La Región de Antofagasta registró una tasa de desocupación de 6,6% durante el trimestre septiembre–noviembre de 2025, consolidándose como la región minera con menor desempleo del país, de acuerdo con el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La cifra representa una baja de 2,4 puntos porcentuales en doce meses y contrasta con el escenario nacional, donde el desempleo alcanzó un 8,4%, con un aumento interanual de 0,2 pp. En comparación con otras regiones del norte, Arica y Parinacota anotó una tasa de 6,9%; Tarapacá, 8,2%; Atacama, 9,1%; y Coquimbo, 7,5%, posicionando a Antofagasta como el territorio con mejor desempeño laboral dentro de las zonas mineras. El descenso regional del desempleo se explica por un mayor crecimiento de las personas ocupadas, que aumentaron un 3,7%, cifra superior al alza de la fuerza de trabajo (1,0%). En paralelo, las personas desocupadas disminuyeron en un 25,5% respecto del mismo periodo del año anterior. Las tasas de participación y ocupación alcanzaron 66,3% y 61,9%, respectivamente, mostrando incrementos interanuales. En cuanto a género, la tasa de desocupación femenina se situó en 7,7%, con una baja de 2,1 pp., mientras que en los hombres fue de 5,9%, registrando una disminución de 2,5 pp. Los sectores que más contribuyeron al aumento del empleo fueron enseñanza, transporte y minería, mientras que por categoría ocupacional destacaron los asalariados formales e informales. Además, la tasa de ocupación informal se ubicó en 19,2%, reduciéndose 1,7 pp. en un año, lo que refleja una mejora en la calidad del empleo regional. Pese a estos resultados positivos, la tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial llegó a 14,9%, evidenciando brechas de género que siguen siendo un desafío para el mercado laboral regional.
La región de Antofagasta experimentó un alza en su tasa de desocupación, la cual se situó en 7,9% durante el trimestre móvil julio-septiembre de 2025, de acuerdo con el informe entregado el pasado miércoles por el Instituto Nacional de Estadísticas ( INE). Esta cifra implica un aumento significativo en comparación con el 6,7% registrado en el periodo inmediatamente anterior, revirtiendo la estabilidad que había mostrado el indicador en mediciones previas. La variación es especialmente notoria en el segmento femenino, donde la tasa de desocupación escaló hasta el 8,8%. Pese al aumento en la desocupación, el informe destaca un comportamiento positivo en el ámbito de la formalidad laboral. La tasa de ocupación informal regional se ubicó en 17,9%, lo que representa una importante baja de 3,9 puntos porcentuales (pp.) en doce meses. Esta disminución en la informalidad se debe a que el total de personas ocupadas informales disminuyó 14,1% en la región durante el periodo analizado. Dicho descenso fue fuertemente incidido por la caída de las ocupadas informales mujeres (-22,5%). Contexto Nacional El desempeño regional contrasta con la tendencia nacional. A nivel país, la tasa de desocupación tuvo una leve contención, ubicándose en 8,5% (una disminución de 0,2 pp. en doce meses), mientras que en la región Metropolitana el indicador alcanzó el 8,8%. La región, clave para la economía nacional debido a su carácter minero, deberá monitorear de cerca el crecimiento de los desocupados y la capacidad del mercado laboral formal para absorber a la fuerza de trabajo en los próximos meses.
Este viernes, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó que la tasa de desocupación en Chile se situó en 8,7% durante el trimestre móvil de mayo a julio. Esta cifra representa un respiro para la economía, ya que se encuentra por debajo del 8,9% registrado en el trimestre anterior y, más importante aún, es inferior al 9,1% que habían proyectado los analistas del mercado. La cifra total de desocupación se mantuvo sin variación en los últimos 12 meses, impulsada por el crecimiento de la fuerza de trabajo y la creación de empleo. Según el INE, se generaron 72.829 nuevos puestos de trabajo, un dato alentador comparado con la débil creación de 141 empleos del trimestre anterior. El ministro del Trabajo, Giorgio Boccardo, destacó que este aumento se debe, en gran parte, a la creación de puestos formales en el sector privado. Situación de las mujeres preocupa Pese a la mejora general, la situación laboral de las mujeres continúa siendo un punto de alerta. La tasa de desocupación femenina se ubicó en 9,7%, una cifra que si bien es menor a la del trimestre anterior, es significativamente mayor al 9,1% registrado hace un año. En contraste, la desocupación en hombres mejoró, bajando de 8,3% a 7,9% en el mismo período. ¿Qué sectores impulsaron el empleo? El alza en la población ocupada fue liderada por la industria manufacturera (5,5%), las comunicaciones (23,3%), la minería (11,6%) y el sector de alojamiento y servicio de comidas (5,4%). Por otro lado, los sectores de comercio, construcción y administración pública mostraron los mayores retrocesos en la creación de puestos de trabajo. Informalidad y subempleo La tasa de ocupación informal se ubicó en 26%, con una disminución en el número de personas ocupadas en este sector, impulsada principalmente por la baja en la informalidad en las mujeres. Además, un nuevo indicador del INE reveló que la tasa de sobreeducación, es decir, personas con un nivel educativo superior al requerido para su trabajo, alcanzó un máximo histórico de 15,7%, lo que equivale a casi 1,5 millones de trabajadores en esta situación. Por el contrario, la subeducación disminuyó.
