Esta mañana, el Gobernador Regional, Ricardo Díaz, encabezó un recorrido por las recién finalizadas obras del Teatro Pedro de la Barra, un proyecto que representa un antes y un después para la escena cultural de Antofagasta. Acompañado por el rector de la Universidad de Antofagasta (UA), Marcos Cikutovic, la dirección de la carrera de Artes Escénicas de la UA y destacadas figuras del teatro local como Teresa Ramos y Ángel Lattus, Díaz subrayó la importancia de la descentralización en la concreción de esta obra. Ante esto, el Gobernador Díaz enfatizó que la finalización de este proyecto, que estuvo paralizado, es un claro ejemplo de la nueva estructura del gobierno regional, donde las decisiones se toman a nivel local.A mí me tocó impulsar este proyecto que estaba detenido y me tocó ir generando las condiciones para que el proceso siguiera adecuadamente, afirmó Díaz, destacando que el teatro es una muestra de lo que se puede lograr con un enfoque descentralizado, vinculado con la ciudadanía y buscandoatraer más belleza a nuestra región. Al reflexionar sobre los cuatro años al frente del Gobierno Regional, Ricardo Díaz detalló los desafíos enfrentados y los logros alcanzados. Mencionó la significativa inversión en seguridad pública para combatir el descontrol migratorio y fortalecer a Carabineros, así como los esfuerzos en salud para reducir las listas de espera y mejorar la educación, incluyendo un programa de salud mental para profesores aprobado por el CORE. De cara al futuro, el Gobernador delineó ambiciosas proyecciones para Antofagasta, que incluyen la aprobación de más de 30 mil millones de pesos para el Corredor Bioceánico, proyectos ligados al Hidrógeno Verde y el fortalecimiento del turismo. En este último punto, destacó la iniciativa de un acuario en el borde costero, en conjunto con la Universidad de Antofagasta, para potenciar el atractivo turístico de la región. Asimismo, el proyecto de restauración del Teatro Pedro de la Barra, Monumento Histórico Nacional, contempló la creación de una moderna sala teatral con capacidad para 184 espectadores, butacas retráctiles para mayor versatilidad, y camarines completamente equipados. Además, se sumaron salas de ensayo, control, diseño de vestuario, producción de escenografía y oficinas administrativas. Marcos Cikutovic, rector de la Universidad de Antofagasta, expresó su gratitud y orgullo por la obra, que permitirá seguir formandocapital humano avanzado en artes escénicas. Por su parte, los actores locales Teresa Ramos y Ángel Lattus compartieron su emoción y asombro ante las nuevas instalaciones. Lattus comentó sentirsehalagado, muy conforme, impresionado y un poco sacudido para sacarme lo vetusto a lo cual estaba acostumbrado, mientras Ramos expresó:Nunca soñé con un espacio tan lindo que ahora van a poder utilizar los alumnos de artes escénicas. Finalmente, Gonzalo García, director de Arquitectura de la Seremi de Obras Públicas, resaltó la trascendencia histórica del proyecto, recordando que el edificio fue construido originalmente en 1885 por la misma dirección para un liceo de niñas. Se espera que el Teatro Pedro de la Barra sea entregado a la Universidad de Antofagasta en septiembre y que su inauguración oficial para toda la comunidad tenga lugar en octubre próximo.
La Ministra de Obras Públicas, Jessica López, el Gobernador Regional, Ricardo Díaz, y la Directora Nacional de Arquitectura, Loreto Warh, visitaron el pasado miércoles las obras del Teatro Pedro de la Barra que prometen devolver el esplendor a este espacio cultural. El proyecto, fruto de un esfuerzo conjunto entre la Dirección de Arquitectura del MOP y el Gobierno Regional, a través del Programa Puesta en Valor del Patrimonio, representa una inversión de $6.273 millones provenientes del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR). Ante esto, la restauración no solo contempla la recuperación integral del inmueble original, sino también una significativa ampliación de su superficie, alcanzando un total de 780 m². El primer nivel albergará la sala de teatro principal, camarines, foyer y oficinas de vestuario y escenografía. La expansión, por su parte, añade tres niveles subterráneos que incluirán oficinas administrativas, salas de ensayo y servicios para el público y el personal, modernizando y dotando al teatro de la infraestructura necesaria para sus operaciones futuras. Asimismo, el Teatro Pedro de la Barra no es solo un edificio, es parte viva de la historia de Antofagasta. Inaugurado en 1884 como Escuela Fiscal de Niñas, el inmueble se transformó en un epicentro cultural a partir de 1966, cuando acogió a la Compañía de Teatro del Desierto bajo la dirección del renombrado dramaturgo Pedro de la Barra, hasta su exilio en 1974. Finalmente, en un justo homenaje, el teatro fue rebautizado en 1982 con el nombre de Pedro de la Barra, año en que fue cedido de forma definitiva a la Universidad de Chile, hoy Universidad de Antofagasta. Su importancia histórica y cultural fue reconocida oficialmente en 1985, cuando fue declarado Monumento Histórico Nacional, asegurando su preservación para las futuras generaciones. La culminación de estas obras marcará un hito en la recuperación del patrimonio cultural de la región.
