Un preocupante aumento de las infecciones de transmisión sexual (ITS) registró Chile durante la última década, especialmente en los últimos cinco años. Así lo revela el más reciente informe epidemiológico del Ministerio de Salud (Minsal), que advierte un sostenido incremento de los casos de sífilis y gonorrea, situando a la Región de Antofagasta entre las zonas con mayor incidencia del país. De acuerdo con el documento, entre 2016 y 2025 la tasa de notificación de sífilis se multiplicó por 2,4. Tras una disminución registrada en 2020 debido a la pandemia, los contagios retomaron una trayectoria ascendente hasta alcanzar una tasa nacional de 55,2 casos por cada 100 mil habitantes en 2025. La enfermedad afecta principalmente a hombres y adultos jóvenes. Dos de cada tres casos corresponden a varones, mientras que el grupo etario más afectado es el de personas entre 20 y 39 años, que concentra el 58% de los contagios. No obstante, el informe también advierte un aumento sostenido entre mujeres, cuya tasa creció un 16% durante el último año. En el análisis territorial, Antofagasta aparece nuevamente entre las regiones con mayor incidencia de sífilis, junto a Arica y Parinacota, Tarapacá, Coquimbo, Valparaíso, Ñuble y Maule. Si bien la región mostró una estabilización en comparación con años anteriores, continúa ubicándose entre las zonas con mayor carga de la enfermedad, reflejando un desafío permanente para la salud pública. El informe también evidencia un incremento importante de la gonorrea. En los últimos diez años, la tasa nacional aumentó un 16%, alcanzando 13,3 casos por cada 100 mil habitantes en 2025. La infección afecta mayoritariamente a hombres, quienes representan el 79% de los casos notificados. En este escenario, Antofagasta vuelve a figurar entre las regiones con mayor incidencia del país, registrando una tasa de 19,8 casos por cada 100 mil habitantes, solo superada por Arica y Tarapacá. Además, el 87% de los contagios corresponde a personas entre 15 y 39 años, siendo el grupo de 20 a 29 años el de mayor riesgo. El Ministerio de Salud atribuye este aumento a una combinación de factores, entre ellos la baja percepción del riesgo frente a las ITS, el uso inconsistente del preservativo, el carácter asintomático de muchas infecciones y el estigma que retrasa la consulta y el tratamiento oportuno. La autoridad también destacó que el fortalecimiento de la búsqueda activa y el acceso a diagnósticos ha permitido detectar casos que anteriormente permanecían ocultos. Desde la Región de Antofagasta, el infectólogo y académico de la Universidad de Antofagasta, Francisco Salvador, señaló que el fenómeno responde a múltiples factores propios del territorio. Entre ellos mencionó la movilidad de población migrante, el comercio sexual y la dinámica laboral asociada a la minería, donde existe una alta interacción entre personas que muchas veces no mantienen controles sanitarios periódicos. El especialista agregó que la disminución del temor al VIH, debido a la eficacia de los tratamientos actuales y al acceso a medicamentos preventivos, ha generado una falsa sensación de seguridad que ha reducido el uso del preservativo, favoreciendo el aumento de otras infecciones de transmisión sexual como la sífilis y la gonorrea. Ante este escenario, las autoridades sanitarias reiteraron el llamado a reforzar las medidas de prevención, promover el uso correcto del preservativo, realizarse exámenes de detección de manera periódica y consultar oportunamente ante cualquier síntoma o situación de riesgo, especialmente en una región como Antofagasta, que continúa figurando entre las de mayor incidencia del país.
Un preocupante aumento de las infecciones de transmisión sexual (ITS) registró Chile durante la última década, especialmente en los últimos cinco años. Así lo revela el más reciente informe epidemiológico del Ministerio de Salud (Minsal), que advierte un sostenido incremento de los casos de sífilis y gonorrea, situando a la Región de Antofagasta entre las zonas con mayor incidencia del país. De acuerdo con el documento, entre 2016 y 2025 la tasa de notificación de sífilis se multiplicó por 2,4. Tras una disminución registrada en 2020 debido a la pandemia, los contagios retomaron una trayectoria ascendente hasta alcanzar una tasa nacional de 55,2 casos por cada 100 mil habitantes en 2025. La enfermedad afecta principalmente a hombres y adultos jóvenes. Dos de cada tres casos corresponden a varones, mientras que el grupo etario más afectado es el de personas entre 20 y 39 años, que concentra el 58% de los contagios. No obstante, el informe también advierte un aumento sostenido entre mujeres, cuya tasa creció un 16% durante el último año. En el análisis territorial, Antofagasta aparece nuevamente entre las regiones con mayor incidencia de sífilis, junto a Arica y Parinacota, Tarapacá, Coquimbo, Valparaíso, Ñuble y Maule. Si bien la región mostró una estabilización en comparación con años anteriores, continúa ubicándose entre las zonas con mayor carga de la enfermedad, reflejando un desafío permanente para la salud pública. El informe también evidencia un incremento importante de la gonorrea. En los últimos diez años, la tasa nacional aumentó un 16%, alcanzando 13,3 casos por cada 100 mil habitantes en 2025. La infección afecta mayoritariamente a hombres, quienes representan el 79% de los casos notificados. En este escenario, Antofagasta vuelve a figurar entre las regiones con mayor incidencia del país, registrando una tasa de 19,8 casos por cada 100 mil habitantes, solo superada por Arica y Tarapacá. Además, el 87% de los contagios corresponde a personas entre 15 y 39 años, siendo el grupo de 20 a 29 años el de mayor riesgo. El Ministerio de Salud atribuye este aumento a una combinación de factores, entre ellos la baja percepción del riesgo frente a las ITS, el uso inconsistente del preservativo, el carácter asintomático de muchas infecciones y el estigma que retrasa la consulta y el tratamiento oportuno. La autoridad también destacó que el fortalecimiento de la búsqueda activa y el acceso a diagnósticos ha permitido detectar casos que anteriormente permanecían ocultos. Desde la Región de Antofagasta, el infectólogo y académico de la Universidad de Antofagasta, Francisco Salvador, señaló que el fenómeno responde a múltiples factores propios del territorio. Entre ellos mencionó la movilidad de población migrante, el comercio sexual y la dinámica laboral asociada a la minería, donde existe una alta interacción entre personas que muchas veces no mantienen controles sanitarios periódicos. El especialista agregó que la disminución del temor al VIH, debido a la eficacia de los tratamientos actuales y al acceso a medicamentos preventivos, ha generado una falsa sensación de seguridad que ha reducido el uso del preservativo, favoreciendo el aumento de otras infecciones de transmisión sexual como la sífilis y la gonorrea. Ante este escenario, las autoridades sanitarias reiteraron el llamado a reforzar las medidas de prevención, promover el uso correcto del preservativo, realizarse exámenes de detección de manera periódica y consultar oportunamente ante cualquier síntoma o situación de riesgo, especialmente en una región como Antofagasta, que continúa figurando entre las de mayor incidencia del país.