El Servicio Nacional de Migraciones (Sermig) inició un proceso sancionatorio contra 36 clubes del fútbol profesional chileno, luego de detectar que 114 futbolistas extranjeros se desempeñan en el país sin contar con el permiso laboral correspondiente. La medida alcanza a equipos de la Liga de Primera, Liga de Ascenso y Segunda División, tanto en el fútbol masculino como femenino. La investigación se originó a partir de un informe elaborado por el Sindicato de Futbolistas Profesionales (Sifup) y la Asociación Nacional de Jugadoras de Fútbol (Anjuf), el cual reveló que el 42,7% de los jugadores extranjeros que militan en el balompié nacional no posee autorización vigente para trabajar en Chile. El director nacional del Servicio Nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum, confirmó que los 36 clubes involucrados están siendo analizados y precisó que cada institución tendrá la posibilidad de presentar sus descargos dentro del proceso administrativo antes de la eventual aplicación de sanciones. Según informó el organismo, las multas por esta infracción pueden fluctuar entre $716.490 y $14.329.800 por cada futbolista o futbolista extranjera que no cuente con la documentación exigida por la normativa migratoria. El presidente del Sifup, Luis Marín, manifestó que el principal objetivo del gremio es encontrar una solución que beneficie tanto a los deportistas como al desarrollo del fútbol profesional. El exarquero advirtió que muchos jugadores viven una situación de alta incertidumbre debido a que no pueden acceder normalmente al sistema financiero ni desarrollar con tranquilidad su vida cotidiana mientras esperan la regularización de sus documentos. Asimismo, sostuvo que los futbolistas podrían enfrentar consecuencias migratorias severas, incluyendo la posibilidad de abandonar el país, ser sancionados o incluso deportados, pese a que la responsabilidad de tramitar los permisos laborales recae en los clubes empleadores. Marín también cuestionó el rol de la ANFP, señalando que la situación pudo haberse evitado mediante un seguimiento más estricto de la documentación migratoria de los jugadores extranjeros contratados por las instituciones deportivas. En el caso de Deportes Antofagasta, hasta el momento el club no ha sido notificado oficialmente por el Servicio Nacional de Migraciones. No obstante, desde la institución señalaron que los futbolistas Matías Suárez y Matías Gallegos se encuentran en proceso de regularizar su situación migratoria, mientras que José Bandes y Brayan Hurtado mantienen vigente su visa de trabajo. El proceso continúa en desarrollo y, una vez concluidas las etapas de fiscalización y descargos, el Servicio Nacional de Migraciones resolverá la eventual aplicación de sanciones a los clubes involucrados.
El Servicio Nacional de Migraciones (Sermig) inició un proceso sancionatorio contra 36 clubes del fútbol profesional chileno, luego de detectar que 114 futbolistas extranjeros se desempeñan en el país sin contar con el permiso laboral correspondiente. La medida alcanza a equipos de la Liga de Primera, Liga de Ascenso y Segunda División, tanto en el fútbol masculino como femenino. La investigación se originó a partir de un informe elaborado por el Sindicato de Futbolistas Profesionales (Sifup) y la Asociación Nacional de Jugadoras de Fútbol (Anjuf), el cual reveló que el 42,7% de los jugadores extranjeros que militan en el balompié nacional no posee autorización vigente para trabajar en Chile. El director nacional del Servicio Nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum, confirmó que los 36 clubes involucrados están siendo analizados y precisó que cada institución tendrá la posibilidad de presentar sus descargos dentro del proceso administrativo antes de la eventual aplicación de sanciones. Según informó el organismo, las multas por esta infracción pueden fluctuar entre $716.490 y $14.329.800 por cada futbolista o futbolista extranjera que no cuente con la documentación exigida por la normativa migratoria. El presidente del Sifup, Luis Marín, manifestó que el principal objetivo del gremio es encontrar una solución que beneficie tanto a los deportistas como al desarrollo del fútbol profesional. El exarquero advirtió que muchos jugadores viven una situación de alta incertidumbre debido a que no pueden acceder normalmente al sistema financiero ni desarrollar con tranquilidad su vida cotidiana mientras esperan la regularización de sus documentos. Asimismo, sostuvo que los futbolistas podrían enfrentar consecuencias migratorias severas, incluyendo la posibilidad de abandonar el país, ser sancionados o incluso deportados, pese a que la responsabilidad de tramitar los permisos laborales recae en los clubes empleadores. Marín también cuestionó el rol de la ANFP, señalando que la situación pudo haberse evitado mediante un seguimiento más estricto de la documentación migratoria de los jugadores extranjeros contratados por las instituciones deportivas. En el caso de Deportes Antofagasta, hasta el momento el club no ha sido notificado oficialmente por el Servicio Nacional de Migraciones. No obstante, desde la institución señalaron que los futbolistas Matías Suárez y Matías Gallegos se encuentran en proceso de regularizar su situación migratoria, mientras que José Bandes y Brayan Hurtado mantienen vigente su visa de trabajo. El proceso continúa en desarrollo y, una vez concluidas las etapas de fiscalización y descargos, el Servicio Nacional de Migraciones resolverá la eventual aplicación de sanciones a los clubes involucrados.