Antofagasta se prepara para enfrentar las lluvias anunciadas para los próximos días y la mirada de las autoridades está puesta especialmente en las quebradas y obras destinadas a contener eventuales aluviones. La delegada presidencial Katherine López, el gobernador Ricardo Díaz, el alcalde Sacha Razmilic y Carabineros realizaron un sobrevuelo por distintos sectores de la ciudad para evaluar las condiciones de piscinas aluvionales y detectar posibles puntos de riesgo. El balance preliminar fue favorable. Según las autoridades, la mayoría de estas obras se encuentra en buenas condiciones, aunque fueron identificados sectores que requieren atención preventiva debido a ocupaciones, campamentos y acumulación de basura. La delegada Katherine López señaló que el objetivo será concentrar los esfuerzos en las quebradas que presentan mayores dificultades, destacando el trabajo coordinado entre las distintas instituciones para proteger a la población. El alcalde Sacha Razmilic explicó que no se trata de una situación generalizada en toda Antofagasta, lo que permitirá focalizar las labores de limpieza y prevención en puntos específicos antes de la llegada de las precipitaciones. Una eventual activación de quebradas, sin embargo, podría tener consecuencias más allá de los sectores ubicados directamente bajo ellas. El gobernador Ricardo Díaz recordó que una remoción de masa puede desplazarse desde las zonas altas hasta el mar, por lo que llamó a toda la ciudad a tomar precauciones. Las autoridades recomendaron revisar los mapas de amenaza y evacuación de SENAPRED, identificar previamente las vías de escape y conocer los puntos de encuentro establecidos para enfrentar una emergencia. Carabineros, en tanto, informó que mantiene sus recursos desplegados y en estado de preparación para responder ante cualquier contingencia. El llamado también apunta a la preparación familiar: contar con linternas, pilas, radio, teléfonos cargados y establecer mecanismos de comunicación y puntos de encuentro. En caso de una emergencia mayor, las autoridades podrán activar el Sistema de Alerta de Emergencia, SAE, por lo que reiteraron la importancia de mantenerse atentos a la información oficial.
Académicos de la UCN y la Universidad de Antofagasta alertan sobre la necesidad de reforzar la prevención frente a posibles lluvias intensas, aluviones y marejadas en la región. La posibilidad de que durante los próximos meses se desarrolle un nuevo Fenómeno del Niño mantiene en alerta a especialistas de la Región de Antofagasta, quienes advierten que, aunque aún existen incertidumbres respecto de su intensidad, el escenario obliga a fortalecer las medidas de prevención y preparación ante eventuales emergencias. La doctora (c) Francisca Roldán, geóloga e investigadora de la Universidad Católica del Norte, explicó que los modelos climáticos internacionales estiman entre un 60% y un 80% de probabilidades de desarrollo del fenómeno durante el segundo semestre. A su juicio, este escenario debe ser considerado con seriedad debido a la estrecha relación histórica entre los eventos de lluvias intensas registrados en Antofagasta y la presencia del Fenómeno del Niño. La especialista recordó que el aluvión de junio de 1991, que dejó 91 personas fallecidas y 19 desaparecidas, se produjo en un contexto compatible con este tipo de eventos climáticos. “Es mejor prevenir que lamentar”, sostuvo, enfatizando la necesidad de fortalecer los planes de evacuación, la educación comunitaria y la preparación institucional. Roldán advirtió además que la realidad urbana actual presenta condiciones incluso más complejas que hace tres décadas. Según indicó, la ciudad cuenta con 96 quebradas con potencial de activación ante precipitaciones intensas y enfrenta una creciente expansión de asentamientos informales en zonas de riesgo. La investigadora alertó que más de 10 mil familias viven actualmente en campamentos ubicados en sectores vulnerables a remociones en masa, deslizamientos y aluviones. Una preocupación similar manifestó Jorge Van Den Bosch, director del Centro de Ingeniería y Mitigación de Catástrofes Naturales de la Universidad de Antofagasta. El académico explicó que el Fenómeno del Niño corresponde a un calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico, situación que altera los patrones meteorológicos habituales y puede generar lluvias intensas, marejadas y otros eventos extremos en la costa norte del país. El especialista señaló que, aunque actualmente las condiciones climáticas se mantienen en una fase neutral, los modelos internacionales proyectan una probabilidad cercana al 65% de evolución hacia un evento Niño durante los próximos meses. A su juicio, este escenario obliga a preparar a las comunidades y a las autoridades para enfrentar posibles contingencias. Van Den Bosch también puso énfasis en la situación de numerosos campamentos emplazados en laderas intervenidas y terrenos con escasa estabilidad geotécnica. Explicó que muchos de estos sectores presentan pendientes modificadas artificialmente y carecen de infraestructura adecuada, lo que incrementa significativamente el riesgo frente a precipitaciones intensas. Ambos especialistas coincidieron en que la prevención debe transformarse en una prioridad permanente y no limitarse a acciones reactivas ante una amenaza inminente. En esa línea, valoraron la limpieza de piscinas aluvionales y obras de mitigación que se están desarrollando en la ciudad, aunque recalcaron que estas medidas deben complementarse con educación, planificación territorial, estudios especializados y una mayor coordinación entre la academia, los organismos de emergencia y las autoridades regionales. Los académicos enfatizaron que Antofagasta posee características geográficas únicas que la hacen particularmente vulnerable frente a fenómenos hidrometeorológicos extremos. Por ello, insistieron en que aún existe tiempo para actuar, pero advirtieron que cada día que pasa reduce el margen disponible para implementar medidas preventivas efectivas antes de la eventual llegada del Fenómeno del Niño.
