La Contraloría General de la República emitió un informe con fecha 11 de marzo de 2026, donde evaluó el funcionamiento del contrato de concesión del Hospital Regional de Antofagasta, por el mantenimiento y operación de distintos servicios, ente ellos el sistema de climatización. Según expuso la auditoría, entre el año 2023 y abril de 2025, ocurrieron al menos 12 incidentes relacionados con fallas en el sistema de climatización, filtración de aguas servidas, cortes del suministro eléctrico, entre otros; los que generaron suspensión de cirugías y procedimientos ambulatorios, impactando al menos a 3.884 pacientes. Respecto al sistema de climatización, se verificaron incumplimientos reiterados en los parámetros de temperatura, humedad y presión en áreas calificadas como “zonas muy críticas”, como pabellones quirúrgicos, UCI, UTI, recuperación anestésica y esterilización, afectando condiciones esenciales de seguridad clínica y control de infecciones. Incluso, se constató la ausencia de un sistema confiable y estandarizado para verificar el cumplimiento de los parámetros ambientales exigidos para los recintos del hospital. Además, en los componentes del sistema, se detectaron deficiencias estructurales y operativas persistentes. Por lo anterior, se verificaron problemas generalizados de corrosión de cañerías, filtraciones, ausencia o deterioro de la aislación térmica y fallas en la protección anticorrosiva del circuito de agua fría y caliente, así como deficiencias en la ejecución y control de recambio de cañerías, sin mecanismos efectivos de aseguramiento de calidad por parte de la inspección fiscal. Condiciones que han incidido en inundaciones, interrupciones del servicio de climatización y fallas reiteradas del sistema. A ello, se suma que se comprobaron diversas deficiencias en la operatividad, disponibilidad de información y falta de cumplimiento de las funcionalidades mínimas exigidas en las bases de licitación de la concesión para el Sistema Informático de Comunicación (SIC), afectando la gestión operativa y el control del desempeño de la sociedad concesionaria. Las contingencias de las filtraciones y fugas, provocaron pérdidas de 111.509 insumos médicos y medicamentos, valorizados en más de $195 millones. Multas En cuanto a multas y sanciones, se detalló que :Entre enero de 2023 y mayo de 2025, la Dirección General de Concesiones cursó 92 resoluciones aplicando multas a la sociedad concesionaria, por diversos incumplimientos, por un total de 27.350 UTM. Se constató que la aplicación de estas sanciones presentó retrasos significativos, en su mayoría, superiores a 100 días corridos desde la propuesta del inspector fiscal, alcanzando en algunos casos más de 1.000 días de demora. En resumen, el informe asegura que: En ese tenor, frente a los incumplimientos, laDirección General de Concesiones deberá dar inicio al proceso de cobro de las sanciones correspondientes. Además, Contraloría iniciará el proceso sumarial para determinar eventuales responsabilidades.
Una grave crisis enfrenta la Unidad Cardiovascular del Hospital Regional de Antofagasta, donde ya se cumplen más de quince días sin realizar cirugías cardíacas, un escenario que pone en riesgo la vida de pacientes de toda la macrozona norte. Así lo advirtió el jefe de la unidad, el doctor Javier Labbé, quien detalló que la suspensión de procedimientos afecta a pacientes que requieren intervenciones urgentes en plazos de 24 a 48 horas, pero que hoy llevan semanas e incluso meses esperando. El especialista explicó que la gravedad es crítica: “Pacientes que deberían operarse en una semana llevan meses esperando. Esto puede convertir una cirugía compleja pero controlable en un caso irreparable”. Actualmente, existen 54 cirugías urgentes pendientes en la macrozona, de las cuales Antofagasta resuelve habitualmente unas 30 al mes. Según Labbé, la suspensión de cirugías responde a la falta de especialistas y al cierre de camas en la UCI cardiovascular, cuyo funcionamiento requiere al menos 12 médicos de turno. Hoy, solo cuenta con la mitad. El equipo —compuesto por cardiólogos, anestesistas cardiovasculares, cirujanos y especialistas afines— ha debido doblar turnos durante años ante la falta de refuerzos, lo que derivó en agotamiento extremo y renuncias progresivas. El problema, asegura, es estructural. “Hace seis años que no llega un cardiólogo nuevo. No existe política de formación de especialistas en la región”, afirmó, agregando que formar un cardiólogo puede tomar más de diez años. Labbé denunció que propuestas concretas enviadas al Servicio de Salud han sido ignoradas, pese a que este organismo es el responsable de asegurar la continuidad asistencial. “No he tenido reunión con el director del hospital ni con el Servicio de Salud. He enviado muchas propuestas, pero no hay respuesta”, lamentó. Entre las soluciones sugeridas están contratar turnos externos desde Santiago, redistribuir médicos en formación o implementar un programa regional de formación de especialistas, como ya ocurre en otras regiones. Sin embargo, ninguna ha sido acogida. La crisis trasciende Antofagasta: la unidad recibe pacientes desde Arica hasta Copiapó, siendo el único centro cardioquirúrgico entre Arica y Viña del Mar. “Si no puedo operar, ¿para qué sirve un cirujano cardíaco?”, cuestionó Labbé, quien advierte que la falta de respuesta amenaza la continuidad del programa cardíaco más relevante del norte del país. La situación evidencia un colapso silencioso que afecta la salud pública regional y que, pese a su gravedad, aún no cuenta con medidas concretas por parte de las autoridades. Vea la entrevista acá:
