Este lunes, comenzó el funcionamiento de 11 nuevas cámaras de televigilancia en Antofagasta, las primeras en entrar en funcionamiento dentro del proyecto regional que contempla la instalación de 100 dispositivos en la ciudad, iniciativa financiada por el Gobierno Regional y aprobada por el consejo regional (CORE). Las 11 cámaras ya se encuentran instaladas y conectadas a la central municipal de monitoreo, actualmente se encuentran en proceso de pruebas de visualización y ajuste de imagen, lo que permitirá su plena operatividad en el corto plazo. En total, el proyecto considera una inversión superior a los 2 mil 800 millones de pesos, por lo que el resto de los dispositivos que contemplada la iniciativa se encuentran en procesos finales de conexión. Las 11 cámaras ya están terminadas y conectadas a la central. Las restantes están prácticamente listas, en procesos de conexión y pruebas de imagen. Hoy estamos trabajando desde una central que opera con 30 cámaras municipales y con un sistema de turnos de monitoreo permanente, señaló el alcalde de Antofagasta, Sacha Razmilic. Por su parte, el Gobernador Regional, Ricardo Díaz, aseguró que: Este es un primer proyecto, con 100 cámaras financiadas por el Gobierno Regional, que vienen a fortalecer las que ya existían en Antofagasta y ampliar los espacios de seguridad para la comunidad. Por otra parte, el gobernador también destacó la existencia del megaproyecto regional de seguridad, que contempla una inversión de $19.000.000 y que se desarrollará en las comunas de Antofagasta, Calama y Tocopilla, siendo administrado por los municipios de cada localidad. “Este trabajo se ha desarrollado junto a la Delegación Presidencial y los alcaldes, incorporando tecnología de alto nivel como inteligencia artificial, lectores de patentes y mejores condiciones operativas, cerró.
A través del Consejo Regional de Antofagasta, el Gobierno Regional aprobó la inversión de recursos para dos proyectos de mejoramiento de la Ruta 23 CH, correspondiente al tramo que une a Calama con San Pedro de Atacama. Los recursos aprobados superan los $67.000.000, que permitirán iniciar el proceso de licitación para la ejecución de dos proyectos que conforman los primeros 33 kilómetros de la Ruta; contratos para reponer el pavimento en dos tramos consecutivos (Km 0 al Km.15; y del Km. 15 al Km 33,171). Estas obras van a cambiar radicalmente el estándar de la ruta, donde los cruces actualmente son bastante irregulares y que van a quedar totalmente regulares. Le vamos a cambiar la iluminación al cruce a desnivel que existe en Calama, con cual la capital loina va a quedar con accesos por todos esos sectores en el mejor de los niveles”, destacó el seremi de Obras Públicas, Pedro Barrios. El nuevo proyecto, que cuenta con recursos financiados por FNDR, se sumará al contrato ya adjudicado del Mejoramiento de la Ruta 23-Ch, sector: Calama - San Pedro de Atacama, Km 86,2 al Km 93,4, que se irán desarrollando de manera progresiva, por tramos. Por su parte, el Gobernador Regional, Ricardo Díaz comentó que: Esta es una iniciativa millonaria que forma parte del convenio que tenemos con el ministerio de Obras Públicas para obras del Corredor Bioceánico y que para este año 2026 significa una inversión de $25 mil millones que se tienen que ejecutar y rendir este año”. El proyecto considera el mejoramiento geométrico en sectores puntuales de curvas restrictivas y fuera de la normativa, obras de ensanche de bermas, movimientos de tierra, mejoramiento de estabilidad de taludes de corte y terraplén, sistema de drenaje, posibles reparaciones y/o reemplazos de obras de arte, de seguridad vial y en general todas aquellas obras destinadas a uniformar los estándares técnicos y optimizar la faja de terreno en donde se emplaza el camino.
