Una delegación municipal, encabezada por el administrador municipal Rafael Castro y el concejal Patricio Aguirre, realizó una visita al Humedal La Negra para evaluar su estado actual. Ubicado en medio de instalaciones de empresas, este ecosistema presenta un deterioro significativo que ha motivado la coordinación de esfuerzos para su recuperación y protección legal. El administrador municipal, Rafael Castro, señaló que este humedal es uno de los siete existentes en Antofagasta y, a diferencia de otros, no ha sido declarado ni delimitado legalmente. Por ello, enfatizó la necesidad de obtener información técnica y científica sólida para respaldar su protección. Este trabajo, añadió, debe hacerse en conjunto con las comunidades y las empresas colindantes para lograr acciones concretas. Ante esto, el director de Medio Ambiente del municipio, Francisco González, complementó la información, indicando que se unificarán los estudios de la Fundación Kennedy y la Secretaría Regional del Ministerio de Medio Ambiente. Además, dos profesionales del municipio realizarán un levantamiento en terreno para documentar la flora y fauna, así como los residuos industriales que afectan el lugar. Para detallar, la visita al humedal fue coordinada por el concejal Patricio Aguirre, a raíz de la preocupación expresada por la agrupación “Las Cicloruteras”. El concejal manifestó su inquietud por eldescuido y falta de preocupación de las empresas, tras encontrar sacos industriales, muros caídos, tuberías y restos ferroviarios. Aguirre destacó que la basura y escombros son un problema evidente, pero confía en la buena disposición de las compañías colindantes, como FCAB, Mercosur y Cementos Bío Bío, para colaborar con el municipio. Este esfuerzo se enmarca en la Ordenanza Municipal para la Protección y Conservación de Humedales Urbanos, aprobada en junio por el Concejo Municipal. Esta normativa, pionera en el país, busca proteger legalmente los humedales urbanos como infraestructura ecológica esencial. Finalmente, el objetivo actual es incorporar a los cuatro humedales que aún no tienen reconocimiento oficial — Vertientes de Carrizo, La Negra, La Cascada y Ojos de Ma — a esta figura de protección, fortaleciendo así la gobernanza ambiental y la sostenibilidad de la ciudad.
En una decisión trascendental y en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, el Concejo Comunal ha aprobado esta semana una crucial ordenanza municipal destinada a la protección y conservación de los humedales urbanos. Este nuevo instrumento jurídico, fruto de un proceso participativo con diversos actores del Comité Comunal de Medio Ambiente (CCMA), permitirá salvaguardar tres importantes espacios naturales: Aguada La Chimba, Salar del Carmen y Vertientes de la Chimba Norte. La ordenanza, cuya articulado fue aprobado en la sesión del 22 de mayo por el CCMA —integrado por universidades locales, servicios públicos y fundaciones ambientales—, no solo regula estos ecosistemas vitales, sino que también establece la conformación del Comité Comunal de Humedales. Este comité tendrá la tarea de elaborar planes de trabajo específicos para la materia, asegurando una gestión efectiva y coordinada. El proceso de elaboración de la normativa incluyó activamente observaciones de servicios públicos, organizaciones sociales y actores locales, incorporando además los lineamientos técnicos del Ministerio del Medio Ambiente. Esta aprobación no solo cumple con una obligación legal pendiente desde la entrada en vigencia de la Ley N° 21.202, sino que también considera a los humedales urbanos como infraestructura ecológica esencial para las ciudades. La normativa habilita la creación de convenios y alianzas para la investigación, y define claramente las actividades permitidas y prohibiciones en estos espacios, fijando un régimen de infracciones y multas clasificadas en leves, graves y gravísimas. Ante esto, Rafael Castro, administrador municipal, calificó este hito como un hecho histórico que nos permite saldar una deuda de casi cinco años desde la promulgación de la ley y el reglamento de humedales urbanos. Subrayó que esta medida responde a la necesidad de darle un acento hacia la sostenibilidad y el cuidado de nuestros ecosistemas complejos. Por su parte, el concejal Camilo Kong, quien participó activamente en las mesas de trabajo del CCMA, enfatizó el carácter colaborativo de este logro.Hoy como municipio se cumple una deuda que es finalmente, entre las organizaciones e instituciones correspondientes, se levanta una ordenanza municipal, para conservar y proteger este patrimonio natural que tenemos, aseveró Kong. Entre las disposiciones más relevantes de la nueva ordenanza se destacan: La creación de un Comité Comunal de Humedales, compuesto por organizaciones territoriales, instituciones públicas y la propia Municipalidad, encargado de asegurar la gestión y conservación efectiva de estos ecosistemas. La elaboración y mantenimiento de un catastro municipal de humedales, el cual será de acceso público para fomentar la transparencia y el conocimiento ciudadano. Establecimiento de criterios estrictos para prevenir la fragmentación de hábitats, alteraciones hídricas o la contaminación de los cuerpos de agua. Implementación de un sistema de fiscalización y sanciones, con multas que podrán ascender hasta las 5 UTM para quienes infrinjan la normativa, garantizando el cumplimiento de la ley. Finalmente, esta ordenanza representa un paso significativo en la protección ambiental, sentando las bases para un desarrollo urbano más armónico y respetuoso con la rica biodiversidad local.
