La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) emitió una alerta por viento moderado a fuerte que se extenderá hasta este domingo 30 de agosto y afectará a sectores de las regiones de Tarapacá, Antofagasta, Atacama y Coquimbo. El fenómeno estará asociado a una corriente en chorro y podría generar fuertes vientos en sectores precordilleranos y cordilleranos del norte del país. Además, existe la posibilidad de ventisca, condición que puede reducir considerablemente la visibilidad debido a la combinación de nieve, hielo o granizo con viento intenso. En la Región de Antofagasta, una de las zonas bajo mayor atención, la Cordillera de la Costa registraría vientos entre 80 y 100 km/h durante viernes, sábado y domingo. Para la precordillera del Alto Loa se estiman velocidades entre 60 y 80 km/h, con rachas que podrían alcanzar los 90 km/h durante el domingo. En la precordillera Salar, en tanto, se esperan vientos de entre 60 y 80 km/h para esa misma jornada. Las condiciones también serán complejas en la cordillera de Antofagasta. Para viernes y sábado se pronostican vientos entre 60 y 80 km/h, con rachas de hasta 90 km/h, mientras que el domingo la intensidad podría aumentar hasta ubicarse entre 80 y 100 km/h. El evento también afectará a otras regiones. En la cordillera de Tarapacá se esperan entre 80 y 100 km/h durante el domingo, mientras que Atacama podría registrar las mayores velocidades del fenómeno, con vientos entre 100 y 120 km/h durante todo el fin de semana. En la Región de Coquimbo, la cordillera presentaría velocidades entre 40 y 60 km/h y rachas que podrían alcanzar los 90 km/h. Ante estas condiciones meteorológicas, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres mantiene una Alerta Roja para la Región de Antofagasta. También permanecen vigentes alertas tempranas preventivas para la provincia del Tamarugal, en Tarapacá, y para las comunas de Diego de Almagro, Copiapó, Tierra Amarilla, Vallenar y Alto del Carmen, en Atacama. El llamado es a mantenerse informado sobre la evolución del fenómeno y adoptar precauciones, especialmente en sectores de precordillera y cordillera, donde los fuertes vientos y una eventual ventisca podrían generar condiciones de riesgo durante el fin de semana.
El norte comienza a transitar desde la emergencia hacia una compleja etapa de recuperación. El Gobierno declaró como zonas afectadas por catástrofe a las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, luego de las intensas precipitaciones y aluviones registrados durante los últimos días. La medida quedó establecida mediante el decreto supremo N°134, firmado por el Presidente José Antonio Kast y el ministro del Interior, Claudio Alvarado, y publicado en el Diario Oficial. La declaración permitirá agilizar la utilización de recursos públicos, simplificar procedimientos administrativos y acelerar la entrega de ayuda a los municipios y familias damnificadas. Los delegados presidenciales regionales serán responsables de coordinar los programas de recuperación y podrán adoptar medidas para responder con mayor rapidez a las necesidades de cada territorio. El decreto fundamenta la decisión en el sistema frontal que desde el 17 de agosto afectó al norte con lluvias, fuertes vientos, tormentas eléctricas y nevadas, provocando activación de quebradas, cortes de rutas, daños en viviendas e infraestructura y problemas en servicios básicos. Antofagasta entre las regiones más afectadas En la Región de Antofagasta se reportaron 1.024 personas albergadas, lesionados y una persona fallecida en un accidente terrestre ocurrido bajo condiciones meteorológicas adversas. Los daños en viviendas se concentran principalmente en Antofagasta, Mejillones, Tocopilla y Ollagüe. También se registraron activaciones de quebradas en Tocopilla, Antofagasta y Taltal, además de cierres y restricciones en numerosas rutas. Uno de los puntos críticos continúa siendo Tocopilla. Su hospital permanece operativo, pero con capacidad reducida debido a la inundación del primer nivel, que afectó especialmente a la Unidad de Diálisis. La provincia, además, se mantiene bajo estado de excepción constitucional de catástrofe por calamidad pública durante 30 días, medida que coexistirá con los programas de rehabilitación y reconstrucción. En Tarapacá, el balance contempla 660 damnificados y 71 albergados, junto con daños en carreteras, establecimientos educacionales, centros de salud y otras obras públicas. Arica y Parinacota, en tanto, registra 150 damnificados y 37 albergados. Aunque las condiciones meteorológicas han mejorado, el decreto advierte que la emergencia no puede considerarse superada. Persisten daños, problemas de conectividad y necesidades de las familias afectadas. El desafío ahora será recuperar servicios básicos, reparar viviendas e infraestructura y enfrentar las consecuencias sociales y económicas que dejaron las lluvias, manteniendo desplegados los recursos del Estado mientras existan riesgos para la población.