Antofagasta dio un paso histórico hacia el desarrollo espacial con el proyecto “Antofagasta en Órbita”, una iniciativa pionera a nivel regional que apunta al diseño, integración y operación de una misión satelital orientada al monitoreo ambiental y territorial. El proyecto es impulsado por el Centro de Innovación y Diseño Avanzado (CINNDA) y financiado por el Gobierno Regional de Antofagasta, consolidándose como un avance clave en descentralización tecnológica y científica. Según explicó Ricardo Grau, director ejecutivo de CINNDA, la iniciativa contempla el desarrollo de un satélite tipo CubeSat, equipado con una cámara multiespectral que operará en el rango óptico —visible e infrarrojo cercano—. Su objetivo será capturar información periódica y comparable en el tiempo, permitiendo generar datos estratégicos para la toma de decisiones regionales y, al mismo tiempo, dejar capacidades instaladas en el territorio para futuras misiones espaciales. Según señala El Mercurio, el satélite operará en una órbita baja, adecuada para observación repetitiva, lo que garantizará revisitas regulares sobre la Región de Antofagasta. Entre sus principales aplicaciones se incluyen la vigilancia climática, la detección de estrés ambiental, el monitoreo de cambios en el uso de suelo, la expansión urbana y la fiscalización ambiental, además del seguimiento de relaves mineros y riesgos asociados a desastres naturales. Si bien el foco del proyecto está puesto en Antofagasta, el sistema tendrá cobertura global debido al tipo de órbita, lo que permitirá realizar comparaciones y generar usos complementarios en otros territorios, ampliando su impacto científico y técnico. El gobernador regional, Ricardo Díaz, destacó que contar con datos satelitales propios permitirá enfrentar de mejor manera los desafíos ambientales y productivos del norte, como la gestión del agua, la minería sostenible, la conservación de la biodiversidad y la adaptación al cambio climático. Además, subrayó que este tipo de iniciativas fortalece la autonomía regional y evita aplicar soluciones estandarizadas a realidades territoriales diversas. Desde una mirada académica, se relevó que proyectos como Antofagasta en Órbita no solo generan información estratégica, sino que también aportan significativamente a la formación de capital humano, abriendo oportunidades para estudiantes y profesionales en áreas como ingeniería, ciencia de datos y tecnología espacial. Esto se complementa con el fortalecimiento del ecosistema aeroespacial regional y el desarrollo de nuevas carreras y emprendimientos. El proyecto contempla un plazo de ejecución de 24 meses, con etapas de diseño, desarrollo, integración, validación y preparación para el lanzamiento, estimado hacia comienzos de 2028. Dado que Chile aún no cuenta con infraestructura de lanzamiento espacial, esta etapa deberá realizarse fuera del país. “Esperamos que Antofagasta en Órbita sea también una semilla: un paso concreto para que Chile avance, en el mediano y largo plazo, hacia contar con infraestructura propia de acceso al espacio”, concluyó Grau, destacando el carácter estratégico y visionario de la iniciativa. Socio clave La empresa Desarrollo de Tecnologías y Sistemas (DTS), filial de ENAER, se incorporó como socio estratégico al proyecto Antofagasta en Órbita, iniciativa que busca desplegar el primer satélite regional para vigilancia climática y territorial. Se trata de un CubeSat de bajo costo y alto impacto, orientado a monitorear sequías, cambios de uso de suelo y riesgos ambientales en el norte del país. El anuncio se enmarca en el fortalecimiento de la industria espacial chilena, con la próxima puesta en marcha del Centro Espacial Nacional y el desarrollo del Sistema Nacional Satelital (SNSAT), que integra capacidades para monitoreo territorial, gestión de emergencias, protección ambiental y apoyo a políticas públicas. Antofagasta en Órbita aportará datos locales clave para planificación y respuesta ante desastres en un territorio mayoritariamente desértico. DTS contribuirá con su experiencia en ingeniería espacial, desde la integración de componentes y pruebas en laboratorio hasta el seguimiento post-lanzamiento. Esta alianza se suma a acuerdos previos de la compañía con actores del sector y a su participación en instancias internacionales, consolidando un ecosistema que proyecta a Chile hacia una mayor autonomía tecnológica. El hito refuerza la idea de que el norte del país puede transformarse en un polo estratégico para el desarrollo espacial regional.
El Gobierno Regional de Antofagasta y dos empresas dedicadas a la recolección de residuos se enfrentan en el Tribunal de Compras Públicas. Esto, luego que ambas presentarán impugnaciones por la licitación de la iniciativa Limpieza de líneas de agua quebradas en sectores urbanos por una mínima diferencia en las ofertas. La licitación del proyecto fue anunciada por el GORE en abril de este año y tenía por objetivo la contratación de un servicio para la gestión de residuos domiciliarios y escombros en la zona de las quebradas de Salar el Carmen y La Cadena, ubicadas en la comuna de Antofagasta. No obstante, tras los resultados del proceso de concurso, las dos sociedades que fueron descartadas acusaron una serie de regularidades en la evaluación de las propuestas, en particular, argumentando haber quedado fuera del proceso sólo por la diferencia de $1. Las tres empresas que disputaban la licitación eran Servisab, Dimensión y Scrap Managment Solutions (SMS) las que competían por un monto de $1.100 millones (IVA incluido). En agosto, la administración resolvió adjudicar el contrato a Servisab, pese a haber obtenido la misma evaluación técnica que Dimensión; pero esta última ofreció $1.045.000.000, mientras que la ganadora ofertó $1.045.000.001.
