La Región de Antofagasta registró una tasa de desocupación de 6,7% durante el trimestre móvil febrero-abril de 2026, según los resultados de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La cifra representa una disminución de 0,4 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior y confirma una mejora en algunos indicadores del mercado laboral regional. El descenso se explica porque el crecimiento de las personas ocupadas, que alcanzó un 3,1% en doce meses, superó el aumento de la fuerza de trabajo, que se expandió en 2,6%. En tanto, el número de personas desocupadas disminuyó un 3,5% en comparación con igual trimestre de 2025. Los indicadores muestran además un fortalecimiento de la participación laboral. La tasa de participación llegó a 65,7%, aumentando 1,0 punto porcentual en un año, mientras que la tasa de ocupación se ubicó en 61,4%, con un incremento de 1,3 puntos porcentuales. Paralelamente, la población fuera de la fuerza de trabajo disminuyó 2,2%, impulsada por una reducción de las personas inactivas habituales. Sin embargo, las cifras evidencian importantes diferencias entre hombres y mujeres. Mientras la tasa de desocupación masculina se ubicó en 5,6%, con una baja de 1,4 puntos porcentuales, la desocupación femenina alcanzó 8,1%, aumentando 0,9 puntos porcentuales en doce meses. La creación de empleo estuvo impulsada principalmente por los sectores de enseñanza, que creció 17,7%; construcción, con un alza de 17,4%; y transporte, que aumentó 8,4%. En cuanto a las categorías ocupacionales, destacaron los asalariados formales y los trabajadores por cuenta propia. Otro dato que genera preocupación es el avance de la informalidad. La tasa de ocupación informal llegó a 20,8%, aumentando 1,5 puntos porcentuales respecto del año anterior. Las personas ocupadas en condiciones informales crecieron 11,3%, especialmente entre los hombres. En materia de subutilización de la fuerza laboral, la tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial alcanzó 14,4%, manteniéndose sin variación en doce meses. Este indicador llegó a 10,0% en hombres y a 20,0% en mujeres, reflejando una brecha de género de 10 puntos porcentuales. En Chile A nivel nacional, el panorama es más complejo. El INE informó que la tasa de desocupación llegó a 9,1%, alcanzando su nivel más alto desde junio de 2021 y completando 39 meses consecutivos sobre el 8%. Además, la informalidad laboral llegó a 26,8%, con una mayor incidencia entre las mujeres, cuya tasa alcanzó 28,6%, frente al 25,4% registrado por los hombres.
La tasa de desocupación en la Región de Antofagasta alcanzó un 6,1% durante el trimestre octubre–diciembre de 2025, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) entregados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La cifra representa una disminución de 2,5 puntos porcentuales en comparación con igual período del año anterior, evidenciando una recuperación sostenida del mercado laboral regional. Este resultado se explicó principalmente porque el crecimiento de la fuerza de trabajo, que aumentó un 1,3%, fue menor al incremento registrado en el número de personas ocupadas, que subió un 4,1% en doce meses. En tanto, el total de personas desocupadas cayó un 28,4%, reflejando una mayor absorción de mano de obra en distintos sectores productivos. En el mismo período, la tasa de participación laboral se situó en 65,8%, con un alza de 0,3 puntos porcentuales, mientras que la tasa de ocupación alcanzó el 61,8%, aumentando 1,9 puntos. Por su parte, la población fuera de la fuerza de trabajo creció levemente en un 0,2%, influida principalmente por el aumento de personas inactivas potenciales. Al analizar por sexo, se observa que la tasa de desocupación femenina llegó a 7,8%, con una baja de 1,9 puntos porcentuales en doce meses. En los hombres, en tanto, el indicador se ubicó en 4,8%, registrando una disminución aún mayor de 3,0 puntos. El alza del empleo estuvo liderada por los sectores de enseñanza (41,8%), construcción (34,2%) y transporte (24,2%). Por categoría ocupacional, destacaron los asalariados informales, con un aumento de 23,2%, y los asalariados formales, con un crecimiento de 2,0%. Sin embargo, la tasa de ocupación informal alcanzó el 20,4%, subiendo 1,1 puntos porcentuales en un año, con un incremento particularmente relevante en mujeres. En cuanto a la subutilización de la fuerza laboral, la tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial llegó al 15,5%, con una brecha de género de 8,5 puntos porcentuales. A nivel nacional, el desempleo se ubicó en 8,0%, reflejando una leve baja anual, lo que sitúa a Antofagasta por debajo del promedio país y reafirma su dinamismo económico.
