Durante la tarde de este martes, se reportó un intento de fuga al interior del Centro de Detención Preventiva (CDP) de Taltal, luego de que funcionarios del penal detectaran daños en un sector del recinto tras una ronda inspectiva. El hecho fue informado por la Dirección Regional de Gendarmería de Antofagasta, quienes aseguraron que el personal logró activar de forma inmediata los protocolos y finalmente, lograron frustrar la vulneración de seguridad. La Dirección Regional de Gendarmería de Antofagasta informa que, durante esta tarde, controló oportunamente un intento de vulneración a la seguridad interna, por parte de una persona privada de libertad, en el Centro de Detención Preventiva (CDP) de Taltal, señalaron. En este escenario, tras remitir los antecedentes al Ministerio Público, Gendarmería instruyó una investigación interna para esclarecer lo ocurrido, mientras que el interno involucrado fue trasladado a otra unidad penal.
Un funcionario de Gendarmería de Chile fue detenido este sábado en el Centro de Detención Preventiva (CDP) de Calama, en la Región de Antofagasta, tras ser sorprendido portando sustancias ilícitas entre sus pertenencias al interior del recinto penal. El hecho quedó al descubierto luego de controles internos realizados por personal del establecimiento, quienes detectaron elementos prohibidos ocultos en una cajetilla de cigarrillos. Tras la alerta, la situación fue denunciada de inmediato al Ministerio Público, que instruyó las primeras diligencias a la Oficina Regional de Investigación Criminal de Gendarmería. Horas más tarde, el funcionario fue detenido por la Policía de Investigaciones de Chile por infracción a la Ley 20.000 de drogas, quedando a disposición de la justicia. Durante la jornada, la Fiscalía de Calama lo formalizó por el delito correspondiente, solicitando la medida cautelar de prisión preventiva. El tribunal acogió la petición del ente persecutor y decretó el ingreso del imputado a prisión preventiva, considerando la gravedad de los hechos y el riesgo que implica el ingreso de sustancias ilícitas a un recinto penitenciario. Además, se fijó un plazo de 120 días para el desarrollo de la investigación. Desde Gendarmería reafirmaron su “compromiso irrestricto con la probidad”, subrayando que la institución mantiene una postura firme en la detección y denuncia de cualquier conducta irregular. “Gendarmería de Chile refuerza su responsabilidad de garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento de los establecimientos penitenciarios, asegurando que sus integrantes actúen siempre conforme a la ley y a los valores éticos que rigen su labor”, señalaron mediante un comunicado. El caso vuelve a poner en el centro del debate los mecanismos de control al interior de los recintos penales, particularmente en zonas estratégicas como Calama, donde la lucha contra el tráfico de drogas constituye una prioridad para las autoridades regionales y nacionales.
Un importante procedimiento de control realizado por Gendarmería en el Complejo Penitenciario de Antofagasta permitió desbaratar un intento de ingreso de una gran cantidad de elementos prohibidos, incluyendo 14 teléfonos celulares y dinero en efectivo. El involucrado es un trabajador de la empresa Sodexo, de 30 años. Ante esto, la detección se produjo durante un control rutinario al ingreso del recinto, cuando un funcionario de Gendarmería notó una anomalía en un vehículo de trabajo conducido por el empleado de la concesionaria. Tras una revisión exhaustiva, se descubrió que bajo el asiento del copiloto, específicamente en el compartimento de la batería, el sujeto ocultaba cuatro teléfonos celulares, junto a chips, cables de carga, baterías y hasta dos pantallas de repuesto para los equipos. Una vez informado el hecho a las jefaturas, y con la anuencia del trabajador, se procedió a revisar su casillero personal. Allí, los funcionarios de Gendarmería hallaron una cantidad aún mayor de elementos ilícitos: diez teléfonos celulares adicionales, cargadores, manos libres y la suma de un millón ochenta y dos mil pesos ($1.082.000) en efectivo. Asimismo, el jefe del Complejo Penitenciario de Antofagasta, coronel Alex Meza, destacó la efectividad de los controles permanentes: “Este tipo de situaciones nos invita a seguir reforzando los controles, algo que se viene haciendo de forma permanente en las Unidades Penales y donde como Gendarmería, estamos de forma constante buscando métodos de revisión, que nos permitan ser más efectivos a la hora de detectar estos elementos prohibidos que son tratados de ingresar hasta los recintos. La tarea es todos los días, no nos detenemos ni un segundo en el trabajo que realizamos para mantener el control de las unidades, combatiendo la corrupción y el crimen organizado”, señaló. Finalmente, el trabajador fue formalizado por infracción a la Ley N° 21.594, normativa que prohíbe el ingreso de celulares y elementos de telecomunicación a los recintos penales, estableciendo penas de presidio para los infractores y sancionando incluso a funcionarios públicos que omitan la denuncia de su existencia.
