A menos de dos semanas de la primera Cuenta Pública del Gobierno y cuando recién se cumplen poco más de dos meses desde la llegada de José Antonio Kast a La Moneda, el Mandatario concretó este martes su primer cambio de gabinete, marcado por enroques ministeriales y la salida de autoridades que alcanzaron a permanecer apenas 69 días en sus cargos. La ceremonia se desarrolló en el Palacio de La Moneda y fue encabezada por el jefe de Estado junto al subsecretario del Interior, Máximo Pavez, quien actuó como ministro de fe durante el ajuste ministerial. El movimiento ocurre en medio de la preparación de la primera Cuenta Pública de la administración, fijada para el próximo 1 de junio. Uno de los principales cambios se registró en la Secretaría General de Gobierno. Mara Sedini dejó el cargo tras poco más de dos meses como vocera. En su reemplazo asumió Claudio Alvarado, quien mantendrá además el Ministerio del Interior, transformándose en biministro. El ajuste también alcanzó al Ministerio de Seguridad Pública. Trinidad Steinert dejó la cartera y fue reemplazada por Martín Arrau, quien abandonó el Ministerio de Obras Públicas para asumir una de las áreas prioritarias del Gobierno. Con ello, el Ejecutivo volvió a recurrir a la fórmula de los biministros. El ministro de Transportes, Louis de Grange, quedará además a cargo del MOP. Tras concretar los cambios, Kast reconoció que no esperaba realizar un ajuste tan temprano, pero sostuvo que el “sentido de urgencia” y las demandas del país hicieron necesario reestructurar su equipo de gobierno, especialmente en materias de seguridad y gestión política.
Un abrupto quiebre marcó la reunión sostenida en La Moneda entre el Presidente de la República, Gabriel Boric, y el mandatario electo José Antonio Kast, luego de que ambos protagonizaran un tenso intercambio por el manejo de la información relacionada con el polémico proyecto de cable submarino entre Chile y China. El encuentro, que inicialmente contemplaba una reunión bilateral y posteriores conversaciones con ministros sectoriales para abordar diversos temas de Estado, terminó de manera anticipada tras una controversia por las declaraciones del actual mandatario respecto de la información que habría entregado al presidente electo sobre este proyecto estratégico. Tras la cita fallida, Boric salió a hablar con los medios desde el Palacio de La Moneda, donde aseguró que Kast llegó a la reunión exigiendo que se retractara de sus dichos sobre haberle informado previamente acerca de la situación del cable submarino. “Desgraciadamente, el presidente electo ha llegado a esta reunión exigiéndome que me retracte de los dichos de que yo le había informado respecto de esta situación, antes, y como eso es falso, y no lo voy a hacer, decidió que las siguientes bilaterales no sucedieran”, afirmó el jefe de Estado. El mandatario explicó que el pasado miércoles 18 de febrero se comunicó telefónicamente con Kast para abordar diversos temas de interés nacional, entre ellos la tramitación de la solicitud de concesión del cable submarino, iniciativa que ha generado tensión internacional tras advertencias provenientes de Estados Unidos. La polémica se intensificó luego de que integrantes del futuro gobierno cuestionaran el manejo de la información por parte de La Moneda. El próximo ministro del Interior, Claudio Alvarado, acusó durante la semana una supuesta “falta de deferencia y transparencia” del Ejecutivo respecto de este proyecto. De esta forma, la controversia por el cable submarino no solo abrió un debate geopolítico sobre la relación entre Chile, China y Estados Unidos, sino que también tensionó la relación política entre el actual gobierno y la próxima administración que asumirá el poder en marzo. El Presidente electo José Antonio Kast se referirá al respecto a las 11:00 horas en una conferencia de prensa.