La Región de Antofagasta registró una tasa de desocupación de 6,6% durante el trimestre septiembre–noviembre de 2025, consolidándose como la región minera con menor desempleo del país, de acuerdo con el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La cifra representa una baja de 2,4 puntos porcentuales en doce meses y contrasta con el escenario nacional, donde el desempleo alcanzó un 8,4%, con un aumento interanual de 0,2 pp. En comparación con otras regiones del norte, Arica y Parinacota anotó una tasa de 6,9%; Tarapacá, 8,2%; Atacama, 9,1%; y Coquimbo, 7,5%, posicionando a Antofagasta como el territorio con mejor desempeño laboral dentro de las zonas mineras. El descenso regional del desempleo se explica por un mayor crecimiento de las personas ocupadas, que aumentaron un 3,7%, cifra superior al alza de la fuerza de trabajo (1,0%). En paralelo, las personas desocupadas disminuyeron en un 25,5% respecto del mismo periodo del año anterior. Las tasas de participación y ocupación alcanzaron 66,3% y 61,9%, respectivamente, mostrando incrementos interanuales. En cuanto a género, la tasa de desocupación femenina se situó en 7,7%, con una baja de 2,1 pp., mientras que en los hombres fue de 5,9%, registrando una disminución de 2,5 pp. Los sectores que más contribuyeron al aumento del empleo fueron enseñanza, transporte y minería, mientras que por categoría ocupacional destacaron los asalariados formales e informales. Además, la tasa de ocupación informal se ubicó en 19,2%, reduciéndose 1,7 pp. en un año, lo que refleja una mejora en la calidad del empleo regional. Pese a estos resultados positivos, la tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial llegó a 14,9%, evidenciando brechas de género que siguen siendo un desafío para el mercado laboral regional.
La Región de Antofagasta registró una tasa de desocupación de 6,7% durante el trimestre móvil febrero-abril de 2026, según los resultados de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La cifra representa una disminución de 0,4 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior y confirma una mejora en algunos indicadores del mercado laboral regional. El descenso se explica porque el crecimiento de las personas ocupadas, que alcanzó un 3,1% en doce meses, superó el aumento de la fuerza de trabajo, que se expandió en 2,6%. En tanto, el número de personas desocupadas disminuyó un 3,5% en comparación con igual trimestre de 2025. Los indicadores muestran además un fortalecimiento de la participación laboral. La tasa de participación llegó a 65,7%, aumentando 1,0 punto porcentual en un año, mientras que la tasa de ocupación se ubicó en 61,4%, con un incremento de 1,3 puntos porcentuales. Paralelamente, la población fuera de la fuerza de trabajo disminuyó 2,2%, impulsada por una reducción de las personas inactivas habituales. Sin embargo, las cifras evidencian importantes diferencias entre hombres y mujeres. Mientras la tasa de desocupación masculina se ubicó en 5,6%, con una baja de 1,4 puntos porcentuales, la desocupación femenina alcanzó 8,1%, aumentando 0,9 puntos porcentuales en doce meses. La creación de empleo estuvo impulsada principalmente por los sectores de enseñanza, que creció 17,7%; construcción, con un alza de 17,4%; y transporte, que aumentó 8,4%. En cuanto a las categorías ocupacionales, destacaron los asalariados formales y los trabajadores por cuenta propia. Otro dato que genera preocupación es el avance de la informalidad. La tasa de ocupación informal llegó a 20,8%, aumentando 1,5 puntos porcentuales respecto del año anterior. Las personas ocupadas en condiciones informales crecieron 11,3%, especialmente entre los hombres. En materia de subutilización de la fuerza laboral, la tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial alcanzó 14,4%, manteniéndose sin variación en doce meses. Este indicador llegó a 10,0% en hombres y a 20,0% en mujeres, reflejando una brecha de género de 10 puntos porcentuales. En Chile A nivel nacional, el panorama es más complejo. El INE informó que la tasa de desocupación llegó a 9,1%, alcanzando su nivel más alto desde junio de 2021 y completando 39 meses consecutivos sobre el 8%. Además, la informalidad laboral llegó a 26,8%, con una mayor incidencia entre las mujeres, cuya tasa alcanzó 28,6%, frente al 25,4% registrado por los hombres.
