El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) ha tomado una determinación clave para asegurar el uso responsable de medicamentos veterinarios en el país, modificando la condición de venta de productos que incluyen los principios activos Xilazina y Tiopental. Según informó el organismo, a partir de ahora, estos fármacos solo podrán ser adquiridos por médicos y médicas veterinarias para su aplicación en el ámbito clínico. Esta medida busca un mayor control sobre estas sustancias, cuyo mal manejo puede generar un riesgo potencial para la salud de las personas. Como parte de este nuevo protocolo, los profesionales deberán acreditar su condición al momento de la compra, presentando su certificado de título o cédula de identidad que indique su profesión. Esta decisión se alinea con los lineamientos nacionales e internacionales orientados a prevenir el uso inadecuado de estos compuestos. Si bien la modificación ya está vigente, el SAG otorgó un plazo máximo de seis meses a las empresas fabricantes y distribuidoras. Este periodo servirá para que incorporen la nueva información en el rotulado de los productos, asegurando una implementación ordenada y transparente para todos los actores del sector.
El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) ha tomado una determinación clave para asegurar el uso responsable de medicamentos veterinarios en el país, modificando la condición de venta de productos que incluyen los principios activos Xilazina y Tiopental. Según informó el organismo, a partir de ahora, estos fármacos solo podrán ser adquiridos por médicos y médicas veterinarias para su aplicación en el ámbito clínico. Esta medida busca un mayor control sobre estas sustancias, cuyo mal manejo puede generar un riesgo potencial para la salud de las personas. Como parte de este nuevo protocolo, los profesionales deberán acreditar su condición al momento de la compra, presentando su certificado de título o cédula de identidad que indique su profesión. Esta decisión se alinea con los lineamientos nacionales e internacionales orientados a prevenir el uso inadecuado de estos compuestos. Si bien la modificación ya está vigente, el SAG otorgó un plazo máximo de seis meses a las empresas fabricantes y distribuidoras. Este periodo servirá para que incorporen la nueva información en el rotulado de los productos, asegurando una implementación ordenada y transparente para todos los actores del sector.