En las últimas horas, en un trabajo coordinado entre Carabineros y la Fiscalía Regional de Antofagasta, se concretó la recuperación de 1.068 kilos de marihuana y 649 kilos de hoja de coca, decomisados en dos procedimientos que fueron realizados en distintas rutas de región. El primer operativo se llevó a cabo en la Ruta 5, a la altura de Taltal, donde carabineros del Retén Alemania detectó que una organización criminal intentaba transportar una gran cantidad de sacos de marihuana al interior de dos furgones, los que a su vez iban a ser cargados en un camión cigüeña. El procedimiento resultó con la detención de seis personas: Un chileno de 54 años, dos venezolanos de 20 y 24 años, y tres colombianos de 31 y 39 años. Los sujetos serán formalizados este sábado por la Fiscalía de Taltal, por el delito de tráfico de drogas. En tanto, con pocas horas de diferencia se realizó un segundo operativo, cuando funcionarios policiales de Calama fiscaliza y detiene a un conductor boliviano de 32 años, quien transportaba en un furgón 649 kilos de hoja de coca. El sujeto fue formalizado por la Fiscalía de Calama por el delito de tráfico de drogas y quedó en prisión preventiva por la causal de peligro para la seguridad de la sociedad, con un plazo de investigación de 120 días.
Este lunes, la Corte de Apelaciones de Antofagasta confirmó la sentencia dictada en diciembre de 2025, en contra de una organización criminal colombiana liderada por un imputado apodado Satanás o Zeus, que se había asentado al interior del campamento Génesis II de la capital regional. Esto, porque luego de examinar los recursos de las defensas, el tribunal de alzada sostuvo que la sentencia recurrida estaba correctamente fundamentada, pues analizó de manera completa y lógica la abundante prueba rendida por la Fiscalía, sin infringir las reglas del debido proceso u omitir evidencia relevante. En este escenario, el fallo, que estableció penas totales de 184 años para los diez integrantes de dicha estructura y que había sido objeto de diversos recursos de nulidad por parte de las defensas de los condenados, se mantiene firme en todas sus partes. Además, los magistrados desestimaron los reclamos acerca de supuestos errores de derecho o la no aplicación de atenuantes en favor de los condenados, concluyendo, en consecuencia, que no se acreditó ninguno de los vicios denunciados por las defensas. El Fiscal Regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, destacó que el fallo de la Corte de Apelaciones reconoce la solidez del trabajo investigativo realizado por la Fiscalía, y que permitió, en un fallo histórico, condenar a Zeus a 77 años de cárcel, y el resto de la organización a penas individuales que oscilan entre 10 y 18 años, por delitos como asociación criminal, tráfico de drogas, homicidios, lesiones, amenazas e infracciones a la ley de control de armas. El persecutor destacó especialmente el hecho que la Corte haya confirmado la condena por la figura de la asociación criminal. “El tribunal de alzada enfatizó que la prueba rendida permitió establecer un proyecto delictivo común, sostenido en el tiempo, con liderazgo definido y subordinación funcional de sus integrantes, lo que satisface plenamente los elementos del tipo penal de asociación criminal, que es lo que sostuvo siempre el Ministerio Público en este caso, atendidas las características de la organización”, indicó. La investigación Según se expuso durante el juicio oral, la organización estaba dedicada principalmente al tráfico ilícito de drogas, manteniendo puntos de venta estables y una estructura con funciones claramente distribuidas entre sus integrantes, quienes cumplían labores de abastecimiento, dosificación, comercialización, custodia armada y recaudación de dinero. Además, el grupo ejercía un control territorial violento al interior del campamento Génesis II, utilizando armas de fuego, amenazas y hechos de extrema violencia para intimidar a vecinos, desplazar a personas de sus viviendas y asegurar el dominio de los puntos de venta. En la cúspide del grupo estaba, Javier Valencia González, de 40 años, alias Zeus o Satanás, un delincuente de origen colombiano que llegó a Chile huyendo de la justicia de su país, donde enfrenta una condena de 33 años de cárcel que hoy lo mantiene con un pedido de extradición activo. Zeus o Satanás fue detenido por Carabineros en mayo de 2024 y pocas semanas más tarde el resto de la banda fue capturada durante una masiva operación de la PDI al interior del campamento Génesis II.