La Contraloría General de la República emitió un informe con fecha 11 de marzo de 2026, donde evaluó el funcionamiento del contrato de concesión del Hospital Regional de Antofagasta, por el mantenimiento y operación de distintos servicios, ente ellos el sistema de climatización. Según expuso la auditoría, entre el año 2023 y abril de 2025, ocurrieron al menos 12 incidentes relacionados con fallas en el sistema de climatización, filtración de aguas servidas, cortes del suministro eléctrico, entre otros; los que generaron suspensión de cirugías y procedimientos ambulatorios, impactando al menos a 3.884 pacientes. Respecto al sistema de climatización, se verificaron incumplimientos reiterados en los parámetros de temperatura, humedad y presión en áreas calificadas como “zonas muy críticas”, como pabellones quirúrgicos, UCI, UTI, recuperación anestésica y esterilización, afectando condiciones esenciales de seguridad clínica y control de infecciones. Incluso, se constató la ausencia de un sistema confiable y estandarizado para verificar el cumplimiento de los parámetros ambientales exigidos para los recintos del hospital. Además, en los componentes del sistema, se detectaron deficiencias estructurales y operativas persistentes. Por lo anterior, se verificaron problemas generalizados de corrosión de cañerías, filtraciones, ausencia o deterioro de la aislación térmica y fallas en la protección anticorrosiva del circuito de agua fría y caliente, así como deficiencias en la ejecución y control de recambio de cañerías, sin mecanismos efectivos de aseguramiento de calidad por parte de la inspección fiscal. Condiciones que han incidido en inundaciones, interrupciones del servicio de climatización y fallas reiteradas del sistema. A ello, se suma que se comprobaron diversas deficiencias en la operatividad, disponibilidad de información y falta de cumplimiento de las funcionalidades mínimas exigidas en las bases de licitación de la concesión para el Sistema Informático de Comunicación (SIC), afectando la gestión operativa y el control del desempeño de la sociedad concesionaria. Las contingencias de las filtraciones y fugas, provocaron pérdidas de 111.509 insumos médicos y medicamentos, valorizados en más de $195 millones. Multas En cuanto a multas y sanciones, se detalló que :Entre enero de 2023 y mayo de 2025, la Dirección General de Concesiones cursó 92 resoluciones aplicando multas a la sociedad concesionaria, por diversos incumplimientos, por un total de 27.350 UTM. Se constató que la aplicación de estas sanciones presentó retrasos significativos, en su mayoría, superiores a 100 días corridos desde la propuesta del inspector fiscal, alcanzando en algunos casos más de 1.000 días de demora. En resumen, el informe asegura que: En ese tenor, frente a los incumplimientos, laDirección General de Concesiones deberá dar inicio al proceso de cobro de las sanciones correspondientes. Además, Contraloría iniciará el proceso sumarial para determinar eventuales responsabilidades.
Una grave crisis enfrenta la Unidad Cardiovascular del Hospital Regional de Antofagasta, donde ya se cumplen más de quince días sin realizar cirugías cardíacas, un escenario que pone en riesgo la vida de pacientes de toda la macrozona norte. Así lo advirtió el jefe de la unidad, el doctor Javier Labbé, quien detalló que la suspensión de procedimientos afecta a pacientes que requieren intervenciones urgentes en plazos de 24 a 48 horas, pero que hoy llevan semanas e incluso meses esperando. El especialista explicó que la gravedad es crítica: “Pacientes que deberían operarse en una semana llevan meses esperando. Esto puede convertir una cirugía compleja pero controlable en un caso irreparable”. Actualmente, existen 54 cirugías urgentes pendientes en la macrozona, de las cuales Antofagasta resuelve habitualmente unas 30 al mes. Según Labbé, la suspensión de cirugías responde a la falta de especialistas y al cierre de camas en la UCI cardiovascular, cuyo funcionamiento requiere al menos 12 médicos de turno. Hoy, solo cuenta con la mitad. El equipo —compuesto por cardiólogos, anestesistas cardiovasculares, cirujanos y especialistas afines— ha debido doblar turnos durante años ante la falta de refuerzos, lo que derivó en agotamiento extremo y renuncias progresivas. El problema, asegura, es estructural. “Hace seis años que no llega un cardiólogo nuevo. No existe política de formación de especialistas en la región”, afirmó, agregando que formar un cardiólogo puede tomar más de diez años. Labbé denunció que propuestas concretas enviadas al Servicio de Salud han sido ignoradas, pese a que este organismo es el responsable de asegurar la continuidad asistencial. “No he tenido reunión con el director del hospital ni con el Servicio de Salud. He enviado muchas propuestas, pero no hay respuesta”, lamentó. Entre las soluciones sugeridas están contratar turnos externos desde Santiago, redistribuir médicos en formación o implementar un programa regional de formación de especialistas, como ya ocurre en otras regiones. Sin embargo, ninguna ha sido acogida. La crisis trasciende Antofagasta: la unidad recibe pacientes desde Arica hasta Copiapó, siendo el único centro cardioquirúrgico entre Arica y Viña del Mar. “Si no puedo operar, ¿para qué sirve un cirujano cardíaco?”, cuestionó Labbé, quien advierte que la falta de respuesta amenaza la continuidad del programa cardíaco más relevante del norte del país. La situación evidencia un colapso silencioso que afecta la salud pública regional y que, pese a su gravedad, aún no cuenta con medidas concretas por parte de las autoridades. Vea la entrevista acá: