Una controvertida reacción generó el rechazo de la Corte de Apelaciones de Antofagasta al recurso de protección presentado por 61 médicos del Hospital Regional, quienes buscaban evitar su enrolamiento en el sistema de asistencia biométrico, implementado tras el escándalo de las licencias médicas. La Asociación de Médicos, a través de su presidente, el doctor Gustavo Soto, calificó la resolución como preocupante y reiteró sus cuestionamientos al manejo de los datos personales. “El recurso se ingresó porque no se garantizó que los datos personales fueran debidamente custodiados. Ese es nuestro mayor problema. Usted ve cómo, a partir de registros en el comercio, uno comienza a recibir llamadas de cientos de empresas. ¿De dónde consiguen esa información? Más aún cuando hablamos de la huella digital, que hoy tiene un valor jurídico clave en procedimientos de venta o trámites legales”, señaló Soto a El Mercurio de Antofagasta. En esa línea, adelantó que los médicos apelarán al fallo. “¿Qué garantías tenemos de que nuestros antecedentes no terminen distribuidos al comercio?”, insistió. Cabe precisar que los 61 médicos que interpusieron el recurso eran los únicos que seguían registrando asistencia en un cuaderno, mientras que el resto del personal ya estaba enrolado en el sistema. Desde la Federación Nacional de Asociaciones de Funcionarios Técnicos de los Servicios de Salud (Fentess), en tanto, valoraron el fallo. Su presidente en Antofagasta, Danilo Gómez, recordó que desde un inicio advirtieron que la acción carecía de sustento legal, pues el uso de este sistema está dentro de las atribuciones del director del HRA. “Siempre dijimos que todos los funcionarios somos iguales, no existen de primera o segunda categoría. Ante la ley, todos tenemos un mismo empleador. Esto ratifica lo que planteamos y lo que señaló la Contraloría: la homologación del sistema es plenamente legal”, afirmó. Actualmente, casi 3.300 funcionarios del recinto ya se encuentran enrolados en el sistema biométrico, lo que refuerza el argumento de igualdad y la necesidad de control de asistencia para todos los trabajadores de la salud.
Una controvertida reacción generó el rechazo de la Corte de Apelaciones de Antofagasta al recurso de protección presentado por 61 médicos del Hospital Regional, quienes buscaban evitar su enrolamiento en el sistema de asistencia biométrico, implementado tras el escándalo de las licencias médicas. La Asociación de Médicos, a través de su presidente, el doctor Gustavo Soto, calificó la resolución como preocupante y reiteró sus cuestionamientos al manejo de los datos personales. “El recurso se ingresó porque no se garantizó que los datos personales fueran debidamente custodiados. Ese es nuestro mayor problema. Usted ve cómo, a partir de registros en el comercio, uno comienza a recibir llamadas de cientos de empresas. ¿De dónde consiguen esa información? Más aún cuando hablamos de la huella digital, que hoy tiene un valor jurídico clave en procedimientos de venta o trámites legales”, señaló Soto a El Mercurio de Antofagasta. En esa línea, adelantó que los médicos apelarán al fallo. “¿Qué garantías tenemos de que nuestros antecedentes no terminen distribuidos al comercio?”, insistió. Cabe precisar que los 61 médicos que interpusieron el recurso eran los únicos que seguían registrando asistencia en un cuaderno, mientras que el resto del personal ya estaba enrolado en el sistema. Desde la Federación Nacional de Asociaciones de Funcionarios Técnicos de los Servicios de Salud (Fentess), en tanto, valoraron el fallo. Su presidente en Antofagasta, Danilo Gómez, recordó que desde un inicio advirtieron que la acción carecía de sustento legal, pues el uso de este sistema está dentro de las atribuciones del director del HRA. “Siempre dijimos que todos los funcionarios somos iguales, no existen de primera o segunda categoría. Ante la ley, todos tenemos un mismo empleador. Esto ratifica lo que planteamos y lo que señaló la Contraloría: la homologación del sistema es plenamente legal”, afirmó. Actualmente, casi 3.300 funcionarios del recinto ya se encuentran enrolados en el sistema biométrico, lo que refuerza el argumento de igualdad y la necesidad de control de asistencia para todos los trabajadores de la salud.