La Fuerza Aérea de Chile (FACh) confirmó el hallazgo de un avión militar que se estrelló en 1977 en el sector de Morro Moreno, en la región de Antofagasta. La aeronave, un Grumman HU-16 Albatross, fue identificada gracias a los restos metálicos encontrados por un grupo de excursionistas el pasado 9 de agosto. Tras la alerta, personal de la Vª Brigada Aérea lideró una operación terrestre y aérea para recuperar e inspeccionar los fragmentos. Estos trabajos permitieron una identificación preliminar de la aeronave. Junto a los restos del avión, también fueron hallados restos óseos humanos, los cuales se enviaron al Instituto Médico Legal (IML) por instrucción de la Fiscalía de Aviación de Antofagasta para su análisis y posible identificación. Ante esto, la FACh informó que las pericias en el lugar continúan para confirmar el origen del resto de las piezas encontradas. El sector de Morro Moreno ha sido escenario de varios accidentes aéreos en el pasado, lo que inicialmente dificultó la identificación. A pesar de que existían otras hipótesis, como que los restos pertenecieran a un B-26 Invader, las pruebas preliminares han logrado asociar el material al Grumman HU-16. Finalmente, la institución reiteró su compromiso de mantener el operativo de rastreo y documentación en la zona, abarcando todo el perímetro donde se detectaron las piezas. El objetivo es esclarecer los hechos y contribuir a la memoria histórica de la aviación nacional.
La Fuerza Aérea de Chile (FACh) confirmó este fin de semana que ha iniciado una investigación para determinar si los restos de un avión encontrados recientemente en el sector de Morro Moreno, Antofagasta, corresponden a una aeronave B-26 desaparecida hace 63 años. El hallazgo fue realizado por un grupo de excursionistas, quienes dieron con piezas oxidadas de lo que parecían ser partes de un avión militar, incluyendo el fuselaje, marcos de ventanas y telas quemadas. Este descubrimiento reactiva la búsqueda de la aeronave N°838, que se extravió el 10 de mayo de 1962, declarando como fallecidos a sus tres pilotos: el teniente Mario Sepúlveda Zúñiga, el subteniente Gracián Figueroa Navarrete y el subteniente Pedro Gutiérrez Araya. Tras ser notificada, la FACh se puso en contacto con los excursionistas y envió a personal de la V° Brigada Aérea al lugar del hallazgo. A través de un comunicado, la institución explicó que el equipo realizará un trabajo minucioso, detallado y que tomará varias jornadas para levantar y analizar las piezas. Sin embargo, la FACh ha sido cautelosa, señalando que entre 1955 y 1981 se registraron ocho accidentes aéreos en la zona, por lo que no se puede asegurar que los restos pertenezcan al avión B-26 sin un análisis pericial riguroso. Finalmente, uno de los excursionistas, Mauro Gómez, expresó su esperanza de que este hallazgo pueda dar un cierre a los familiares de los pilotos desaparecidos, quienes ya han contactado al grupo para explorar la posibilidad de erigir un memorial.Pensamos que este hallazgo ocurrió por algo... esperamos que este hecho cierre un ciclo para los familiares de los caídos, afirmó Gómez.
La Fuerza Aérea de Chile (FACh) confirmó el hallazgo de un avión militar que se estrelló en 1977 en el sector de Morro Moreno, en la región de Antofagasta. La aeronave, un Grumman HU-16 Albatross, fue identificada gracias a los restos metálicos encontrados por un grupo de excursionistas el pasado 9 de agosto. Tras la alerta, personal de la Vª Brigada Aérea lideró una operación terrestre y aérea para recuperar e inspeccionar los fragmentos. Estos trabajos permitieron una identificación preliminar de la aeronave. Junto a los restos del avión, también fueron hallados restos óseos humanos, los cuales se enviaron al Instituto Médico Legal (IML) por instrucción de la Fiscalía de Aviación de Antofagasta para su análisis y posible identificación. Ante esto, la FACh informó que las pericias en el lugar continúan para confirmar el origen del resto de las piezas encontradas. El sector de Morro Moreno ha sido escenario de varios accidentes aéreos en el pasado, lo que inicialmente dificultó la identificación. A pesar de que existían otras hipótesis, como que los restos pertenecieran a un B-26 Invader, las pruebas preliminares han logrado asociar el material al Grumman HU-16. Finalmente, la institución reiteró su compromiso de mantener el operativo de rastreo y documentación en la zona, abarcando todo el perímetro donde se detectaron las piezas. El objetivo es esclarecer los hechos y contribuir a la memoria histórica de la aviación nacional.
La Fuerza Aérea de Chile (FACh) confirmó este fin de semana que ha iniciado una investigación para determinar si los restos de un avión encontrados recientemente en el sector de Morro Moreno, Antofagasta, corresponden a una aeronave B-26 desaparecida hace 63 años. El hallazgo fue realizado por un grupo de excursionistas, quienes dieron con piezas oxidadas de lo que parecían ser partes de un avión militar, incluyendo el fuselaje, marcos de ventanas y telas quemadas. Este descubrimiento reactiva la búsqueda de la aeronave N°838, que se extravió el 10 de mayo de 1962, declarando como fallecidos a sus tres pilotos: el teniente Mario Sepúlveda Zúñiga, el subteniente Gracián Figueroa Navarrete y el subteniente Pedro Gutiérrez Araya. Tras ser notificada, la FACh se puso en contacto con los excursionistas y envió a personal de la V° Brigada Aérea al lugar del hallazgo. A través de un comunicado, la institución explicó que el equipo realizará un trabajo minucioso, detallado y que tomará varias jornadas para levantar y analizar las piezas. Sin embargo, la FACh ha sido cautelosa, señalando que entre 1955 y 1981 se registraron ocho accidentes aéreos en la zona, por lo que no se puede asegurar que los restos pertenezcan al avión B-26 sin un análisis pericial riguroso. Finalmente, uno de los excursionistas, Mauro Gómez, expresó su esperanza de que este hallazgo pueda dar un cierre a los familiares de los pilotos desaparecidos, quienes ya han contactado al grupo para explorar la posibilidad de erigir un memorial.Pensamos que este hallazgo ocurrió por algo... esperamos que este hecho cierre un ciclo para los familiares de los caídos, afirmó Gómez.