Esta mañana, el Gobernador Regional, Ricardo Díaz, encabezó un recorrido por las recién finalizadas obras del Teatro Pedro de la Barra, un proyecto que representa un antes y un después para la escena cultural de Antofagasta. Acompañado por el rector de la Universidad de Antofagasta (UA), Marcos Cikutovic, la dirección de la carrera de Artes Escénicas de la UA y destacadas figuras del teatro local como Teresa Ramos y Ángel Lattus, Díaz subrayó la importancia de la descentralización en la concreción de esta obra. Ante esto, el Gobernador Díaz enfatizó que la finalización de este proyecto, que estuvo paralizado, es un claro ejemplo de la nueva estructura del gobierno regional, donde las decisiones se toman a nivel local.A mí me tocó impulsar este proyecto que estaba detenido y me tocó ir generando las condiciones para que el proceso siguiera adecuadamente, afirmó Díaz, destacando que el teatro es una muestra de lo que se puede lograr con un enfoque descentralizado, vinculado con la ciudadanía y buscandoatraer más belleza a nuestra región. Al reflexionar sobre los cuatro años al frente del Gobierno Regional, Ricardo Díaz detalló los desafíos enfrentados y los logros alcanzados. Mencionó la significativa inversión en seguridad pública para combatir el descontrol migratorio y fortalecer a Carabineros, así como los esfuerzos en salud para reducir las listas de espera y mejorar la educación, incluyendo un programa de salud mental para profesores aprobado por el CORE. De cara al futuro, el Gobernador delineó ambiciosas proyecciones para Antofagasta, que incluyen la aprobación de más de 30 mil millones de pesos para el Corredor Bioceánico, proyectos ligados al Hidrógeno Verde y el fortalecimiento del turismo. En este último punto, destacó la iniciativa de un acuario en el borde costero, en conjunto con la Universidad de Antofagasta, para potenciar el atractivo turístico de la región. Asimismo, el proyecto de restauración del Teatro Pedro de la Barra, Monumento Histórico Nacional, contempló la creación de una moderna sala teatral con capacidad para 184 espectadores, butacas retráctiles para mayor versatilidad, y camarines completamente equipados. Además, se sumaron salas de ensayo, control, diseño de vestuario, producción de escenografía y oficinas administrativas. Marcos Cikutovic, rector de la Universidad de Antofagasta, expresó su gratitud y orgullo por la obra, que permitirá seguir formandocapital humano avanzado en artes escénicas. Por su parte, los actores locales Teresa Ramos y Ángel Lattus compartieron su emoción y asombro ante las nuevas instalaciones. Lattus comentó sentirsehalagado, muy conforme, impresionado y un poco sacudido para sacarme lo vetusto a lo cual estaba acostumbrado, mientras Ramos expresó:Nunca soñé con un espacio tan lindo que ahora van a poder utilizar los alumnos de artes escénicas. Finalmente, Gonzalo García, director de Arquitectura de la Seremi de Obras Públicas, resaltó la trascendencia histórica del proyecto, recordando que el edificio fue construido originalmente en 1885 por la misma dirección para un liceo de niñas. Se espera que el Teatro Pedro de la Barra sea entregado a la Universidad de Antofagasta en septiembre y que su inauguración oficial para toda la comunidad tenga lugar en octubre próximo.
La Ministra de Obras Públicas, Jessica López, el Gobernador Regional, Ricardo Díaz, y la Directora Nacional de Arquitectura, Loreto Warh, visitaron el pasado miércoles las obras del Teatro Pedro de la Barra que prometen devolver el esplendor a este espacio cultural. El proyecto, fruto de un esfuerzo conjunto entre la Dirección de Arquitectura del MOP y el Gobierno Regional, a través del Programa Puesta en Valor del Patrimonio, representa una inversión de $6.273 millones provenientes del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR). Ante esto, la restauración no solo contempla la recuperación integral del inmueble original, sino también una significativa ampliación de su superficie, alcanzando un total de 780 m². El primer nivel albergará la sala de teatro principal, camarines, foyer y oficinas de vestuario y escenografía. La expansión, por su parte, añade tres niveles subterráneos que incluirán oficinas administrativas, salas de ensayo y servicios para el público y el personal, modernizando y dotando al teatro de la infraestructura necesaria para sus operaciones futuras. Asimismo, el Teatro Pedro de la Barra no es solo un edificio, es parte viva de la historia de Antofagasta. Inaugurado en 1884 como Escuela Fiscal de Niñas, el inmueble se transformó en un epicentro cultural a partir de 1966, cuando acogió a la Compañía de Teatro del Desierto bajo la dirección del renombrado dramaturgo Pedro de la Barra, hasta su exilio en 1974. Finalmente, en un justo homenaje, el teatro fue rebautizado en 1982 con el nombre de Pedro de la Barra, año en que fue cedido de forma definitiva a la Universidad de Chile, hoy Universidad de Antofagasta. Su importancia histórica y cultural fue reconocida oficialmente en 1985, cuando fue declarado Monumento Histórico Nacional, asegurando su preservación para las futuras generaciones. La culminación de estas obras marcará un hito en la recuperación del patrimonio cultural de la región.