Un contundente fallo dictó el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Antofagasta al condenar a siete imputados venezolanos, integrantes de la organización criminal “Los Piratas del Tren de Aragua”, a penas que en conjunto superan los 238 años de cárcel. La sentencia incluye cuatro presidios perpetuos simples —equivalentes a al menos 20 años de cumplimiento efectivo sin beneficios— además de penas adicionales que fluctúan entre 11 y 50 años. El juicio, que se extendió por tres semanas y se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad, permitió acreditar la participación de los acusados en una serie de delitos de alta connotación, entre ellos secuestro con homicidio, homicidio consumado, homicidio frustrado, tráfico de drogas, tenencia de armas, explosivos y municiones, además del delito de asociación criminal. La investigación liderada por la Fiscalía Regional de Antofagasta, en conjunto con Carabineros, estableció que la banda operaba desde el campamento Cerro Bonito, donde mantenía inmuebles utilizados como centros de operaciones, lugares de cautiverio y ocultamiento de especies. Además, se comprobó que el grupo contaba con una estructura organizada, con roles definidos que incluían líderes, conductores, vigilantes y ejecutores de los delitos. Entre los hechos más graves acreditados, se encuentran un homicidio consumado y uno frustrado ocurridos el 14 de febrero de 2024 en playa El Lenguado, así como el secuestro de dos víctimas que posteriormente fueron ejecutadas entre el 7 y 9 de mayo en el sector de La Rinconada. La banda utilizaba la violencia sistemática para mantener el control territorial y consolidar su actividad ilícita. Durante allanamientos realizados en mayo de 2024, Carabineros incautó armamento, explosivos, municiones, droga, chalecos antibalas y un dron de vigilancia, evidenciando el alto nivel de organización y peligrosidad del grupo. El fiscal regional, Juan Castro Bekios, calificó a la agrupación como una de las más violentas detectadas en la zona, destacando que estas condenas representan un golpe significativo al crimen organizado. Asimismo, recalcó el compromiso del Ministerio Público en la persecución de este tipo de estructuras delictivas. Las defensas de los condenados cuentan ahora con un plazo legal para presentar recursos ante la sentencia dictada por el tribunal.
Un contundente fallo dictó el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Antofagasta al condenar a siete imputados venezolanos, integrantes de la organización criminal “Los Piratas del Tren de Aragua”, a penas que en conjunto superan los 238 años de cárcel. La sentencia incluye cuatro presidios perpetuos simples —equivalentes a al menos 20 años de cumplimiento efectivo sin beneficios— además de penas adicionales que fluctúan entre 11 y 50 años. El juicio, que se extendió por tres semanas y se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad, permitió acreditar la participación de los acusados en una serie de delitos de alta connotación, entre ellos secuestro con homicidio, homicidio consumado, homicidio frustrado, tráfico de drogas, tenencia de armas, explosivos y municiones, además del delito de asociación criminal. La investigación liderada por la Fiscalía Regional de Antofagasta, en conjunto con Carabineros, estableció que la banda operaba desde el campamento Cerro Bonito, donde mantenía inmuebles utilizados como centros de operaciones, lugares de cautiverio y ocultamiento de especies. Además, se comprobó que el grupo contaba con una estructura organizada, con roles definidos que incluían líderes, conductores, vigilantes y ejecutores de los delitos. Entre los hechos más graves acreditados, se encuentran un homicidio consumado y uno frustrado ocurridos el 14 de febrero de 2024 en playa El Lenguado, así como el secuestro de dos víctimas que posteriormente fueron ejecutadas entre el 7 y 9 de mayo en el sector de La Rinconada. La banda utilizaba la violencia sistemática para mantener el control territorial y consolidar su actividad ilícita. Durante allanamientos realizados en mayo de 2024, Carabineros incautó armamento, explosivos, municiones, droga, chalecos antibalas y un dron de vigilancia, evidenciando el alto nivel de organización y peligrosidad del grupo. El fiscal regional, Juan Castro Bekios, calificó a la agrupación como una de las más violentas detectadas en la zona, destacando que estas condenas representan un golpe significativo al crimen organizado. Asimismo, recalcó el compromiso del Ministerio Público en la persecución de este tipo de estructuras delictivas. Las defensas de los condenados cuentan ahora con un plazo legal para presentar recursos ante la sentencia dictada por el tribunal.