Este martes, en el Salón Horacio Meléndez de la Universidad de Antofagasta, se llevó a cabo el Seminario Corredor Bioceánico y su Impacto en la Región, actividad que fue coordinada junto al Gobierno Regional y contó con la participación de Joao Carlos Parkinson, ministro de la Cancillería de Brasil y encargado de la coordinación de los Representantes Nacionales de los Gobiernos de Chile, Argentina, Brasil y Paraguay. El Corredor Bioceánico Capricornio es una iniciativa que crea una red de carreteras y vías para conectar los océanos Atlántico y Pacífico, a través de América del Sur, con el propósito de facilitar el comercio, reducir costos logísticos y promover la integración regional. De acuerdo al Ministro de Cancillería de Brasil, Joao Carlos Parkinson, para Brasil el proyecto también significa una oportunidad para abrir otros negocios. La idea del Corredor es generar nuevos ejes de desarrollo y crecimiento económico. La construcción del corredor es una invitación para que ellos miren a Chile como un nuevo socio comercial y particularmente el norte de Chile. Chile no es únicamente Santiago, es mucho más rico si viene con el aporte del norte. La idea es tener una participación más fuerte de empresas brasileñas Por su parte, el Gobernador Regional, Ricardo Díaz remarcó que el corredor está pronto a terminar sus últimas obras de conexión y que uno de los beneficios, será la disminución de los precios de ciertos alimentos. Además, en la instancia se realizó un taller de trabajo de las Mesas Técnicas de la Gobernanza Regional del Corredor Bioceánico Capricornio, tales como la Mesa de Infraestructura; Mesa de Procesos Fronterizos; Mesa de Desarrollo Productivo y Local; y, finalmente, la Mesa de Universidad y Territorio, que tuvo la participación de académicos de la Universidad de Antofagasta.
Este lunes, comenzó el funcionamiento de 11 nuevas cámaras de televigilancia en Antofagasta, las primeras en entrar en funcionamiento dentro del proyecto regional que contempla la instalación de 100 dispositivos en la ciudad, iniciativa financiada por el Gobierno Regional y aprobada por el consejo regional (CORE). Las 11 cámaras ya se encuentran instaladas y conectadas a la central municipal de monitoreo, actualmente se encuentran en proceso de pruebas de visualización y ajuste de imagen, lo que permitirá su plena operatividad en el corto plazo. En total, el proyecto considera una inversión superior a los 2 mil 800 millones de pesos, por lo que el resto de los dispositivos que contemplada la iniciativa se encuentran en procesos finales de conexión. Las 11 cámaras ya están terminadas y conectadas a la central. Las restantes están prácticamente listas, en procesos de conexión y pruebas de imagen. Hoy estamos trabajando desde una central que opera con 30 cámaras municipales y con un sistema de turnos de monitoreo permanente, señaló el alcalde de Antofagasta, Sacha Razmilic. Por su parte, el Gobernador Regional, Ricardo Díaz, aseguró que: Este es un primer proyecto, con 100 cámaras financiadas por el Gobierno Regional, que vienen a fortalecer las que ya existían en Antofagasta y ampliar los espacios de seguridad para la comunidad. Por otra parte, el gobernador también destacó la existencia del megaproyecto regional de seguridad, que contempla una inversión de $19.000.000 y que se desarrollará en las comunas de Antofagasta, Calama y Tocopilla, siendo administrado por los municipios de cada localidad. “Este trabajo se ha desarrollado junto a la Delegación Presidencial y los alcaldes, incorporando tecnología de alto nivel como inteligencia artificial, lectores de patentes y mejores condiciones operativas, cerró.