Una delegación municipal, encabezada por el administrador municipal Rafael Castro y el concejal Patricio Aguirre, realizó una visita al Humedal La Negra para evaluar su estado actual. Ubicado en medio de instalaciones de empresas, este ecosistema presenta un deterioro significativo que ha motivado la coordinación de esfuerzos para su recuperación y protección legal. El administrador municipal, Rafael Castro, señaló que este humedal es uno de los siete existentes en Antofagasta y, a diferencia de otros, no ha sido declarado ni delimitado legalmente. Por ello, enfatizó la necesidad de obtener información técnica y científica sólida para respaldar su protección. Este trabajo, añadió, debe hacerse en conjunto con las comunidades y las empresas colindantes para lograr acciones concretas. Ante esto, el director de Medio Ambiente del municipio, Francisco González, complementó la información, indicando que se unificarán los estudios de la Fundación Kennedy y la Secretaría Regional del Ministerio de Medio Ambiente. Además, dos profesionales del municipio realizarán un levantamiento en terreno para documentar la flora y fauna, así como los residuos industriales que afectan el lugar. Para detallar, la visita al humedal fue coordinada por el concejal Patricio Aguirre, a raíz de la preocupación expresada por la agrupación “Las Cicloruteras”. El concejal manifestó su inquietud por eldescuido y falta de preocupación de las empresas, tras encontrar sacos industriales, muros caídos, tuberías y restos ferroviarios. Aguirre destacó que la basura y escombros son un problema evidente, pero confía en la buena disposición de las compañías colindantes, como FCAB, Mercosur y Cementos Bío Bío, para colaborar con el municipio. Este esfuerzo se enmarca en la Ordenanza Municipal para la Protección y Conservación de Humedales Urbanos, aprobada en junio por el Concejo Municipal. Esta normativa, pionera en el país, busca proteger legalmente los humedales urbanos como infraestructura ecológica esencial. Finalmente, el objetivo actual es incorporar a los cuatro humedales que aún no tienen reconocimiento oficial — Vertientes de Carrizo, La Negra, La Cascada y Ojos de Ma — a esta figura de protección, fortaleciendo así la gobernanza ambiental y la sostenibilidad de la ciudad.
En una decisión trascendental y en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, el Concejo Comunal ha aprobado esta semana una crucial ordenanza municipal destinada a la protección y conservación de los humedales urbanos. Este nuevo instrumento jurídico, fruto de un proceso participativo con diversos actores del Comité Comunal de Medio Ambiente (CCMA), permitirá salvaguardar tres importantes espacios naturales: Aguada La Chimba, Salar del Carmen y Vertientes de la Chimba Norte. La ordenanza, cuya articulado fue aprobado en la sesión del 22 de mayo por el CCMA —integrado por universidades locales, servicios públicos y fundaciones ambientales—, no solo regula estos ecosistemas vitales, sino que también establece la conformación del Comité Comunal de Humedales. Este comité tendrá la tarea de elaborar planes de trabajo específicos para la materia, asegurando una gestión efectiva y coordinada. El proceso de elaboración de la normativa incluyó activamente observaciones de servicios públicos, organizaciones sociales y actores locales, incorporando además los lineamientos técnicos del Ministerio del Medio Ambiente. Esta aprobación no solo cumple con una obligación legal pendiente desde la entrada en vigencia de la Ley N° 21.202, sino que también considera a los humedales urbanos como infraestructura ecológica esencial para las ciudades. La normativa habilita la creación de convenios y alianzas para la investigación, y define claramente las actividades permitidas y prohibiciones en estos espacios, fijando un régimen de infracciones y multas clasificadas en leves, graves y gravísimas. Ante esto, Rafael Castro, administrador municipal, calificó este hito como un hecho histórico que nos permite saldar una deuda de casi cinco años desde la promulgación de la ley y el reglamento de humedales urbanos. Subrayó que esta medida responde a la necesidad de darle un acento hacia la sostenibilidad y el cuidado de nuestros ecosistemas complejos. Por su parte, el concejal Camilo Kong, quien participó activamente en las mesas de trabajo del CCMA, enfatizó el carácter colaborativo de este logro.Hoy como municipio se cumple una deuda que es finalmente, entre las organizaciones e instituciones correspondientes, se levanta una ordenanza municipal, para conservar y proteger este patrimonio natural que tenemos, aseveró Kong. Entre las disposiciones más relevantes de la nueva ordenanza se destacan: La creación de un Comité Comunal de Humedales, compuesto por organizaciones territoriales, instituciones públicas y la propia Municipalidad, encargado de asegurar la gestión y conservación efectiva de estos ecosistemas. La elaboración y mantenimiento de un catastro municipal de humedales, el cual será de acceso público para fomentar la transparencia y el conocimiento ciudadano. Establecimiento de criterios estrictos para prevenir la fragmentación de hábitats, alteraciones hídricas o la contaminación de los cuerpos de agua. Implementación de un sistema de fiscalización y sanciones, con multas que podrán ascender hasta las 5 UTM para quienes infrinjan la normativa, garantizando el cumplimiento de la ley. Finalmente, esta ordenanza representa un paso significativo en la protección ambiental, sentando las bases para un desarrollo urbano más armónico y respetuoso con la rica biodiversidad local.