Un reciente informe de la Contraloría General de la República encendió alertas respecto del uso de recursos municipales en distintas comunas del país, al revelar que varios municipios destinaron más dinero a celebraciones que a asistencia social dirigida a personas naturales durante los años 2024 y 2025. El documento, correspondiente al Consolidado de Información Circularizada (CIC) N°22, analizó el gasto público municipal y evidenció diferencias significativas entre los recursos destinados a actividades festivas y aquellos orientados a apoyo social directo. En la Región de Antofagasta, el informe pone especial atención en comunas de menor tamaño poblacional como Sierra Gorda y San Pedro de Atacama, donde el impacto del gasto por habitante resulta particularmente significativo debido a la baja densidad demográfica. En el caso de Sierra Gorda, la Contraloría identificó un gasto total de $297.290.560 en celebraciones durante el periodo analizado. Considerando que la comuna cuenta con 1.472 habitantes según datos del Censo 2024, el desembolso promedio alcanza los $201.964 por persona, ubicándola entre las comunas con mayor gasto per cápita del país en este tipo de actividades. El informe detalla que este promedio supera ampliamente el gasto promedio nacional en celebraciones municipales, estimado en $9.064 por habitante. De hecho, Sierra Gorda figura entre las comunas que sobrepasan con mayor amplitud esta referencia, junto a localidades como Río Verde, Camarones, Laguna Blanca y Torres del Paine. En paralelo, el reporte también identifica situaciones donde el gasto en celebraciones supera ampliamente los recursos destinados a asistencia social. Dentro de este análisis aparece San Pedro de Atacama, que durante 2024 registró una diferencia superior a $90 millones entre lo invertido en festividades y los fondos asignados a apoyo directo a personas naturales. La observación del organismo fiscalizador abre un debate sobre la priorización del gasto público municipal, especialmente en comunas donde las necesidades sociales suelen estar asociadas a territorios extensos, localidades aisladas y población vulnerable. Si bien las celebraciones comunales forman parte de las tradiciones y de la identidad cultural de los territorios, la Contraloría advierte que es necesario mantener un equilibrio en el uso de los recursos públicos, priorizando programas de asistencia social cuando las necesidades de la población así lo requieran. El informe también menciona a otros municipios del país que registraron altos niveles de gasto en celebraciones, como Alto Hospicio, Vitacura y Padre Las Casas, aunque en esos casos el monto total responde a comunas con mayor número de habitantes. En contraste, la comuna de Antofagasta aparece en el cuarto lugar a nivel nacional en gasto total en celebraciones con $472.415.085 en los años 2024 y 2025, pero al dividirse por su población el promedio es de $1.178 por habitante, una de las cifras más bajas dentro del listado analizado. El reporte de la Contraloría busca aportar transparencia al uso de recursos municipales y promover una discusión sobre la planificación presupuestaria local, especialmente en territorios donde el gasto per cápita puede alcanzar cifras considerablemente superiores al promedio nacional.
Un reciente informe de la Contraloría General de la República encendió alertas respecto del uso de recursos municipales en distintas comunas del país, al revelar que varios municipios destinaron más dinero a celebraciones que a asistencia social dirigida a personas naturales durante los años 2024 y 2025. El documento, correspondiente al Consolidado de Información Circularizada (CIC) N°22, analizó el gasto público municipal y evidenció diferencias significativas entre los recursos destinados a actividades festivas y aquellos orientados a apoyo social directo. En la Región de Antofagasta, el informe pone especial atención en comunas de menor tamaño poblacional como Sierra Gorda y San Pedro de Atacama, donde el impacto del gasto por habitante resulta particularmente significativo debido a la baja densidad demográfica. En el caso de Sierra Gorda, la Contraloría identificó un gasto total de $297.290.560 en celebraciones durante el periodo analizado. Considerando que la comuna cuenta con 1.472 habitantes según datos del Censo 2024, el desembolso promedio alcanza los $201.964 por persona, ubicándola entre las comunas con mayor gasto per cápita del país en este tipo de actividades. El informe detalla que este promedio supera ampliamente el gasto promedio nacional en celebraciones municipales, estimado en $9.064 por habitante. De hecho, Sierra Gorda figura entre las comunas que sobrepasan con mayor amplitud esta referencia, junto a localidades como Río Verde, Camarones, Laguna Blanca y Torres del Paine. En paralelo, el reporte también identifica situaciones donde el gasto en celebraciones supera ampliamente los recursos destinados a asistencia social. Dentro de este análisis aparece San Pedro de Atacama, que durante 2024 registró una diferencia superior a $90 millones entre lo invertido en festividades y los fondos asignados a apoyo directo a personas naturales. La observación del organismo fiscalizador abre un debate sobre la priorización del gasto público municipal, especialmente en comunas donde las necesidades sociales suelen estar asociadas a territorios extensos, localidades aisladas y población vulnerable. Si bien las celebraciones comunales forman parte de las tradiciones y de la identidad cultural de los territorios, la Contraloría advierte que es necesario mantener un equilibrio en el uso de los recursos públicos, priorizando programas de asistencia social cuando las necesidades de la población así lo requieran. El informe también menciona a otros municipios del país que registraron altos niveles de gasto en celebraciones, como Alto Hospicio, Vitacura y Padre Las Casas, aunque en esos casos el monto total responde a comunas con mayor número de habitantes. En contraste, la comuna de Antofagasta aparece en el cuarto lugar a nivel nacional en gasto total en celebraciones con $472.415.085 en los años 2024 y 2025, pero al dividirse por su población el promedio es de $1.178 por habitante, una de las cifras más bajas dentro del listado analizado. El reporte de la Contraloría busca aportar transparencia al uso de recursos municipales y promover una discusión sobre la planificación presupuestaria local, especialmente en territorios donde el gasto per cápita puede alcanzar cifras considerablemente superiores al promedio nacional.