Este fin de semana, el Ministerio de Salud confirmó la detección de un contacto vinculado a un caso de Sarampión en Chile; correspondiente a una persona residente de La Araucanía, quien compartió un vuelo con un diagnosticado de la enfermedad. Por lo mismo, el Dr. Francisco Salvador Saguez, académico del Departamento de Ciencias Médicas de la Facultad de Medicina y Odontología (FACMO) de la Universidad de Antofagasta, entregó una guía detallada sobre los síntomas, riesgos y medidas de cuidado para la población. El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que, aunque no ha tenido contagios secundarios en Chile en décadas, representa una amenaza latente debido a la movilidad internacional. Una sola persona infectada puede contagiar entre 12 a 18 personas susceptibles. Cerca del 90% de quienes no están inmunizados y tienen contacto con el virus terminarán contagiándose , señaó el especialista. Los síntomas suelen aparecer entre 10 y 14 días después de la exposición, con un máximo de 21 días. El cuadro clínico inicial incluye, fiebre alta, tos y secreción nasal, conjuntivitis, manchas de Koplik que son pequeñas manchas blancas en la boca, y exantema que es el sarpullido característico que inicia en la cara y se extiende a todo el cuerpo. Los riesgos incluyen complicaciones graves como neumonía, encefalitis y diarrea severa, pudiendo ser fatal especialmente en niños menores de 5 años y personas inmunocomprometidas, advirtió el dr. Salvador. Además, aunque la transmisión es mayoritariamente aérea (gotitas al toser o estornudar), en espacios como playas la probabilidad de contagio es ínfima, pero no inexistente si hay contacto estrecho con personas infectadas de otras latitudes. Una persona contagiada, puede propagar el virus hasta 4 días antes del inicio de los síntomas. La vacuna como principal método de prevención La herramienta principal es la vacuna triple viral. El Dr. Francisco Salvador señala como grupo de atención la población nacida entre 1971 y 1981 (que recibieron media dosis en sus respectivas campañas de vacunción) , sobre todo quienes no hayan sido revacunados en campañas previas. Por su parte, los viajeros deben asegurarse de tener el esquema al día. En el caso de los lactantes que viajen y sean menores de entre 6 y 11 meses pueden recibir una dosis, aunque no reemplaza la del año de edad. En esta situación, sería preferible diferir el viaje si es posible, recomienda el académico de la UA. Finalmente, la enfermedad presenta importantes secuelas a largo plazo como la panencefalitis esclerosante subaguda, una enfermedad neurodegenerativa fatal causada por la persistencia del virus en el cerebro.
Este fin de semana, el Ministerio de Salud confirmó la detección de un contacto vinculado a un caso de Sarampión en Chile; correspondiente a una persona residente de La Araucanía, quien compartió un vuelo con un diagnosticado de la enfermedad. Por lo mismo, el Dr. Francisco Salvador Saguez, académico del Departamento de Ciencias Médicas de la Facultad de Medicina y Odontología (FACMO) de la Universidad de Antofagasta, entregó una guía detallada sobre los síntomas, riesgos y medidas de cuidado para la población. El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que, aunque no ha tenido contagios secundarios en Chile en décadas, representa una amenaza latente debido a la movilidad internacional. Una sola persona infectada puede contagiar entre 12 a 18 personas susceptibles. Cerca del 90% de quienes no están inmunizados y tienen contacto con el virus terminarán contagiándose , señaó el especialista. Los síntomas suelen aparecer entre 10 y 14 días después de la exposición, con un máximo de 21 días. El cuadro clínico inicial incluye, fiebre alta, tos y secreción nasal, conjuntivitis, manchas de Koplik que son pequeñas manchas blancas en la boca, y exantema que es el sarpullido característico que inicia en la cara y se extiende a todo el cuerpo. Los riesgos incluyen complicaciones graves como neumonía, encefalitis y diarrea severa, pudiendo ser fatal especialmente en niños menores de 5 años y personas inmunocomprometidas, advirtió el dr. Salvador. Además, aunque la transmisión es mayoritariamente aérea (gotitas al toser o estornudar), en espacios como playas la probabilidad de contagio es ínfima, pero no inexistente si hay contacto estrecho con personas infectadas de otras latitudes. Una persona contagiada, puede propagar el virus hasta 4 días antes del inicio de los síntomas. La vacuna como principal método de prevención La herramienta principal es la vacuna triple viral. El Dr. Francisco Salvador señala como grupo de atención la población nacida entre 1971 y 1981 (que recibieron media dosis en sus respectivas campañas de vacunción) , sobre todo quienes no hayan sido revacunados en campañas previas. Por su parte, los viajeros deben asegurarse de tener el esquema al día. En el caso de los lactantes que viajen y sean menores de entre 6 y 11 meses pueden recibir una dosis, aunque no reemplaza la del año de edad. En esta situación, sería preferible diferir el viaje si es posible, recomienda el académico de la UA. Finalmente, la enfermedad presenta importantes secuelas a largo plazo como la panencefalitis esclerosante subaguda, una enfermedad neurodegenerativa fatal causada por la persistencia del virus en el cerebro.