El sacerdote Felipe Berríos presentó formalmente su dimisión a la Compañía de Jesús, poniendo fin a una trayectoria de casi cinco décadas dentro de la orden. La decisión se produce tras un extenso y complejo proceso marcado por denuncias públicas, investigaciones eclesiásticas y judiciales, y un prolongado conflicto con la dirigencia jesuita en Chile. Berríos ingresó a la Compañía en 1977 y desarrolló su labor pastoral en diversos espacios sociales y educativos, consolidando una imagen pública ligada al trabajo social y a la defensa de los sectores más vulnerables. Sin embargo, en 2022 fue suspendido del ejercicio sacerdotal tras denuncias de carácter sexual, lo que derivó en una fuerte exposición mediática y un periodo que el propio sacerdote ha calificado como uno de los más difíciles de su vida. En octubre de 2025, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe del Vaticano concluyó que no existía “certeza moral” sobre los delitos imputados, dejando sin efecto resoluciones previas y descartando su expulsión de la orden. A ello se sumó el sobreseimiento definitivo de la causa en tribunales chilenos. Pese a estos fallos favorables, la Compañía de Jesús mantuvo sanciones disciplinarias y restricciones ministeriales, lo que terminó por profundizar el quiebre. Ante este escenario, Berríos resolvió solicitar su salida, argumentando una pérdida irreversible de la confianza y de la fraternidad con la institución. Afirmó que continuará ejerciendo su sacerdocio y su compromiso con el Evangelio fuera de la orden, reiterando que la verdad “lo hizo libre” y despidiéndose de sus hermanos jesuitas con un llamado a la reflexión interna y a la revisión de protocolos.
El ahora exsecretario de Estado ingresó durante la mañana al Palacio de La Moneda para formalizar su salida. Marcel, quien asumió la cartera al inicio del actual gobierno, deja su puesto en medio de un contexto de cambios en el gabinete presidencial. Su renuncia se produce a solo un día de que el Mandatario removiera al ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela. Con esta nueva vacante, se espera que el Presidente Boric concrete en las próximas horas un ajuste de gabinete para designar a los nuevos titulares de Hacienda y Agricultura. El anuncio se suma a una serie de movimientos que marcarán la agenda política de esta jornada.
El sacerdote Felipe Berríos presentó formalmente su dimisión a la Compañía de Jesús, poniendo fin a una trayectoria de casi cinco décadas dentro de la orden. La decisión se produce tras un extenso y complejo proceso marcado por denuncias públicas, investigaciones eclesiásticas y judiciales, y un prolongado conflicto con la dirigencia jesuita en Chile. Berríos ingresó a la Compañía en 1977 y desarrolló su labor pastoral en diversos espacios sociales y educativos, consolidando una imagen pública ligada al trabajo social y a la defensa de los sectores más vulnerables. Sin embargo, en 2022 fue suspendido del ejercicio sacerdotal tras denuncias de carácter sexual, lo que derivó en una fuerte exposición mediática y un periodo que el propio sacerdote ha calificado como uno de los más difíciles de su vida. En octubre de 2025, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe del Vaticano concluyó que no existía “certeza moral” sobre los delitos imputados, dejando sin efecto resoluciones previas y descartando su expulsión de la orden. A ello se sumó el sobreseimiento definitivo de la causa en tribunales chilenos. Pese a estos fallos favorables, la Compañía de Jesús mantuvo sanciones disciplinarias y restricciones ministeriales, lo que terminó por profundizar el quiebre. Ante este escenario, Berríos resolvió solicitar su salida, argumentando una pérdida irreversible de la confianza y de la fraternidad con la institución. Afirmó que continuará ejerciendo su sacerdocio y su compromiso con el Evangelio fuera de la orden, reiterando que la verdad “lo hizo libre” y despidiéndose de sus hermanos jesuitas con un llamado a la reflexión interna y a la revisión de protocolos.
El ahora exsecretario de Estado ingresó durante la mañana al Palacio de La Moneda para formalizar su salida. Marcel, quien asumió la cartera al inicio del actual gobierno, deja su puesto en medio de un contexto de cambios en el gabinete presidencial. Su renuncia se produce a solo un día de que el Mandatario removiera al ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela. Con esta nueva vacante, se espera que el Presidente Boric concrete en las próximas horas un ajuste de gabinete para designar a los nuevos titulares de Hacienda y Agricultura. El anuncio se suma a una serie de movimientos que marcarán la agenda política de esta jornada.