Las elecciones presidenciales de este domingo en Bolivia marcaron un punto de quiebre histórico: por primera vez en dos décadas el Movimiento al Socialismo (MAS) quedó fuera del protagonismo electoral. El senador Rodrigo Paz Pereira y el expresidente Jorge “Tuto” Quiroga se convirtieron en los dos candidatos más votados y disputarán la segunda vuelta. De acuerdo con los resultados preliminares del Tribunal Supremo Electoral (TSE), con más del 90% de las actas escrutadas, Paz —del Partido Demócrata Cristiano— alcanzó 1.561.000 votos, equivalentes al 32,08%. Quiroga, abanderado de la alianza opositora Alianza Libre, obtuvo 1.311.000 sufragios, con un 26,94%. El MAS sufrió un desplome histórico: apenas logró un 3,14%, cayendo al sexto lugar, lo que simboliza el fin del ciclo político iniciado con Evo Morales en 2005. Más atrás quedaron el empresario Samuel Doria Medina, quien partía como favorito según las encuestas, con un 19,93%, y el joven dirigente de izquierda Andrónico Rodríguez, con un 8,15%. La participación fue alta: un 78,55% de los 7,5 millones de electores habilitados acudieron a las urnas. El pase a segunda vuelta evidencia la fuerte fragmentación opositora. Pese a intentos previos de converger en una sola candidatura, las diferencias internas llevaron a competir con múltiples cartas, favoreciendo la dispersión de votos. Rodrigo Paz, de 54 años, hijo del expresidente Jaime Paz Zamora, ha construido su carrera en el Congreso y como alcalde de Tarija. Su candidatura se consolidó en las últimas semanas con un discurso de renovación y moderación, respaldado por su compañero de fórmula, Edman Lara, un expolicía con perfil anticorrupción. Jorge Quiroga, de 65 años, ya ejerció la presidencia entre 2001 y 2002. Su campaña se apoya en la experiencia y en un tono duro contra el MAS, lo que le asegura respaldo en sectores opositores más radicales, aunque limita su llegada a votantes moderados. De este modo, la segunda vuelta enfrentará dos estilos distintos: Paz, como opción de recambio y moderación, y Quiroga, como figura de experiencia y discurso ideológico más marcado. Ambos buscarán encarnar el fin de la era del MAS y ofrecer respuestas a una ciudadanía que exige soluciones urgentes ante la crisis económica.
Hasta las 11:00 horas de este martes 15 de abril, el Servicio Electoral (Servel) registraba 345 personas inscritas como aspirantes a candidaturas independientes para la Presidencia de la República, una cifra inusualmente alta que ha llamado la atención. Según cooperativa, esto se debe a la facilidad del proceso inicial: basta con tener Clave Única para ingresar al sitio del Servel e inscribirse. Sin embargo, existe un importante filtro legal. Cada postulante debe reunir al menos el 0,5% de los votos emitidos en la última elección de diputados, lo que equivale a 35.361 patrocinios. En total, los 345 aspirantes tendrían que movilizar a más de 12 millones de personas para validar sus candidaturas. Según el Servel, estos patrocinios deben realizarse en línea o ante notario, tanto en Chile como en el extranjero, y sólo pueden ser otorgados por ciudadanos habilitados para votar. Además, cada persona puede patrocinar a un solo candidato y el patrocinio es irreversible, salvo que el propio postulante retire su inscripción. El plazo para reunir los apoyos vence el 30 de abril. Curiosamente, mientras cientos buscan llegar a La Moneda, solo 25 personas están intentando reunir patrocinios para postular a la Cámara de Diputados, donde se requieren apenas 203 firmas en el distrito más pequeño. Para postular a la Presidencia se exige nacionalidad chilena, 35 años cumplidos y estar habilitado para sufragar. La elección presidencial está programada para el 16 de noviembre, y una eventual segunda vuelta se realizaría el 14 de diciembre.
