La minería chilena se encamina a una nueva década marcada por un fuerte ciclo de inversiones, impulsado por los altos precios del cobre y el auge del litio a nivel global. Según un análisis publicado por Diario Financiero, Codelco, BHP y el Grupo Luksic concentrarán cerca del 50% del total de la inversión minera proyectada para los próximos diez años en el país. En conjunto, estas tres grandes compañías representan aproximadamente la mitad de los US$100 mil millones que se estiman para un nuevo súper ciclo minero, escenario favorecido por valores récord del cobre y el sostenido incremento en la cotización del litio. Este volumen de inversión confirma el rol estratégico de Chile como uno de los principales polos mineros del mundo y refuerza la relevancia del sector en el crecimiento económico del país durante la próxima década. De acuerdo con el reporte de Diario Financiero, Codelco lidera la cartera de proyectos, con iniciativas clave orientadas a asegurar la continuidad operacional de sus divisiones históricas y avanzar en expansiones estructurales. Entre ellas destacan Chuquicamata Subterránea, la continuidad de Gabriela Mistral, la expansión de El Teniente y los proyectos estructurales en Andina y Radomiro Tomic, con inversiones que se desplegarán progresivamente hasta 2030. Por su parte, BHP concentra esfuerzos en la optimización y expansión de Minera Escondida, además de proyectos asociados a la extensión de vida útil y mejoras operacionales, consolidando su presencia como uno de los mayores productores de cobre del mundo. Estas iniciativas consideran miles de millones de dólares en inversión y buscan responder a la creciente demanda global por minerales críticos para la transición energética. En tanto, el Grupo Luksic, a través de Antofagasta Minerals, mantiene una ambiciosa cartera que incluye el desarrollo de Nueva Centinela, la expansión de Los Pelambres y mejoras operacionales en sus principales faenas. Estos proyectos no solo apuntan a incrementar la producción, sino también a fortalecer estándares de sustentabilidad y eficiencia energética. El análisis también subraya que el período 2026-2030 será especialmente intenso en términos de ejecución de megaproyectos, coincidiendo con el inicio del nuevo gobierno y con un contexto internacional favorable para los minerales estratégicos. En ese marco, la minería vuelve a posicionarse como uno de los principales motores de inversión, empleo y recaudación fiscal para Chile. Con este panorama, expertos coinciden en que el desafío estará en asegurar certezas regulatorias, disponibilidad de infraestructura, energía y agua, además de capital humano especializado, para que este ciclo de inversiones se traduzca en desarrollo sostenible y beneficios de largo plazo para el país y, en particular, para las regiones mineras del norte. Distribución Regional y Sectorial Antofagasta: Continúa liderando la inversión con US$ 40.209 millones (aprox. 38% del total nacional), enfocados en expansión y continuidad operacional. Tarapacá: Es la segunda región con mayor inversión proyectada (US$ 14.470 millones), impulsada por proyectos de desalinización y modernización. Minerales Críticos: Además del cobre, la inversión en litio y otros minerales críticos está creciendo para abastecer la demanda global de energía limpia y tecnología.
