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior. En tanto, las personas ocupadas en condiciones informales aumentaron un 23,0%, impulsadas principalmente por los hombres (34,5%) y, en menor medida, por las mujeres (12,9%). En cuanto a la participación laboral, la región mostró avances. La tasa alcanzó un 66,5%, aumentando 1,4 puntos porcentuales en doce meses, mientras que la tasa de ocupación llegó a 61,6%, con un incremento de 0,9 puntos. Además, la población fuera de la fuerza de trabajo disminuyó un 3,0%, lo que equivale a 6.060 personas menos en condición de inactividad. Aunque Antofagasta mantiene una situación más favorable que el promedio nacional, las cifras evidencian que el mercado laboral regional enfrenta importantes desafíos. El aumento de la desocupación, especialmente entre las mujeres, y el fuerte crecimiento del empleo informal muestran que la recuperación del empleo aún requiere fortalecer la generación de puestos de trabajo formales y de mayor calidad.
La Región de Antofagasta registró una tasa de desocupación de 6,7% durante el trimestre móvil febrero-abril de 2026, según los resultados de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La cifra representa una disminución de 0,4 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior y confirma una mejora en algunos indicadores del mercado laboral regional. El descenso se explica porque el crecimiento de las personas ocupadas, que alcanzó un 3,1% en doce meses, superó el aumento de la fuerza de trabajo, que se expandió en 2,6%. En tanto, el número de personas desocupadas disminuyó un 3,5% en comparación con igual trimestre de 2025. Los indicadores muestran además un fortalecimiento de la participación laboral. La tasa de participación llegó a 65,7%, aumentando 1,0 punto porcentual en un año, mientras que la tasa de ocupación se ubicó en 61,4%, con un incremento de 1,3 puntos porcentuales. Paralelamente, la población fuera de la fuerza de trabajo disminuyó 2,2%, impulsada por una reducción de las personas inactivas habituales. Sin embargo, las cifras evidencian importantes diferencias entre hombres y mujeres. Mientras la tasa de desocupación masculina se ubicó en 5,6%, con una baja de 1,4 puntos porcentuales, la desocupación femenina alcanzó 8,1%, aumentando 0,9 puntos porcentuales en doce meses. La creación de empleo estuvo impulsada principalmente por los sectores de enseñanza, que creció 17,7%; construcción, con un alza de 17,4%; y transporte, que aumentó 8,4%. En cuanto a las categorías ocupacionales, destacaron los asalariados formales y los trabajadores por cuenta propia. Otro dato que genera preocupación es el avance de la informalidad. La tasa de ocupación informal llegó a 20,8%, aumentando 1,5 puntos porcentuales respecto del año anterior. Las personas ocupadas en condiciones informales crecieron 11,3%, especialmente entre los hombres. En materia de subutilización de la fuerza laboral, la tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial alcanzó 14,4%, manteniéndose sin variación en doce meses. Este indicador llegó a 10,0% en hombres y a 20,0% en mujeres, reflejando una brecha de género de 10 puntos porcentuales. En Chile A nivel nacional, el panorama es más complejo. El INE informó que la tasa de desocupación llegó a 9,1%, alcanzando su nivel más alto desde junio de 2021 y completando 39 meses consecutivos sobre el 8%. Además, la informalidad laboral llegó a 26,8%, con una mayor incidencia entre las mujeres, cuya tasa alcanzó 28,6%, frente al 25,4% registrado por los hombres.
La tasa de desocupación en la Región de Antofagasta alcanzó un 7,2% durante el trimestre enero-marzo de 2026, registrando un aumento de 0,4 puntos porcentuales en doce meses, según la Encuesta Nacional de Empleo del INE. El alza se explica por un crecimiento de la fuerza de trabajo (1,4%) mayor al de las personas ocupadas (1,0%), mientras que los desocupados aumentaron un 7,2%. El informe revela una brecha importante por género: la desocupación en mujeres llegó a 8,8%, subiendo 2,1 puntos, mientras que en hombres bajó a 6,0%. En cuanto a participación, la tasa se ubicó en 65,6% y la ocupación en 60,9%, ambas con leves incrementos. En el ámbito laboral, el crecimiento del empleo fue impulsado por sectores como industria manufacturera, enseñanza y salud. Sin embargo, preocupa el aumento de la informalidad, que alcanzó un 20,5%, con un alza de 0,7 puntos en un año. Además, la tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial llegó a 15,8%, evidenciando una mayor subutilización laboral, especialmente en mujeres. A nivel nacional, la desocupación se situó en 8,9%, mientras que en la Región Metropolitana alcanzó un 9,6%, reflejando un escenario de presión en el mercado laboral del país.
