Minera Antucoya puso en marcha un innovador sistema de control de polvo, que mejora significativamente la calidad del aire para quienes se desempeñan en el chancado secundario y la torre de transferencia del área seca. Este proyecto comenzó a implementarse a través de fases progresivas y hoy representa un adelanto tecnológico importante que reduce en un 40% las emisiones de material particulado y alcanza una eficiencia de filtrado del 99% de partículas (MP10), impulsando una operación más segura y productiva que pone en el centro a las personas. Este sistema funciona a través de ‘ campanas ’ que capturan el polvo y lo transportan por diferentes cañerías mediante un sistema neumático hacia tolvas colectoras desde donde es redirigido a una correa transportadora que lo reintegra al proceso. Para los equipos que trabajan a diario en el chancado, el impacto se traduce en menor polución, mayor visibilidad y, por lo tanto, un ambiente laboral más seguro. “Representa un avance muy importante que reafirma nuestro compromiso con la salud de las personas y con la continuidad operacional”, destacó Iván Arriagada, Presidente Ejecutivo de Antofagasta Minerals, quien participó de la inauguración interna realizada en faena. Recuperación de cobre La nueva infraestructura captura hasta 9 toneladas de polvo por hora, superando ampliamente la meta considerada en el diseño, que era de 5,5 toneladas, ello permite su reinserción al proceso productivo, contribuyendo a la recuperación del cobre contenido en el material particulado, y aportando valor y eficiencia a la planta. “Este colector es una solución ingenieril y estructural a un desafío operacional que entrega beneficios a la salud y seguridad de nuestros trabajadores y trabajadoras, además de aportarnos mayor eficiencia para el logro de los objetivos comunes”, explicó el gerente general de Minera Antucoya, Ivo Fadic. A este sistema de control de polvo se sumarán nuevas etapas de implementación, por ejemplo, se está trabajando en la ingeniería básica para replicar la iniciativa en el área de chancado primario, mientras se avanza en una estrategia para obtener similares resultados en el chancado terciario. Este proyecto se enmarca en la hoja de ruta de innovación y mejora continua de la organización, orientada a reducir la exposición a riesgos y fortalecer la eficiencia operativa. Así con una operación sustentable y centrada en las personas, Antucoya avanza hacia un modelo minero que consolida su liderazgo en minería de bajas leyes y contribución al desarrollo de la Región de Antofagasta.
A pocas horas de lo que habría sido la segunda huelga legal en la historia de Minera Antucoya, el Sindicato de Trabajadores y Antofagasta Minerals (AMSA), brazo minero del Grupo Luksic, alcanzaron un acuerdo que puso fin al proceso de negociación colectiva. El nuevo contrato, vigente por 34 meses, fue ratificado por amplia mayoría y marca un precedente en diálogo y cooperación laboral dentro del holding. El instrumento contempla un Bono de Término de Negociación de 20 millones líquidos, un préstamo de 3 millones, un incremento real de los sueldos base de 3,3% y mejoras en beneficios sociales y condiciones operacionales. El acuerdo evitó pérdidas estimadas en más de US$2 millones diarios, equivalentes a 220 toneladas de cobre por día, y garantizó la continuidad de las faenas. El proceso fue mediado por la Dirección del Trabajo y se consolidó tras intensas conversaciones entre la comisión sindical y la administración. El preacuerdo fue presentado y aprobado el 15 de octubre en asamblea virtual con alta participación. Entre los principales logros se destacan un incremento total superior al 10% y mejoras en seguridad, bienestar y reconocimiento laboral. El contrato regirá hasta julio de 2028, consolidando estabilidad y proyección para trabajadores y empresa. Los dirigentes sindicales calificaron el acuerdo como “un paso adelante en la defensa de los derechos laborales” y destacaron que la negociación técnica y participativa es clave para alcanzar acuerdos justos y sostenibles en la minería chilena.
Los procesos de negociación colectiva en dos operaciones estratégicas de Antofagasta Minerals entraron en una fase decisiva, luego de que los sindicatos de Minera Los Pelambres y Minera Antucoya aprobaran la huelga tras rechazar las propuestas de la administración. En Los Pelambres, ubicada en la región de Coquimbo y responsable del 46% de la producción del grupo, el Sindicato de Supervisores informó que un 94% de sus 550 socios votó a favor de paralizar funciones a partir del 6 de octubre. La organización acusa que la oferta de la empresa es 14% inferior a la de 2022, incluso ajustada por IPC, y que omite avances en materias como alzas salariales, teletrabajo, bonos, becas y reconocimientos por producción. Asimismo, apuntaron a problemas de gestión, denunciando “amiguismo” y falta de competencias que habrían afectado la producción en los últimos cinco años. En Antucoya, faena ubicada en la Región de Antofagasta, el sindicato rechazó por 99,71% la última propuesta de contrato colectivo, calificándola como “precaria e insuficiente” frente a las utilidades obtenidas por AMSA y el alza del cobre, que supera los USD 4,8 por libra, un 20% más que en 2022. El escenario preocupa a la compañía, brazo minero de la familia Luksic, que ha reportado utilidades superiores a USD 2.557 millones en los últimos tres años. Desde AMSA señalaron que “aún quedan etapas en las que, a través del diálogo, esperamos alcanzar acuerdos”. Mediación Ambas huelgas podrían evitarse si se recurre a la mediación de la Dirección del Trabajo. De no prosperar, la paralización impactaría dos proyectos claves para la minería nacional, en momentos en que Los Pelambres tramita una inversión de US$2.000 millones para extender su vida útil.