A través del Consejo Regional de Antofagasta, el Gobierno Regional aprobó la inversión de recursos para dos proyectos de mejoramiento de la Ruta 23 CH, correspondiente al tramo que une a Calama con San Pedro de Atacama. Los recursos aprobados superan los $67.000.000, que permitirán iniciar el proceso de licitación para la ejecución de dos proyectos que conforman los primeros 33 kilómetros de la Ruta; contratos para reponer el pavimento en dos tramos consecutivos (Km 0 al Km.15; y del Km. 15 al Km 33,171). Estas obras van a cambiar radicalmente el estándar de la ruta, donde los cruces actualmente son bastante irregulares y que van a quedar totalmente regulares. Le vamos a cambiar la iluminación al cruce a desnivel que existe en Calama, con cual la capital loina va a quedar con accesos por todos esos sectores en el mejor de los niveles”, destacó el seremi de Obras Públicas, Pedro Barrios. El nuevo proyecto, que cuenta con recursos financiados por FNDR, se sumará al contrato ya adjudicado del Mejoramiento de la Ruta 23-Ch, sector: Calama - San Pedro de Atacama, Km 86,2 al Km 93,4, que se irán desarrollando de manera progresiva, por tramos. Por su parte, el Gobernador Regional, Ricardo Díaz comentó que: Esta es una iniciativa millonaria que forma parte del convenio que tenemos con el ministerio de Obras Públicas para obras del Corredor Bioceánico y que para este año 2026 significa una inversión de $25 mil millones que se tienen que ejecutar y rendir este año”. El proyecto considera el mejoramiento geométrico en sectores puntuales de curvas restrictivas y fuera de la normativa, obras de ensanche de bermas, movimientos de tierra, mejoramiento de estabilidad de taludes de corte y terraplén, sistema de drenaje, posibles reparaciones y/o reemplazos de obras de arte, de seguridad vial y en general todas aquellas obras destinadas a uniformar los estándares técnicos y optimizar la faja de terreno en donde se emplaza el camino.
Antofagasta dio un paso histórico hacia el desarrollo espacial con el proyecto “Antofagasta en Órbita”, una iniciativa pionera a nivel regional que apunta al diseño, integración y operación de una misión satelital orientada al monitoreo ambiental y territorial. El proyecto es impulsado por el Centro de Innovación y Diseño Avanzado (CINNDA) y financiado por el Gobierno Regional de Antofagasta, consolidándose como un avance clave en descentralización tecnológica y científica. Según explicó Ricardo Grau, director ejecutivo de CINNDA, la iniciativa contempla el desarrollo de un satélite tipo CubeSat, equipado con una cámara multiespectral que operará en el rango óptico —visible e infrarrojo cercano—. Su objetivo será capturar información periódica y comparable en el tiempo, permitiendo generar datos estratégicos para la toma de decisiones regionales y, al mismo tiempo, dejar capacidades instaladas en el territorio para futuras misiones espaciales. Según señala El Mercurio, el satélite operará en una órbita baja, adecuada para observación repetitiva, lo que garantizará revisitas regulares sobre la Región de Antofagasta. Entre sus principales aplicaciones se incluyen la vigilancia climática, la detección de estrés ambiental, el monitoreo de cambios en el uso de suelo, la expansión urbana y la fiscalización ambiental, además del seguimiento de relaves mineros y riesgos asociados a desastres naturales. Si bien el foco del proyecto está puesto en Antofagasta, el sistema tendrá cobertura global debido al tipo de órbita, lo que permitirá realizar comparaciones y generar usos complementarios en otros territorios, ampliando su impacto científico y técnico. El gobernador regional, Ricardo Díaz, destacó que contar con datos satelitales propios permitirá enfrentar de mejor manera los desafíos ambientales y productivos del norte, como la gestión del agua, la minería sostenible, la conservación de la biodiversidad y la adaptación al cambio climático. Además, subrayó que este tipo de iniciativas fortalece la autonomía regional y evita aplicar soluciones estandarizadas a realidades territoriales diversas. Desde una mirada académica, se relevó que proyectos como Antofagasta en Órbita no solo generan información estratégica, sino que también aportan significativamente a la formación de capital humano, abriendo oportunidades para estudiantes y profesionales en áreas como ingeniería, ciencia de datos y tecnología espacial. Esto se complementa con el fortalecimiento del ecosistema aeroespacial regional y el desarrollo de nuevas carreras y emprendimientos. El proyecto contempla un plazo de ejecución de 24 meses, con etapas de diseño, desarrollo, integración, validación y preparación para el lanzamiento, estimado hacia comienzos de 2028. Dado que Chile aún no cuenta con infraestructura de lanzamiento