El Aeropuerto Andrés Sabella de Antofagasta inició una nueva etapa en su operación luego de que, el 28 de febrero de 2026, se cumpliera el plazo máximo de la concesión otorgada por el Ministerio de Obras Públicas (MOP) a la Sociedad Concesionaria Aeropuerto de Antofagasta S.A., encargada de la ejecución, conservación y explotación del terminal aéreo durante los últimos años. Tras el término del contrato, las instalaciones fueron oficialmente entregadas al MOP para dar paso a la nueva concesión que estará a cargo del consorcio Sacyr-Cointer, el cual asumirá la operación y desarrollo de un ambicioso plan de ampliación del principal terminal aéreo de la Región de Antofagasta. El proyecto contempla una expansión significativa de la infraestructura del aeropuerto, aumentando su superficie en 21.230 metros cuadrados, lo que permitirá alcanzar un total de 31.422 metros cuadrados construidos. Este crecimiento representa un incremento de 208% en comparación con las instalaciones actuales. La modernización también incluye importantes mejoras en la capacidad operativa del recinto. Entre ellas, la incorporación de 281 nuevos estacionamientos vehiculares, alcanzando un total de 853 espacios para automóviles. Asimismo, se sumarán dos nuevas posiciones para aeronaves comerciales, completando diez estacionamientos para aviones. En materia de servicios para pasajeros, el proyecto considera la instalación de cinco nuevos puentes de embarque, elevando el total a nueve, además de diez tótems de auto chequeo para pasajeros. También se ampliarán los counters tradicionales de atención, que pasarán de 25 a 26. El plan de modernización incorpora además mejoras en los controles de seguridad y fiscalización. Se habilitarán cinco puestos de control AVSEC —actualmente existen dos—, seis puestos de control de la Policía de Investigaciones (PDI), y un nuevo control para el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y Aduanas, infraestructura que hoy no existe en el terminal. Finalmente, el aeropuerto contará con cinco cintas de retiro de equipaje, más del doble de las dos actuales, lo que permitirá mejorar la eficiencia y la experiencia de los pasajeros. Con estas obras, el Aeropuerto Andrés Sabella busca fortalecer su capacidad para responder al creciente flujo de pasajeros y consolidarse como uno de los principales terminales aéreos del norte del país.
El Aeropuerto Andrés Sabella de Antofagasta inició una nueva etapa en su operación luego de que, el 28 de febrero de 2026, se cumpliera el plazo máximo de la concesión otorgada por el Ministerio de Obras Públicas (MOP) a la Sociedad Concesionaria Aeropuerto de Antofagasta S.A., encargada de la ejecución, conservación y explotación del terminal aéreo durante los últimos años. Tras el término del contrato, las instalaciones fueron oficialmente entregadas al MOP para dar paso a la nueva concesión que estará a cargo del consorcio Sacyr-Cointer, el cual asumirá la operación y desarrollo de un ambicioso plan de ampliación del principal terminal aéreo de la Región de Antofagasta. El proyecto contempla una expansión significativa de la infraestructura del aeropuerto, aumentando su superficie en 21.230 metros cuadrados, lo que permitirá alcanzar un total de 31.422 metros cuadrados construidos. Este crecimiento representa un incremento de 208% en comparación con las instalaciones actuales. La modernización también incluye importantes mejoras en la capacidad operativa del recinto. Entre ellas, la incorporación de 281 nuevos estacionamientos vehiculares, alcanzando un total de 853 espacios para automóviles. Asimismo, se sumarán dos nuevas posiciones para aeronaves comerciales, completando diez estacionamientos para aviones. En materia de servicios para pasajeros, el proyecto considera la instalación de cinco nuevos puentes de embarque, elevando el total a nueve, además de diez tótems de auto chequeo para pasajeros. También se ampliarán los counters tradicionales de atención, que pasarán de 25 a 26. El plan de modernización incorpora además mejoras en los controles de seguridad y fiscalización. Se habilitarán cinco puestos de control AVSEC —actualmente existen dos—, seis puestos de control de la Policía de Investigaciones (PDI), y un nuevo control para el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y Aduanas, infraestructura que hoy no existe en el terminal. Finalmente, el aeropuerto contará con cinco cintas de retiro de equipaje, más del doble de las dos actuales, lo que permitirá mejorar la eficiencia y la experiencia de los pasajeros. Con estas obras, el Aeropuerto Andrés Sabella busca fortalecer su capacidad para responder al creciente flujo de pasajeros y consolidarse como uno de los principales terminales aéreos del norte del país.