Este jueves, el exfiscal adjunto de Antofagasta, Eduardo Ríos, lanzó duras acusaciones contra la Fiscalía Regional de Antofagasta, luego de que este miércoles presentara su renuncia al Ministerio Público a través de una carta dirigida al Fiscal Nacional. En diálogo con el programa Mesa Central de Tele13 Radio, el ex persecutor entregó las razones de su salida voluntaria del organismo, apuntando directamente contra el fiscal regional, Juan Castro Bekios, a quien acusa de hostigamiento y espionaje hacia sus funciones. Representaban un patrón de persecución, aislamiento, hostigamiento en mi contra, que aún desconozco los motivos. Situaciones tan claras como espionaje clandestino en mi actividad laboral, aislamiento en tomas de decisiones, cuestionamiento a mis decisiones, control poco transparente, instrucciones contradictorias y un silencio jerárquico, inició. Tras ello, Ríos explicó que su comunicación con el fiscal terminó repentinamente, pero luego se enteró de informes sobre las causas que él lideraba realizados sin su conocimiento, mientras que interacciones internas de su equipo también eran informadas, por lo que acusa espionaje clandestino. Yo tenía una muy buena relación con él, lo conozco hace muchos años, de un día para el otro dejó de comunicarse conmigo y todas sus comunicaciones eran por terceras personas. Y respecto al espionaje señaló que: Me empecé a dar cuenta que muchas cosas que hablaba con mi equipo eran vertidas en correos que se remetían de forma interna institucionalmente, hasta que me fui dando cuenta que se le había pedido a otra persona que emitiera informes a mis espaldas. Esto que se estaba realizando, en mi opinión espionaje clandestino, no solo me imagino era respecto de mí, sino que era de mi equipo. Todo lo que yo realizaba se informaba a mis espaldas. En este escenario, la renuncia del fiscal Eduardo Ríos se hará efectiva a contar del próximo 20 de marzo. En tanto, el persecutor se mantiene con licencia médica desde diciembre de 2025.
Este jueves, el gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, anunció que solicitó al fiscal nacional, Ángel Valencia, iniciar una investigación administrativa sobre el proceder de la Fiscalía Regional de Antofagasta, luego del rechazo unánime a su desafuero. En conversación con Cooperativa, la autoridad señaló que su petición busca revisar la investigación liderada por el Ministerio Público de la región, la que no ha tenido buenos resultados. Lo que le hemos pedido al fiscal nacional es que haga una investigación de cómo pudo ser posible que después de dos años de investigación se terminara formulando un caso falso en contra de una persona inocente y no se haya perseguido lo que nosotros como querellantes en esta causa pedimos: que se investigara qué pasó con los 1.000 millones de pesos de que se apropió indebidamente ProCultura, sostuvo. Tras ello, acusó al ente persecutor de fraude, Ese debió haber sido el foco y no inventar este fraude que no solamente no existió, sino que además ha ido acompañado de dos años de campaña de filtraciones para destruir la imagen mía y, por supuesto, predisponer al sistema judicial en nuestra contra, cosa que al final no le resultó a la Fiscalía. En este escenario, Orrego acusó a la fiscalía de montaje. Tengo un profundo respeto por el Ministerio Público —afirmó el gobernador—. Me ha tocado trabajar con las cuatro fiscalías de la Región Metropolitana y tengo la mejor opinión de sus fiscales. O sea, este no es un juicio al Ministerio Público. Aquí hay una Fiscalía en particular que no solamente montó un caso falso; inventó pruebas, presentó pruebas erróneas, inventó conceptos jurídicos.