El Presidente de la República, Gabriel Boric, oficializó este viernes la inscripción de Michelle Bachelet como candidata a la Secretaría General de Naciones Unidas, marcando un hito diplomático para América Latina. La postulación fue presentada de manera conjunta por Chile, Brasil y México, en una señal inédita de coordinación regional orientada a reforzar la influencia del continente en la gobernanza global. Durante la ceremonia realizada en el Palacio de La Moneda, el Mandatario destacó el respaldo entregado por los presidentes de Brasil y México, subrayando que esta alianza estratégica busca proyectar una voz latinoamericana unida en un escenario internacional marcado por profundas transformaciones políticas, sociales y económicas. “Agradezco el apoyo y la convicción del Presidente Lula y de la Presidenta Claudia Sheinbaum, quienes han respaldado con fuerza esta candidatura”, señaló Boric. El Jefe de Estado valoró además la trayectoria pública de Bachelet, resaltando su experiencia como dos veces Presidenta de Chile, ministra de Salud y Defensa, directora ejecutiva de ONU Mujeres y Alta Comisionada de Derechos Humanos. Según Boric, este recorrido refleja un liderazgo comprometido con la democracia, los derechos humanos y el fortalecimiento institucional, atributos clave para encabezar el organismo multilateral. En su primera intervención como candidata, Michelle Bachelet planteó la necesidad de una renovación profunda de Naciones Unidas, advirtiendo que el contexto global actual exige una organización más eficiente, transparente y orientada a resultados concretos. “Seguimos apostando por fortalecer el multilateralismo y modernizar Naciones Unidas, reconociéndola como el principal espacio de diálogo y búsqueda de soluciones comunes”, afirmó. De cara al centenario del organismo, la exmandataria sostuvo que la ONU debe adaptarse a los nuevos desafíos globales, como el cambio climático, la disrupción tecnológica y las crecientes desigualdades. En ese sentido, propuso impulsar reformas administrativas y operativas que permitan responder de manera más ágil a las múltiples crisis que enfrenta el mundo. Bachelet enfatizó que el objetivo central de su propuesta es volver a situar a las personas en el centro del trabajo multilateral. “Naciones Unidas debe ser una institución moderna, confiable y transparente, capaz de inspirar nuevamente a los pueblos del mundo y de resguardar la dignidad, los derechos y las oportunidades de millones de personas”, concluyó.
A menos de dos semanas de la primera Cuenta Pública del Gobierno y cuando recién se cumplen poco más de dos meses desde la llegada de José Antonio Kast a La Moneda, el Mandatario concretó este martes su primer cambio de gabinete, marcado por enroques ministeriales y la salida de autoridades que alcanzaron a permanecer apenas 69 días en sus cargos. La ceremonia se desarrolló en el Palacio de La Moneda y fue encabezada por el jefe de Estado junto al subsecretario del Interior, Máximo Pavez, quien actuó como ministro de fe durante el ajuste ministerial. El movimiento ocurre en medio de la preparación de la primera Cuenta Pública de la administración, fijada para el próximo 1 de junio. Uno de los principales cambios se registró en la Secretaría General de Gobierno. Mara Sedini dejó el cargo tras poco más de dos meses como vocera. En su reemplazo asumió Claudio Alvarado, quien mantendrá además el Ministerio del Interior, transformándose en biministro. El ajuste también alcanzó al Ministerio de Seguridad Pública. Trinidad Steinert dejó la cartera y fue reemplazada por Martín Arrau, quien abandonó el Ministerio de Obras Públicas para asumir una de las áreas prioritarias del Gobierno. Con ello, el Ejecutivo volvió a recurrir a la fórmula de los biministros. El ministro de Transportes, Louis de Grange, quedará además a cargo del MOP. Tras concretar los cambios, Kast reconoció que no esperaba realizar un ajuste tan temprano, pero sostuvo que el “sentido de urgencia” y las demandas del país hicieron necesario reestructurar su equipo de gobierno, especialmente en materias de seguridad y gestión política.
