El cáncer de mama sigue siendo un desafío crucial en salud pública, pero la creencia generalizada de un aumento real de casos en mujeres jóvenes no tiene sustento científico, según el Dr. William Constante Soria, cirujano oncólogo y mastólogo de la Unidad de Patología Mamaria del Hospital Regional de Antofagasta. “Es una apreciación generalizada, incluso a nivel mundial, que parece haber más casos en mujeres jóvenes, pero eso no está demostrado científicamente”, explica el especialista. Sin embargo, advierte que lo que sí se ha comprobado es que los tumores detectados en mujeres menores de 40 años son biológicamente más agresivos, incluyendo tipos como el triple negativo o HER2 positivo, que dificultan el tratamiento y tienen una evolución más rápida. Ante esto, el doctor Constante detalla que esta mayor agresividad se manifiesta en “cánceres en mujeres jóvenes con características biológicas distintas, más invasivas, y eso sí está claramente documentado. Aunque el número total de casos no haya aumentado, su agresividad sí es un factor clínico comprobado”. Asimismo, como posibles factores que inciden en este panorama, el mastólogo menciona la postergación de la maternidad, cambios en los hábitos alimenticios y una creciente relevancia del factor hereditario con la identificación de nuevas mutaciones genéticas, más allá de los conocidos BRCA1 y BRCA2, como el gen PALB2. Pese a los avances en la comprensión de la genética del cáncer, el mensaje más crucial se mantiene en la prevención y la detección precoz. El doctor Constante subraya la importancia de la mamografía, siendo el mejor método diagnóstico por su eficacia y costo, recomendando el inicio de los controles anuales a partir de los 45 años, o incluso antes (a los 35 años) en mujeres con antecedentes familiares directos. El especialista también hizo un llamado a aprovechar los programas de salud pública que ofrecen mamografías gratuitas a mujeres entre 45 y 60 años, lamentando que muchas no accedan a este beneficio, lo que lleva a un diagnóstico en etapas avanzadas. Finalmente, el oncólogo enfatiza la necesidad de un control responsable y guiado por un profesional, recalcando que “una mamografía, una ecografía y una consulta médica oportuna pueden marcar la diferencia entre un diagnóstico precoz y uno tardío”.
El cáncer de mama es una de las principales causas de muerte de mujeres en Chile, con cerca de 5.000 nuevos diagnósticos y más de 2.000 muertes al año. La detección temprana es crucial para un tratamiento exitoso. Sin embargo, un reciente estudio arroja un dato preocupante: seis de cada diez mujeres mayores de 40 años no se realizan la mamografía anual. ¿La razón? La principal excusa es la falta de tiempo. Para detallar, las responsabilidades laborales, el cuidado de los hijos y las tareas domésticas son las principales razones por las que muchas mujeres postergan su salud, según revelaron las consultadas.La vida siempre te lleva a lo urgente, sobre todo en las mujeres. Todo es más importante que uno... y me pillaron un cáncer en etapa 3, cuando podría haber sido en etapa 1, relató Magdalena Urzúa, una paciente diagnosticada tardíamente. Esta realidad es confirmada por la matrona Valentina Hormazábal, quien subraya queuna detección precoz es fundamental para realizar un tratamiento oportuno. Por su parte, Beatriz Palma, creadora de una terapia de prótesis externas para pacientes con cáncer de mama, señala que muchas mujeres llegan tarde al diagnóstico por la misma razón:No, es que los niños, el supermercado... siempre la priorización no estaba en uno. Actualmente, la ley chilena facilita el acceso a este examen preventivo. Las mujeres de entre 50 y 69 años tienen derecho a una mamografía gratuita cada dos años, sin necesidad de orden médica. Además, la legislación otorga medio día de permiso laboral para realizarse el examen, un beneficio que muchas aún no utilizan, lo que refuerza la idea de que la postergación no solo se debe a barreras de acceso, sino a una falta de priorización del autocuidado en la vida diaria.
