Cobreloa dejó escapar el ascenso en el último suspiro y la herida quedó abierta en Calama. La derrota por 3-2 ante Deportes Concepción, en un duelo cargado de tensión y dramatismo, privó a los loínos de volver a Primera División, generando profunda frustración en el plantel y en su técnico, César Bravo. “Para nosotros pega en el palo y se va afuera; para ellos pega en el palo y se va adentro. Son cosas que no se entienden”, lamentó el entrenador tras el encuentro, graficando el sentimiento de impotencia que reinó en el camarín. Según describió, el equipo terminó “demasiado triste” y “choqueado”, convencido de que habían hecho méritos suficientes para ascender. La llave venía abierta tras el empate 1-1 en Collao. Por eso el Zorros del Desierto recibió un partido que se jugó como una verdadera final. Concepción golpeó primero gracias a un remate cruzado de Nelson Sepúlveda a los 37’. En el segundo tiempo, Joaquín Larrivey aumentó con un cabezazo tras un córner. Cobreloa reaccionó tarde pero con fuerza: Gotti descontó a los 77’ y Álvaro Delgado igualó de penal, ocho minutos más tarde, tras una mano de Gillard. Pero el destino tenía otro desenlace. Cuando todo apuntaba al alargue, Sepúlveda apareció nuevamente en el tiempo añadido y selló el 3-2 con un tiro que pegó en el palo antes de entrar. El contraste fue brutal: segundos antes, Gotti había estrellado un balón en el poste que pudo darle la clasificación a los naranjas. Consultado por su continuidad, Bravo evitó respuestas categóricas. “La cabeza está en otro lado. Hoy solo queremos despertar de esta pesadilla”, señaló. El triunfo marcó el retorno de Deportes Concepción a la Primera División tras 18 años, coronando un proceso de reconstrucción que comenzó luego de su desafiliación y paso por el fútbol amateur. Cobreloa, por su parte, deberá rearmarse y apuntar al objetivo 2026, con la meta de celebrar su aniversario número 50, en 2027, de vuelta en la categoría de honor.
Cobreloa dejó escapar el ascenso en el último suspiro y la herida quedó abierta en Calama. La derrota por 3-2 ante Deportes Concepción, en un duelo cargado de tensión y dramatismo, privó a los loínos de volver a Primera División, generando profunda frustración en el plantel y en su técnico, César Bravo. “Para nosotros pega en el palo y se va afuera; para ellos pega en el palo y se va adentro. Son cosas que no se entienden”, lamentó el entrenador tras el encuentro, graficando el sentimiento de impotencia que reinó en el camarín. Según describió, el equipo terminó “demasiado triste” y “choqueado”, convencido de que habían hecho méritos suficientes para ascender. La llave venía abierta tras el empate 1-1 en Collao. Por eso el Zorros del Desierto recibió un partido que se jugó como una verdadera final. Concepción golpeó primero gracias a un remate cruzado de Nelson Sepúlveda a los 37’. En el segundo tiempo, Joaquín Larrivey aumentó con un cabezazo tras un córner. Cobreloa reaccionó tarde pero con fuerza: Gotti descontó a los 77’ y Álvaro Delgado igualó de penal, ocho minutos más tarde, tras una mano de Gillard. Pero el destino tenía otro desenlace. Cuando todo apuntaba al alargue, Sepúlveda apareció nuevamente en el tiempo añadido y selló el 3-2 con un tiro que pegó en el palo antes de entrar. El contraste fue brutal: segundos antes, Gotti había estrellado un balón en el poste que pudo darle la clasificación a los naranjas. Consultado por su continuidad, Bravo evitó respuestas categóricas. “La cabeza está en otro lado. Hoy solo queremos despertar de esta pesadilla”, señaló. El triunfo marcó el retorno de Deportes Concepción a la Primera División tras 18 años, coronando un proceso de reconstrucción que comenzó luego de su desafiliación y paso por el fútbol amateur. Cobreloa, por su parte, deberá rearmarse y apuntar al objetivo 2026, con la meta de celebrar su aniversario número 50, en 2027, de vuelta en la categoría de honor.