La tasa de desocupación en la Región de Antofagasta alcanzó un 6,1% durante el trimestre octubre–diciembre de 2025, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) entregados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La cifra representa una disminución de 2,5 puntos porcentuales en comparación con igual período del año anterior, evidenciando una recuperación sostenida del mercado laboral regional. Este resultado se explicó principalmente porque el crecimiento de la fuerza de trabajo, que aumentó un 1,3%, fue menor al incremento registrado en el número de personas ocupadas, que subió un 4,1% en doce meses. En tanto, el total de personas desocupadas cayó un 28,4%, reflejando una mayor absorción de mano de obra en distintos sectores productivos. En el mismo período, la tasa de participación laboral se situó en 65,8%, con un alza de 0,3 puntos porcentuales, mientras que la tasa de ocupación alcanzó el 61,8%, aumentando 1,9 puntos. Por su parte, la población fuera de la fuerza de trabajo creció levemente en un 0,2%, influida principalmente por el aumento de personas inactivas potenciales. Al analizar por sexo, se observa que la tasa de desocupación femenina llegó a 7,8%, con una baja de 1,9 puntos porcentuales en doce meses. En los hombres, en tanto, el indicador se ubicó en 4,8%, registrando una disminución aún mayor de 3,0 puntos. El alza del empleo estuvo liderada por los sectores de enseñanza (41,8%), construcción (34,2%) y transporte (24,2%). Por categoría ocupacional, destacaron los asalariados informales, con un aumento de 23,2%, y los asalariados formales, con un crecimiento de 2,0%. Sin embargo, la tasa de ocupación informal alcanzó el 20,4%, subiendo 1,1 puntos porcentuales en un año, con un incremento particularmente relevante en mujeres. En cuanto a la subutilización de la fuerza laboral, la tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial llegó al 15,5%, con una brecha de género de 8,5 puntos porcentuales. A nivel nacional, el desempleo se ubicó en 8,0%, reflejando una leve baja anual, lo que sitúa a Antofagasta por debajo del promedio país y reafirma su dinamismo económico.
La Región de Antofagasta registró una tasa de desocupación de 6,6% durante el trimestre septiembre–noviembre de 2025, consolidándose como la región minera con menor desempleo del país, de acuerdo con el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La cifra representa una baja de 2,4 puntos porcentuales en doce meses y contrasta con el escenario nacional, donde el desempleo alcanzó un 8,4%, con un aumento interanual de 0,2 pp. En comparación con otras regiones del norte, Arica y Parinacota anotó una tasa de 6,9%; Tarapacá, 8,2%; Atacama, 9,1%; y Coquimbo, 7,5%, posicionando a Antofagasta como el territorio con mejor desempeño laboral dentro de las zonas mineras. El descenso regional del desempleo se explica por un mayor crecimiento de las personas ocupadas, que aumentaron un 3,7%, cifra superior al alza de la fuerza de trabajo (1,0%). En paralelo, las personas desocupadas disminuyeron en un 25,5% respecto del mismo periodo del año anterior. Las tasas de participación y ocupación alcanzaron 66,3% y 61,9%, respectivamente, mostrando incrementos interanuales. En cuanto a género, la tasa de desocupación femenina se situó en 7,7%, con una baja de 2,1 pp., mientras que en los hombres fue de 5,9%, registrando una disminución de 2,5 pp. Los sectores que más contribuyeron al aumento del empleo fueron enseñanza, transporte y minería, mientras que por categoría ocupacional destacaron los asalariados formales e informales. Además, la tasa de ocupación informal se ubicó en 19,2%, reduciéndose 1,7 pp. en un año, lo que refleja una mejora en la calidad del empleo regional. Pese a estos resultados positivos, la tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial llegó a 14,9%, evidenciando brechas de género que siguen siendo un desafío para el mercado laboral regional.