Minera Antucoya puso en marcha un innovador sistema de control de polvo, que mejora significativamente la calidad del aire para quienes se desempeñan en el chancado secundario y la torre de transferencia del área seca. Este proyecto comenzó a implementarse a través de fases progresivas y hoy representa un adelanto tecnológico importante que reduce en un 40% las emisiones de material particulado y alcanza una eficiencia de filtrado del 99% de partículas (MP10), impulsando una operación más segura y productiva que pone en el centro a las personas. Este sistema funciona a través de ‘ campanas ’ que capturan el polvo y lo transportan por diferentes cañerías mediante un sistema neumático hacia tolvas colectoras desde donde es redirigido a una correa transportadora que lo reintegra al proceso. Para los equipos que trabajan a diario en el chancado, el impacto se traduce en menor polución, mayor visibilidad y, por lo tanto, un ambiente laboral más seguro. “Representa un avance muy importante que reafirma nuestro compromiso con la salud de las personas y con la continuidad operacional”, destacó Iván Arriagada, Presidente Ejecutivo de Antofagasta Minerals, quien participó de la inauguración interna realizada en faena. Recuperación de cobre La nueva infraestructura captura hasta 9 toneladas de polvo por hora, superando ampliamente la meta considerada en el diseño, que era de 5,5 toneladas, ello permite su reinserción al proceso productivo, contribuyendo a la recuperación del cobre contenido en el material particulado, y aportando valor y eficiencia a la planta. “Este colector es una solución ingenieril y estructural a un desafío operacional que entrega beneficios a la salud y seguridad de nuestros trabajadores y trabajadoras, además de aportarnos mayor eficiencia para el logro de los objetivos comunes”, explicó el gerente general de Minera Antucoya, Ivo Fadic. A este sistema de control de polvo se sumarán nuevas etapas de implementación, por ejemplo, se está trabajando en la ingeniería básica para replicar la iniciativa en el área de chancado primario, mientras se avanza en una estrategia para obtener similares resultados en el chancado terciario. Este proyecto se enmarca en la hoja de ruta de innovación y mejora continua de la organización, orientada a reducir la exposición a riesgos y fortalecer la eficiencia operativa. Así con una operación sustentable y centrada en las personas, Antucoya avanza hacia un modelo minero que consolida su liderazgo en minería de bajas leyes y contribución al desarrollo de la Región de Antofagasta.
A pocas horas de lo que habría sido la segunda huelga legal en la historia de Minera Antucoya, el Sindicato de Trabajadores y Antofagasta Minerals (AMSA), brazo minero del Grupo Luksic, alcanzaron un acuerdo que puso fin al proceso de negociación colectiva. El nuevo contrato, vigente por 34 meses, fue ratificado por amplia mayoría y marca un precedente en diálogo y cooperación laboral dentro del holding. El instrumento contempla un Bono de Término de Negociación de 20 millones líquidos, un préstamo de 3 millones, un incremento real de los sueldos base de 3,3% y mejoras en beneficios sociales y condiciones operacionales. El acuerdo evitó pérdidas estimadas en más de US$2 millones diarios, equivalentes a 220 toneladas de cobre por día, y garantizó la continuidad de las faenas. El proceso fue mediado por la Dirección del Trabajo y se consolidó tras intensas conversaciones entre la comisión sindical y la administración. El preacuerdo fue presentado y aprobado el 15 de octubre en asamblea virtual con alta participación. Entre los principales logros se destacan un incremento total superior al 10% y mejoras en seguridad, bienestar y reconocimiento laboral. El contrato regirá hasta julio de 2028, consolidando estabilidad y proyección para trabajadores y empresa. Los dirigentes sindicales calificaron el acuerdo como “un paso adelante en la defensa de los derechos laborales” y destacaron que la negociación técnica y participativa es clave para alcanzar acuerdos justos y sostenibles en la minería chilena.
Los procesos de negociación colectiva en dos operaciones estratégicas de Antofagasta Minerals entraron en una fase decisiva, luego de que los sindicatos de Minera Los Pelambres y Minera Antucoya aprobaran la huelga tras rechazar las propuestas de la administración. En Los Pelambres, ubicada en la región de Coquimbo y responsable del 46% de la producción del grupo, el Sindicato de Supervisores informó que un 94% de sus 550 socios votó a favor de paralizar funciones a partir del 6 de octubre. La organización acusa que la oferta de la empresa es 14% inferior a la de 2022, incluso ajustada por IPC, y que omite avances en materias como alzas salariales, teletrabajo, bonos, becas y reconocimientos por producción. Asimismo, apuntaron a problemas de gestión, denunciando “amiguismo” y falta de competencias que habrían afectado la producción en los últimos cinco años. En Antucoya, faena ubicada en la Región de Antofagasta, el sindicato rechazó por 99,71% la última propuesta de contrato colectivo, calificándola como “precaria e insuficiente” frente a las utilidades obtenidas por AMSA y el alza del cobre, que supera los USD 4,8 por libra, un 20% más que en 2022. El escenario preocupa a la compañía, brazo minero de la familia Luksic, que ha reportado utilidades superiores a USD 2.557 millones en los últimos tres años. Desde AMSA señalaron que “aún quedan etapas en las que, a través del diálogo, esperamos alcanzar acuerdos”. Mediación Ambas huelgas podrían evitarse si se recurre a la mediación de la Dirección del Trabajo. De no prosperar, la paralización impactaría dos proyectos claves para la minería nacional, en momentos en que Los Pelambres tramita una inversión de US$2.000 millones para extender su vida útil.