A sus 25 años, el nadador de aguas abiertas Sebastián González continúa escribiendo una historia inédita para el deporte chileno. Tras convertirse en el primer hombre del país en obtener la prestigiosa Triple Corona de la natación de aguas abiertas, el deportista antofagastino se prepara para enfrentar uno de los desafíos más complejos de su carrera: el cruce del canal Kaiwi, en Hawái, una travesía de 42 kilómetros que podría extenderse por más de 15 horas en medio del océano Pacífico. Durante una entrevista en Antofagasta TV con el periodista Eduardo Guggiana, González repasó el camino que lo llevó a alcanzar un reconocimiento mundial reservado para una élite de nadadores. Entre 2023 y 2025 completó los tres cruces que conforman la Triple Corona: rodear la isla de Manhattan en Nueva York, atravesar el canal Santa Catalina en California y cruzar el Canal de la Mancha entre Inglaterra y Francia. Ahora, el deportista regional apunta a un objetivo aún más ambicioso: completar el desafío de los Siete Océanos, una de las máximas distinciones de la natación de larga distancia. Actualmente ya suma dos de los siete cruces requeridos y espera que Kaiwi se convierta en el tercero. El canal Kaiwi conecta las islas de Oahu y Molokai, en Hawái, y es considerado uno de los nados más exigentes del planeta. No sólo por la distancia y las fuertes corrientes marinas, sino también por la presencia habitual de tiburones en la zona. Por ello, la travesía requiere una minuciosa planificación y el apoyo de especialistas que monitorean permanentemente la actividad marina. Tan solo 128 personas en la historia han logrado completar este nado. Queremos convertirnos en el primer hombre chileno en hacerlo y en el latinoamericano más joven en conseguirlo, señaló González durante la conversación. La preparación para este desafío es intensa. Sebastián entrena entre seis y siete horas diarias en Antofagasta, combinando sesiones de piscina, gimnasio, yoga y trabajo mental. Todo ello acompañado por un equipo multidisciplinario que incluye kinesiólogos, quiroprácticos y especialistas en nutrición deportiva. El nadador viajará a Hawái el próximo 6 de junio y tendrá una ventana de nado entre el 11 y el 20 de junio, dependiendo de las condiciones climáticas y marítimas. La fecha exacta será definida por el capitán de la embarcación de apoyo con apenas 24 horas de anticipación. Pero los sueños de González no terminan en Hawái. En su calendario aparecen desafíos como el estrecho de Cook en Nueva Zelanda, el Canal del Norte entre Irlanda y Escocia, el estrecho de Gibraltar y el canal Tsugaru en Japón. Además, trabaja en un proyecto que podría marcar un hito mundial: rodear Rapa Nui, una travesía que solo una persona ha logrado completar en la historia. Para concretar estos desafíos, el deportista realizó un llamado a nuevas empresas e instituciones a sumarse a su proyecto, destacando que representar a Antofagasta y a Chile en las aguas más difíciles del mundo requiere una importante inversión logística y deportiva. Con disciplina, perseverancia y una ambición que parece no tener límites, Sebastián González se prepara para volver a desafiar al océano, llevando una vez más el nombre de Antofagasta al escenario internacional.
A sus 25 años, el nadador de aguas abiertas Sebastián González continúa escribiendo una historia inédita para el deporte chileno. Tras convertirse en el primer hombre del país en obtener la prestigiosa Triple Corona de la natación de aguas abiertas, el deportista antofagastino se prepara para enfrentar uno de los desafíos más complejos de su carrera: el cruce del canal Kaiwi, en Hawái, una travesía de 42 kilómetros que podría extenderse por más de 15 horas en medio del océano Pacífico. Durante una entrevista en Antofagasta TV con el periodista Eduardo Guggiana, González repasó el camino que lo llevó a alcanzar un reconocimiento mundial reservado para una élite de nadadores. Entre 2023 y 2025 completó los tres cruces que conforman la Triple Corona: rodear la isla de Manhattan en Nueva York, atravesar el canal Santa Catalina en California y cruzar el Canal de la Mancha entre Inglaterra y Francia. Ahora, el deportista regional apunta a un objetivo aún más ambicioso: completar el desafío de los Siete Océanos, una de las máximas distinciones de la natación de larga distancia. Actualmente ya suma dos de los siete cruces requeridos y espera que Kaiwi se convierta en el tercero. El canal Kaiwi conecta las islas de Oahu y Molokai, en Hawái, y es considerado uno de los nados más exigentes del planeta. No sólo por la distancia y las fuertes corrientes marinas, sino también por la presencia habitual de tiburones en la zona. Por ello, la travesía requiere una minuciosa planificación y el apoyo de especialistas que monitorean permanentemente la actividad marina. Tan solo 128 personas en la historia han logrado completar este nado. Queremos convertirnos en el primer hombre chileno en hacerlo y en el latinoamericano más joven en conseguirlo, señaló González durante la conversación. La preparación para este desafío es intensa. Sebastián entrena entre seis y siete horas diarias en Antofagasta, combinando sesiones de piscina, gimnasio, yoga y trabajo mental. Todo ello acompañado por un equipo multidisciplinario que incluye kinesiólogos, quiroprácticos y especialistas en nutrición deportiva. El nadador viajará a Hawái el próximo 6 de junio y tendrá una ventana de nado entre el 11 y el 20 de junio, dependiendo de las condiciones climáticas y marítimas. La fecha exacta será definida por el capitán de la embarcación de apoyo con apenas 24 horas de anticipación. Pero los sueños de González no terminan en Hawái. En su calendario aparecen desafíos como el estrecho de Cook en Nueva Zelanda, el Canal del Norte entre Irlanda y Escocia, el estrecho de Gibraltar y el canal Tsugaru en Japón. Además, trabaja en un proyecto que podría marcar un hito mundial: rodear Rapa Nui, una travesía que solo una persona ha logrado completar en la historia. Para concretar estos desafíos, el deportista realizó un llamado a nuevas empresas e instituciones a sumarse a su proyecto, destacando que representar a Antofagasta y a Chile en las aguas más difíciles del mundo requiere una importante inversión logística y deportiva. Con disciplina, perseverancia y una ambición que parece no tener límites, Sebastián González se prepara para volver a desafiar al océano, llevando una vez más el nombre de Antofagasta al escenario internacional.