Durante los últimos días, la Aduana Regional de Antofagasta, Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI) llevaron a cabo cuatro procedimientos de fiscalización que permitió la incautación de 40 kilos 389 gramos de drogas en la Región de Antofagasta. El primer caso corresponde a un operativo llevado a cabo en el Perímetro de Vigilancia Especial (PVE) La Negra junto a Carabineros, donde se detectaron 24 kilos 37 gramos de marihuana. Al revisar el portaequipajes de un vehículo que iba desde Iquique a Santiago, descubrieron bultos extraños dentro de dos maleta, que en total eran 20 paquetes transportados por un ciudadano chileno y otro extranjero. Un caso similar ocurrió con sólo horas de diferencia. En el mismo sector en la Ruta 5 Norte, Aduanas y Carabineros inspeccionaron un bus que viaja a Santiago, donde hallaron 11 kilos 912 gramos de marihuana dentro de 10 paquetes de dicha drogas que se encontraban en una maleta. A esos procedimientos, se suman otros dos que se llevaron a cabo en el Paso Fronterizo Ollagüe, ejecutados por la PDI. En primer lugar, los perfiles de riesgo permitieron descubrir a una pasajera de un minibús, de nacionalidad boliviana, que viajaba con 2 kilos 285 de pasta baste de cocaína, transportados dentro de seis paquetes que la pasajera transportaba de manera fajada. En un último operativo, otros 2 kilos 155 gramos de pasta base de cocaína fueron detectados en el doble fondo de una maleta. Las sustancias eran transportadas por una ciudadana boliviana, quien viajaba en bus desde Cochabamba y buscaba llegar con la droga hasta Calama. En este escenario, todos los casos fueron informados a la Fiscalía y tanto las sustancias ilícitas, como los autores, fueron entregados a Carabineros y la Policía de Investigaciones junto con los medios de prueba, para que continúen las diligencias que corresponden.
Durante este fin de semana, Aduanas logró incautar 27 kilos 985 gramos de cocaína en dos buses de recorrido internacional que viajaba desde Bolivia hasta Antofagasta, pero que fue detenido en los controles aduaneros de Quillagua. La incautación fue lograda a través de dos procesos el límite de las regiones de Tarapacá y Antofagasta. El primero, en la revisión de un vehículo de transporte de pasajeros que venía desde Cochabamba, el camión escáner de Aduanas detectó objetos extraños en su estructura. Tras la revisión detallada y la extracción de los bultos, se reconocieron un total de 15 paquetes que luego de la prueba de campo, contenían 1 7 kilos 690 gramos de cocaína. Luego de la revisión de rigor, uno de los conductores del bus, ciudadano boliviano identificado como N.C.C, reconoció que era el dueño de la droga. En caso del segundo procedimiento, la observación de los fiscalizadores permitió descubrir paquetes ocultos en la zona delantera de un bus proveniente de Oruro. Detrás de una rejilla del vehículo, se encontraron 9 paquetes envueltos en papel platinado, que contenían un total de 10 kilos 295 gramos de cocaína. Ambos procedimientos fueron informados a la Fiscalía, mientras que tanto las drogas como los involucrados fueron puestos a disposición de la Policía de Investigaciones.
