Una nueva caída registró la aprobación del presidente José Antonio Kast en la última encuesta Plaza Pública de Cadem, resultado que se conoce tras el anuncio del alza en el valor de los combustibles. Por primera vez desde el inicio de su mandato, la desaprobación del mandatario supera a su aprobación. De acuerdo con el sondeo, el respaldo al jefe de Estado alcanzó un 47%, lo que representa una baja de cuatro puntos respecto de la medición anterior y una caída de diez puntos en comparación con el inicio de su gobierno. En paralelo, la desaprobación subió de un 42% a un 49%, es decir, siete puntos más que en la encuesta previa. Al inicio de su administración, la evaluación negativa se ubicaba en 34%, lo que implica un aumento de 15 puntos. El estudio también abordó la percepción ciudadana frente al incremento en el precio de las bencinas. Un 59% de los encuestados considera que la decisión de subir los combustibles era evitable, mientras que un 43% cree que el Estado sí cuenta con recursos suficientes para cumplir sus compromisos financieros. En contraste, solo un 33% comparte el argumento del gobierno respecto a que el país atraviesa una situación fiscal crítica. Respecto a las causas del alza en los combustibles, un 46% atribuye la responsabilidad a la guerra en Medio Oriente, un 31% responsabiliza directamente al actual gobierno de Kast y un 21% señala a la administración del expresidente Gabriel Boric. El impacto económico también genera preocupación entre la ciudadanía. Un 85% de los encuestados considera que el aumento en los combustibles lo afectará directamente, mientras que un 39% cree que la clase media será el sector más perjudicado. En cuanto a las medidas que tomarán las personas para enfrentar el aumento, un 66% afirma que reducirá gastos en otras áreas, un 61% estima que enfrentará dificultades económicas severas y un 57% señala que se verá obligado a utilizar más el transporte público. Asimismo, un 48% indicó que dejaría de comprar parafina para calefacción, pese a que el anuncio gubernamental contempla un congelamiento en el precio del kerosene. Finalmente, las expectativas económicas tampoco son optimistas. Un 54% de los encuestados cree que el precio de la gasolina seguirá subiendo en los próximos meses, mientras que un 94% considera que el alza de los combustibles impactará mucho o bastante en la inflación del país.
Una nueva caída registró la aprobación del presidente José Antonio Kast en la última encuesta Plaza Pública de Cadem, resultado que se conoce tras el anuncio del alza en el valor de los combustibles. Por primera vez desde el inicio de su mandato, la desaprobación del mandatario supera a su aprobación. De acuerdo con el sondeo, el respaldo al jefe de Estado alcanzó un 47%, lo que representa una baja de cuatro puntos respecto de la medición anterior y una caída de diez puntos en comparación con el inicio de su gobierno. En paralelo, la desaprobación subió de un 42% a un 49%, es decir, siete puntos más que en la encuesta previa. Al inicio de su administración, la evaluación negativa se ubicaba en 34%, lo que implica un aumento de 15 puntos. El estudio también abordó la percepción ciudadana frente al incremento en el precio de las bencinas. Un 59% de los encuestados considera que la decisión de subir los combustibles era evitable, mientras que un 43% cree que el Estado sí cuenta con recursos suficientes para cumplir sus compromisos financieros. En contraste, solo un 33% comparte el argumento del gobierno respecto a que el país atraviesa una situación fiscal crítica. Respecto a las causas del alza en los combustibles, un 46% atribuye la responsabilidad a la guerra en Medio Oriente, un 31% responsabiliza directamente al actual gobierno de Kast y un 21% señala a la administración del expresidente Gabriel Boric. El impacto económico también genera preocupación entre la ciudadanía. Un 85% de los encuestados considera que el aumento en los combustibles lo afectará directamente, mientras que un 39% cree que la clase media será el sector más perjudicado. En cuanto a las medidas que tomarán las personas para enfrentar el aumento, un 66% afirma que reducirá gastos en otras áreas, un 61% estima que enfrentará dificultades económicas severas y un 57% señala que se verá obligado a utilizar más el transporte público. Asimismo, un 48% indicó que dejaría de comprar parafina para calefacción, pese a que el anuncio gubernamental contempla un congelamiento en el precio del kerosene. Finalmente, las expectativas económicas tampoco son optimistas. Un 54% de los encuestados cree que el precio de la gasolina seguirá subiendo en los próximos meses, mientras que un 94% considera que el alza de los combustibles impactará mucho o bastante en la inflación del país.