La estatal Codelco y la minera privada SQM concretaron este fin de año la creación de NovaAndino Litio, una sociedad conjunta destinada a explorar, explotar, producir y comercializar litio en el Salar de Atacama hasta el año 2060. La nueva empresa contará con participación mayoritaria del Estado y marca uno de los hitos más relevantes en la historia reciente de la minería chilena. La constitución de NovaAndino Litio es fruto del Acuerdo de Asociación suscrito el 31 de mayo de 2024 entre ambas compañías, el cual fue revisado por más de 20 organismos e instituciones nacionales e internacionales. Según destacó Codelco en un comunicado, se trata de una de las alianzas público-privadas más importantes del país, al combinar liderazgo estatal, experiencia operativa de clase mundial y un modelo de gobernanza moderno y profesional. “El Estado de Chile da hoy un paso estratégico para participar activamente en la producción de litio, un recurso clave para la transición energética y digital a nivel global”, señaló Máximo Pacheco, presidente del directorio de Codelco. La cuprífera estatal fue mandatada por el Presidente Gabriel Boric para liderar la Estrategia Nacional del Litio, cuyo objetivo es transformar al país en uno de los principales actores de esta industria estratégica. El directorio de NovaAndino Litio estará compuesto por seis integrantes: tres representantes de Codelco y tres de SQM. La primera sesión del nuevo directorio quedó programada para este lunes 29 de diciembre, dando inicio formal a la operación de la sociedad. Desde SQM, su gerente general Ricardo Ramos subrayó que la alianza permitirá proyectar el desarrollo del Salar de Atacama con altos estándares de excelencia operativa, sostenibilidad y creación de valor compartido, combinando capacidades complementarias en beneficio de Chile y de los mercados internacionales. Codelco y SQM forman NovaAndino Litio, la sociedad conjunta para el desarrollo de litio en el Salar de Atacama. La fusión entre Minera Tarar SpA y SQM Salar SpA se materializa en esta asociación público-privada inédita en Chile, con proyección hasta 2060 y participación de… pic.twitter.com/NqglhYBTPK — Codelco (@CodelcoChile) December 27, 2025 Actualmente, Chile es el segundo productor mundial de litio, solo por detrás de Australia, y el Salar de Atacama —de propiedad estatal— concentra la totalidad de la producción nacional. En ese contexto, la meta del acuerdo es ambiciosa: alcanzar una producción adicional de 300 mil toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE) entre 2025 y 2030, y estabilizar una producción anual de entre 280 mil y 300 mil toneladas de LCE a partir de 2031. Con NovaAndino Litio, Chile consolida un nuevo modelo de desarrollo para el “oro blanco”, reforzando el rol del Estado, atrayendo inversión y posicionándose estratégicamente en la transición energética global.
La Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), junto al Ministerio de Minería, presentó una histórica proyección: la Cartera de Inversiones Mineras 2025–2034 alcanzará un récord de US$104.549 millones, la cifra más alta desde que existe registro en 2015. El monto refleja un aumento del 25% respecto del periodo anterior, equivalente a US$21.369 millones adicionales, impulsado por la fuerte demanda internacional y el sostenido repunte de los precios del cobre. La ministra de Minería, Aurora Williams, destacó que este escenario “demuestra confianza en el país y en la capacidad del sector para avanzar hacia una minería moderna, sostenible y competitiva”. Según Cochilco, el crecimiento se explica por proyectos de reposición y ampliación de capacidad en faenas de cobre, así como por nuevas iniciativas en minerales estratégicos como el litio y el hierro. Entre los desarrollos clave figuran la nueva concentradora de Rosario en Collahuasi y la nueva concentradora Los Colorados en Escondida, ambas en fase de prefactibilidad. Pese a ello, las compañías las consideran determinantes para asegurar continuidad operativa en el largo plazo. A nivel territorial, la Región de Antofagasta mantiene su liderazgo como polo minero con una inversión proyectada de US$40 mil millones, seguida por Tarapacá y Atacama, con US$10 mil millones y US$14 mil millones, respectivamente. Esta última destaca por iniciativas de cobre que suman US$4.700 millones. En cuanto al litio, Cochilco estima que la inversión alcanzará los US$4.700 millones hacia 2025, impulsada por proyectos como Salares Altoandinos —desarrollado por ENAMI y Rio Tinto— y nuevas iniciativas en el Salar de Maricunga, consolidando el mineral como un componente estratégico en la transición energética global. Del total de la cartera, el 41% corresponde a proyectos base con alto grado de certeza; un 40% son potenciales, sujetos a definiciones técnicas, ambientales o financieras; y el 19% restante corresponde a iniciativas probables o posibles. Asimismo, los proyectos brownfield dominan la estructura con un 64%, mientras que los greenfield representan el 19%. Cochilco precisa que antes de 2025 ya se han materializado inversiones por US$11 mil millones, quedando US$29 mil millones por ejecutar. Entre 2025 y 2029 se proyectan US$11 mil millones adicionales solo en cobre, mientras que el quinquenio 2030–2034 concentra el mayor impulso, con US$44 mil millones en iniciativas de cobre, litio y otros minerales. La ministra Williams adelantó que entre 2026 y 2030 se espera que ingresen inversiones por entre US$38 mil millones y US$40 mil millones, reforzando la relevancia del sector como motor económico y estratégico para el futuro del país.