La tasa de desocupación en la Región de Antofagasta alcanzó un 6,1% durante el trimestre octubre–diciembre de 2025, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) entregados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La cifra representa una disminución de 2,5 puntos porcentuales en comparación con igual período del año anterior, evidenciando una recuperación sostenida del mercado laboral regional. Este resultado se explicó principalmente porque el crecimiento de la fuerza de trabajo, que aumentó un 1,3%, fue menor al incremento registrado en el número de personas ocupadas, que subió un 4,1% en doce meses. En tanto, el total de personas desocupadas cayó un 28,4%, reflejando una mayor absorción de mano de obra en distintos sectores productivos. En el mismo período, la tasa de participación laboral se situó en 65,8%, con un alza de 0,3 puntos porcentuales, mientras que la tasa de ocupación alcanzó el 61,8%, aumentando 1,9 puntos. Por su parte, la población fuera de la fuerza de trabajo creció levemente en un 0,2%, influida principalmente por el aumento de personas inactivas potenciales. Al analizar por sexo, se observa que la tasa de desocupación femenina llegó a 7,8%, con una baja de 1,9 puntos porcentuales en doce meses. En los hombres, en tanto, el indicador se ubicó en 4,8%, registrando una disminución aún mayor de 3,0 puntos. El alza del empleo estuvo liderada por los sectores de enseñanza (41,8%), construcción (34,2%) y transporte (24,2%). Por categoría ocupacional, destacaron los asalariados informales, con un aumento de 23,2%, y los asalariados formales, con un crecimiento de 2,0%. Sin embargo, la tasa de ocupación informal alcanzó el 20,4%, subiendo 1,1 puntos porcentuales en un año, con un incremento particularmente relevante en mujeres. En cuanto a la subutilización de la fuerza laboral, la tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial llegó al 15,5%, con una brecha de género de 8,5 puntos porcentuales. A nivel nacional, el desempleo se ubicó en 8,0%, reflejando una leve baja anual, lo que sitúa a Antofagasta por debajo del promedio país y reafirma su dinamismo económico.
La Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) 2025, publicada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), reveló que la Región de Antofagasta registra el mayor ingreso laboral promedio del país, superando el $962.945 a nivel país, que corresponde a un ingreso medio de $1.102.043 y $1.074.556. Así lo reveló el estudio publicado este martes 14 de julio de 2026, y que fue aplicada en el trimestre octubre-diciembre del año pasado con el objetivo de caracterizar los ingresos laborales de las personas ocupadas, a nivel nacional y regional. En dicho documento, se desprende que el ingreso laboral promedio de la población ocupada de la Región de Antofagasta fue de $1.196.754 neto mensual; que corresponde al ingreso bruto menos los descuentos por previsión y salud, mientras que el ingreso mediano, el que una persona representativa de la mitad de la población, llegó a $830.350 al mes, es decir, el 50% de quienes trabajaron en la región en 2025 percibieron ingresos menores o iguales a ese monto. De acuerdo a los períodos revisados, la brecha entre hombres y mujeres alcanza un -38,4% en desmedro de las mujeres frente al ingreso medio, puesto que los ingresos medio y mediano de los hombres se ubicaron en $1.426.315 y $950.308; mientras que en las mujeres estos alcanzaron los $879.320 y $700.000, respectivamente. En tanto, respecto a los asalariados públicos, que son el 13,4% del total de personas ocupadas, obtuvieron montos mensuales de $1.409.707 en el ingreso medio y de $1.117.112 en el ingreso mediano. El porcentaje más alto de la población ocupada en 2025 correspondió a la categoría asalariados privados con un 65,2%, quienes recibieron un ingreso medio mensual de $1.288.153 y un ingreso mediano de $897.664. Por otro lado, en el caso de las personas que tienen como máximo educación universitaria, que representan un 27,4% del total de personas ocupadas, alcanzan ingresos medio y mediano mensual de $1.786.971 y $1.400.000 respectivamente. Sin perjuicio de lo anterior, e l porcentaje más alto de la población ocupada en 2025 correspondió a las personas ocupadas con nivel educación secundaria con un 44,8%, quienes recibieron un ingreso medio mensual de $902.261 y un ingreso mediano de $700.000. Finalmente, además de Antofagasta, hay otras dos regiones que presentaron un ingreso medio por sobre el promedio nacional de $962.945, como Metropolitana y Magallanes, que tienen un ingreso medio de $1.196.754, $1.102.043 y $1.074.556, respectivamente. Por su parte, el ingreso mediano nacional fue $680.000, y para las regiones de Antofagasta, Magallanes y Metropolitana fueron $830.350, $800.000 y $740.312, en cada caso.