Un abrupto quiebre marcó la reunión sostenida en La Moneda entre el Presidente de la República, Gabriel Boric, y el mandatario electo José Antonio Kast, luego de que ambos protagonizaran un tenso intercambio por el manejo de la información relacionada con el polémico proyecto de cable submarino entre Chile y China. El encuentro, que inicialmente contemplaba una reunión bilateral y posteriores conversaciones con ministros sectoriales para abordar diversos temas de Estado, terminó de manera anticipada tras una controversia por las declaraciones del actual mandatario respecto de la información que habría entregado al presidente electo sobre este proyecto estratégico. Tras la cita fallida, Boric salió a hablar con los medios desde el Palacio de La Moneda, donde aseguró que Kast llegó a la reunión exigiendo que se retractara de sus dichos sobre haberle informado previamente acerca de la situación del cable submarino. “Desgraciadamente, el presidente electo ha llegado a esta reunión exigiéndome que me retracte de los dichos de que yo le había informado respecto de esta situación, antes, y como eso es falso, y no lo voy a hacer, decidió que las siguientes bilaterales no sucedieran”, afirmó el jefe de Estado. El mandatario explicó que el pasado miércoles 18 de febrero se comunicó telefónicamente con Kast para abordar diversos temas de interés nacional, entre ellos la tramitación de la solicitud de concesión del cable submarino, iniciativa que ha generado tensión internacional tras advertencias provenientes de Estados Unidos. La polémica se intensificó luego de que integrantes del futuro gobierno cuestionaran el manejo de la información por parte de La Moneda. El próximo ministro del Interior, Claudio Alvarado, acusó durante la semana una supuesta “falta de deferencia y transparencia” del Ejecutivo respecto de este proyecto. De esta forma, la controversia por el cable submarino no solo abrió un debate geopolítico sobre la relación entre Chile, China y Estados Unidos, sino que también tensionó la relación política entre el actual gobierno y la próxima administración que asumirá el poder en marzo. El Presidente electo José Antonio Kast se referirá al respecto a las 11:00 horas en una conferencia de prensa.
El Presidente de la República, Gabriel Boric, oficializó este viernes la inscripción de Michelle Bachelet como candidata a la Secretaría General de Naciones Unidas, marcando un hito diplomático para América Latina. La postulación fue presentada de manera conjunta por Chile, Brasil y México, en una señal inédita de coordinación regional orientada a reforzar la influencia del continente en la gobernanza global. Durante la ceremonia realizada en el Palacio de La Moneda, el Mandatario destacó el respaldo entregado por los presidentes de Brasil y México, subrayando que esta alianza estratégica busca proyectar una voz latinoamericana unida en un escenario internacional marcado por profundas transformaciones políticas, sociales y económicas. “Agradezco el apoyo y la convicción del Presidente Lula y de la Presidenta Claudia Sheinbaum, quienes han respaldado con fuerza esta candidatura”, señaló Boric. El Jefe de Estado valoró además la trayectoria pública de Bachelet, resaltando su experiencia como dos veces Presidenta de Chile, ministra de Salud y Defensa, directora ejecutiva de ONU Mujeres y Alta Comisionada de Derechos Humanos. Según Boric, este recorrido refleja un liderazgo comprometido con la democracia, los derechos humanos y el fortalecimiento institucional, atributos clave para encabezar el organismo multilateral. En su primera intervención como candidata, Michelle Bachelet planteó la necesidad de una renovación profunda de Naciones Unidas, advirtiendo que el contexto global actual exige una organización más eficiente, transparente y orientada a resultados concretos. “Seguimos apostando por fortalecer el multilateralismo y modernizar Naciones Unidas, reconociéndola como el principal espacio de diálogo y búsqueda de soluciones comunes”, afirmó. De cara al centenario del organismo, la exmandataria sostuvo que la ONU debe adaptarse a los nuevos desafíos globales, como el cambio climático, la disrupción tecnológica y las crecientes desigualdades. En ese sentido, propuso impulsar reformas administrativas y operativas que permitan responder de manera más ágil a las múltiples crisis que enfrenta el mundo. Bachelet enfatizó que el objetivo central de su propuesta es volver a situar a las personas en el centro del trabajo multilateral. “Naciones Unidas debe ser una institución moderna, confiable y transparente, capaz de inspirar nuevamente a los pueblos del mundo y de resguardar la dignidad, los derechos y las oportunidades de millones de personas”, concluyó.