La Región de Antofagasta registró una tasa de desocupación de 6,6% durante el trimestre septiembre–noviembre de 2025, consolidándose como la región minera con menor desempleo del país, de acuerdo con el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La cifra representa una baja de 2,4 puntos porcentuales en doce meses y contrasta con el escenario nacional, donde el desempleo alcanzó un 8,4%, con un aumento interanual de 0,2 pp. En comparación con otras regiones del norte, Arica y Parinacota anotó una tasa de 6,9%; Tarapacá, 8,2%; Atacama, 9,1%; y Coquimbo, 7,5%, posicionando a Antofagasta como el territorio con mejor desempeño laboral dentro de las zonas mineras. El descenso regional del desempleo se explica por un mayor crecimiento de las personas ocupadas, que aumentaron un 3,7%, cifra superior al alza de la fuerza de trabajo (1,0%). En paralelo, las personas desocupadas disminuyeron en un 25,5% respecto del mismo periodo del año anterior. Las tasas de participación y ocupación alcanzaron 66,3% y 61,9%, respectivamente, mostrando incrementos interanuales. En cuanto a género, la tasa de desocupación femenina se situó en 7,7%, con una baja de 2,1 pp., mientras que en los hombres fue de 5,9%, registrando una disminución de 2,5 pp. Los sectores que más contribuyeron al aumento del empleo fueron enseñanza, transporte y minería, mientras que por categoría ocupacional destacaron los asalariados formales e informales. Además, la tasa de ocupación informal se ubicó en 19,2%, reduciéndose 1,7 pp. en un año, lo que refleja una mejora en la calidad del empleo regional. Pese a estos resultados positivos, la tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial llegó a 14,9%, evidenciando brechas de género que siguen siendo un desafío para el mercado laboral regional.
La región de Antofagasta experimentó un alza en su tasa de desocupación, la cual se situó en 7,9% durante el trimestre móvil julio-septiembre de 2025, de acuerdo con el informe entregado el pasado miércoles por el Instituto Nacional de Estadísticas ( INE). Esta cifra implica un aumento significativo en comparación con el 6,7% registrado en el periodo inmediatamente anterior, revirtiendo la estabilidad que había mostrado el indicador en mediciones previas. La variación es especialmente notoria en el segmento femenino, donde la tasa de desocupación escaló hasta el 8,8%. Pese al aumento en la desocupación, el informe destaca un comportamiento positivo en el ámbito de la formalidad laboral. La tasa de ocupación informal regional se ubicó en 17,9%, lo que representa una importante baja de 3,9 puntos porcentuales (pp.) en doce meses. Esta disminución en la informalidad se debe a que el total de personas ocupadas informales disminuyó 14,1% en la región durante el periodo analizado. Dicho descenso fue fuertemente incidido por la caída de las ocupadas informales mujeres (-22,5%). Contexto Nacional El desempeño regional contrasta con la tendencia nacional. A nivel país, la tasa de desocupación tuvo una leve contención, ubicándose en 8,5% (una disminución de 0,2 pp. en doce meses), mientras que en la región Metropolitana el indicador alcanzó el 8,8%. La región, clave para la economía nacional debido a su carácter minero, deberá monitorear de cerca el crecimiento de los desocupados y la capacidad del mercado laboral formal para absorber a la fuerza de trabajo en los próximos meses.
Este viernes, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó que la tasa de desocupación en Chile se situó en 8,7% durante el trimestre móvil de mayo a julio. Esta cifra representa un respiro para la economía, ya que se encuentra por debajo del 8,9% registrado en el trimestre anterior y, más importante aún, es inferior al 9,1% que habían proyectado los analistas del mercado. La cifra total de desocupación se mantuvo sin variación en los últimos 12 meses, impulsada por el crecimiento de la fuerza de trabajo y la creación de empleo. Según el INE, se generaron 72.829 nuevos puestos de trabajo, un dato alentador comparado con la débil creación de 141 empleos del trimestre anterior. El ministro del Trabajo, Giorgio Boccardo, destacó que este aumento se debe, en gran parte, a la creación de puestos formales en el sector privado. Situación de las mujeres preocupa Pese a la mejora general, la situación laboral de las mujeres continúa siendo un punto de alerta. La tasa de desocupación femenina se ubicó en 9,7%, una cifra que si bien es menor a la del trimestre anterior, es significativamente mayor al 9,1% registrado hace un año. En contraste, la desocupación en hombres mejoró, bajando de 8,3% a 7,9% en el mismo período. ¿Qué sectores impulsaron el empleo? El alza en la población ocupada fue liderada por la industria manufacturera (5,5%), las comunicaciones (23,3%), la minería (11,6%) y el sector de alojamiento y servicio de comidas (5,4%). Por otro lado, los sectores de comercio, construcción y administración pública mostraron los mayores retrocesos en la creación de puestos de trabajo. Informalidad y subempleo La tasa de ocupación informal se ubicó en 26%, con una disminución en el número de personas ocupadas en este sector, impulsada principalmente por la baja en la informalidad en las mujeres. Además, un nuevo indicador del INE reveló que la tasa de sobreeducación, es decir, personas con un nivel educativo superior al requerido para su trabajo, alcanzó un máximo histórico de 15,7%, lo que equivale a casi 1,5 millones de trabajadores en esta situación. Por el contrario, la subeducación disminuyó.