La Universidad de Antofagasta enfrenta una compleja situación financiera que obligó a sus autoridades a iniciar un proceso de ajuste en la dotación de personal, medida que busca sanear las finanzas y asegurar el cumplimiento de los compromisos esenciales de la institución. La decisión fue comunicada por la Vicerrectoría Económica este 31 de agosto, luego de informar previamente al Consejo Universitario. Según explicó la casa de estudios estatal, las desvinculaciones responden exclusivamente a una necesidad institucional y no corresponden a evaluaciones sobre el desempeño de los trabajadores afectados. La universidad reconoció el impacto que tendrá la medida y valoró el aporte de quienes deberán abandonar la institución. Asimismo, señaló que el proceso se desarrollará bajo criterios de transparencia y con el objetivo de recuperar progresivamente el equilibrio económico y fortalecer su sostenibilidad futura. Pese al complejo escenario financiero, la Universidad de Antofagasta aseguró que las actividades académicas continuarán desarrollándose con normalidad y reafirmó su compromiso con la calidad de la enseñanza, además de mantener vigentes sus procesos institucionales y de acreditación. La oficina de Recursos Humanos permanecerá disponible para atender consultas y orientar a los funcionarios afectados durante el proceso. Hasta ahora, la institución no ha precisado públicamente cuántos trabajadores seían desvinculados como parte del ajuste.
La Universidad de Antofagasta enfrenta una compleja situación financiera que obligó a sus autoridades a iniciar un proceso de ajuste en la dotación de personal, medida que busca sanear las finanzas y asegurar el cumplimiento de los compromisos esenciales de la institución. La decisión fue comunicada por la Vicerrectoría Económica este 31 de agosto, luego de informar previamente al Consejo Universitario. Según explicó la casa de estudios estatal, las desvinculaciones responden exclusivamente a una necesidad institucional y no corresponden a evaluaciones sobre el desempeño de los trabajadores afectados. La universidad reconoció el impacto que tendrá la medida y valoró el aporte de quienes deberán abandonar la institución. Asimismo, señaló que el proceso se desarrollará bajo criterios de transparencia y con el objetivo de recuperar progresivamente el equilibrio económico y fortalecer su sostenibilidad futura. Pese al complejo escenario financiero, la Universidad de Antofagasta aseguró que las actividades académicas continuarán desarrollándose con normalidad y reafirmó su compromiso con la calidad de la enseñanza, además de mantener vigentes sus procesos institucionales y de acreditación. La oficina de Recursos Humanos permanecerá disponible para atender consultas y orientar a los funcionarios afectados durante el proceso. Hasta ahora, la institución no ha precisado públicamente cuántos trabajadores seían desvinculados como parte del ajuste.