El cáncer de mama sigue siendo un desafío crucial en salud pública, pero la creencia generalizada de un aumento real de casos en mujeres jóvenes no tiene sustento científico, según el Dr. William Constante Soria, cirujano oncólogo y mastólogo de la Unidad de Patología Mamaria del Hospital Regional de Antofagasta. “Es una apreciación generalizada, incluso a nivel mundial, que parece haber más casos en mujeres jóvenes, pero eso no está demostrado científicamente”, explica el especialista. Sin embargo, advierte que lo que sí se ha comprobado es que los tumores detectados en mujeres menores de 40 años son biológicamente más agresivos, incluyendo tipos como el triple negativo o HER2 positivo, que dificultan el tratamiento y tienen una evolución más rápida. Ante esto, el doctor Constante detalla que esta mayor agresividad se manifiesta en “cánceres en mujeres jóvenes con características biológicas distintas, más invasivas, y eso sí está claramente documentado. Aunque el número total de casos no haya aumentado, su agresividad sí es un factor clínico comprobado”. Asimismo, como posibles factores que inciden en este panorama, el mastólogo menciona la postergación de la maternidad, cambios en los hábitos alimenticios y una creciente relevancia del factor hereditario con la identificación de nuevas mutaciones genéticas, más allá de los conocidos BRCA1 y BRCA2, como el gen PALB2. Pese a los avances en la comprensión de la genética del cáncer, el mensaje más crucial se mantiene en la prevención y la detección precoz. El doctor Constante subraya la importancia de la mamografía, siendo el mejor método diagnóstico por su eficacia y costo, recomendando el inicio de los controles anuales a partir de los 45 años, o incluso antes (a los 35 años) en mujeres con antecedentes familiares directos. El especialista también hizo un llamado a aprovechar los programas de salud pública que ofrecen mamografías gratuitas a mujeres entre 45 y 60 años, lamentando que muchas no accedan a este beneficio, lo que lleva a un diagnóstico en etapas avanzadas. Finalmente, el oncólogo enfatiza la necesidad de un control responsable y guiado por un profesional, recalcando que “una mamografía, una ecografía y una consulta médica oportuna pueden marcar la diferencia entre un diagnóstico precoz y uno tardío”.
El cáncer de mama es una de las principales causas de muerte de mujeres en Chile, con cerca de 5.000 nuevos diagnósticos y más de 2.000 muertes al año. La detección temprana es crucial para un tratamiento exitoso. Sin embargo, un reciente estudio arroja un dato preocupante: seis de cada diez mujeres mayores de 40 años no se realizan la mamografía anual. ¿La razón? La principal excusa es la falta de tiempo. Para detallar, las responsabilidades laborales, el cuidado de los hijos y las tareas domésticas son las principales razones por las que muchas mujeres postergan su salud, según revelaron las consultadas.La vida siempre te lleva a lo urgente, sobre todo en las mujeres. Todo es más importante que uno... y me pillaron un cáncer en etapa 3, cuando podría haber sido en etapa 1, relató Magdalena Urzúa, una paciente diagnosticada tardíamente. Esta realidad es confirmada por la matrona Valentina Hormazábal, quien subraya queuna detección precoz es fundamental para realizar un tratamiento oportuno. Por su parte, Beatriz Palma, creadora de una terapia de prótesis externas para pacientes con cáncer de mama, señala que muchas mujeres llegan tarde al diagnóstico por la misma razón:No, es que los niños, el supermercado... siempre la priorización no estaba en uno. Actualmente, la ley chilena facilita el acceso a este examen preventivo. Las mujeres de entre 50 y 69 años tienen derecho a una mamografía gratuita cada dos años, sin necesidad de orden médica. Además, la legislación otorga medio día de permiso laboral para realizarse el examen, un beneficio que muchas aún no utilizan, lo que refuerza la idea de que la postergación no solo se debe a barreras de acceso, sino a una falta de priorización del autocuidado en la vida diaria.