La presidenta del Senado, Paulina Núñez, abordó en entrevista con Antofagasta Televisión los principales desafíos de su rol en la Cámara Alta, la agenda legislativa nacional y la importancia de mantener presencia institucional en regiones, especialmente en zonas extremas y territorios estratégicos como la macrozona norte. La senadora por Antofagasta reconoció que asumir la presidencia del Senado ha significado una agenda altamente demandante, con sesiones, reuniones de comité y coordinación permanente entre las prioridades del Gobierno, el oficialismo y la oposición. En ese contexto, destacó la relevancia de trasladar el trabajo legislativo a las regiones, señalando que se ha propuesto que las comisiones del Senado sesionen al menos una vez en cada región del país durante su periodo. Núñez valoró la reciente visita a Arica, donde participó en una sesión de la Comisión de Zonas Extremas junto a senadores, ministros, autoridades locales y representantes de la sociedad civil. A su juicio, la presencia de las autoridades en terreno permite comprender de mejor manera las necesidades de las comunidades, como ocurre con demandas en salud, infraestructura y conectividad. En materia fronteriza, la presidenta del Senado destacó los avances del sistema de seguridad en la macrozona norte, incluyendo zanjas, cámaras infrarrojas, drones y presencia militar. Según indicó, estas medidas han permitido reducir en cerca de un 70% los ingresos irregulares, enfatizando que antes de aumentar expulsiones es clave evitar nuevos ingresos clandestinos al país. La parlamentaria también se refirió al debate por el levantamiento del secreto bancario, en el marco de investigaciones vinculadas al crimen organizado. Si bien afirmó que existe disposición a avanzar, sostuvo que debe mantenerse un control judicial para resguardar garantías, aunque con plazos más breves que permitan agilizar las diligencias. Además, abordó la megareforma de reconstrucción, indicando que el proyecto debe aprobarse con la mayor cantidad de votos posible y no solo con una mayoría mínima. Según explicó, la discusión continuará en el Senado y podría definirse hacia fines de julio o comienzos de agosto. Finalmente, Núñez subrayó que el combate al crimen organizado debe asumirse como una política de Estado, lejos de disputas ideológicas, y con apoyo efectivo a policías, Fuerzas Armadas y seguridad pública.
Es miércoles, la senadora de Renovación Nacional, Paulina Núñez, fue electa como presidenta del Senado para el período 2026-2027. Con 39 votos a favor, la representante de la Región de Antofagasta se impuso sobre el senado independiente Alejandro Kusanovic, quien sólo obtuvo 2 votos. Además, la votación terminó con 9 abstenciones. En este escenario, la senadora por la región será la encargada de poner la banda presidencial al presidente electo, José Antonio Kast, durante el cambio de mando que iniciará a las 12:00 horas. Tras la elección, Núñez pasó a presidir la sesión que se lleva a cabo este miércoles, en el cargo que desempeñaba hasta hoy el senador Manuel José Ossandón (RN).
Por unanimidad y en el marco de una reunión-almuerzo que contó con la participación de parlamentarios independientes como invitados, el comité de senadores de Renovación Nacional (RN) eligió a la senadora Paulina Núñez como su candidata oficial para asumir la presidencia del Senado. La decisión posiciona a la legisladora por Antofagasta como la principal favorita para liderar la Cámara Alta a partir de marzo de 2026, pese al complejo escenario político interno que atraviesa la colectividad. La nominación se produce en medio de semanas marcadas por tensiones al interior de RN, alimentadas por el proceso de elecciones internas que se proyecta para abril de 2026. Sin embargo, el respaldo unánime del comité entrega una señal de orden interno y fortalece la opción de Núñez, considerando además que RN es actualmente la bancada más numerosa del Senado, con ocho parlamentarios militantes y al menos dos independientes que suelen votar en línea con el sector. Aunque el pacto de gobernabilidad aún no está cerrado, la colectividad aspira a alcanzar un entendimiento con bancadas de izquierda y centroizquierda, lo que permitiría asegurar al menos un año de presidencia para RN en la testera del Congreso. Este escenario, sin embargo, no deja completamente fuera de carrera al actual presidente del Senado, Manuel José Ossandón, quien también manifestó su disposición a continuar un año más en el cargo y respaldó la postulación de Núñez. Ossandón ha promovido una fórmula de acuerdo conocida como “3x1”, que contempla tres años de presidencia para fuerzas de derecha —uno para RN, uno para la UDI y uno para republicanos— y un cuarto año para sectores de oposición. Según ha transmitido a sus pares, su opción sería asumir el período originalmente asignado a los republicanos, como parte de un entendimiento que favorezca la gobernabilidad del Congreso. No obstante, el propio senador ha advertido que desistiría de competir si RN solo dispone de un cupo para liderar la corporación. En paralelo, RN definió sus nuevas jefaturas de comité para el próximo período legislativo. Desde marzo de 2026, la senadora María José Gatica asumirá como jefa de bancada, mientras que Andrés Longton ejercerá como subjefe. La proclamación de Núñez también impacta en la carrera interna del partido. La parlamentaria es vista como carta de la disidencia para presidir RN, en una contienda donde el oficialismo impulsa a la actual secretaria general y senadora electa, Andrea Balladares. Aunque ambos cargos son compatibles desde el punto de vista legal, sectores internos advierten eventuales conflictos de interés, lo que agrega un nuevo factor de tensión a la disputa por el liderazgo partidario.