Mientras la tasa de desocupación nacional alcanzó un 9,4% durante el trimestre marzo-mayo, su nivel más alto en casi cinco años, la Región de Antofagasta registró un 7,3%, ubicándose 2,1 puntos porcentuales por debajo del promedio del país. Sin embargo, el indicador regional también mostró un deterioro respecto de igual período del año anterior, al aumentar en 0,5 puntos porcentuales. Las cifras reflejan un escenario laboral con señales mixtas. Por un lado, la economía regional continúa generando empleo; por otro, el crecimiento de la fuerza de trabajo ha sido mayor que el de las personas ocupadas, provocando un incremento en la cantidad de desocupados. De acuerdo con los antecedentes, la fuerza de trabajo aumentó un 3,0% en doce meses, mientras que el número de personas ocupadas creció un 2,5%, equivalente a 8.673 nuevos empleos. En contraste, las personas desocupadas registraron un incremento de 10,2%, explicando el alza en la tasa de desempleo. La desocupación continúa afectando con mayor intensidad a las mujeres. La tasa femenina llegó a 8,8%, mientras que la masculina alcanzó un 6,2%. En materia de creación de empleo, los hombres lideraron el crecimiento con un aumento de 3,3%, frente al 1,4% registrado entre las mujeres. Los sectores que impulsaron la ocupación fueron enseñanza, con un incremento de 13,7%; construcción, con 13,0%; y transporte, con 12,2%. Asimismo, las categorías ocupacionales que más crecieron fueron los trabajadores por cuenta propia, con un alza de 18,6%, y los asalariados informales, que aumentaron un 15,2%. Precisamente, uno de los aspectos que genera mayor preocupación es el aumento de la informalidad. La tasa de ocupación informal se situó en 22,1%, creciendo 3,7 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior. En tanto, las personas ocupadas en condiciones informales aumentaron un 23,0%, impulsadas principalmente por los hombres (34,5%) y, en menor medida, por las mujeres (12,9%). En cuanto a la participación laboral, la región mostró avances. La tasa alcanzó un 66,5%, aumentando 1,4 puntos porcentuales en doce meses, mientras que la tasa de ocupación llegó a 61,6%, con un incremento de 0,9 puntos. Además, la población fuera de la fuerza de trabajo disminuyó un 3,0%, lo que equivale a 6.060 personas menos en condición de inactividad. Aunque Antofagasta mantiene una situación más favorable que el promedio nacional, las cifras evidencian que el mercado laboral regional enfrenta importantes desafíos. El aumento de la desocupación, especialmente entre las mujeres, y el fuerte crecimiento del empleo informal muestran que la recuperación del empleo aún requiere fortalecer la generación de puestos de trabajo formales y de mayor calidad.
La Región de Antofagasta registró una tasa de desocupación de 6,7% durante el trimestre móvil febrero-abril de 2026, según los resultados de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La cifra representa una disminución de 0,4 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior y confirma una mejora en algunos indicadores del mercado laboral regional. El descenso se explica porque el crecimiento de las personas ocupadas, que alcanzó un 3,1% en doce meses, superó el aumento de la fuerza de trabajo, que se expandió en 2,6%. En tanto, el número de personas desocupadas disminuyó un 3,5% en comparación con igual trimestre de 2025. Los indicadores muestran además un fortalecimiento de la participación laboral. La tasa de participación llegó a 65,7%, aumentando 1,0 punto porcentual en un año, mientras que la tasa de ocupación se ubicó en 61,4%, con un incremento de 1,3 puntos porcentuales. Paralelamente, la población fuera de la fuerza de trabajo disminuyó 2,2%, impulsada por una reducción de las personas inactivas habituales. Sin embargo, las cifras evidencian importantes diferencias entre hombres y mujeres. Mientras la tasa de desocupación masculina se ubicó en 5,6%, con una baja de 1,4 puntos porcentuales, la desocupación femenina alcanzó 8,1%, aumentando 0,9 puntos porcentuales en doce meses. La creación de empleo estuvo impulsada principalmente por los sectores de enseñanza, que creció 17,7%; construcción, con un alza de 17,4%; y transporte, que aumentó 8,4%. En cuanto a las categorías ocupacionales, destacaron los asalariados formales y los trabajadores por cuenta propia. Otro dato que genera preocupación es el avance de la informalidad. La tasa de ocupación informal llegó a 20,8%, aumentando 1,5 puntos porcentuales respecto del año anterior. Las personas ocupadas en condiciones informales crecieron 11,3%, especialmente entre los hombres. En materia de subutilización de la fuerza laboral, la tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial alcanzó 14,4%, manteniéndose sin variación en doce meses. Este indicador llegó a 10,0% en hombres y a 20,0% en mujeres, reflejando una brecha de género de 10 puntos porcentuales. En Chile A nivel nacional, el panorama es más complejo. El INE informó que la tasa de desocupación llegó a 9,1%, alcanzando su nivel más alto desde junio de 2021 y completando 39 meses consecutivos sobre el 8%. Además, la informalidad laboral llegó a 26,8%, con una mayor incidencia entre las mujeres, cuya tasa alcanzó 28,6%, frente al 25,4% registrado por los hombres.