Antofagasta se prepara para enfrentar las lluvias anunciadas para los próximos días y la mirada de las autoridades está puesta especialmente en las quebradas y obras destinadas a contener eventuales aluviones. La delegada presidencial Katherine López, el gobernador Ricardo Díaz, el alcalde Sacha Razmilic y Carabineros realizaron un sobrevuelo por distintos sectores de la ciudad para evaluar las condiciones de piscinas aluvionales y detectar posibles puntos de riesgo. El balance preliminar fue favorable. Según las autoridades, la mayoría de estas obras se encuentra en buenas condiciones, aunque fueron identificados sectores que requieren atención preventiva debido a ocupaciones, campamentos y acumulación de basura. La delegada Katherine López señaló que el objetivo será concentrar los esfuerzos en las quebradas que presentan mayores dificultades, destacando el trabajo coordinado entre las distintas instituciones para proteger a la población. El alcalde Sacha Razmilic explicó que no se trata de una situación generalizada en toda Antofagasta, lo que permitirá focalizar las labores de limpieza y prevención en puntos específicos antes de la llegada de las precipitaciones. Una eventual activación de quebradas, sin embargo, podría tener consecuencias más allá de los sectores ubicados directamente bajo ellas. El gobernador Ricardo Díaz recordó que una remoción de masa puede desplazarse desde las zonas altas hasta el mar, por lo que llamó a toda la ciudad a tomar precauciones. Las autoridades recomendaron revisar los mapas de amenaza y evacuación de SENAPRED, identificar previamente las vías de escape y conocer los puntos de encuentro establecidos para enfrentar una emergencia. Carabineros, en tanto, informó que mantiene sus recursos desplegados y en estado de preparación para responder ante cualquier contingencia. El llamado también apunta a la preparación familiar: contar con linternas, pilas, radio, teléfonos cargados y establecer mecanismos de comunicación y puntos de encuentro. En caso de una emergencia mayor, las autoridades podrán activar el Sistema de Alerta de Emergencia, SAE, por lo que reiteraron la importancia de mantenerse atentos a la información oficial.
Académicos de la UCN y la Universidad de Antofagasta alertan sobre la necesidad de reforzar la prevención frente a posibles lluvias intensas, aluviones y marejadas en la región. La posibilidad de que durante los próximos meses se desarrolle un nuevo Fenómeno del Niño mantiene en alerta a especialistas de la Región de Antofagasta, quienes advierten que, aunque aún existen incertidumbres respecto de su intensidad, el escenario obliga a fortalecer las medidas de prevención y preparación ante eventuales emergencias. La doctora (c) Francisca Roldán, geóloga e investigadora de la Universidad Católica del Norte, explicó que los modelos climáticos internacionales estiman entre un 60% y un 80% de probabilidades de desarrollo del fenómeno durante el segundo semestre. A su juicio, este escenario debe ser considerado con seriedad debido a la estrecha relación histórica entre los eventos de lluvias intensas registrados en Antofagasta y la presencia del Fenómeno del Niño. La especialista recordó que el aluvión de junio de 1991, que dejó 91 personas fallecidas y 19 desaparecidas, se produjo en un contexto compatible con este tipo de eventos climáticos. “Es mejor prevenir que lamentar”, sostuvo, enfatizando la necesidad de fortalecer los planes de evacuación, la educación comunitaria y la preparación institucional. Roldán advirtió además que la realidad urbana actual presenta condiciones incluso más complejas que hace tres décadas. Según indicó, la ciudad cuenta con 96 quebradas con potencial de activación ante precipitaciones intensas y enfrenta una creciente expansión de asentamientos informales en zonas de riesgo. La investigadora alertó que más de 10 mil familias viven actualmente en campamentos ubicados en sectores vulnerables a remociones en masa, deslizamientos y aluviones. Una preocupación similar manifestó Jorge Van Den Bosch, director del Centro de Ingeniería y Mitigación de Catástrofes Naturales de la Universidad de Antofagasta. El académico explicó que el Fenómeno del Niño corresponde a un calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico, situación que altera los patrones meteorológicos habituales y puede generar lluvias intensas, marejadas y otros eventos extremos en la costa norte del país. El especialista señaló que, aunque actualmente las condiciones climáticas se mantienen en una fase neutral, los modelos internacionales proyectan una probabilidad cercana al 65% de evolución hacia un evento Niño durante los próximos meses. A su juicio, este escenario obliga a preparar a las comunidades y a las autoridades para enfrentar posibles contingencias. Van Den Bosch también puso énfasis en la situación de numerosos campamentos emplazados en laderas intervenidas y terrenos con escasa estabilidad geotécnica. Explicó que muchos de estos sectores presentan pendientes modificadas artificialmente y carecen de infraestructura adecuada, lo que incrementa significativamente el riesgo frente a precipitaciones intensas. Ambos especialistas coincidieron en que la prevención debe transformarse en una prioridad permanente y no limitarse a acciones reactivas ante una amenaza inminente. En esa línea, valoraron la limpieza de piscinas aluvionales y obras de mitigación que se están desarrollando en la ciudad, aunque recalcaron que estas medidas deben complementarse con educación, planificación territorial, estudios especializados y una mayor coordinación entre la academia, los organismos de emergencia y las autoridades regionales. Los académicos enfatizaron que Antofagasta posee características geográficas únicas que la hacen particularmente vulnerable frente a fenómenos hidrometeorológicos extremos. Por ello, insistieron en que aún existe tiempo para actuar, pero advirtieron que cada día que pasa reduce el margen disponible para implementar medidas preventivas efectivas antes de la eventual llegada del Fenómeno del Niño.