El Ministerio de Vivienda y Urbanismo entregó 160 nuevas viviendas correspondientes al nuevo conjunto habitacional Quebradas del Loa, en la etapa 2 del conjunto habitacional René Schneider, en la comuna de Calama, consolidando así el Plan Urbano Habitacional del sector, que alcanza un total de 862 soluciones habitacionales. La iniciativa forma parte del Plan de Emergencia Habitacional impulsado por el Gobierno en la Región de Antofagasta, orientado a disminuir el déficit habitacional y avanzar en la construcción de barrios integrados, con acceso a equipamiento y servicios. El proyecto fue ejecutado con una anticipación cercana a ocho meses respecto del plazo contractual, lo que permitió acelerar la entrega de las viviendas a las familias beneficiarias. El conjunto habitacional considera casas de dos pisos de entre 80 y 83 m², además de viviendas de un piso de 68 m² destinadas a personas con movilidad reducida. Además, el proyecto incorpora una sede social de 83 m² equipada con baño universal y cocina, junto con áreas verdes, juegos infantiles y máquinas de ejercicio. En términos de localización, el sector cuenta con acceso a establecimientos educacionales, centros de salud, espacios deportivos, parques y comercio. En términos de localización, el sector cuenta con acceso a establecimientos educacionales, centros de salud, espacios deportivos, parques y comercio, favoreciendo la integración urbana de las familias. Calama va a tener un nuevo barrio. No estamos hablando solamente de viviendas, sino estamos hablando de barrios que hoy día se incorporan a la ciudad, donde existe infraestructura cercana también que permite facilitar el acceso a la educación, al deporte. Hay establecimientos educacionales, hay complejos deportivos que están aquí cerca, hay equipamiento también importante como plazas, juegos, señaló la Seremi de Gobierno de Antofagasta, Paulina Larrondo. En tanto, el Director de SERVIU Región de Antofagasta, Víctor Gálvez valoró el avance del Plan de Emergencia Habitacional, En la región estamos ya casi superando las 7 .000 viviendas entregadas. Con estas viviendas estamos llegando casi a las 1.400 viviendas entregadas solamente en Calama, y la producción habitacional en la región ha aumentado enormemente, triplicado los periodos anteriores, y por eso estamos muy contentos”.
La Región de Antofagasta termina el año en el último lugar en el avance del Plan de Emergencia Habitacional a nivel nacional. De acuerdo a la última actualización, la región apenas presente un cumplimiento del 35,7% respecto a la meta establecida. Según los datos del boletín oficial del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), con corte al 30 de noviembre, actualmente la región contabiliza 6.212 viviendas terminadas o entregadas, de un total de 17.400 soluciones habitaciones comprometidas para marzo de 2026. A ello, se le suman 7.056 viviendas que actualmente están en ejecución y otras 885 por iniciar, por lo que existen 14.153 unidades en alguna etapa de desarrollo. En este escenario, la región se posiciona con el menor nivel de cumplimiento del plan en el país. En contraste, le siguen Tarapacá con un 58,38%, mientras que la Región Metropolitana alcanza el 73,43%. En tanto, ya cumplió su meta en siete regiones, que son: Maule, Ñuble, Biobío, La Araucanía, Los Lagos, Aysén y Magallanes. Eso sí, los parámetros son distintos en el caso de Antofagasta; así lo señaló desde el sector privado el presidente del Comité de Vivienda de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Antofagasta, Thomas Müller. El Plan de Emergencia Habitacional en la región avanzó lo que más pudo, pese a los problemas de financiamiento y a lo exigente de la meta en comparación con otras regiones.