La ministra de Minería, Aurora Williams, encabezó en el salar de Ascotán la ceremonia de cierre de las Consultas Indígenas para los Contratos Especiales de Operación de Litio (CEOL) en los salares de Ollagüe y Ascotán, junto a autoridades regionales y comunales. En la instancia participaron las comunidades quechua Cebollar de Ascotán, Ollagüe, Puquios y Kosca, las cuales fueron parte de dos procesos de consulta indígena liderados por el Ministerio de Minería. Tras nueve meses de trabajo, se alcanzaron ocho acuerdos unánimes vinculados al uso del territorio, las obligaciones de los contratistas y la retribución a las comunidades, compromisos que serán incorporados en los futuros contratos de operación de litio. Williams subrayó que la Estrategia Nacional del Litio tiene como eje central compatibilizar desarrollo productivo con respeto social y ambiental: “Sabemos que la minería del presente y del futuro no es posible sin la voz de las comunidades y sin un profundo respeto por el medio ambiente”, señaló la ministra. Desde las comunidades, el presidente de la Comunidad Indígena de Ollagüe, Víctor Nina, destacó que por primera vez se realiza una consulta previa antes de adjudicar un polígono de explotación: “Con esta consulta se ponen las condiciones a la empresa que se adjudique la explotación del litio. Aquí está el recurso, aquí estamos nosotros, y creo que esta es la oportunidad de hacer las cosas distintas”. El salar de Ascotán es una de las cinco áreas priorizadas con solicitud de CEOL en procedimiento simplificado. En tanto, en el salar de Ollagüe se resolvió modificar el polígono, lo que dio origen a un nuevo proceso vigente hasta el 30 de octubre, disponible en el portal litio.minmineria.gob.cl En total, el Ministerio de Minería ha liderado 12 procesos de consulta indígena, de los cuales ocho ya han concluido en regiones de Atacama, Antofagasta y Tarapacá, mientras que cuatro más siguen en curso en salares del norte del país.
La minería chilena se encamina a una nueva década marcada por un fuerte ciclo de inversiones, impulsado por los altos precios del cobre y el auge del litio a nivel global. Según un análisis publicado por Diario Financiero, Codelco, BHP y el Grupo Luksic concentrarán cerca del 50% del total de la inversión minera proyectada para los próximos diez años en el país. En conjunto, estas tres grandes compañías representan aproximadamente la mitad de los US$100 mil millones que se estiman para un nuevo súper ciclo minero, escenario favorecido por valores récord del cobre y el sostenido incremento en la cotización del litio. Este volumen de inversión confirma el rol estratégico de Chile como uno de los principales polos mineros del mundo y refuerza la relevancia del sector en el crecimiento económico del país durante la próxima década. De acuerdo con el reporte de Diario Financiero, Codelco lidera la cartera de proyectos, con iniciativas clave orientadas a asegurar la continuidad operacional de sus divisiones históricas y avanzar en expansiones estructurales. Entre ellas destacan Chuquicamata Subterránea, la continuidad de Gabriela Mistral, la expansión de El Teniente y los proyectos estructurales en Andina y Radomiro Tomic, con inversiones que se desplegarán progresivamente hasta 2030. Por su parte, BHP concentra esfuerzos en la optimización y expansión de Minera Escondida, además de proyectos asociados a la extensión de vida útil y mejoras operacionales, consolidando su presencia como uno de los mayores productores de cobre del mundo. Estas iniciativas consideran miles de millones de dólares en inversión y buscan responder a la creciente demanda global por minerales críticos para la transición energética. En tanto, el Grupo Luksic, a través de Antofagasta Minerals, mantiene una ambiciosa cartera que incluye el desarrollo de Nueva Centinela, la expansión de Los Pelambres y mejoras operacionales en sus principales faenas. Estos proyectos no solo apuntan a incrementar la producción, sino también a fortalecer estándares de sustentabilidad y eficiencia energética. El análisis también subraya que el período 2026-2030 será especialmente intenso en términos de ejecución de megaproyectos, coincidiendo con el inicio del nuevo gobierno y con un contexto internacional favorable para los minerales estratégicos. En ese marco, la minería vuelve a posicionarse como uno de los principales motores de inversión, empleo y recaudación fiscal para Chile. Con este panorama, expertos coinciden en que el desafío estará en asegurar certezas regulatorias, disponibilidad de infraestructura, energía y agua, además de capital humano especializado, para que este ciclo de inversiones se traduzca en desarrollo sostenible y beneficios de largo plazo para el país y, en particular, para las regiones mineras del norte. Distribución Regional y Sectorial Antofagasta: Continúa liderando la inversión con US$ 40.209 millones (aprox. 38% del total nacional), enfocados en expansión y continuidad operacional. Tarapacá: Es la segunda región con mayor inversión proyectada (US$ 14.470 millones), impulsada por proyectos de desalinización y modernización. Minerales Críticos: Además del cobre, la inversión en litio y otros minerales críticos está creciendo para abastecer la demanda global de energía limpia y tecnología.