La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) emitió un aviso por precipitaciones normales a moderadas en un corto período de tiempo para sectores de las regiones de Antofagasta y Tarapacá, fenómeno que se presentará entre la madrugada y la mañana del martes 14 de abril. De acuerdo al organismo técnico, el evento afectará zonas del litoral, la Cordillera de la Costa y la pampa, mientras que en la región de Atacama también se verán comprometidos sectores costeros, valles y áreas interiores. La emisión de este aviso implica la presencia de fenómenos meteorológicos de severidad moderada, con potencial riesgo para la población. El pronóstico además considera vientos de intensidad normal a moderada desde este sábado, con ráfagas que podrían alcanzar hasta los 80 km/h en sectores de la Cordillera de la Costa, precordillera y cordillera. A esto se suma la probabilidad de tormentas de arena, lo que podría afectar la visibilidad en rutas y zonas expuestas. Para la jornada del martes se esperan precipitaciones breves pero intensas, con montos estimados de hasta 3 milímetros, además de posibles tormentas eléctricas en distintos puntos del territorio. Ante este escenario, las autoridades recomendaron a la población asegurar techumbres, podar ramas y evitar actividades al aire libre, especialmente en quebradas o cauces de agua. Asimismo, se llamó a quienes realicen excursiones o montañismo a tomar precauciones, informar sus desplazamientos y cumplir con la normativa vigente. El monitoreo se mantendrá activo ante eventuales cambios en las condiciones.
En el primer lunes de su administración, el Presidente de la República, José Antonio Kast, inicia una intensa agenda en la macrozona norte del país, enfocada principalmente en reforzar el control fronterizo y enfrentar la inmigración irregular. El Mandatario viaja hasta la región de Arica y Parinacota para supervisar en terreno las primeras acciones del denominado Plan Escudo Fronterizo, iniciativa que también contempla medidas que impactarán a la región de Antofagasta. El jefe de Estado despegará desde el Grupo 10 de la Fuerza Aérea de Chile rumbo a Arica, acompañado por los ministros Claudio Alvarado (Interior), Fernando Barros (Defensa Nacional), Trinidad Steinert (Seguridad Pública) y Martín Arrau (Obras Públicas). La jornada comenzará a las 11:30 horas con la realización del Comité de Ministros de Seguridad, encabezado por el Presidente junto a la ministra Steinert. En la instancia participarán también los ministros del Interior, Defensa y Justicia —este último de manera telemática— además del general director de Carabineros, Marcelo Araya, y el director de la Policía de Investigaciones, Marcelo Cerna. La reunión tendrá como objetivo coordinar las primeras acciones del Gobierno en materia de seguridad y control migratorio en la zona norte del país. Durante la tarde, el Mandatario visitará la base militar “Solo de Zaldívar”, ubicada en playa Las Machas en Arica, para posteriormente trasladarse hasta el complejo fronterizo Chacalluta. En ese lugar inspeccionará los trabajos de movimiento de tierra que desarrolla el Ejército, parte de las obras iniciales para la construcción de barreras físicas en la frontera. La iniciativa considera zanjas y otras estructuras destinadas a dificultar el ingreso irregular al país, además de un aumento de la presencia militar en la zona. Según adelantó el Gobierno, estas obras podrían extenderse por cerca de 500 kilómetros en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta. El plan contempla además la incorporación de tecnología para el monitoreo fronterizo, incluyendo drones, cámaras térmicas y sistemas biométricos, complementando el Sistema Integrado de Frontera impulsado en la administración anterior. Paralelamente, el Gobierno busca fortalecer la reconducción de inmigrantes que ingresen de manera irregular hacia Bolivia, mecanismo que ya comenzó a aplicarse durante el año pasado. La agenda del Ejecutivo en la macrozona norte marca así el inicio de una estrategia que busca reforzar la seguridad fronteriza y que tendrá repercusiones directas en regiones clave como Antofagasta, la cual visitará el lunes a última hora y en donde se prevé la implementación de parte importante de estas medidas en los próximos meses.