Una compleja jornada enfrenta el Ministerio Público. Durante horas de esta tarde, el fiscal de Antofagasta, Eduardo Ríos, habría presentado su renuncia a través de una carta dirigida al Fiscal Nacional, Ángel Valencia. De acuerdo a la información entregada por T13, Ríos expuso sus razones en el escrito, donde también entregó sus agradecimientos a la institución. Esto, luego de que durante la mañana la Corte de Apelaciones de Santiago rechazara la solicitud de desafuero al gobernador metropolitano, Claudio Orrego, en el marco del caso ProCultura. No obstante, pese a los agradecimientos, la renuncia tiene como antecedente el conflicto con el Fiscal Regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, a quien denunió por maltrato laboral en diciembre. En la denuncia, a la que tuvo acceso Reportajes T13, el persecutor acusó hostigamiento laboral hacia él y su equipo, e incluso “ mobbing ”. Con todo lo ocurrido entre noviembre y diciembre de 2025, hoy concluyo que lo que viví y lo que vivió mi equipo no fue un problema aislado ni una simple diferencia de criterios, sino un patrón que, en los hechos, se parece demasiado a un proceso de mobbing: una forma de hostigamiento que no siempre se expresa con insultos o gritos, sino con aislamiento, desautorización, secretismo y confusión inducida, hasta que uno termina trabajando bajo presión constante y sintiéndose observado, marginado y reemplazable, habría señalado. Además, Ríos en la denuncia detalló que en la segunda semana de diciembre de 2025 me entero de que, en noviembre, el DER y/o el Fiscal Regional le habrían pedido a la abogada asesora Natalia Cumming un informe del estado de Procultura, con instrucción expresa de mantenerlo en secreto, es decir, deliberadamente a mis espaldas, aun cuando esa abogada trabajaba en un equipo a mi cargo. En este escenario, el Ministerio Público pierde a su cuarto director de la investigación del caso.
En las últimas horas, en un trabajo coordinado entre Carabineros y la Fiscalía Regional de Antofagasta, se concretó la recuperación de 1.068 kilos de marihuana y 649 kilos de hoja de coca, decomisados en dos procedimientos que fueron realizados en distintas rutas de región. El primer operativo se llevó a cabo en la Ruta 5, a la altura de Taltal, donde carabineros del Retén Alemania detectó que una organización criminal intentaba transportar una gran cantidad de sacos de marihuana al interior de dos furgones, los que a su vez iban a ser cargados en un camión cigüeña. El procedimiento resultó con la detención de seis personas: Un chileno de 54 años, dos venezolanos de 20 y 24 años, y tres colombianos de 31 y 39 años. Los sujetos serán formalizados este sábado por la Fiscalía de Taltal, por el delito de tráfico de drogas. En tanto, con pocas horas de diferencia se realizó un segundo operativo, cuando funcionarios policiales de Calama fiscaliza y detiene a un conductor boliviano de 32 años, quien transportaba en un furgón 649 kilos de hoja de coca. El sujeto fue formalizado por la Fiscalía de Calama por el delito de tráfico de drogas y quedó en prisión preventiva por la causal de peligro para la seguridad de la sociedad, con un plazo de investigación de 120 días.
