La tasa de desocupación en la Región de Antofagasta alcanzó un 7,2% durante el trimestre enero-marzo de 2026, registrando un aumento de 0,4 puntos porcentuales en doce meses, según la Encuesta Nacional de Empleo del INE. El alza se explica por un crecimiento de la fuerza de trabajo (1,4%) mayor al de las personas ocupadas (1,0%), mientras que los desocupados aumentaron un 7,2%. El informe revela una brecha importante por género: la desocupación en mujeres llegó a 8,8%, subiendo 2,1 puntos, mientras que en hombres bajó a 6,0%. En cuanto a participación, la tasa se ubicó en 65,6% y la ocupación en 60,9%, ambas con leves incrementos. En el ámbito laboral, el crecimiento del empleo fue impulsado por sectores como industria manufacturera, enseñanza y salud. Sin embargo, preocupa el aumento de la informalidad, que alcanzó un 20,5%, con un alza de 0,7 puntos en un año. Además, la tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial llegó a 15,8%, evidenciando una mayor subutilización laboral, especialmente en mujeres. A nivel nacional, la desocupación se situó en 8,9%, mientras que en la Región Metropolitana alcanzó un 9,6%, reflejando un escenario de presión en el mercado laboral del país.
La tasa de desocupación en la Región de Antofagasta alcanzó un 7,2% durante el trimestre enero-marzo de 2026, registrando un aumento de 0,4 puntos porcentuales en doce meses, según la Encuesta Nacional de Empleo del INE. El alza se explica por un crecimiento de la fuerza de trabajo (1,4%) mayor al de las personas ocupadas (1,0%), mientras que los desocupados aumentaron un 7,2%. El informe revela una brecha importante por género: la desocupación en mujeres llegó a 8,8%, subiendo 2,1 puntos, mientras que en hombres bajó a 6,0%. En cuanto a participación, la tasa se ubicó en 65,6% y la ocupación en 60,9%, ambas con leves incrementos. En el ámbito laboral, el crecimiento del empleo fue impulsado por sectores como industria manufacturera, enseñanza y salud. Sin embargo, preocupa el aumento de la informalidad, que alcanzó un 20,5%, con un alza de 0,7 puntos en un año. Además, la tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial llegó a 15,8%, evidenciando una mayor subutilización laboral, especialmente en mujeres. A nivel nacional, la desocupación se situó en 8,9%, mientras que en la Región Metropolitana alcanzó un 9,6%, reflejando un escenario de presión en el mercado laboral del país.