20 de julio de 2021

Equipamiento del Hospital Regional de Antofagasta permitiría alcanzar cifras de países desarrollados frente al cáncer cervicouterino

Llaman a mujeres a acudir a realizarse el PAP, examen que advierte la presencia del virus del papiloma humano. 

En mujeres la presencia de virus del papiloma humano (VPH) puede llegar a producir cáncer cervicouterino con el tiempo y a la larga la muerte. El problema está en que es una enfermedad asintomática, un enemigo silencioso que cuando se encuentra avanzado posee una baja tasa de sobrevivencia. 


Pero no todos los virus del papiloma producen cáncer, de los 200 conocidos hasta ahora, 14 de ellos tienen mayor probabilidad de desarrollar esta mortal enfermedad. Para saber qué tipo de virus tenemos al frente es necesario conocer su genotipo, que en palabras sencillas es su colección de genes o particular secuencia de ADN. 


El Hospital Regional de Antofagasta es uno de los pocos recintos públicos del país que tiene un Cobas 4800, equipo capaz de identificar de manera precisa si el virus sometido a examen está dentro de esos 14 genotipos más riesgosos. 


Jorge Cifuentes, bioquímico de la Unidad de Anatomía Patológica, explica que el equipo utiliza una técnica de biología molecular PCR en tiempo real, el que trabaja bajo el mismo principio de los dispositivos que detectan el coronavirus.  


Esta máquina es muy sensible, específica, segura y rápida, sobre todo si se le compara con el antiguo procedimiento de laboratorio manual que se usaba hasta hace poco. Antiguamente, procesar una muestra en forma manual podía tardar unos 30 minutos, mientras que ahora en tres horas pueden obtener 94 resultados. 


Otra ventaja comparativa, es que el equipamiento procesa las muestras en forma automatizada lo que reduce al mínimo la posibilidad de contaminación cruzada. 


El hospital recibe muestras tomadas en centros de salud municipal de la región, aprovechando material biológico rescatado de un PAP (papanicolau), detalla el especialista. También procesan exámenes derivados desde Arica. El año pasado trabajaron en más de 5 mil muestras, número que proyectan duplicar este año.


El bioquímico aclara que no todas las muestras que se toman mediante un PAP en la asistencia municipal llegan al hospital. “Existen algunos criterios que permiten discriminar qué muestras son las que deben procesarse en nuestros laboratorios, entre ellos están la edad (30 a 64 años), ser Fonasa y que la paciente tenga su examen atrasado.


La importancia de la pesquisa

Alessandro Bronda, jefe de la Unidad de Ginecología Oncológica y Patología Cervical, manifiesta que la incidencia del virus papiloma en la población es altísima. “Los trabajos de investigación hablan, que en mujeres jóvenes la tasa de portación del virus papiloma es alrededor de un 80%”. 


“El objetivo es el diagnóstico precoz, pesquisar mujeres que pudieran tener por ejemplo una lesión, pero que no hayan desarrollado un cáncer”, plantea el profesional. 


Al tratar esta patología no sólo hablamos de salvar la vida de una paciente, sino que también preservar su fertilidad, porque por lo general son mujeres jóvenes las afectadas. “En países desarrollados, gracias a la vacuna y genotipificación el cáncer cervicouterino prácticamente está erradicado”, expresa Bronda. 


Asimismo, afirma que en Antofagasta están todas las herramientas para exhibir estadísticas de países desarrollados frente a este tipo de cáncer. Lo que resta por hacer, asevera, es que la población femenina acuda a los centros de salud para hacerse su control ginecológico correspondiente.