Un importante golpe al narcotráfico dio la Aduana Regional de Iquique al interceptar 44 kilos y 804 gramos de pasta base de cocaína que viajaban ocultos en un vehículo particular con destino a la capital del país. El procedimiento se llevó a cabo en la Avanzada Aduanera de El Loa , ubicada en el límite entre las regiones de Tarapacá y Antofagasta. La incautación se produjo cuando un equipo especializado del Subdepartamento de Drogas de la Aduana, actuando en base a perfiles de riesgo, procedió a revisar un automóvil conducido por el chileno B.A.R.N, quien iba acompañado de P.A.R.M. Apoyados por el uso de tecnologías no invasivas, como una máquina de rayos X portátil y un Medidor de Densidad, los fiscalizadores detectan rápidamente dos compartimentos sospechosos en la parte delantera de la carrocería del vehículo. Tras realizar una inspección más detallada y desmontar partes de la estructura, se logró acceder a los bultos escondidos. En total, se extrajeron 43 paquetes que, al ser sometidos a las pruebas de campo, confirmaron la presencia de la cuantiosa carga de pasta base. La droga retirada de circulación está valorada en más de 900 millones de pesos en el mercado interno, y su volumen, al ser abultada, podría haberse multiplicado en la cadena de distribución ilícita. Ante esto, el director(es) de la Aduana Regional de Iquique, Ricardo Aceituno, destacó que la combinación de laexperiencia de nuestros fiscalizadores sumada al uso efectivo de las herramientas tecnológicas permitió evitar que esta gran cantidad de droga llegara al centro del país, subrayando la contribución de Aduanas al combate del crimen organizado ya la seguridad nacional. Por instrucción de la Fiscalía Local, los dos sospechosos, el vehículo y la totalidad de la droga incautada fueron entregados a Carabineros de Chile para continuar con las diligencias investigativas correspondientes.
Fiscalizadores del Servicio Nacional de Aduanas lograron la incautación de una granada de fragmentación que era transportada al interior de un bus interprovincial en la avanzada fronteriza de Quillagua, en la región de Tarapacá. El peligroso explosivo fue detectado en el equipaje de un ciudadano boliviano que viajaba desde Iquique con destino a Calama. El detenido confesó a los funcionarios de Aduana que su misión era trasladar el armamento hasta el terminal de buses de la ciudad minera a cambio de $100.000 (cien mil pesos) chilenos. Tras el hallazgo, la fiscal jefa de Pozo Almonte, Karem Gómez, recibió la alerta e instruyó de inmediato la presencia del Grupo de Operaciones Especiales (GOPE) de Carabineros en el lugar. Según detalló Ricardo Aceituno, jefe de Fiscalización de la Aduana de Iquique, el operativo se inició durante la revisión de rutina de la máquina de transporte. La entrevista a dos pasajeros condujo a la identificación del imputado, quien reconoció haber recibido el explosivo en el centro de Iquique. La situación generó una paralización del tránsito y obligó a aislar tanto al bus como a sus pasajeros, quienes debieron esperar en el lugar desde las 13:00 hasta las 17:30 horas, mientras el GOPE se constituía y aseguraba el área. Finalmente, la granada, el imputado y los medios de prueba fueron entregados por el personal de Aduana, mediante cadena de custodia, al personal policial para continuar con los procedimientos judiciales correspondientes.
El hallazgo, que parece sacado de una película, corresponde a dos cajas con 30 extremidades inferiores, importadas por el Centro de Entrenamiento Médico Quirúrgico SpA desde Estados Unidos. Su objetivo era ser utilizadas por universidades chilenas para la enseñanza de la medicina, una práctica cada vez más común debido a la escasez de donaciones de cuerpos para estudios. La empresa buscaba proveer una alternativa a la falta de material biológico para que los estudiantes pudieran realizar prácticas y avanzar en su formación. Sin embargo, en septiembre de 2024, la Subsecretaría de Salud Pública advirtió que la normativa chilena no permite la importación demuestras de cadáveres para fines educacionales, argumentando que la obtención de este material solo es posible a través de donaciones. Esta interpretación legal llevó a Aduanas a rechazar el ingreso del cargamento, dejándolo en un limbo burocrático. La empresa, defendiendo su posición, presentó un recurso de amparo económico en la Corte de Apelaciones de Santiago, argumentando que las extremidades fueron adquiridas en el extranjero cumpliendo con todas las regulaciones sanitarias. A pesar de su defensa, el tribunal rechazó el recurso en diciembre pasado. Ahora, la resolución del conflicto depende de la Corte Suprema, que deberá determinar si el comercio de partes humanas para la educación médica es legal en el país. El caso, que ha llamado la atención de la opinión pública, subraya el complejo debate entre las necesidades de la educación médica y las regulaciones legales y éticas sobre la manipulación de restos humanos.
