El Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) emitió una fuerte alerta sobre los peligros asociados a la venta y consumo de medicamentos para bajar de peso, recordando enfáticamente que su uso debe ser exclusivamente bajo prescripción y estricta supervisión médica. La advertencia surge tras la elaboración de unreporte de mercado de medicamentos para bajar de peso realizado en colaboración con el Instituto de Salud Pública (ISP). Este informe responde a la creciente tendencia de buscar alternativas rápidas para la disminución de peso, lo que ha generado unuso indiscriminado y riesgoso de estos fármacos, a menudo sin control médico ni información suficiente sobre sus efectos adversos. Uno de los puntos clave del informe es la restricción en los canales de venta: solo las farmacias autorizadas por el ISP pueden vender medicamentos para la obesidad. El Sernac es categórico al indicar que la compra a través de canales informales o redes sociales implica exponerse a productos falsificados y graves daños a la salud. Además de los riesgos sanitarios, el estudio detectó variaciones significativas en los precios de estos medicamentos, que van desde los $9.000 (para aquellos con fentermina u orlistat) hasta más de $313.000 (para los basados en duraglutida, liraglutida o semaglutida). Asimismo, el ente fiscalizador también detectó en sus fiscalizaciones la existencia de publicidad prohibida y la oferta de recetas médicas a distancia (teleconsulta), prácticas que, sin un debido control médico,ponen en riesgo a las personas. El Sernac ha recibido reclamos de consumidores relacionados principalmente con problemas de ejecución contractual, como cobros indebidos y quiebres de stock, lo que sugiere una baja capacidad de los usuarios para detectar riesgos asociados a la salud. Por ello, la principal recomendación del organismo esadquirir este tipo de productos solo en farmacias autorizadas por el ISP y siempre bajo prescripción y supervisión médica. Finalmente, se recuerda que los efectos secundarios varían y pueden ir desde síntomas leves hasta posibles riesgos a largo plazo, por lo que, en caso de experimentarlos, se debe informar inmediatamente al médico y notificar al ISP a través de su sistema de vigilancia.
El Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) emitió una fuerte alerta sobre los peligros asociados a la venta y consumo de medicamentos para bajar de peso, recordando enfáticamente que su uso debe ser exclusivamente bajo prescripción y estricta supervisión médica. La advertencia surge tras la elaboración de unreporte de mercado de medicamentos para bajar de peso realizado en colaboración con el Instituto de Salud Pública (ISP). Este informe responde a la creciente tendencia de buscar alternativas rápidas para la disminución de peso, lo que ha generado unuso indiscriminado y riesgoso de estos fármacos, a menudo sin control médico ni información suficiente sobre sus efectos adversos. Uno de los puntos clave del informe es la restricción en los canales de venta: solo las farmacias autorizadas por el ISP pueden vender medicamentos para la obesidad. El Sernac es categórico al indicar que la compra a través de canales informales o redes sociales implica exponerse a productos falsificados y graves daños a la salud. Además de los riesgos sanitarios, el estudio detectó variaciones significativas en los precios de estos medicamentos, que van desde los $9.000 (para aquellos con fentermina u orlistat) hasta más de $313.000 (para los basados en duraglutida, liraglutida o semaglutida). Asimismo, el ente fiscalizador también detectó en sus fiscalizaciones la existencia de publicidad prohibida y la oferta de recetas médicas a distancia (teleconsulta), prácticas que, sin un debido control médico,ponen en riesgo a las personas. El Sernac ha recibido reclamos de consumidores relacionados principalmente con problemas de ejecución contractual, como cobros indebidos y quiebres de stock, lo que sugiere una baja capacidad de los usuarios para detectar riesgos asociados a la salud. Por ello, la principal recomendación del organismo esadquirir este tipo de productos solo en farmacias autorizadas por el ISP y siempre bajo prescripción y supervisión médica. Finalmente, se recuerda que los efectos secundarios varían y pueden ir desde síntomas leves hasta posibles riesgos a largo plazo, por lo que, en caso de experimentarlos, se debe informar inmediatamente al médico y notificar al ISP a través de su sistema de vigilancia.