Este lunes, la Corte de Apelaciones de Antofagasta confirmó la sentencia dictada en diciembre de 2025, en contra de una organización criminal colombiana liderada por un imputado apodado Satanás o Zeus, que se había asentado al interior del campamento Génesis II de la capital regional. Esto, porque luego de examinar los recursos de las defensas, el tribunal de alzada sostuvo que la sentencia recurrida estaba correctamente fundamentada, pues analizó de manera completa y lógica la abundante prueba rendida por la Fiscalía, sin infringir las reglas del debido proceso u omitir evidencia relevante. En este escenario, el fallo, que estableció penas totales de 184 años para los diez integrantes de dicha estructura y que había sido objeto de diversos recursos de nulidad por parte de las defensas de los condenados, se mantiene firme en todas sus partes. Además, los magistrados desestimaron los reclamos acerca de supuestos errores de derecho o la no aplicación de atenuantes en favor de los condenados, concluyendo, en consecuencia, que no se acreditó ninguno de los vicios denunciados por las defensas. El Fiscal Regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, destacó que el fallo de la Corte de Apelaciones reconoce la solidez del trabajo investigativo realizado por la Fiscalía, y que permitió, en un fallo histórico, condenar a Zeus a 77 años de cárcel, y el resto de la organización a penas individuales que oscilan entre 10 y 18 años, por delitos como asociación criminal, tráfico de drogas, homicidios, lesiones, amenazas e infracciones a la ley de control de armas. El persecutor destacó especialmente el hecho que la Corte haya confirmado la condena por la figura de la asociación criminal. “El tribunal de alzada enfatizó que la prueba rendida permitió establecer un proyecto delictivo común, sostenido en el tiempo, con liderazgo definido y subordinación funcional de sus integrantes, lo que satisface plenamente los elementos del tipo penal de asociación criminal, que es lo que sostuvo siempre el Ministerio Público en este caso, atendidas las características de la organización”, indicó. La investigación Según se expuso durante el juicio oral, la organización estaba dedicada principalmente al tráfico ilícito de drogas, manteniendo puntos de venta estables y una estructura con funciones claramente distribuidas entre sus integrantes, quienes cumplían labores de abastecimiento, dosificación, comercialización, custodia armada y recaudación de dinero. Además, el grupo ejercía un control territorial violento al interior del campamento Génesis II, utilizando armas de fuego, amenazas y hechos de extrema violencia para intimidar a vecinos, desplazar a personas de sus viviendas y asegurar el dominio de los puntos de venta. En la cúspide del grupo estaba, Javier Valencia González, de 40 años, alias Zeus o Satanás, un delincuente de origen colombiano que llegó a Chile huyendo de la justicia de su país, donde enfrenta una condena de 33 años de cárcel que hoy lo mantiene con un pedido de extradición activo. Zeus o Satanás fue detenido por Carabineros en mayo de 2024 y pocas semanas más tarde el resto de la banda fue capturada durante una masiva operación de la PDI al interior del campamento Génesis II.
Este jueves, el exfiscal adjunto de Antofagasta, Eduardo Ríos, lanzó duras acusaciones contra la Fiscalía Regional de Antofagasta, luego de que este miércoles presentara su renuncia al Ministerio Público a través de una carta dirigida al Fiscal Nacional. En diálogo con el programa Mesa Central de Tele13 Radio, el ex persecutor entregó las razones de su salida voluntaria del organismo, apuntando directamente contra el fiscal regional, Juan Castro Bekios, a quien acusa de hostigamiento y espionaje hacia sus funciones. Representaban un patrón de persecución, aislamiento, hostigamiento en mi contra, que aún desconozco los motivos. Situaciones tan claras como espionaje clandestino en mi actividad laboral, aislamiento en tomas de decisiones, cuestionamiento a mis decisiones, control poco transparente, instrucciones contradictorias y un silencio jerárquico, inició. Tras ello, Ríos explicó que su comunicación con el fiscal terminó repentinamente, pero luego se enteró de informes sobre las causas que él lideraba realizados sin su conocimiento, mientras que interacciones internas de su equipo también eran informadas, por lo que acusa espionaje clandestino. Yo tenía una muy buena relación con él, lo conozco hace muchos años, de un día para el otro dejó de comunicarse conmigo y todas sus comunicaciones eran por terceras personas. Y respecto al espionaje señaló que: Me empecé a dar cuenta que muchas cosas que hablaba con mi equipo eran vertidas en correos que se remetían de forma interna institucionalmente, hasta que me fui dando cuenta que se le había pedido a otra persona que emitiera informes a mis espaldas. Esto que se estaba realizando, en mi opinión espionaje clandestino, no solo me imagino era respecto de mí, sino que era de mi equipo. Todo lo que yo realizaba se informaba a mis espaldas. En este escenario, la renuncia del fiscal Eduardo Ríos se hará efectiva a contar del próximo 20 de marzo. En tanto, el persecutor se mantiene con licencia médica desde diciembre de 2025.