espacial, esta etapa deberá realizarse fuera del país. “Esperamos que Antofagasta en Órbita sea también una semilla: un paso concreto para que Chile avance, en el mediano y largo plazo, hacia contar con infraestructura propia de acceso al espacio”, concluyó Grau, destacando el carácter estratégico y visionario de la iniciativa. Socio clave La empresa Desarrollo de Tecnologías y Sistemas (DTS), filial de ENAER, se incorporó como socio estratégico al proyecto Antofagasta en Órbita, iniciativa que busca desplegar el primer satélite regional para vigilancia climática y territorial. Se trata de un CubeSat de bajo costo y alto impacto, orientado a monitorear sequías, cambios de uso de suelo y riesgos ambientales en el norte del país. El anuncio se enmarca en el fortalecimiento de la industria espacial chilena, con la próxima puesta en marcha del Centro Espacial Nacional y el desarrollo del Sistema Nacional Satelital (SNSAT), que integra capacidades para monitoreo territorial, gestión de emergencias, protección ambiental y apoyo a políticas públicas. Antofagasta en Órbita aportará datos locales clave para planificación y respuesta ante desastres en un territorio mayoritariamente desértico. DTS contribuirá con su experiencia en ingeniería espacial, desde la integración de componentes y pruebas en laboratorio hasta el seguimiento post-lanzamiento. Esta alianza se suma a acuerdos previos de la compañía con actores del sector y a su participación en instancias internacionales, consolidando un ecosistema que proyecta a Chile hacia una mayor autonomía tecnológica. El hito refuerza la idea de que el norte del país puede transformarse en un polo estratégico para el desarrollo espacial regional.
El Gobierno Regional de Antofagasta y dos empresas dedicadas a la recolección de residuos se enfrentan en el Tribunal de Compras Públicas. Esto, luego que ambas presentarán impugnaciones por la licitación de la iniciativa Limpieza de líneas de agua quebradas en sectores urbanos por una mínima diferencia en las ofertas. La licitación del proyecto fue anunciada por el GORE en abril de este año y tenía por objetivo la contratación de un servicio para la gestión de residuos domiciliarios y escombros en la zona de las quebradas de Salar el Carmen y La Cadena, ubicadas en la comuna de Antofagasta. No obstante, tras los resultados del proceso de concurso, las dos sociedades que fueron descartadas acusaron una serie de regularidades en la evaluación de las propuestas, en particular, argumentando haber quedado fuera del proceso sólo por la diferencia de $1. Las tres empresas que disputaban la licitación eran Servisab, Dimensión y Scrap Managment Solutions (SMS) las que competían por un monto de $1.100 millones (IVA incluido). En agosto, la administración resolvió adjudicar el contrato a Servisab, pese a haber obtenido la misma evaluación técnica que Dimensión; pero esta última ofreció $1.045.000.000, mientras que la ganadora ofertó $1.045.000.001.
Este martes, en el Salón Horacio Meléndez de la Universidad de Antofagasta, se llevó a cabo el Seminario Corredor Bioceánico y su Impacto en la Región, actividad que fue coordinada junto al Gobierno Regional y contó con la participación de Joao Carlos Parkinson, ministro de la Cancillería de Brasil y encargado de la coordinación de los Representantes Nacionales de los Gobiernos de Chile, Argentina, Brasil y Paraguay. El Corredor Bioceánico Capricornio es una iniciativa que crea una red de carreteras y vías para conectar los océanos Atlántico y Pacífico, a través de América del Sur, con el propósito de facilitar el comercio, reducir costos logísticos y promover la integración regional. De acuerdo al Ministro de Cancillería de Brasil, Joao Carlos Parkinson, para Brasil el proyecto también significa una oportunidad para abrir otros negocios. La idea del Corredor es generar nuevos ejes de desarrollo y crecimiento económico. La construcción del corredor es una invitación para que ellos miren a Chile como un nuevo socio comercial y particularmente el norte de Chile. Chile no es únicamente Santiago, es mucho más rico si viene con el aporte del norte. La idea es tener una participación más fuerte de empresas brasileñas Por su parte, el Gobernador Regional, Ricardo Díaz remarcó que el corredor está pronto a terminar sus últimas obras de conexión y que uno de los beneficios, será la disminución de los precios de ciertos alimentos. Además, en la instancia se realizó un taller de trabajo de las Mesas Técnicas de la Gobernanza Regional del Corredor Bioceánico Capricornio, tales como la Mesa de Infraestructura; Mesa de Procesos Fronterizos; Mesa de Desarrollo Productivo y Local; y, finalmente, la Mesa de Universidad y Territorio, que tuvo la participación de académicos de la Universidad de Antofagasta.