El Ministerio de Vivienda reconoció a empresas inmobiliarias, a través de correos revelados por Diario Financiero, que no cuenta con los recursos necesarios para cumplir con sus compromisos financieros en el marco del Plan de Emergencia Habitacional (PEH). Aunque no se precisaron montos oficiales, la industria estima una deuda total superior a los US$1.000 millones, que incluye a grandes compañías, Pymes, propietarios de terrenos y proveedores. Si bien el Minvu había advertido a algunas constructoras que los pagos no llegarían antes de marzo de 2026, también señaló que no existe certeza de cumplir en esa fecha. Ante ello, la cartera recurrió a una modalidad de pago con BancoEstado, conocida como “Confirming”, que permite a las empresas anticipar facturas, aunque con un interés del 0,5% por cuota que deben asumir los privados. La crisis impacta directamente al PEH, una de las principales apuestas del Gobierno del presidente Gabriel Boric, que busca entregar 260 mil viviendas en cuatro años. A agosto, se habían concretado 214.588 soluciones habitacionales (82,5% de la meta), con otras 127.428 en ejecución. Sin embargo, detrás de estas cifras existen deudas que retrasan proyectos y ponen en riesgo la continuidad de numerosas constructoras. Ejecutivos del rubro aseguran que el Minvu adeuda millones de dólares en anticipos y pagos finales bajo subsidios DS19 (primera vivienda) y DS49 (familias vulnerables). Algunas empresas denuncian que incluso no se les permite emitir facturas por los montos adeudados, lo que impide registrar formalmente la deuda. Carlos Marambio, gerente de la Asociación de Viviendas Sociales, advirtió que muchas pequeñas y medianas empresas no resistirán la falta de liquidez, proyectando un aumento de reorganizaciones financieras y quiebras. A esto se suma el reclamo de que mientras la entrega de subsidios creció entre 20 y 30%, el presupuesto apenas subió un 5%, lo que tensionó aún más las finanzas del ministerio. El ministro de Hacienda, Nicolás Grau, defendió el mecanismo de “Confirming” señalando que existe desde 2011, pero la oposición, encabezada por Evelyn Matthei, acusó al Gobierno de “patear” pagos al próximo mandato y condicionó la tramitación de la Ley de Presupuestos a mayor transparencia. En paralelo, algunos Servicios de Vivienda (Serviu) habrían comprometido un gasto superior al presupuesto vigente, lo que fue reportado a la Dirección de Presupuestos. Desde el Minvu aseguran que trabajan en conjunto con Dipres para aumentar los recursos, aunque reconocen que el 90% del presupuesto sectorial debe destinarse al pago de compromisos arrastrados, dejando poco margen para nuevas inversiones.
El Ministerio de Vivienda y Urbanismo entregó 160 nuevas viviendas correspondientes al nuevo conjunto habitacional Quebradas del Loa, en la etapa 2 del conjunto habitacional René Schneider, en la comuna de Calama, consolidando así el Plan Urbano Habitacional del sector, que alcanza un total de 862 soluciones habitacionales. La iniciativa forma parte del Plan de Emergencia Habitacional impulsado por el Gobierno en la Región de Antofagasta, orientado a disminuir el déficit habitacional y avanzar en la construcción de barrios integrados, con acceso a equipamiento y servicios. El proyecto fue ejecutado con una anticipación cercana a ocho meses respecto del plazo contractual, lo que permitió acelerar la entrega de las viviendas a las familias beneficiarias. El conjunto habitacional considera casas de dos pisos de entre 80 y 83 m², además de viviendas de un piso de 68 m² destinadas a personas con movilidad reducida. Además, el proyecto incorpora una sede social de 83 m² equipada con baño universal y cocina, junto con áreas verdes, juegos infantiles y máquinas de ejercicio. En términos de localización, el sector cuenta con acceso a establecimientos educacionales, centros de salud, espacios deportivos, parques y comercio. En términos de localización, el sector cuenta con acceso a establecimientos educacionales, centros de salud, espacios deportivos, parques y comercio, favoreciendo la integración urbana de las familias. Calama va a tener un nuevo barrio. No estamos hablando solamente de viviendas, sino estamos hablando de barrios que hoy día se incorporan a la ciudad, donde existe infraestructura cercana también que permite facilitar el acceso a la educación, al deporte. Hay establecimientos educacionales, hay complejos deportivos que están aquí cerca, hay equipamiento también importante como plazas, juegos, señaló la Seremi de Gobierno de Antofagasta, Paulina Larrondo. En tanto, el Director de SERVIU Región de Antofagasta, Víctor Gálvez valoró el avance del Plan de Emergencia Habitacional, En la región estamos ya casi superando las 7 .000 viviendas entregadas. Con estas viviendas estamos llegando casi a las 1.400 viviendas entregadas solamente en Calama, y la producción habitacional en la región ha aumentado enormemente, triplicado los periodos anteriores, y por eso estamos muy contentos”.