Durante los últimos días, la Aduana Regional de Antofagasta, Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI) llevaron a cabo cuatro procedimientos de fiscalización que permitió la incautación de 40 kilos 389 gramos de drogas en la Región de Antofagasta. El primer caso corresponde a un operativo llevado a cabo en el Perímetro de Vigilancia Especial (PVE) La Negra junto a Carabineros, donde se detectaron 24 kilos 37 gramos de marihuana. Al revisar el portaequipajes de un vehículo que iba desde Iquique a Santiago, descubrieron bultos extraños dentro de dos maleta, que en total eran 20 paquetes transportados por un ciudadano chileno y otro extranjero. Un caso similar ocurrió con sólo horas de diferencia. En el mismo sector en la Ruta 5 Norte, Aduanas y Carabineros inspeccionaron un bus que viaja a Santiago, donde hallaron 11 kilos 912 gramos de marihuana dentro de 10 paquetes de dicha drogas que se encontraban en una maleta. A esos procedimientos, se suman otros dos que se llevaron a cabo en el Paso Fronterizo Ollagüe, ejecutados por la PDI. En primer lugar, los perfiles de riesgo permitieron descubrir a una pasajera de un minibús, de nacionalidad boliviana, que viajaba con 2 kilos 285 de pasta baste de cocaína, transportados dentro de seis paquetes que la pasajera transportaba de manera fajada. En un último operativo, otros 2 kilos 155 gramos de pasta base de cocaína fueron detectados en el doble fondo de una maleta. Las sustancias eran transportadas por una ciudadana boliviana, quien viajaba en bus desde Cochabamba y buscaba llegar con la droga hasta Calama. En este escenario, todos los casos fueron informados a la Fiscalía y tanto las sustancias ilícitas, como los autores, fueron entregados a Carabineros y la Policía de Investigaciones junto con los medios de prueba, para que continúen las diligencias que corresponden.
Durante este fin de semana, Aduanas logró incautar 27 kilos 985 gramos de cocaína en dos buses de recorrido internacional que viajaba desde Bolivia hasta Antofagasta, pero que fue detenido en los controles aduaneros de Quillagua. La incautación fue lograda a través de dos procesos el límite de las regiones de Tarapacá y Antofagasta. El primero, en la revisión de un vehículo de transporte de pasajeros que venía desde Cochabamba, el camión escáner de Aduanas detectó objetos extraños en su estructura. Tras la revisión detallada y la extracción de los bultos, se reconocieron un total de 15 paquetes que luego de la prueba de campo, contenían 1 7 kilos 690 gramos de cocaína. Luego de la revisión de rigor, uno de los conductores del bus, ciudadano boliviano identificado como N.C.C, reconoció que era el dueño de la droga. En caso del segundo procedimiento, la observación de los fiscalizadores permitió descubrir paquetes ocultos en la zona delantera de un bus proveniente de Oruro. Detrás de una rejilla del vehículo, se encontraron 9 paquetes envueltos en papel platinado, que contenían un total de 10 kilos 295 gramos de cocaína. Ambos procedimientos fueron informados a la Fiscalía, mientras que tanto las drogas como los involucrados fueron puestos a disposición de la Policía de Investigaciones.