El Gobierno inició la implementación del denominado Plan Escudo Fronterizo, una de las principales promesas del Presidente José Antonio Kast para enfrentar el ingreso irregular al país por la frontera norte. La medida comenzó a concretarse tras la firma de seis decretos en el Palacio de La Moneda, de los cuales tres están directamente enfocados en reforzar la seguridad en las zonas limítrofes. El plan contempla una serie de acciones destinadas a fortalecer el control territorial en la macrozona norte, especialmente en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, sectores que en los últimos años han concentrado la mayor cantidad de ingresos irregulares al país. Entre las primeras medidas se encuentra la construcción de zanjas en distintos puntos de la frontera, trabajos que comenzarán entre el lunes y martes de la próxima semana. Según informó el ministro del Interior, Claudio Alvarado, las obras estarán a cargo del Ministerio de Obras Públicas en conjunto con el Cuerpo Militar del Trabajo del Ejército. El plan también considera el despliegue de 3.000 efectivos de las Fuerzas Armadas y Carabineros, quienes operarán mediante turnos rotativos para mantener presencia permanente en la zona fronteriza. A esto se suma la instalación de infraestructura destinada a dificultar el tránsito por pasos no habilitados. Entre las medidas contempladas se incluye la construcción de muros o vallas de hasta cinco metros de altura, equipados con sensores, cercos electrificados y torres con radares térmicos. Asimismo, se implementarán zanjas de hasta tres metros de profundidad en sectores considerados críticos para el ingreso irregular. El sistema de vigilancia también incorporará drones autónomos con reconocimiento facial, que operarán de forma permanente para monitorear la zona limítrofe y detectar posibles ingresos clandestinos. Las obras priorizarán sectores estratégicos como Colchane y Chacalluta, considerados algunos de los principales puntos de tránsito irregular en la frontera norte. En paralelo, el Gobierno anunció la creación del cargo de Comisionado de la Macrozona Norte, función que será desempeñada por Alberto Soto, quien tendrá la misión de coordinar las acciones de control migratorio y la persecución de delitos transnacionales en las regiones involucradas. El Ejecutivo también evalúa la implementación de una franja de exclusión de 10 kilómetros en la zona limítrofe, donde cualquier persona que se encuentre sin documentación podrá ser detenida y posteriormente expulsada del país. Las expulsiones, según se informó, se realizarán mediante vuelos o traslados directos hacia los países de origen o desde donde se produjo el ingreso al territorio nacional. Con estas medidas, el Gobierno busca fortalecer el control fronterizo y enfrentar uno de los principales desafíos en materia de seguridad y migración que afecta al norte del país.
La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) emitió una alerta por viento moderado a fuerte que se extenderá hasta este domingo 30 de agosto y afectará a sectores de las regiones de Tarapacá, Antofagasta, Atacama y Coquimbo. El fenómeno estará asociado a una corriente en chorro y podría generar fuertes vientos en sectores precordilleranos y cordilleranos del norte del país. Además, existe la posibilidad de ventisca, condición que puede reducir considerablemente la visibilidad debido a la combinación de nieve, hielo o granizo con viento intenso. En la Región de Antofagasta, una de las zonas bajo mayor atención, la Cordillera de la Costa registraría vientos entre 80 y 100 km/h durante viernes, sábado y domingo. Para la precordillera del Alto Loa se estiman velocidades entre 60 y 80 km/h, con rachas que podrían alcanzar los 90 km/h durante el domingo. En la precordillera Salar, en tanto, se esperan vientos de entre 60 y 80 km/h para esa misma jornada. Las condiciones también serán complejas en la cordillera de Antofagasta. Para viernes y sábado se pronostican vientos entre 60 y 80 km/h, con rachas de hasta 90 km/h, mientras que el domingo la intensidad podría aumentar hasta ubicarse entre 80 y 100 km/h. El evento también afectará a otras regiones. En la cordillera de Tarapacá se esperan entre 80 y 100 km/h durante el domingo, mientras que Atacama podría registrar las mayores velocidades del fenómeno, con vientos entre 100 y 120 km/h durante todo el fin de semana. En la Región de Coquimbo, la cordillera presentaría velocidades entre 40 y 60 km/h y rachas que podrían alcanzar los 90 km/h. Ante estas condiciones meteorológicas, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres mantiene una Alerta Roja para la Región de Antofagasta. También permanecen vigentes alertas tempranas preventivas para la provincia del Tamarugal, en Tarapacá, y para las comunas de Diego de Almagro, Copiapó, Tierra Amarilla, Vallenar y Alto del Carmen, en Atacama. El llamado es a mantenerse informado sobre la evolución del fenómeno y adoptar precauciones, especialmente en sectores de precordillera y cordillera, donde los fuertes vientos y una eventual ventisca podrían generar condiciones de riesgo durante el fin de semana.
