La fiscalización se enfoca en ruidos ambientales producidos por parlantes de locales comerciales, así como por cantos o predicaciones en la vía pública. El director de Inspección Municipal, Ramón Valverde, explicó que aunque estas actividades no son ilegales por sí mismas, a menudo infringen las normativas medioambientales. Para detectarlo, se utiliza un sonómetro para identificar las fuentes sonoras y verificar si superan los límites establecidos. En caso de encontrar una infracción, la municipalidad citará al responsable ante el tribunal, donde podría recibir una multa de 1 a 5 UTM, según lo estipulado en la Ordenanza Municipal N°04/2009. Además de los ruidos ambientales, la municipalidad también está colaborando con la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) para abordar las fuentes fijas de ruido, reguladas por el Decreto Supremo N°38/2011. En virtud de un convenio entre ambas entidades, la municipalidad realiza las mediciones y envía los informes técnicos a la SMA para que esta inicie los procedimientos correspondientes. Estamos comprometidos con la reducción de la contaminación acústica y con garantizar que se cumpla la normativa vigente, resguardando así la calidad de vida de nuestros vecinos, afirmó Valverde, destacando la importancia de esta iniciativa para mejorar el bienestar de la comunidad.
La fiscalización se enfoca en ruidos ambientales producidos por parlantes de locales comerciales, así como por cantos o predicaciones en la vía pública. El director de Inspección Municipal, Ramón Valverde, explicó que aunque estas actividades no son ilegales por sí mismas, a menudo infringen las normativas medioambientales. Para detectarlo, se utiliza un sonómetro para identificar las fuentes sonoras y verificar si superan los límites establecidos. En caso de encontrar una infracción, la municipalidad citará al responsable ante el tribunal, donde podría recibir una multa de 1 a 5 UTM, según lo estipulado en la Ordenanza Municipal N°04/2009. Además de los ruidos ambientales, la municipalidad también está colaborando con la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) para abordar las fuentes fijas de ruido, reguladas por el Decreto Supremo N°38/2011. En virtud de un convenio entre ambas entidades, la municipalidad realiza las mediciones y envía los informes técnicos a la SMA para que esta inicie los procedimientos correspondientes. Estamos comprometidos con la reducción de la contaminación acústica y con garantizar que se cumpla la normativa vigente, resguardando así la calidad de vida de nuestros vecinos, afirmó Valverde, destacando la importancia de esta iniciativa para mejorar el bienestar de la comunidad.