Una efectiva coordinación entre la Brigada Antinarcóticos y Contra el Crimen Organizado (Brianco) Antofagasta de la PDI y Gendarmería de Chile permitió desarticular un intento de ingreso de drogas al Centro de Cumplimiento Penitenciario (CCP) de la capital regional. El procedimiento se originó gracias a la vigilancia de Gendarmería, que mediante el sistema de circuito cerrado de televisión (CCTV), detectó la sospechosa entrega de un paquete de parte de una visitante a un interno. Tras la revisión física del objeto, se confirmó la presencia de sustancias ilícitas: 5,02 gramos de ketamina y 78,63 gramos de cannabis, distribuidas en bolsas. De inmediato, se activó el protocolo de colaboración con la Brianco PDI, cuyos detectives se trasladaron al lugar para establecer la flagrancia del delito. La mujer fue detenida por microtráfico de drogas y puesta a disposición del Ministerio Público. Tras la audiencia de control de detención, el tribunal decretó la prisión preventiva de la imputada por considerarse un peligro para la seguridad de la sociedad, fijándose un plazo de 100 días para la investigación. Las sustancias incautadas fueron remitidas al Servicio de Salud de Antofagasta. Finalmente, este operativo subraya el trabajo conjunto entre ambas instituciones, fundamental para fortalecer la seguridad y evitar el ingreso de elementos prohibidos al interior de los recintos penitenciarios.
Durante la tarde de este martes, se reportó un intento de fuga al interior del Centro de Detención Preventiva (CDP) de Taltal, luego de que funcionarios del penal detectaran daños en un sector del recinto tras una ronda inspectiva. El hecho fue informado por la Dirección Regional de Gendarmería de Antofagasta, quienes aseguraron que el personal logró activar de forma inmediata los protocolos y finalmente, lograron frustrar la vulneración de seguridad. La Dirección Regional de Gendarmería de Antofagasta informa que, durante esta tarde, controló oportunamente un intento de vulneración a la seguridad interna, por parte de una persona privada de libertad, en el Centro de Detención Preventiva (CDP) de Taltal, señalaron. En este escenario, tras remitir los antecedentes al Ministerio Público, Gendarmería instruyó una investigación interna para esclarecer lo ocurrido, mientras que el interno involucrado fue trasladado a otra unidad penal.
Un funcionario de Gendarmería de Chile fue detenido este sábado en el Centro de Detención Preventiva (CDP) de Calama, en la Región de Antofagasta, tras ser sorprendido portando sustancias ilícitas entre sus pertenencias al interior del recinto penal. El hecho quedó al descubierto luego de controles internos realizados por personal del establecimiento, quienes detectaron elementos prohibidos ocultos en una cajetilla de cigarrillos. Tras la alerta, la situación fue denunciada de inmediato al Ministerio Público, que instruyó las primeras diligencias a la Oficina Regional de Investigación Criminal de Gendarmería. Horas más tarde, el funcionario fue detenido por la Policía de Investigaciones de Chile por infracción a la Ley 20.000 de drogas, quedando a disposición de la justicia. Durante la jornada, la Fiscalía de Calama lo formalizó por el delito correspondiente, solicitando la medida cautelar de prisión preventiva. El tribunal acogió la petición del ente persecutor y decretó el ingreso del imputado a prisión preventiva, considerando la gravedad de los hechos y el riesgo que implica el ingreso de sustancias ilícitas a un recinto penitenciario. Además, se fijó un plazo de 120 días para el desarrollo de la investigación. Desde Gendarmería reafirmaron su “compromiso irrestricto con la probidad”, subrayando que la institución mantiene una postura firme en la detección y denuncia de cualquier conducta irregular. “Gendarmería de Chile refuerza su responsabilidad de garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento de los establecimientos penitenciarios, asegurando que sus integrantes actúen siempre conforme a la ley y a los valores éticos que rigen su labor”, señalaron mediante un comunicado. El caso vuelve a poner en el centro del debate los mecanismos de control al interior de los recintos penales, particularmente en zonas estratégicas como Calama, donde la lucha contra el tráfico de drogas constituye una prioridad para las autoridades regionales y nacionales.
