El lunes 8 de junio, se llevó a cabo la ceremonia de instalación de la Primera Piedra de la ampliación del Molo de Abrigo del Puerto de Antofagasta, proyecto que apunta a mejorar la continuidad del funcionamiento del recinto, reduciendo la vulnerabilidad ante fenómenos naturales. La ceremonia contó con la presencia del biministro de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, y además, el proyecto busca reducir la vulnerabilidad ante marejadas y permitir la llegada de naves New Panamax para fortalecer la competitividad regional. Estas inversiones quedan, quedan por décadas y a veces por siglos, por lo tanto, el retorno, la rentabilidad social que tienen estas obras es tremenda y esto le da un impulso en particular a Antofagasta y a la región que va a venir también a complementar lo que son las futuras y próximas inversiones mineras, señaló el biministro. El 80,4% del financiamiento total de proyecto fue por parte de la Empresa Portuaria Antofagasta, aporte que asciende a $36.874.477.981, mientras que el Gobierno Regional (GORE) complementó esta cifra con $8.999.996.000, destinados específicamente a obras civiles y gestión administrativa. El proyecto tiene como objetivo reducir hasta casi un 80% la afectación del puerto frente a las marejadas, pues dicho fenómeno natural produce que el recinto deba paralizar sus obras por 40 o incluso 50 días por año, lo que afecta a las exportaciones e importaciones. Al respecto, el presidente del directorio Empresa Portuaria Antofagasta (EPA), remarcó que: Con esta obra vamos a reducir en casi un 80%, lo que obviamente nos va a permitir tener mayores días de funcionamiento. Vamos a saltar de prácticamente 3 millones de toneladas año a 7 millones, lo cual nos va a convertir en un puerto tremendamente competitivo en el Cono Sur. Además, la intervención también permitirá aumentar la competitividad logística del terminal portuario, con la recepción de naves New Panamax; fortalecer el apoyo a la minería, facilitando el transporte de insumos; y preparar la infraestructura para futuros proyectos energéticos en la región. Se proyecta que las obras finalicen durante los últimos meses de 2028.
El lunes 8 de junio, se llevó a cabo la ceremonia de instalación de la Primera Piedra de la ampliación del Molo de Abrigo del Puerto de Antofagasta, proyecto que apunta a mejorar la continuidad del funcionamiento del recinto, reduciendo la vulnerabilidad ante fenómenos naturales. La ceremonia contó con la presencia del biministro de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, y además, el proyecto busca reducir la vulnerabilidad ante marejadas y permitir la llegada de naves New Panamax para fortalecer la competitividad regional. Estas inversiones quedan, quedan por décadas y a veces por siglos, por lo tanto, el retorno, la rentabilidad social que tienen estas obras es tremenda y esto le da un impulso en particular a Antofagasta y a la región que va a venir también a complementar lo que son las futuras y próximas inversiones mineras, señaló el biministro. El 80,4% del financiamiento total de proyecto fue por parte de la Empresa Portuaria Antofagasta, aporte que asciende a $36.874.477.981, mientras que el Gobierno Regional (GORE) complementó esta cifra con $8.999.996.000, destinados específicamente a obras civiles y gestión administrativa. El proyecto tiene como objetivo reducir hasta casi un 80% la afectación del puerto frente a las marejadas, pues dicho fenómeno natural produce que el recinto deba paralizar sus obras por 40 o incluso 50 días por año, lo que afecta a las exportaciones e importaciones. Al respecto, el presidente del directorio Empresa Portuaria Antofagasta (EPA), remarcó que: Con esta obra vamos a reducir en casi un 80%, lo que obviamente nos va a permitir tener mayores días de funcionamiento. Vamos a saltar de prácticamente 3 millones de toneladas año a 7 millones, lo cual nos va a convertir en un puerto tremendamente competitivo en el Cono Sur. Además, la intervención también permitirá aumentar la competitividad logística del terminal portuario, con la recepción de naves New Panamax; fortalecer el apoyo a la minería, facilitando el transporte de insumos; y preparar la infraestructura para futuros proyectos energéticos en la región. Se proyecta que las obras finalicen durante los últimos meses de 2028.