El norte comienza a transitar desde la emergencia hacia una compleja etapa de recuperación. El Gobierno declaró como zonas afectadas por catástrofe a las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, luego de las intensas precipitaciones y aluviones registrados durante los últimos días. La medida quedó establecida mediante el decreto supremo N°134, firmado por el Presidente José Antonio Kast y el ministro del Interior, Claudio Alvarado, y publicado en el Diario Oficial. La declaración permitirá agilizar la utilización de recursos públicos, simplificar procedimientos administrativos y acelerar la entrega de ayuda a los municipios y familias damnificadas. Los delegados presidenciales regionales serán responsables de coordinar los programas de recuperación y podrán adoptar medidas para responder con mayor rapidez a las necesidades de cada territorio. El decreto fundamenta la decisión en el sistema frontal que desde el 17 de agosto afectó al norte con lluvias, fuertes vientos, tormentas eléctricas y nevadas, provocando activación de quebradas, cortes de rutas, daños en viviendas e infraestructura y problemas en servicios básicos. Antofagasta entre las regiones más afectadas En la Región de Antofagasta se reportaron 1.024 personas albergadas, lesionados y una persona fallecida en un accidente terrestre ocurrido bajo condiciones meteorológicas adversas. Los daños en viviendas se concentran principalmente en Antofagasta, Mejillones, Tocopilla y Ollagüe. También se registraron activaciones de quebradas en Tocopilla, Antofagasta y Taltal, además de cierres y restricciones en numerosas rutas. Uno de los puntos críticos continúa siendo Tocopilla. Su hospital permanece operativo, pero con capacidad reducida debido a la inundación del primer nivel, que afectó especialmente a la Unidad de Diálisis. La provincia, además, se mantiene bajo estado de excepción constitucional de catástrofe por calamidad pública durante 30 días, medida que coexistirá con los programas de rehabilitación y reconstrucción. En Tarapacá, el balance contempla 660 damnificados y 71 albergados, junto con daños en carreteras, establecimientos educacionales, centros de salud y otras obras públicas. Arica y Parinacota, en tanto, registra 150 damnificados y 37 albergados. Aunque las condiciones meteorológicas han mejorado, el decreto advierte que la emergencia no puede considerarse superada. Persisten daños, problemas de conectividad y necesidades de las familias afectadas. El desafío ahora será recuperar servicios básicos, reparar viviendas e infraestructura y enfrentar las consecuencias sociales y económicas que dejaron las lluvias, manteniendo desplegados los recursos del Estado mientras existan riesgos para la población.
La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) emitió un aviso por precipitaciones normales a moderadas en un corto período de tiempo para sectores de las regiones de Antofagasta y Tarapacá, fenómeno que se presentará entre la madrugada y la mañana del martes 14 de abril. De acuerdo al organismo técnico, el evento afectará zonas del litoral, la Cordillera de la Costa y la pampa, mientras que en la región de Atacama también se verán comprometidos sectores costeros, valles y áreas interiores. La emisión de este aviso implica la presencia de fenómenos meteorológicos de severidad moderada, con potencial riesgo para la población. El pronóstico además considera vientos de intensidad normal a moderada desde este sábado, con ráfagas que podrían alcanzar hasta los 80 km/h en sectores de la Cordillera de la Costa, precordillera y cordillera. A esto se suma la probabilidad de tormentas de arena, lo que podría afectar la visibilidad en rutas y zonas expuestas. Para la jornada del martes se esperan precipitaciones breves pero intensas, con montos estimados de hasta 3 milímetros, además de posibles tormentas eléctricas en distintos puntos del territorio. Ante este escenario, las autoridades recomendaron a la población asegurar techumbres, podar ramas y evitar actividades al aire libre, especialmente en quebradas o cauces de agua. Asimismo, se llamó a quienes realicen excursiones o montañismo a tomar precauciones, informar sus desplazamientos y cumplir con la normativa vigente. El monitoreo se mantendrá activo ante eventuales cambios en las condiciones.
