El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) anunció la suspensión temporal de las importaciones de productos avícolas provenientes de Argentina, como unamedida de emergencia ante la detección de un brote de influenza aviar en un criadero de la provincia de Buenos Aires. La medida abarca la carne de pollo fresca, congelada o enfriada, así como huevos para consumo, productos cárnicos procesados y aves ornamentales. Según cifras oficiales, las importaciones de carne de ave desde Argentina representan solo el 8% del total nacional, mientras que en el caso de los huevos, la cifra asciende al 30%. Aunque Brasil sigue siendo el principal proveedor, esta medida preventiva busca contener la propagación del virus y proteger la industria avícola chilena. Ante esto, la suspensión afecta a los productos con fecha de producción posterior al 4 de agosto. El SAG ha elevado el nivel de alerta y reforzó la vigilancia en todo el país, haciendo un llamado a los criadores de aves a extremar las medidas de bioseguridad y a reportar cualquier signo de enfermedad o muerte inusual. La detección temprana es clave para evitar que el virus se extienda. Finalmente, este tipo de decisiones no son inéditas. Hace unos meses, tras un brote en Brasil, varios países, incluido Chile, suspendieron temporalmente las importaciones. En ese caso, la emergencia fue controlada y las restricciones se levantaron. El SAG recuerda que existen herramientas como el “Seguro de Enfermedades Exóticas para Aves” de Agroseguros, que ofrece cobertura en situaciones como esta.
El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) anunció la suspensión temporal de las importaciones de productos avícolas provenientes de Argentina, como unamedida de emergencia ante la detección de un brote de influenza aviar en un criadero de la provincia de Buenos Aires. La medida abarca la carne de pollo fresca, congelada o enfriada, así como huevos para consumo, productos cárnicos procesados y aves ornamentales. Según cifras oficiales, las importaciones de carne de ave desde Argentina representan solo el 8% del total nacional, mientras que en el caso de los huevos, la cifra asciende al 30%. Aunque Brasil sigue siendo el principal proveedor, esta medida preventiva busca contener la propagación del virus y proteger la industria avícola chilena. Ante esto, la suspensión afecta a los productos con fecha de producción posterior al 4 de agosto. El SAG ha elevado el nivel de alerta y reforzó la vigilancia en todo el país, haciendo un llamado a los criadores de aves a extremar las medidas de bioseguridad y a reportar cualquier signo de enfermedad o muerte inusual. La detección temprana es clave para evitar que el virus se extienda. Finalmente, este tipo de decisiones no son inéditas. Hace unos meses, tras un brote en Brasil, varios países, incluido Chile, suspendieron temporalmente las importaciones. En ese caso, la emergencia fue controlada y las restricciones se levantaron. El SAG recuerda que existen herramientas como el “Seguro de Enfermedades Exóticas para Aves” de Agroseguros, que ofrece cobertura en situaciones como esta.