Durante este lunes, distintos gremios de funcionarios de la educación participaron de una manifestación que tuvo como punto central la Plaza Colón de Antofagasta, tras una convocatoria en respuesta al homicidio de la inspectora María Víctoria Reyes, quien falleció en el ataque del Instituto Obispo Silva Lezaeta. Pese a que las manifestaciones fueron movilizadas a nivel nacional, en Antofagasta la convocatoria fue realizada por el Sindicato de Asistentes de la Educación, pero recibió la adherencia del Colegio de Profesores, el Sindicato de profesores y profesionales (SIPPE), además del Sindicato de Asistentes de Aula, Sindicato N°1 de Manipuladoras de Alimentos, y el Sindicato de Jardines Infantiles de la ciudad. En ese sentido, a eso de las 12:00 horas, los gremios se reunieron en la Plaza Colón luego de una paralización de actividades en liceos y escuelas de la capital regional. La movilización, se enmarca en la preocupación por la seguridad de los funcionarios ante la problemática de violencia en los establecimientos, además de la preocupación por la vulneración de los estudiantes.
La educación en la región de Antofagasta se enfrenta a un desafío mayúsculo debido al sostenido aumento de la matrícula de alumnos inmigrantes. De acuerdo con las últimas cifras del Centro de Estudios del Ministerio de Educación (CEM), la presencia de estudiantes extranjeros en la región alcanzó el 20,1% este 2025, un total de 26.884 alumnos de los 133.981 matriculados. Este porcentaje no solo representa un significativo incremento de 11,7 puntos porcentuales desde 2017, sino que además posiciona a Antofagasta como la segunda región con mayor tasa de matrícula extranjera a nivel nacional, solo por detrás de Tarapacá (22,3%) y superando a Arica y Parinacota (15,5%). El fenómeno se acentúa en las capitales provinciales: En Antofagasta, los alumnos migrantes representan el 22,7% (14.787 estudiantes). Calama exhibe la cifra más alta en la región con un 30,1% (8.958 estudiantes) de su matrícula total. La situación es aún más palpable en el sector público, donde la matrícula extranjera en establecimientos municipales de la región llega al 31,4%. Ante este escenario, expertos han levantado la voz destacando la necesidad imperativa de preparar al sistema educativo. La principal preocupación radica en la capacitación docente para atender la creciente diversidad cultural en las aulas. Asimismo, se subraya la importancia de conocer el nivel de aprendizaje con el que llegan los estudiantes foráneos para poder integrarlos y nivelarlos adecuadamente. A nivel nacional, el número de estudiantes extranjeros supera los 294 mil, con un crecimiento del 53% entre 2021 y 2025. Este aumento de casi 102.000 nuevos alumnos ocurre simultáneamente a la disminución de la matrícula de estudiantes chilenos, un fenómeno atribuido en parte a la baja de la natalidad en el país. Finalmente, el importante crecimiento de estudiantes de otras nacionalidades en Antofagasta supone, en suma, una serie de desafíos que el sistema educativo debe abordar con urgencia para garantizar una educación de calidad e inclusiva.
Durante este lunes, distintos gremios de funcionarios de la educación participaron de una manifestación que tuvo como punto central la Plaza Colón de Antofagasta, tras una convocatoria en respuesta al homicidio de la inspectora María Víctoria Reyes, quien falleció en el ataque del Instituto Obispo Silva Lezaeta. Pese a que las manifestaciones fueron movilizadas a nivel nacional, en Antofagasta la convocatoria fue realizada por el Sindicato de Asistentes de la Educación, pero recibió la adherencia del Colegio de Profesores, el Sindicato de profesores y profesionales (SIPPE), además del Sindicato de Asistentes de Aula, Sindicato N°1 de Manipuladoras de Alimentos, y el Sindicato de Jardines Infantiles de la ciudad. En ese sentido, a eso de las 12:00 horas, los gremios se reunieron en la Plaza Colón luego de una paralización de actividades en liceos y escuelas de la capital regional. La movilización, se enmarca en la preocupación por la seguridad de los funcionarios ante la problemática de violencia en los establecimientos, además de la preocupación por la vulneración de los estudiantes.
La educación en la región de Antofagasta se enfrenta a un desafío mayúsculo debido al sostenido aumento de la matrícula de alumnos inmigrantes. De acuerdo con las últimas cifras del Centro de Estudios del Ministerio de Educación (CEM), la presencia de estudiantes extranjeros en la región alcanzó el 20,1% este 2025, un total de 26.884 alumnos de los 133.981 matriculados. Este porcentaje no solo representa un significativo incremento de 11,7 puntos porcentuales desde 2017, sino que además posiciona a Antofagasta como la segunda región con mayor tasa de matrícula extranjera a nivel nacional, solo por detrás de Tarapacá (22,3%) y superando a Arica y Parinacota (15,5%). El fenómeno se acentúa en las capitales provinciales: En Antofagasta, los alumnos migrantes representan el 22,7% (14.787 estudiantes). Calama exhibe la cifra más alta en la región con un 30,1% (8.958 estudiantes) de su matrícula total. La situación es aún más palpable en el sector público, donde la matrícula extranjera en establecimientos municipales de la región llega al 31,4%. Ante este escenario, expertos han levantado la voz destacando la necesidad imperativa de preparar al sistema educativo. La principal preocupación radica en la capacitación docente para atender la creciente diversidad cultural en las aulas. Asimismo, se subraya la importancia de conocer el nivel de aprendizaje con el que llegan los estudiantes foráneos para poder integrarlos y nivelarlos adecuadamente. A nivel nacional, el número de estudiantes extranjeros supera los 294 mil, con un crecimiento del 53% entre 2021 y 2025. Este aumento de casi 102.000 nuevos alumnos ocurre simultáneamente a la disminución de la matrícula de estudiantes chilenos, un fenómeno atribuido en parte a la baja de la natalidad en el país. Finalmente, el importante crecimiento de estudiantes de otras nacionalidades en Antofagasta supone, en suma, una serie de desafíos que el sistema educativo debe abordar con urgencia para garantizar una educación de calidad e inclusiva.