Un importante golpe al narcotráfico dio la Aduana Regional de Iquique al interceptar 44 kilos y 804 gramos de pasta base de cocaína que viajaban ocultos en un vehículo particular con destino a la capital del país. El procedimiento se llevó a cabo en la Avanzada Aduanera de El Loa , ubicada en el límite entre las regiones de Tarapacá y Antofagasta. La incautación se produjo cuando un equipo especializado del Subdepartamento de Drogas de la Aduana, actuando en base a perfiles de riesgo, procedió a revisar un automóvil conducido por el chileno B.A.R.N, quien iba acompañado de P.A.R.M. Apoyados por el uso de tecnologías no invasivas, como una máquina de rayos X portátil y un Medidor de Densidad, los fiscalizadores detectan rápidamente dos compartimentos sospechosos en la parte delantera de la carrocería del vehículo. Tras realizar una inspección más detallada y desmontar partes de la estructura, se logró acceder a los bultos escondidos. En total, se extrajeron 43 paquetes que, al ser sometidos a las pruebas de campo, confirmaron la presencia de la cuantiosa carga de pasta base. La droga retirada de circulación está valorada en más de 900 millones de pesos en el mercado interno, y su volumen, al ser abultada, podría haberse multiplicado en la cadena de distribución ilícita. Ante esto, el director(es) de la Aduana Regional de Iquique, Ricardo Aceituno, destacó que la combinación de laexperiencia de nuestros fiscalizadores sumada al uso efectivo de las herramientas tecnológicas permitió evitar que esta gran cantidad de droga llegara al centro del país, subrayando la contribución de Aduanas al combate del crimen organizado ya la seguridad nacional. Por instrucción de la Fiscalía Local, los dos sospechosos, el vehículo y la totalidad de la droga incautada fueron entregados a Carabineros de Chile para continuar con las diligencias investigativas correspondientes.
Fiscalizadores del Servicio Nacional de Aduanas lograron la incautación de una granada de fragmentación que era transportada al interior de un bus interprovincial en la avanzada fronteriza de Quillagua, en la región de Tarapacá. El peligroso explosivo fue detectado en el equipaje de un ciudadano boliviano que viajaba desde Iquique con destino a Calama. El detenido confesó a los funcionarios de Aduana que su misión era trasladar el armamento hasta el terminal de buses de la ciudad minera a cambio de $100.000 (cien mil pesos) chilenos. Tras el hallazgo, la fiscal jefa de Pozo Almonte, Karem Gómez, recibió la alerta e instruyó de inmediato la presencia del Grupo de Operaciones Especiales (GOPE) de Carabineros en el lugar. Según detalló Ricardo Aceituno, jefe de Fiscalización de la Aduana de Iquique, el operativo se inició durante la revisión de rutina de la máquina de transporte. La entrevista a dos pasajeros condujo a la identificación del imputado, quien reconoció haber recibido el explosivo en el centro de Iquique. La situación generó una paralización del tránsito y obligó a aislar tanto al bus como a sus pasajeros, quienes debieron esperar en el lugar desde las 13:00 hasta las 17:30 horas, mientras el GOPE se constituía y aseguraba el área. Finalmente, la granada, el imputado y los medios de prueba fueron entregados por el personal de Aduana, mediante cadena de custodia, al personal policial para continuar con los procedimientos judiciales correspondientes.
El hallazgo, que parece sacado de una película, corresponde a dos cajas con 30 extremidades inferiores, importadas por el Centro de Entrenamiento Médico Quirúrgico SpA desde Estados Unidos. Su objetivo era ser utilizadas por universidades chilenas para la enseñanza de la medicina, una práctica cada vez más común debido a la escasez de donaciones de cuerpos para estudios. La empresa buscaba proveer una alternativa a la falta de material biológico para que los estudiantes pudieran realizar prácticas y avanzar en su formación. Sin embargo, en septiembre de 2024, la Subsecretaría de Salud Pública advirtió que la normativa chilena no permite la importación demuestras de cadáveres para fines educacionales, argumentando que la obtención de este material solo es posible a través de donaciones. Esta interpretación legal llevó a Aduanas a rechazar el ingreso del cargamento, dejándolo en un limbo burocrático. La empresa, defendiendo su posición, presentó un recurso de amparo económico en la Corte de Apelaciones de Santiago, argumentando que las extremidades fueron adquiridas en el extranjero cumpliendo con todas las regulaciones sanitarias. A pesar de su defensa, el tribunal rechazó el recurso en diciembre pasado. Ahora, la resolución del conflicto depende de la Corte Suprema, que deberá determinar si el comercio de partes humanas para la educación médica es legal en el país. El caso, que ha llamado la atención de la opinión pública, subraya el complejo debate entre las necesidades de la educación médica y las regulaciones legales y éticas sobre la manipulación de restos humanos.