Un fuerte terremoto de magnitud 8,2 en la escala de Richter sacudió este domingo el sudeste asiático, generando preocupación en varios países de la cuenca del Pacífico y activando protocolos de emergencia y monitoreo ante un eventual riesgo de tsunami. De acuerdo con información entregada por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el movimiento telúrico se registró a las 23:37 horas GMT, equivalente a las 19:37 horas de Chile continental, con epicentro ubicado a 49 kilómetros al sur de General Santos, en Filipinas, y a una profundidad aproximada de 35 kilómetros. Tras el sismo, distintos organismos internacionales comenzaron a evaluar el posible impacto del evento. En Chile, el Sistema Nacional de Alarma de Maremotos (SNAM) informó que, luego de realizar los correspondientes procesos de modelación y análisis, las características del terremoto no reúnen las condiciones necesarias para generar un tsunami en las costas nacionales. La autoridad marítima precisó que continuará monitoreando la evolución del fenómeno, aunque indicó que este corresponde al último boletín emitido, salvo que nuevos antecedentes obliguen a reevaluar la amenaza. Mientras tanto, en Japón, la Agencia Meteorológica activó un aviso preventivo de tsunami para extensas zonas de la costa del Pacífico. Según la entidad, podrían registrarse olas de hasta un metro de altura a partir de las 11:30 horas locales, por lo que se reforzaron las medidas de vigilancia y prevención en distintas prefecturas. Hasta el cierre de esta edición no se reportaban víctimas fatales ni daños materiales de consideración en Filipinas o Japón. Sin embargo, equipos de emergencia, autoridades locales y organismos científicos continuaban evaluando la situación y monitoreando posibles réplicas en la zona afectada. El terremoto vuelve a poner en evidencia la alta actividad sísmica que caracteriza al denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor ocurrencia de terremotos y actividad volcánica del planeta.
Un fuerte terremoto de magnitud 8,2 en la escala de Richter sacudió este domingo el sudeste asiático, generando preocupación en varios países de la cuenca del Pacífico y activando protocolos de emergencia y monitoreo ante un eventual riesgo de tsunami. De acuerdo con información entregada por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el movimiento telúrico se registró a las 23:37 horas GMT, equivalente a las 19:37 horas de Chile continental, con epicentro ubicado a 49 kilómetros al sur de General Santos, en Filipinas, y a una profundidad aproximada de 35 kilómetros. Tras el sismo, distintos organismos internacionales comenzaron a evaluar el posible impacto del evento. En Chile, el Sistema Nacional de Alarma de Maremotos (SNAM) informó que, luego de realizar los correspondientes procesos de modelación y análisis, las características del terremoto no reúnen las condiciones necesarias para generar un tsunami en las costas nacionales. La autoridad marítima precisó que continuará monitoreando la evolución del fenómeno, aunque indicó que este corresponde al último boletín emitido, salvo que nuevos antecedentes obliguen a reevaluar la amenaza. Mientras tanto, en Japón, la Agencia Meteorológica activó un aviso preventivo de tsunami para extensas zonas de la costa del Pacífico. Según la entidad, podrían registrarse olas de hasta un metro de altura a partir de las 11:30 horas locales, por lo que se reforzaron las medidas de vigilancia y prevención en distintas prefecturas. Hasta el cierre de esta edición no se reportaban víctimas fatales ni daños materiales de consideración en Filipinas o Japón. Sin embargo, equipos de emergencia, autoridades locales y organismos científicos continuaban evaluando la situación y monitoreando posibles réplicas en la zona afectada. El terremoto vuelve a poner en evidencia la alta actividad sísmica que caracteriza al denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor ocurrencia de terremotos y actividad volcánica del planeta.