Las elecciones presidenciales de este domingo en Bolivia marcaron un punto de quiebre histórico: por primera vez en dos décadas el Movimiento al Socialismo (MAS) quedó fuera del protagonismo electoral. El senador Rodrigo Paz Pereira y el expresidente Jorge “Tuto” Quiroga se convirtieron en los dos candidatos más votados y disputarán la segunda vuelta. De acuerdo con los resultados preliminares del Tribunal Supremo Electoral (TSE), con más del 90% de las actas escrutadas, Paz —del Partido Demócrata Cristiano— alcanzó 1.561.000 votos, equivalentes al 32,08%. Quiroga, abanderado de la alianza opositora Alianza Libre, obtuvo 1.311.000 sufragios, con un 26,94%. El MAS sufrió un desplome histórico: apenas logró un 3,14%, cayendo al sexto lugar, lo que simboliza el fin del ciclo político iniciado con Evo Morales en 2005. Más atrás quedaron el empresario Samuel Doria Medina, quien partía como favorito según las encuestas, con un 19,93%, y el joven dirigente de izquierda Andrónico Rodríguez, con un 8,15%. La participación fue alta: un 78,55% de los 7,5 millones de electores habilitados acudieron a las urnas. El pase a segunda vuelta evidencia la fuerte fragmentación opositora. Pese a intentos previos de converger en una sola candidatura, las diferencias internas llevaron a competir con múltiples cartas, favoreciendo la dispersión de votos. Rodrigo Paz, de 54 años, hijo del expresidente Jaime Paz Zamora, ha construido su carrera en el Congreso y como alcalde de Tarija. Su candidatura se consolidó en las últimas semanas con un discurso de renovación y moderación, respaldado por su compañero de fórmula, Edman Lara, un expolicía con perfil anticorrupción. Jorge Quiroga, de 65 años, ya ejerció la presidencia entre 2001 y 2002. Su campaña se apoya en la experiencia y en un tono duro contra el MAS, lo que le asegura respaldo en sectores opositores más radicales, aunque limita su llegada a votantes moderados. De este modo, la segunda vuelta enfrentará dos estilos distintos: Paz, como opción de recambio y moderación, y Quiroga, como figura de experiencia y discurso ideológico más marcado. Ambos buscarán encarnar el fin de la era del MAS y ofrecer respuestas a una ciudadanía que exige soluciones urgentes ante la crisis económica.
Hasta las 11:00 horas de este martes 15 de abril, el Servicio Electoral (Servel) registraba 345 personas inscritas como aspirantes a candidaturas independientes para la Presidencia de la República, una cifra inusualmente alta que ha llamado la atención. Según cooperativa, esto se debe a la facilidad del proceso inicial: basta con tener Clave Única para ingresar al sitio del Servel e inscribirse. Sin embargo, existe un importante filtro legal. Cada postulante debe reunir al menos el 0,5% de los votos emitidos en la última elección de diputados, lo que equivale a 35.361 patrocinios. En total, los 345 aspirantes tendrían que movilizar a más de 12 millones de personas para validar sus candidaturas. Según el Servel, estos patrocinios deben realizarse en línea o ante notario, tanto en Chile como en el extranjero, y sólo pueden ser otorgados por ciudadanos habilitados para votar. Además, cada persona puede patrocinar a un solo candidato y el patrocinio es irreversible, salvo que el propio postulante retire su inscripción. El plazo para reunir los apoyos vence el 30 de abril. Curiosamente, mientras cientos buscan llegar a La Moneda, solo 25 personas están intentando reunir patrocinios para postular a la Cámara de Diputados, donde se requieren apenas 203 firmas en el distrito más pequeño. Para postular a la Presidencia se exige nacionalidad chilena, 35 años cumplidos y estar habilitado para sufragar. La elección presidencial está programada para el 16 de noviembre, y una eventual segunda vuelta se realizaría el 14 de diciembre.