El diputado Sebastián Videla, en conjunto con vecinos de los sectores de Llullaillaco y Coviefi, han alzado la voz para exigir la ejecución inmediata de la orden de desalojo que pesa sobre una toma ilegal en calle Llullaillaco. Esta movilización surge de la creciente molestia de la comunidad ante la ocupación, que se ha intensificado en las últimas semanas. Ante esto, la comunidad de Llullaillaco, que ya cuenta con el respaldo de sus vecinos de Coviefi, busca presionar a las autoridades para que actúen con rapidez. Los residentes de este último barrio recuerdan que, hace solo dos semanas, lograron frenar otra ocupación ilegal en su sector, una situación en la que también estuvo presente el diputado Videla. El desalojo debe concretarse ya. Estamos unidos con los vecinos y realizando todas las gestiones para que esta situación se resuelva rápido y se cumpla la ley, afirmó el diputado Videla. La comunidad y el parlamentario solicitan a las autoridades competentes una intervención sin dilación, basándose en la orden de desalojo que ya existe para el lugar.
El diputado Sebastián Videla, en conjunto con vecinos de los sectores de Llullaillaco y Coviefi, han alzado la voz para exigir la ejecución inmediata de la orden de desalojo que pesa sobre una toma ilegal en calle Llullaillaco. Esta movilización surge de la creciente molestia de la comunidad ante la ocupación, que se ha intensificado en las últimas semanas. Ante esto, la comunidad de Llullaillaco, que ya cuenta con el respaldo de sus vecinos de Coviefi, busca presionar a las autoridades para que actúen con rapidez. Los residentes de este último barrio recuerdan que, hace solo dos semanas, lograron frenar otra ocupación ilegal en su sector, una situación en la que también estuvo presente el diputado Videla. El desalojo debe concretarse ya. Estamos unidos con los vecinos y realizando todas las gestiones para que esta situación se resuelva rápido y se cumpla la ley, afirmó el diputado Videla. La comunidad y el parlamentario solicitan a las autoridades competentes una intervención sin dilación, basándose en la orden de desalojo que ya existe para el lugar.