La presidenta del Senado, Paulina Núñez, abordó en entrevista con Antofagasta Televisión los principales desafíos de su rol en la Cámara Alta, la agenda legislativa nacional y la importancia de mantener presencia institucional en regiones, especialmente en zonas extremas y territorios estratégicos como la macrozona norte. La senadora por Antofagasta reconoció que asumir la presidencia del Senado ha significado una agenda altamente demandante, con sesiones, reuniones de comité y coordinación permanente entre las prioridades del Gobierno, el oficialismo y la oposición. En ese contexto, destacó la relevancia de trasladar el trabajo legislativo a las regiones, señalando que se ha propuesto que las comisiones del Senado sesionen al menos una vez en cada región del país durante su periodo. Núñez valoró la reciente visita a Arica, donde participó en una sesión de la Comisión de Zonas Extremas junto a senadores, ministros, autoridades locales y representantes de la sociedad civil. A su juicio, la presencia de las autoridades en terreno permite comprender de mejor manera las necesidades de las comunidades, como ocurre con demandas en salud, infraestructura y conectividad. En materia fronteriza, la presidenta del Senado destacó los avances del sistema de seguridad en la macrozona norte, incluyendo zanjas, cámaras infrarrojas, drones y presencia militar. Según indicó, estas medidas han permitido reducir en cerca de un 70% los ingresos irregulares, enfatizando que antes de aumentar expulsiones es clave evitar nuevos ingresos clandestinos al país. La parlamentaria también se refirió al debate por el levantamiento del secreto bancario, en el marco de investigaciones vinculadas al crimen organizado. Si bien afirmó que existe disposición a avanzar, sostuvo que debe mantenerse un control judicial para resguardar garantías, aunque con plazos más breves que permitan agilizar las diligencias. Además, abordó la megareforma de reconstrucción, indicando que el proyecto debe aprobarse con la mayor cantidad de votos posible y no solo con una mayoría mínima. Según explicó, la discusión continuará en el Senado y podría definirse hacia fines de julio o comienzos de agosto. Finalmente, Núñez subrayó que el combate al crimen organizado debe asumirse como una política de Estado, lejos de disputas ideológicas, y con apoyo efectivo a policías, Fuerzas Armadas y seguridad pública.
Es miércoles, la senadora de Renovación Nacional, Paulina Núñez, fue electa como presidenta del Senado para el período 2026-2027. Con 39 votos a favor, la representante de la Región de Antofagasta se impuso sobre el senado independiente Alejandro Kusanovic, quien sólo obtuvo 2 votos. Además, la votación terminó con 9 abstenciones. En este escenario, la senadora por la región será la encargada de poner la banda presidencial al presidente electo, José Antonio Kast, durante el cambio de mando que iniciará a las 12:00 horas. Tras la elección, Núñez pasó a presidir la sesión que se lleva a cabo este miércoles, en el cargo que desempeñaba hasta hoy el senador Manuel José Ossandón (RN).
Por unanimidad y en el marco de una reunión-almuerzo que contó con la participación de parlamentarios independientes como invitados, el comité de senadores de Renovación Nacional (RN) eligió a la senadora Paulina Núñez como su candidata oficial para asumir la presidencia del Senado. La decisión posiciona a la legisladora por Antofagasta como la principal favorita para liderar la Cámara Alta a partir de marzo de 2026, pese al complejo escenario político interno que atraviesa la colectividad. La nominación se produce en medio de semanas marcadas por tensiones al interior de RN, alimentadas por el proceso de elecciones internas que se proyecta para abril de 2026. Sin embargo, el respaldo unánime del comité entrega una señal de orden interno y fortalece la opción de Núñez, considerando además que RN es actualmente la bancada más numerosa del Senado, con ocho parlamentarios militantes y al menos dos independientes que suelen votar en línea con el sector. Aunque el pacto de gobernabilidad aún no está cerrado, la colectividad aspira a alcanzar un entendimiento con bancadas de izquierda y centroizquierda, lo que permitiría asegurar al menos un año de presidencia para RN en la testera del Congreso. Este escenario, sin embargo, no deja completamente fuera de carrera al actual presidente del Senado, Manuel José Ossandón, quien también manifestó su disposición a continuar un año más en el cargo y respaldó la postulación de Núñez. Ossandón ha promovido una fórmula de acuerdo conocida como “3x1”, que contempla tres años de presidencia para fuerzas de derecha —uno para RN, uno para la UDI y uno para republicanos— y un cuarto año para sectores de oposición. Según ha transmitido a sus pares, su opción sería asumir el período originalmente asignado a los republicanos, como parte de un entendimiento que favorezca la gobernabilidad del Congreso. No obstante, el propio senador ha advertido que desistiría de competir si RN solo dispone de un cupo para liderar la corporación. En paralelo, RN definió sus nuevas jefaturas de comité para el próximo período legislativo. Desde marzo de 2026, la senadora María José Gatica asumirá como jefa de bancada, mientras que Andrés Longton ejercerá como subjefe. La proclamación de Núñez también impacta en la carrera interna del partido. La parlamentaria es vista como carta de la disidencia para presidir RN, en una contienda donde el oficialismo impulsa a la actual secretaria general y senadora electa, Andrea Balladares. Aunque ambos cargos son compatibles desde el punto de vista legal, sectores internos advierten eventuales conflictos de interés, lo que agrega un nuevo factor de tensión a la disputa por el liderazgo partidario.