La ciudad de Calama continúa viviendo jornadas de profundo recogimiento tras el violento ataque ocurrido en el Instituto Obispo Silva Lezaeta, hecho que dejó una funcionaria fallecida y a otras personas gravemente heridas. Mientras la comunidad educativa despide a la inspectora María Victoria Reyes, conocida por los estudiantes como la “tía Vicky”, la preocupación se concentra ahora en el delicado estado de salud de Haydée Moya Moya, quien permanece internada en riesgo vital en el Hospital del Cobre. De acuerdo con un comunicado difundido por su familia, Haydée Moya continúa en estado grave y bajo cuidados intensivos tras las múltiples heridas sufridas durante el ataque ocurrido al interior del establecimiento educacional. La funcionaria, que se desempeña como asistente de la educación en el colegio, fue trasladada de urgencia al recinto asistencial, donde logró ingresar oportunamente para recibir atención médica especializada. Sin embargo, la gravedad de las lesiones comprometió diversos órganos de su cuerpo, situación que mantiene a la trabajadora hospitalizada en condición crítica. Según el reporte entregado por su familia, las próximas 48 horas serán determinantes para su evolución. “Haydée se encuentra en riesgo vital y bajo cuidados intensivos. Las próximas horas serán cruciales para su evolución”, señala el comunicado difundido públicamente, en el que también agradecen las múltiples muestras de apoyo, cariño y oraciones que han recibido durante los últimos días. La familia describió a la funcionaria como una mujer profundamente comprometida con su labor educativa, destacando su vocación por el cuidado y formación de los estudiantes. “Ama su trabajo y sabemos que lo que hizo ese día fue guiado por su convicción de educar, cuidar y proteger”, expresaron. Mientras tanto, Calama vive su segundo día de duelo oficial. En el frontis del Instituto Obispo Silva Lezaeta se instaló un altar con globos blancos, velas y pancartas que exigen justicia por la muerte de la inspectora María Victoria Reyes. Sus restos están siendo velados en una capilla cercana al establecimiento, donde estudiantes, profesores y vecinos han llegado a despedirla. En paralelo, un estudiante de 15 años que también resultó herido permanece hospitalizado en el Hospital Regional de Antofagasta. Según el último reporte médico, el menor se mantiene estable dentro de su gravedad, aunque todavía bajo estricta vigilancia médica. Ante la conmoción que ha generado este caso, las autoridades activaron un plan de acompañamiento psicológico para estudiantes, docentes y familias del establecimiento, mientras continúan las investigaciones para esclarecer completamente lo ocurrido. En tanto, el joven imputado por el ataque fue trasladado por razones de seguridad hasta la cárcel de Antofagasta, donde permanecerá mientras se desarrolla el proceso judicial. Su formalización quedó programada para este martes.
La ciudad de Calama continúa viviendo jornadas de profundo recogimiento tras el violento ataque ocurrido en el Instituto Obispo Silva Lezaeta, hecho que dejó una funcionaria fallecida y a otras personas gravemente heridas. Mientras la comunidad educativa despide a la inspectora María Victoria Reyes, conocida por los estudiantes como la “tía Vicky”, la preocupación se concentra ahora en el delicado estado de salud de Haydée Moya Moya, quien permanece internada en riesgo vital en el Hospital del Cobre. De acuerdo con un comunicado difundido por su familia, Haydée Moya continúa en estado grave y bajo cuidados intensivos tras las múltiples heridas sufridas durante el ataque ocurrido al interior del establecimiento educacional. La funcionaria, que se desempeña como asistente de la educación en el colegio, fue trasladada de urgencia al recinto asistencial, donde logró ingresar oportunamente para recibir atención médica especializada. Sin embargo, la gravedad de las lesiones comprometió diversos órganos de su cuerpo, situación que mantiene a la trabajadora hospitalizada en condición crítica. Según el reporte entregado por su familia, las próximas 48 horas serán determinantes para su evolución. “Haydée se encuentra en riesgo vital y bajo cuidados intensivos. Las próximas horas serán cruciales para su evolución”, señala el comunicado difundido públicamente, en el que también agradecen las múltiples muestras de apoyo, cariño y oraciones que han recibido durante los últimos días. La familia describió a la funcionaria como una mujer profundamente comprometida con su labor educativa, destacando su vocación por el cuidado y formación de los estudiantes. “Ama su trabajo y sabemos que lo que hizo ese día fue guiado por su convicción de educar, cuidar y proteger”, expresaron. Mientras tanto, Calama vive su segundo día de duelo oficial. En el frontis del Instituto Obispo Silva Lezaeta se instaló un altar con globos blancos, velas y pancartas que exigen justicia por la muerte de la inspectora María Victoria Reyes. Sus restos están siendo velados en una capilla cercana al establecimiento, donde estudiantes, profesores y vecinos han llegado a despedirla. En paralelo, un estudiante de 15 años que también resultó herido permanece hospitalizado en el Hospital Regional de Antofagasta. Según el último reporte médico, el menor se mantiene estable dentro de su gravedad, aunque todavía bajo estricta vigilancia médica. Ante la conmoción que ha generado este caso, las autoridades activaron un plan de acompañamiento psicológico para estudiantes, docentes y familias del establecimiento, mientras continúan las investigaciones para esclarecer completamente lo ocurrido. En tanto, el joven imputado por el ataque fue trasladado por razones de seguridad hasta la cárcel de Antofagasta, donde permanecerá mientras se desarrolla el proceso judicial. Su formalización quedó programada para este martes.