La Región de Antofagasta termina el año en el último lugar en el avance del Plan de Emergencia Habitacional a nivel nacional. De acuerdo a la última actualización, la región apenas presente un cumplimiento del 35,7% respecto a la meta establecida. Según los datos del boletín oficial del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), con corte al 30 de noviembre, actualmente la región contabiliza 6.212 viviendas terminadas o entregadas, de un total de 17.400 soluciones habitaciones comprometidas para marzo de 2026. A ello, se le suman 7.056 viviendas que actualmente están en ejecución y otras 885 por iniciar, por lo que existen 14.153 unidades en alguna etapa de desarrollo. En este escenario, la región se posiciona con el menor nivel de cumplimiento del plan en el país. En contraste, le siguen Tarapacá con un 58,38%, mientras que la Región Metropolitana alcanza el 73,43%. En tanto, ya cumplió su meta en siete regiones, que son: Maule, Ñuble, Biobío, La Araucanía, Los Lagos, Aysén y Magallanes. Eso sí, los parámetros son distintos en el caso de Antofagasta; así lo señaló desde el sector privado el presidente del Comité de Vivienda de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Antofagasta, Thomas Müller. El Plan de Emergencia Habitacional en la región avanzó lo que más pudo, pese a los problemas de financiamiento y a lo exigente de la meta en comparación con otras regiones.
El Ministerio de Vivienda reconoció a empresas inmobiliarias, a través de correos revelados por Diario Financiero, que no cuenta con los recursos necesarios para cumplir con sus compromisos financieros en el marco del Plan de Emergencia Habitacional (PEH). Aunque no se precisaron montos oficiales, la industria estima una deuda total superior a los US$1.000 millones, que incluye a grandes compañías, Pymes, propietarios de terrenos y proveedores. Si bien el Minvu había advertido a algunas constructoras que los pagos no llegarían antes de marzo de 2026, también señaló que no existe certeza de cumplir en esa fecha. Ante ello, la cartera recurrió a una modalidad de pago con BancoEstado, conocida como “Confirming”, que permite a las empresas anticipar facturas, aunque con un interés del 0,5% por cuota que deben asumir los privados. La crisis impacta directamente al PEH, una de las principales apuestas del Gobierno del presidente Gabriel Boric, que busca entregar 260 mil viviendas en cuatro años. A agosto, se habían concretado 214.588 soluciones habitacionales (82,5% de la meta), con otras 127.428 en ejecución. Sin embargo, detrás de estas cifras existen deudas que retrasan proyectos y ponen en riesgo la continuidad de numerosas constructoras. Ejecutivos del rubro aseguran que el Minvu adeuda millones de dólares en anticipos y pagos finales bajo subsidios DS19 (primera vivienda) y DS49 (familias vulnerables). Algunas empresas denuncian que incluso no se les permite emitir facturas por los montos adeudados, lo que impide registrar formalmente la deuda. Carlos Marambio, gerente de la Asociación de Viviendas Sociales, advirtió que muchas pequeñas y medianas empresas no resistirán la falta de liquidez, proyectando un aumento de reorganizaciones financieras y quiebras. A esto se suma el reclamo de que mientras la entrega de subsidios creció entre 20 y 30%, el presupuesto apenas subió un 5%, lo que tensionó aún más las finanzas del ministerio. El ministro de Hacienda, Nicolás Grau, defendió el mecanismo de “Confirming” señalando que existe desde 2011, pero la oposición, encabezada por Evelyn Matthei, acusó al Gobierno de “patear” pagos al próximo mandato y condicionó la tramitación de la Ley de Presupuestos a mayor transparencia. En paralelo, algunos Servicios de Vivienda (Serviu) habrían comprometido un gasto superior al presupuesto vigente, lo que fue reportado a la Dirección de Presupuestos. Desde el Minvu aseguran que trabajan en conjunto con Dipres para aumentar los recursos, aunque reconocen que el 90% del presupuesto sectorial debe destinarse al pago de compromisos arrastrados, dejando poco margen para nuevas inversiones.