La tasa de desocupación en la Región de Antofagasta alcanzó un 7,2% durante el trimestre enero-marzo de 2026, registrando un aumento de 0,4 puntos porcentuales en doce meses, según la Encuesta Nacional de Empleo del INE. El alza se explica por un crecimiento de la fuerza de trabajo (1,4%) mayor al de las personas ocupadas (1,0%), mientras que los desocupados aumentaron un 7,2%. El informe revela una brecha importante por género: la desocupación en mujeres llegó a 8,8%, subiendo 2,1 puntos, mientras que en hombres bajó a 6,0%. En cuanto a participación, la tasa se ubicó en 65,6% y la ocupación en 60,9%, ambas con leves incrementos. En el ámbito laboral, el crecimiento del empleo fue impulsado por sectores como industria manufacturera, enseñanza y salud. Sin embargo, preocupa el aumento de la informalidad, que alcanzó un 20,5%, con un alza de 0,7 puntos en un año. Además, la tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial llegó a 15,8%, evidenciando una mayor subutilización laboral, especialmente en mujeres. A nivel nacional, la desocupación se situó en 8,9%, mientras que en la Región Metropolitana alcanzó un 9,6%, reflejando un escenario de presión en el mercado laboral del país.
La tasa de desocupación en la Región de Antofagasta alcanzó un 6,1% durante el trimestre octubre–diciembre de 2025, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) entregados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La cifra representa una disminución de 2,5 puntos porcentuales en comparación con igual período del año anterior, evidenciando una recuperación sostenida del mercado laboral regional. Este resultado se explicó principalmente porque el crecimiento de la fuerza de trabajo, que aumentó un 1,3%, fue menor al incremento registrado en el número de personas ocupadas, que subió un 4,1% en doce meses. En tanto, el total de personas desocupadas cayó un 28,4%, reflejando una mayor absorción de mano de obra en distintos sectores productivos. En el mismo período, la tasa de participación laboral se situó en 65,8%, con un alza de 0,3 puntos porcentuales, mientras que la tasa de ocupación alcanzó el 61,8%, aumentando 1,9 puntos. Por su parte, la población fuera de la fuerza de trabajo creció levemente en un 0,2%, influida principalmente por el aumento de personas inactivas potenciales. Al analizar por sexo, se observa que la tasa de desocupación femenina llegó a 7,8%, con una baja de 1,9 puntos porcentuales en doce meses. En los hombres, en tanto, el indicador se ubicó en 4,8%, registrando una disminución aún mayor de 3,0 puntos. El alza del empleo estuvo liderada por los sectores de enseñanza (41,8%), construcción (34,2%) y transporte (24,2%). Por categoría ocupacional, destacaron los asalariados informales, con un aumento de 23,2%, y los asalariados formales, con un crecimiento de 2,0%. Sin embargo, la tasa de ocupación informal alcanzó el 20,4%, subiendo 1,1 puntos porcentuales en un año, con un incremento particularmente relevante en mujeres. En cuanto a la subutilización de la fuerza laboral, la tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial llegó al 15,5%, con una brecha de género de 8,5 puntos porcentuales. A nivel nacional, el desempleo se ubicó en 8,0%, reflejando una leve baja anual, lo que sitúa a Antofagasta por debajo del promedio país y reafirma su dinamismo económico.