La expansión del mosquito Aedes aegypti en la comuna de Antofagasta llevó a las autoridades a decretar Alerta Amarilla por Alteración Sanitaria, una medida que busca reforzar la coordinación institucional y aumentar los recursos disponibles para contener la propagación del vector transmisor de enfermedades como dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla. La decisión fue adoptada por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), luego de los antecedentes entregados por la Seremi de Salud y el análisis desarrollado en diversas mesas técnicas realizadas durante junio, en las que participaron organismos regionales y nacionales encargados de la vigilancia epidemiológica y el control vectorial. Según la autoridad sanitaria, entre abril y junio de este año se confirmó la reintroducción y expansión del mosquito en la ciudad, registrándose 15 focos activos en apenas 21 días. Los hallazgos incluyen ejemplares adultos, larvas, pupas y huevos detectados en sectores residenciales, establecimientos educacionales y zonas de alta densidad poblacional, principalmente en el sector norte de Antofagasta. El escenario epidemiológico llevó a que la comuna pasara oficialmente de un nivel E0 a E1, mientras que la región avanzó de Tipo 1 a Tipo 2 dentro de la clasificación nacional para el control del Aedes aegypti. Esto implica la presencia confirmada del vector, un riesgo inminente de establecimiento permanente de sus poblaciones y una alta probabilidad de transmisión local de enfermedades en caso de registrarse contagios importados. Actualmente, el área considerada de riesgo comprende 109 manzanas, con un total de 1.683 inmuebles y más de 9.100 habitantes. La normativa sanitaria exige inspeccionar y controlar el 100% de estas propiedades en un plazo máximo de siete días hábiles desde la detección del vector, una tarea que supera la capacidad operativa habitual de los equipos regionales. Otro de los factores que preocupa a las autoridades es la resistencia de los huevos del mosquito, capaces de mantenerse viables durante más de un año en el ambiente, facilitando la persistencia y expansión del riesgo sanitario. A ello se suma que la Región de Antofagasta registra actualmente la mayor cantidad de casos importados de chikungunya del país, aumentando las probabilidades de que se produzcan contagios locales. Frente a este escenario, la Seremi de Salud declaró además Alerta Epidemiológica para la comuna y activó una serie de medidas extraordinarias. Entre ellas destacan la realización de Cogrid sanitarios, el fortalecimiento de la vigilancia de casos febriles, el monitoreo permanente de muestras clínicas, fumigaciones e inspecciones domiciliarias, además de campañas de educación comunitaria y coordinación permanente con Senapred, la Delegación Presidencial Regional y el Municipio de Antofagasta. La municipalidad, por su parte, deberá reforzar la eliminación de microbasurales, la limpieza de espacios públicos y el control de aguas estancadas en plazas, parques, cementerios y otros sectores que puedan convertirse en potenciales criaderos del mosquito. Las autoridades reiteraron el llamado a la comunidad a colaborar activamente eliminando recipientes que acumulen agua, manteniendo patios limpios y reportando oportunamente cualquier sospecha de presencia del vector a los organismos de salud. Asimismo, recordaron que la principal medida de prevención continúa siendo evitar la picadura del mosquito y eliminar los lugares donde pueda reproducirse. Con la declaración de Alerta Amarilla, los organismos públicos podrán movilizar recursos adicionales y reforzar las acciones de control para evitar que la emergencia sanitaria siga expandiéndose y pueda derivar en la transmisión local de enfermedades de alto impacto para la salud pública.
La expansión del mosquito Aedes aegypti en la comuna de Antofagasta llevó a las autoridades a decretar Alerta Amarilla por Alteración Sanitaria, una medida que busca reforzar la coordinación institucional y aumentar los recursos disponibles para contener la propagación del vector transmisor de enfermedades como dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla. La decisión fue adoptada por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), luego de los antecedentes entregados por la Seremi de Salud y el análisis desarrollado en diversas mesas técnicas realizadas durante junio, en las que participaron organismos regionales y nacionales encargados de la vigilancia epidemiológica y el control vectorial. Según la autoridad sanitaria, entre abril y junio de este año se confirmó la reintroducción y expansión del mosquito en la ciudad, registrándose 15 focos activos en apenas 21 días. Los hallazgos incluyen ejemplares adultos, larvas, pupas y huevos detectados en sectores residenciales, establecimientos educacionales y zonas de alta densidad poblacional, principalmente en el sector norte de Antofagasta. El escenario epidemiológico llevó a que la comuna pasara oficialmente de un nivel E0 a E1, mientras que la región avanzó de Tipo 1 a Tipo 2 dentro de la clasificación nacional para el control del Aedes aegypti. Esto implica la presencia confirmada del vector, un riesgo inminente de establecimiento permanente de sus poblaciones y una alta probabilidad de transmisión local de enfermedades en caso de registrarse contagios importados. Actualmente, el área considerada de riesgo comprende 109 manzanas, con un total de 1.683 inmuebles y más de 9.100 habitantes. La normativa sanitaria exige inspeccionar y controlar el 100% de estas propiedades en un plazo máximo de siete días hábiles desde la detección del vector, una tarea que supera la capacidad operativa habitual de los equipos regionales. Otro de los factores que preocupa a las autoridades es la resistencia de los huevos del mosquito, capaces de mantenerse viables durante más de un año en el ambiente, facilitando la persistencia y expansión del riesgo sanitario. A ello se suma que la Región de Antofagasta registra actualmente la mayor cantidad de casos importados de chikungunya del país, aumentando las probabilidades de que se produzcan contagios locales. Frente a este escenario, la Seremi de Salud declaró además Alerta Epidemiológica para la comuna y activó una serie de medidas extraordinarias. Entre ellas destacan la realización de Cogrid sanitarios, el fortalecimiento de la vigilancia de casos febriles, el monitoreo permanente de muestras clínicas, fumigaciones e inspecciones domiciliarias, además de campañas de educación comunitaria y coordinación permanente con Senapred, la Delegación Presidencial Regional y el Municipio de Antofagasta. La municipalidad, por su parte, deberá reforzar la eliminación de microbasurales, la limpieza de espacios públicos y el control de aguas estancadas en plazas, parques, cementerios y otros sectores que puedan convertirse en potenciales criaderos del mosquito. Las autoridades reiteraron el llamado a la comunidad a colaborar activamente eliminando recipientes que acumulen agua, manteniendo patios limpios y reportando oportunamente cualquier sospecha de presencia del vector a los organismos de salud. Asimismo, recordaron que la principal medida de prevención continúa siendo evitar la picadura del mosquito y eliminar los lugares donde pueda reproducirse. Con la declaración de Alerta Amarilla, los organismos públicos podrán movilizar recursos adicionales y reforzar las acciones de control para evitar que la emergencia sanitaria siga expandiéndose y pueda derivar en la transmisión local de enfermedades de alto impacto para la salud pública.