El Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de junio de 2026 registró un alza de 2,4% en comparación con igual mes del año pasado, poniendo fin a una racha de cinco meses consecutivos de baja, por lo que Chile habría logrado esquivar la recesión técnica. Según informó el Banco Central este lunes, el resultado superó las expectativas del mercado. Eso sí, el mes contó con un día hábil más que junio del año pasado. En términos desestacionalizados, el indicador avanzó 0,6% respecto de mayo y 1,4% en doce meses. El resultado se explicaría principalmente por los resultados en los sectores de minería, servicios y el comercio. En concreto, la producción de bienes creció 3,9 por ciento respecto de junio del año pasado, y en comparación con mayo, el sector avanzó 0,7 por ciento, impulsada por la actividad minera. Por su parte, el comercio aumentó 5,4% en doce meses y 1,5% respecto al mes anterior, con resultados positivos en todos sus componentes. En el caso de los servicios, crecieron 1,7 por ciento respecto de junio de 2025 y avanzaron 0,5 por ciento frente a mayo, resultado que estuvo impulsado por las áreas de salud y educación, además del aporte de los servicios empresariales. Sin embargo, el sector de industria marcó una excepción al resto de los indicadores, anotando una caída anual de 0,7%, lo que se explica por una menor elaboración de productor pesqueros. En tanto, el Imacec no minero creció un 1,4% en doce meses y 0,1 por ciento respecto al mes anterior.
La economía chilena volvió a mostrar señales de debilitamiento. El Banco Central informó este miércoles que el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de mayo de 2026 registró una caída de 0,9% en comparación con igual mes del año pasado, resultado marcado principalmente por una menor producción minera y que mantiene al país acumulando cinco meses consecutivos de retrocesos en términos desestacionalizados. Con estas cifras, los analistas advierten que la posibilidad de una recesión técnica comienza a tomar fuerza, en un contexto en que otros indicadores económicos también muestran un deterioro significativo. No obstante, el instituto emisor precisó que mayo tuvo un día hábil menos que en 2025, factor que incidió parcialmente en la comparación anual. En términos desestacionalizados, el Imacec disminuyó 0,2% respecto de abril y cayó 0,7% en doce meses. El Banco Central explicó que el principal factor detrás del retroceso fue la menor producción minera, especialmente en la extracción de cobre, actividad clave para la economía nacional. El sector de bienes registró una contracción anual de 4,7%, arrastrado principalmente por la minería. La industria manufacturera también presentó una baja, influida por una menor elaboración de productos pesqueros, mientras que el resto de los bienes se mantuvo sin variaciones relevantes. En contraste, el comercio mostró señales positivas al crecer 0,8% en doce meses. El avance fue impulsado por el comercio minorista y automotor, destacando el aumento en las ventas de vestuario, alimentos en comercios especializados, plataformas de venta online y vehículos nuevos, además de servicios de mantención. Sin embargo, el comercio mayorista registró una disminución debido a menores ventas de alimentos. El sector servicios también aportó cifras positivas al expandirse 1,0% en comparación con mayo de 2025. El crecimiento estuvo liderado por los servicios personales, particularmente en las áreas de salud y educación. En sentido contrario, los servicios empresariales y de transporte presentaron caídas que moderaron el resultado general. Las cifras del Banco Central coinciden con otros indicadores difundidos recientemente por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), que evidencian un escenario económico complejo. Durante el trimestre marzo-mayo, la tasa de desocupación alcanzó un 9,4%, el nivel más alto de los últimos cinco años, mientras que el Índice de Producción Industrial retrocedió 7,5% en mayo, registrando su mayor caída en nueve años. El conjunto de estos indicadores refleja una economía que enfrenta crecientes dificultades para recuperar dinamismo. La fuerte dependencia de la minería, la desaceleración de la producción industrial y el aumento del desempleo configuran un panorama desafiante para los próximos meses, en el que la evolución de la actividad económica será clave para determinar si Chile ingresa formalmente en una recesión técnica o logra revertir la tendencia durante el segundo semestre.
El Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de junio de 2026 registró un alza de 2,4% en comparación con igual mes del año pasado, poniendo fin a una racha de cinco meses consecutivos de baja, por lo que Chile habría logrado esquivar la recesión técnica. Según informó el Banco Central este lunes, el resultado superó las expectativas del mercado. Eso sí, el mes contó con un día hábil más que junio del año pasado. En términos desestacionalizados, el indicador avanzó 0,6% respecto de mayo y 1,4% en doce meses. El resultado se explicaría principalmente por los resultados en los sectores de minería, servicios y el comercio. En concreto, la producción de bienes creció 3,9 por ciento respecto de junio del año pasado, y en comparación con mayo, el sector avanzó 0,7 por ciento, impulsada por la actividad minera. Por su parte, el comercio aumentó 5,4% en doce meses y 1,5% respecto al mes anterior, con resultados positivos en todos sus componentes. En el caso de los servicios, crecieron 1,7 por ciento respecto de junio de 2025 y avanzaron 0,5 por ciento frente a mayo, resultado que estuvo impulsado por las áreas de salud y educación, además del aporte de los servicios empresariales. Sin embargo, el sector de industria marcó una excepción al resto de los indicadores, anotando una caída anual de 0,7%, lo que se explica por una menor elaboración de productor pesqueros. En tanto, el Imacec no minero creció un 1,4% en doce meses y 0,1 por ciento respecto al mes anterior.
La economía chilena volvió a mostrar señales de debilitamiento. El Banco Central informó este miércoles que el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de mayo de 2026 registró una caída de 0,9% en comparación con igual mes del año pasado, resultado marcado principalmente por una menor producción minera y que mantiene al país acumulando cinco meses consecutivos de retrocesos en términos desestacionalizados. Con estas cifras, los analistas advierten que la posibilidad de una recesión técnica comienza a tomar fuerza, en un contexto en que otros indicadores económicos también muestran un deterioro significativo. No obstante, el instituto emisor precisó que mayo tuvo un día hábil menos que en 2025, factor que incidió parcialmente en la comparación anual. En términos desestacionalizados, el Imacec disminuyó 0,2% respecto de abril y cayó 0,7% en doce meses. El Banco Central explicó que el principal factor detrás del retroceso fue la menor producción minera, especialmente en la extracción de cobre, actividad clave para la economía nacional. El sector de bienes registró una contracción anual de 4,7%, arrastrado principalmente por la minería. La industria manufacturera también presentó una baja, influida por una menor elaboración de productos pesqueros, mientras que el resto de los bienes se mantuvo sin variaciones relevantes. En contraste, el comercio mostró señales positivas al crecer 0,8% en doce meses. El avance fue impulsado por el comercio minorista y automotor, destacando el aumento en las ventas de vestuario, alimentos en comercios especializados, plataformas de venta online y vehículos nuevos, además de servicios de mantención. Sin embargo, el comercio mayorista registró una disminución debido a menores ventas de alimentos. El sector servicios también aportó cifras positivas al expandirse 1,0% en comparación con mayo de 2025. El crecimiento estuvo liderado por los servicios personales, particularmente en las áreas de salud y educación. En sentido contrario, los servicios empresariales y de transporte presentaron caídas que moderaron el resultado general. Las cifras del Banco Central coinciden con otros indicadores difundidos recientemente por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), que evidencian un escenario económico complejo. Durante el trimestre marzo-mayo, la tasa de desocupación alcanzó un 9,4%, el nivel más alto de los últimos cinco años, mientras que el Índice de Producción Industrial retrocedió 7,5% en mayo, registrando su mayor caída en nueve años. El conjunto de estos indicadores refleja una economía que enfrenta crecientes dificultades para recuperar dinamismo. La fuerte dependencia de la minería, la desaceleración de la producción industrial y el aumento del desempleo configuran un panorama desafiante para los próximos meses, en el que la evolución de la actividad económica será clave para determinar si Chile ingresa formalmente en una recesión técnica o logra revertir la tendencia durante el segundo semestre.