Este jueves, el gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, anunció que solicitó al fiscal nacional, Ángel Valencia, iniciar una investigación administrativa sobre el proceder de la Fiscalía Regional de Antofagasta, luego del rechazo unánime a su desafuero. En conversación con Cooperativa, la autoridad señaló que su petición busca revisar la investigación liderada por el Ministerio Público de la región, la que no ha tenido buenos resultados. Lo que le hemos pedido al fiscal nacional es que haga una investigación de cómo pudo ser posible que después de dos años de investigación se terminara formulando un caso falso en contra de una persona inocente y no se haya perseguido lo que nosotros como querellantes en esta causa pedimos: que se investigara qué pasó con los 1.000 millones de pesos de que se apropió indebidamente ProCultura, sostuvo. Tras ello, acusó al ente persecutor de fraude, Ese debió haber sido el foco y no inventar este fraude que no solamente no existió, sino que además ha ido acompañado de dos años de campaña de filtraciones para destruir la imagen mía y, por supuesto, predisponer al sistema judicial en nuestra contra, cosa que al final no le resultó a la Fiscalía. En este escenario, Orrego acusó a la fiscalía de montaje. Tengo un profundo respeto por el Ministerio Público —afirmó el gobernador—. Me ha tocado trabajar con las cuatro fiscalías de la Región Metropolitana y tengo la mejor opinión de sus fiscales. O sea, este no es un juicio al Ministerio Público. Aquí hay una Fiscalía en particular que no solamente montó un caso falso; inventó pruebas, presentó pruebas erróneas, inventó conceptos jurídicos.
Una compleja jornada enfrenta el Ministerio Público. Durante horas de esta tarde, el fiscal de Antofagasta, Eduardo Ríos, habría presentado su renuncia a través de una carta dirigida al Fiscal Nacional, Ángel Valencia. De acuerdo a la información entregada por T13, Ríos expuso sus razones en el escrito, donde también entregó sus agradecimientos a la institución. Esto, luego de que durante la mañana la Corte de Apelaciones de Santiago rechazara la solicitud de desafuero al gobernador metropolitano, Claudio Orrego, en el marco del caso ProCultura. No obstante, pese a los agradecimientos, la renuncia tiene como antecedente el conflicto con el Fiscal Regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, a quien denunió por maltrato laboral en diciembre. En la denuncia, a la que tuvo acceso Reportajes T13, el persecutor acusó hostigamiento laboral hacia él y su equipo, e incluso “ mobbing ”. Con todo lo ocurrido entre noviembre y diciembre de 2025, hoy concluyo que lo que viví y lo que vivió mi equipo no fue un problema aislado ni una simple diferencia de criterios, sino un patrón que, en los hechos, se parece demasiado a un proceso de mobbing: una forma de hostigamiento que no siempre se expresa con insultos o gritos, sino con aislamiento, desautorización, secretismo y confusión inducida, hasta que uno termina trabajando bajo presión constante y sintiéndose observado, marginado y reemplazable, habría señalado. Además, Ríos en la denuncia detalló que en la segunda semana de diciembre de 2025 me entero de que, en noviembre, el DER y/o el Fiscal Regional le habrían pedido a la abogada asesora Natalia Cumming un informe del estado de Procultura, con instrucción expresa de mantenerlo en secreto, es decir, deliberadamente a mis espaldas, aun cuando esa abogada trabajaba en un equipo a mi cargo. En este escenario, el Ministerio Público pierde a su cuarto director de la investigación del caso.