La estatal Codelco y la minera privada SQM concretaron este fin de año la creación de NovaAndino Litio, una sociedad conjunta destinada a explorar, explotar, producir y comercializar litio en el Salar de Atacama hasta el año 2060. La nueva empresa contará con participación mayoritaria del Estado y marca uno de los hitos más relevantes en la historia reciente de la minería chilena. La constitución de NovaAndino Litio es fruto del Acuerdo de Asociación suscrito el 31 de mayo de 2024 entre ambas compañías, el cual fue revisado por más de 20 organismos e instituciones nacionales e internacionales. Según destacó Codelco en un comunicado, se trata de una de las alianzas público-privadas más importantes del país, al combinar liderazgo estatal, experiencia operativa de clase mundial y un modelo de gobernanza moderno y profesional. “El Estado de Chile da hoy un paso estratégico para participar activamente en la producción de litio, un recurso clave para la transición energética y digital a nivel global”, señaló Máximo Pacheco, presidente del directorio de Codelco. La cuprífera estatal fue mandatada por el Presidente Gabriel Boric para liderar la Estrategia Nacional del Litio, cuyo objetivo es transformar al país en uno de los principales actores de esta industria estratégica. El directorio de NovaAndino Litio estará compuesto por seis integrantes: tres representantes de Codelco y tres de SQM. La primera sesión del nuevo directorio quedó programada para este lunes 29 de diciembre, dando inicio formal a la operación de la sociedad. Desde SQM, su gerente general Ricardo Ramos subrayó que la alianza permitirá proyectar el desarrollo del Salar de Atacama con altos estándares de excelencia operativa, sostenibilidad y creación de valor compartido, combinando capacidades complementarias en beneficio de Chile y de los mercados internacionales. Codelco y SQM forman NovaAndino Litio, la sociedad conjunta para el desarrollo de litio en el Salar de Atacama. La fusión entre Minera Tarar SpA y SQM Salar SpA se materializa en esta asociación público-privada inédita en Chile, con proyección hasta 2060 y participación de… pic.twitter.com/NqglhYBTPK — Codelco (@CodelcoChile) December 27, 2025 Actualmente, Chile es el segundo productor mundial de litio, solo por detrás de Australia, y el Salar de Atacama —de propiedad estatal— concentra la totalidad de la producción nacional. En ese contexto, la meta del acuerdo es ambiciosa: alcanzar una producción adicional de 300 mil toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE) entre 2025 y 2030, y estabilizar una producción anual de entre 280 mil y 300 mil toneladas de LCE a partir de 2031. Con NovaAndino Litio, Chile consolida un nuevo modelo de desarrollo para el “oro blanco”, reforzando el rol del Estado, atrayendo inversión y posicionándose estratégicamente en la transición energética global.
La Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), junto al Ministerio de Minería, presentó una histórica proyección: la Cartera de Inversiones Mineras 2025–2034 alcanzará un récord de US$104.549 millones, la cifra más alta desde que existe registro en 2015. El monto refleja un aumento del 25% respecto del periodo anterior, equivalente a US$21.369 millones adicionales, impulsado por la fuerte demanda internacional y el sostenido repunte de los precios del cobre. La ministra de Minería, Aurora Williams, destacó que este escenario “demuestra confianza en el país y en la capacidad del sector para avanzar hacia una minería moderna, sostenible y competitiva”. Según Cochilco, el crecimiento se explica por proyectos de reposición y ampliación de capacidad en faenas de cobre, así como por nuevas iniciativas en minerales estratégicos como el litio y el hierro. Entre los desarrollos clave figuran la nueva concentradora de Rosario en Collahuasi y la nueva concentradora Los Colorados en Escondida, ambas en fase de prefactibilidad. Pese a ello, las compañías las consideran determinantes para asegurar continuidad operativa en el largo plazo. A nivel territorial, la Región de Antofagasta mantiene su liderazgo como polo minero con una inversión proyectada de US$40 mil millones, seguida por Tarapacá y Atacama, con US$10 mil millones y US$14 mil millones, respectivamente. Esta última destaca por iniciativas de cobre que suman US$4.700 millones. En cuanto al litio, Cochilco estima que la inversión alcanzará los US$4.700 millones hacia 2025, impulsada por proyectos como Salares Altoandinos —desarrollado por ENAMI y Rio Tinto— y nuevas iniciativas en el Salar de Maricunga, consolidando el mineral como un componente estratégico en la transición energética global. Del total de la cartera, el 41% corresponde a proyectos base con alto grado de certeza; un 40% son potenciales, sujetos a definiciones técnicas, ambientales o financieras; y el 19% restante corresponde a iniciativas probables o posibles. Asimismo, los proyectos brownfield dominan la estructura con un 64%, mientras que los greenfield representan el 19%. Cochilco precisa que antes de 2025 ya se han materializado inversiones por US$11 mil millones, quedando US$29 mil millones por ejecutar. Entre 2025 y 2029 se proyectan US$11 mil millones adicionales solo en cobre, mientras que el quinquenio 2030–2034 concentra el mayor impulso, con US$44 mil millones en iniciativas de cobre, litio y otros minerales. La ministra Williams adelantó que entre 2026 y 2030 se espera que ingresen inversiones por entre US$38 mil millones y US$40 mil millones, reforzando la relevancia del sector como motor económico y estratégico para el futuro del país.
La ministra de Minería, Aurora Williams, encabezó en el salar de Ascotán la ceremonia de cierre de las Consultas Indígenas para los Contratos Especiales de Operación de Litio (CEOL) en los salares de Ollagüe y Ascotán, junto a autoridades regionales y comunales. En la instancia participaron las comunidades quechua Cebollar de Ascotán, Ollagüe, Puquios y Kosca, las cuales fueron parte de dos procesos de consulta indígena liderados por el Ministerio de Minería. Tras nueve meses de trabajo, se alcanzaron ocho acuerdos unánimes vinculados al uso del territorio, las obligaciones de los contratistas y la retribución a las comunidades, compromisos que serán incorporados en los futuros contratos de operación de litio. Williams subrayó que la Estrategia Nacional del Litio tiene como eje central compatibilizar desarrollo productivo con respeto social y ambiental: “Sabemos que la minería del presente y del futuro no es posible sin la voz de las comunidades y sin un profundo respeto por el medio ambiente”, señaló la ministra. Desde las comunidades, el presidente de la Comunidad Indígena de Ollagüe, Víctor Nina, destacó que por primera vez se realiza una consulta previa antes de adjudicar un polígono de explotación: “Con esta consulta se ponen las condiciones a la empresa que se adjudique la explotación del litio. Aquí está el recurso, aquí estamos nosotros, y creo que esta es la oportunidad de hacer las cosas distintas”. El salar de Ascotán es una de las cinco áreas priorizadas con solicitud de CEOL en procedimiento simplificado. En tanto, en el salar de Ollagüe se resolvió modificar el polígono, lo que dio origen a un nuevo proceso vigente hasta el 30 de octubre, disponible en el portal litio.minmineria.gob.cl En total, el Ministerio de Minería ha liderado 12 procesos de consulta indígena, de los cuales ocho ya han concluido en regiones de Atacama, Antofagasta y Tarapacá, mientras que cuatro más siguen en curso en salares del norte del país.