En el primer lunes de su administración, el Presidente de la República, José Antonio Kast, inicia una intensa agenda en la macrozona norte del país, enfocada principalmente en reforzar el control fronterizo y enfrentar la inmigración irregular. El Mandatario viaja hasta la región de Arica y Parinacota para supervisar en terreno las primeras acciones del denominado Plan Escudo Fronterizo, iniciativa que también contempla medidas que impactarán a la región de Antofagasta. El jefe de Estado despegará desde el Grupo 10 de la Fuerza Aérea de Chile rumbo a Arica, acompañado por los ministros Claudio Alvarado (Interior), Fernando Barros (Defensa Nacional), Trinidad Steinert (Seguridad Pública) y Martín Arrau (Obras Públicas). La jornada comenzará a las 11:30 horas con la realización del Comité de Ministros de Seguridad, encabezado por el Presidente junto a la ministra Steinert. En la instancia participarán también los ministros del Interior, Defensa y Justicia —este último de manera telemática— además del general director de Carabineros, Marcelo Araya, y el director de la Policía de Investigaciones, Marcelo Cerna. La reunión tendrá como objetivo coordinar las primeras acciones del Gobierno en materia de seguridad y control migratorio en la zona norte del país. Durante la tarde, el Mandatario visitará la base militar “Solo de Zaldívar”, ubicada en playa Las Machas en Arica, para posteriormente trasladarse hasta el complejo fronterizo Chacalluta. En ese lugar inspeccionará los trabajos de movimiento de tierra que desarrolla el Ejército, parte de las obras iniciales para la construcción de barreras físicas en la frontera. La iniciativa considera zanjas y otras estructuras destinadas a dificultar el ingreso irregular al país, además de un aumento de la presencia militar en la zona. Según adelantó el Gobierno, estas obras podrían extenderse por cerca de 500 kilómetros en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta. El plan contempla además la incorporación de tecnología para el monitoreo fronterizo, incluyendo drones, cámaras térmicas y sistemas biométricos, complementando el Sistema Integrado de Frontera impulsado en la administración anterior. Paralelamente, el Gobierno busca fortalecer la reconducción de inmigrantes que ingresen de manera irregular hacia Bolivia, mecanismo que ya comenzó a aplicarse durante el año pasado. La agenda del Ejecutivo en la macrozona norte marca así el inicio de una estrategia que busca reforzar la seguridad fronteriza y que tendrá repercusiones directas en regiones clave como Antofagasta, la cual visitará el lunes a última hora y en donde se prevé la implementación de parte importante de estas medidas en los próximos meses.
El Gobierno inició la implementación del denominado Plan Escudo Fronterizo, una de las principales promesas del Presidente José Antonio Kast para enfrentar el ingreso irregular al país por la frontera norte. La medida comenzó a concretarse tras la firma de seis decretos en el Palacio de La Moneda, de los cuales tres están directamente enfocados en reforzar la seguridad en las zonas limítrofes. El plan contempla una serie de acciones destinadas a fortalecer el control territorial en la macrozona norte, especialmente en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, sectores que en los últimos años han concentrado la mayor cantidad de ingresos irregulares al país. Entre las primeras medidas se encuentra la construcción de zanjas en distintos puntos de la frontera, trabajos que comenzarán entre el lunes y martes de la próxima semana. Según informó el ministro del Interior, Claudio Alvarado, las obras estarán a cargo del Ministerio de Obras Públicas en conjunto con el Cuerpo Militar del Trabajo del Ejército. El plan también considera el despliegue de 3.000 efectivos de las Fuerzas Armadas y Carabineros, quienes operarán mediante turnos rotativos para mantener presencia permanente en la zona fronteriza. A esto se suma la instalación de infraestructura destinada a dificultar el tránsito por pasos no habilitados. Entre las medidas contempladas se incluye la construcción de muros o vallas de hasta cinco metros de altura, equipados con sensores, cercos electrificados y torres con radares térmicos. Asimismo, se implementarán zanjas de hasta tres metros de profundidad en sectores considerados críticos para el ingreso irregular. El sistema de vigilancia también incorporará drones autónomos con reconocimiento facial, que operarán de forma permanente para monitorear la zona limítrofe y detectar posibles ingresos clandestinos. Las obras priorizarán sectores estratégicos como Colchane y Chacalluta, considerados algunos de los principales puntos de tránsito irregular en la frontera norte. En paralelo, el Gobierno anunció la creación del cargo de Comisionado de la Macrozona Norte, función que será desempeñada por Alberto Soto, quien tendrá la misión de coordinar las acciones de control migratorio y la persecución de delitos transnacionales en las regiones involucradas. El Ejecutivo también evalúa la implementación de una franja de exclusión de 10 kilómetros en la zona limítrofe, donde cualquier persona que se encuentre sin documentación podrá ser detenida y posteriormente expulsada del país. Las expulsiones, según se informó, se realizarán mediante vuelos o traslados directos hacia los países de origen o desde donde se produjo el ingreso al territorio nacional. Con estas medidas, el Gobierno busca fortalecer el control fronterizo y enfrentar uno de los principales desafíos en materia de seguridad y migración que afecta al norte del país.