Un importante procedimiento de control realizado por Gendarmería en el Complejo Penitenciario de Antofagasta permitió desbaratar un intento de ingreso de una gran cantidad de elementos prohibidos, incluyendo 14 teléfonos celulares y dinero en efectivo. El involucrado es un trabajador de la empresa Sodexo, de 30 años. Ante esto, la detección se produjo durante un control rutinario al ingreso del recinto, cuando un funcionario de Gendarmería notó una anomalía en un vehículo de trabajo conducido por el empleado de la concesionaria. Tras una revisión exhaustiva, se descubrió que bajo el asiento del copiloto, específicamente en el compartimento de la batería, el sujeto ocultaba cuatro teléfonos celulares, junto a chips, cables de carga, baterías y hasta dos pantallas de repuesto para los equipos. Una vez informado el hecho a las jefaturas, y con la anuencia del trabajador, se procedió a revisar su casillero personal. Allí, los funcionarios de Gendarmería hallaron una cantidad aún mayor de elementos ilícitos: diez teléfonos celulares adicionales, cargadores, manos libres y la suma de un millón ochenta y dos mil pesos ($1.082.000) en efectivo. Asimismo, el jefe del Complejo Penitenciario de Antofagasta, coronel Alex Meza, destacó la efectividad de los controles permanentes: “Este tipo de situaciones nos invita a seguir reforzando los controles, algo que se viene haciendo de forma permanente en las Unidades Penales y donde como Gendarmería, estamos de forma constante buscando métodos de revisión, que nos permitan ser más efectivos a la hora de detectar estos elementos prohibidos que son tratados de ingresar hasta los recintos. La tarea es todos los días, no nos detenemos ni un segundo en el trabajo que realizamos para mantener el control de las unidades, combatiendo la corrupción y el crimen organizado”, señaló. Finalmente, el trabajador fue formalizado por infracción a la Ley N° 21.594, normativa que prohíbe el ingreso de celulares y elementos de telecomunicación a los recintos penales, estableciendo penas de presidio para los infractores y sancionando incluso a funcionarios públicos que omitan la denuncia de su existencia.
Una efectiva coordinación entre la Brigada Antinarcóticos y Contra el Crimen Organizado (Brianco) Antofagasta de la PDI y Gendarmería de Chile permitió desarticular un intento de ingreso de drogas al Centro de Cumplimiento Penitenciario (CCP) de la capital regional. El procedimiento se originó gracias a la vigilancia de Gendarmería, que mediante el sistema de circuito cerrado de televisión (CCTV), detectó la sospechosa entrega de un paquete de parte de una visitante a un interno. Tras la revisión física del objeto, se confirmó la presencia de sustancias ilícitas: 5,02 gramos de ketamina y 78,63 gramos de cannabis, distribuidas en bolsas. De inmediato, se activó el protocolo de colaboración con la Brianco PDI, cuyos detectives se trasladaron al lugar para establecer la flagrancia del delito. La mujer fue detenida por microtráfico de drogas y puesta a disposición del Ministerio Público. Tras la audiencia de control de detención, el tribunal decretó la prisión preventiva de la imputada por considerarse un peligro para la seguridad de la sociedad, fijándose un plazo de 100 días para la investigación. Las sustancias incautadas fueron remitidas al Servicio de Salud de Antofagasta. Finalmente, este operativo subraya el trabajo conjunto entre ambas instituciones, fundamental para fortalecer la seguridad y evitar el ingreso de elementos prohibidos al interior de los recintos penitenciarios.